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	<title>Sada y el bombón &#187; Mauricio Sánchez</title>
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	<description>revista independiente de cultura urbana en el centro de México.</description>
	<lastBuildDate>Wed, 17 Dec 2014 16:40:30 +0000</lastBuildDate>
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		<title>Tener un cine club —entrevista a Gabriel Hörner</title>
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		<pubDate>Thu, 30 Oct 2014 00:04:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Mauricio Sánchez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[Edición 24]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[Este año, el Cine Club del Museo de la Ciudad de Querétaro cumple 20 años. A propósito del aniversario, entrevistamos a Gabriel Hörner, director del museo y principal impulsor del proyecto desde 1994. Podríamos decir que el Cine Club es Gabriel: él ha sido el motor de la idea, ha puesto infinidad de veces el [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Este año, el Cine Club del Museo de la Ciudad de Querétaro cumple 20 años. A propósito del aniversario, entrevistamos a Gabriel Hörner, director del museo y principal impulsor del proyecto desde 1994. Podríamos decir que el Cine Club es Gabriel: él ha sido el motor de la idea, ha puesto infinidad de veces el proyector, los DVDs, las relaciones con cinetecas y mucho más para proyectar cientos de películas que de otra manera no hubiéramos podido ver en Querétaro.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color: #008080;"><em>¿Con qué película comenzó el Cine Club del Museo de la Ciudad?</em></span></p>
<p>La primera proyección fue en el auditorio del Museo Regional, el 2 de febrero de 1994, una copia en 16 milímetros de <em>Las noches de Cabiria</em> de Fellini. Llegaron poco más de 400 espectadores.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color: #008080;"><em>¿Cuál era el panorama cinéfilo de Querétaro en 1994? ¿Cómo ha cambiado?</em></span></p>
<p>Ha cambiado mucho. Justamente en 1994 se privatizaron los cines de COTSA —la compañía estatal que manejaba casi todos los cines del país— y eso aceleró su decadencia: casi todos acabaron en cines porno. En Querétaro quedaban cuatro cines de COTSA en el centro y había tres Cinemas Gemelos de la Organización Ramírez (que luego se convirtió en Cinépolis). Incluso como cartelera comercial, el panorama era muy pobre. El único refugio del cinéfilo en esa época eran los video clubs, que para entonces ya no tenían un catálogo tan amplio como cuando empezaron, a mediados de los ochentas. Ahora es muy diferente, por un lado cada vez hay más pantallas comerciales y por otro puedes acceder a casi cualquier película desde tu computadora.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color: #008080;"><em>¿Cuál es la diferencia entre el «buen» y el «mal» cine? ¿Qué películas definitivamente no se proyectarían en el Cine Club?</em></span></p>
<p>El propósito del Cine Club es ofrecer al público otras opciones a la cartelera comercial y promover películas con valor artístico o histórico o con algún otro tipo de interés. Me resultaría muy difícil establecer una diferencia entre el «buen» y el «mal» cine a la hora de programar. En términos estrictamente históricos toda película es importante, aunque sólo sea por el hecho de que retrata su época de una u otra forma —esa es un poco la idea detrás de las cinematecas y los archivos fílmicos. No se me ocurre qué películas definitivamente no programaría; si algún título «malo», digamos, fuera relevante al tema de un ciclo, no dudaría en ponerlo; o incluso un ciclo completo programado con criterios distintos a la calidad. Hace unos años programé un ciclo de comedias de los ochenta y, un poco para que no pensaran mal de mí, le puse «Cine de horror de los ochenta». Eran bastante malas casi todas, pero el valor nostálgico era muy alto. Fue un ciclo muy exitoso. Podría decir que no programaría películas aburridas, pero ese también sería un buen ciclo: «Las películas más aburridas de la historia» (y ahí lo divertido sería poner títulos muy prestigiosos).</p>
<p>Otro factor es que no nos dirigimos a un público homogéneo sino a públicos muy diferentes. Desde hace un tiempo, procuro que el cine club tenga otros programadores para atender esta diversidad y ofrecer un servicio más amplio. Los lunes por la tarde, «Otro Cine Querétaro» programa películas de carácter social y político, y por la noche Manuel Oropeza ofrece un programa extraordinario de ópera en video. Los martes ponemos la programación, digamos, <em>oficial</em>, que en su mayoría es cine de autor. Los miércoles son para el «Freak Show», un grupo de jóvenes interesados en el cine de culto. Y también están los ciclos que se programan en el Cine-Teatro Rosalío Solano y otros que solicitan escuelas o instituciones.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color: #008080;"><em>¿Cuál ha sido el ciclo más exitoso?</em></span></p>
<p>Hemos tenido bastantes, veinte años son muchos años. Recuerdo uno de cine de horror extremo que tuvimos que mover a una sala más grande porque el público ya no cabía. La última película del ciclo era <em>Ichi, el asesino</em> en función de medianoche; había personas sentadas hasta en el suelo. Otro que funcionó muy bien era de clásicos excéntricos del cine norteamericano, que iban desde <em>La emperatriz escarlata</em> hasta <em>Miedo y asco en Las Vegas</em>, pasando por <em>Pink Flamingos</em> y <em>Eraserhead</em>.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color: #008080;"><em>¿Cuántas películas se han proyectado sin absolutamente nadie en la audiencia?</em></span></p>
<p>Tiene que llegar por lo menos una persona para que se proyecte la película; no recuerdo ni una sola función cancelada porque no llegó nadie. Uno o dos por lo menos sí llegan. A veces se suspende la función porque se van todos antes de que se acabe, eso sí. Me gusta cuando programo cosas que exigen mucho del espectador, en tiempo o complejidad. Hemos hecho varios maratones; el primero fue una función continua de <em>Berlin Alexanderplatz</em>, la serie de televisión de Fassbinder de 15 densas horas de duración. La proyectamos en el auditorio de Bellas Artes en una copia en 16 milímetros. Al principio estaba llena la sala, al final quedaban como veinticinco personas. En ese tiempo todavía había prostitutas en la Plaza Constitución, y como regalábamos café y empanadas, en los intermedios se juntaban en el vestíbulo y entraban a ver a las prostitutas alemanas de la República de Weimar&#8230; fue muy especial.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color: #008080;"><em>¿Tiene el Cine Club alguna pretensión social; crecer la audiencia, motivar ciertas conversaciones, reunir distintos grupos de personas?</em></span></p>
<p>Siempre ha cumplido una función social importante: el Cine Club amplía horizontes, crea conciencia, crea comunidad. Durante muchos años estuvimos exhibiendo películas y series de televisión en la cárcel de San José el Alto con frecuencia semanal. Les mandábamos cuestionarios encaminados a que reflexionaran sobre sus vidas a partir de la selección de películas que hacíamos. Nos daban una libertad increíble, podíamos programar lo que quisiéramos. (Fue la época en que producían musicales adentro.)Ahora me gustaría trabajar en asilos de ancianos: aunque tienen televisiones y reproductores de DVD, es difícil que accedan a las películas que vieron en su juventud; creo que eso podría darles mucho placer.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color: #008080;"><em>Recomiéndanos un ciclo de películas infalible.</em></span></p>
<p>Lo que sea de Alfred Hitchcock. Godard dijo alguna vez que las películas que Hitchcock realizó para Universal Pictures eran tan importantes en la historia de la civilización como la Capilla Sixtina, con la diferencia de que aquéllas habían sido vistas por decenas de millones de personas y ésta por un número mucho más reducido. Es algo infalible, Hitchcock siempre te llenará la sala y no estás haciendo ninguna concesión. La última vez que lo programé llegó un público muy joven a verlo. Cuando pasamos <em>Psicosis</em>, no tenían ni idea de que asesinaban a la protagonista a los quince minutos de empezada la película. Fue muy emocionante ver su desconcierto y envidiarlos. ¿Qué no daríamos por recuperar esa sorpresa? Billy Wilder también es infalible pero el público novel no lo ubica tanto como a Hitchcock.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color: #008080;"><em>¿Cuál ha sido tu motivación a lo largo de estos años?</em></span></p>
<p>Cuando era niño, y a pesar de que en mi casa se iba mucho al cine, siempre quería ver más películas pero el principal obstáculo era el costo de las entradas. Para el niño que fui, una función de cine gratis era la dicha absoluta; a lo mejor por eso me he pasado la vida organizando funciones gratuitas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<hr />
<address><em>Este artículo apareció en el suplemento especial de otoño 2014, <a href="http://sadabombon.com/?s=suplemento+especial+cine+2014"><span style="color: #808080;">El cine</span></a>, dentro de la edición 24 de </em>Sada y el bombón<em>.</address>
<p></em></p>
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		<title>Federico Gutiérrez</title>
		<link>http://sadabombon.com/federico-gutierrez/</link>
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		<pubDate>Fri, 01 Aug 2014 13:00:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Mauricio Sánchez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 23]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[Medellín es una de las ciudades más dinámicas e innovadoras de Latinoamérica. Entrevistamos a Federico Gutiérrez —su próximo aspirante a la Alcaldía en el 2015— sobre ciudadanía, urbanidad y los retos en las nuevas ciudades latinoamericanas. Esto es lo que nos contó: &#160; Medellín es hoy un símbolo del optimismo, de que sí se puede. [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em>Medellín es una de las ciudades más dinámicas e innovadoras de Latinoamérica. Entrevistamos a Federico Gutiérrez —su próximo aspirante a la Alcaldía en el 2015— sobre ciudadanía, urbanidad y los retos en las nuevas ciudades latinoamericanas. Esto es lo que nos contó: </em><br />
&nbsp;<br />
Medellín es hoy un símbolo del optimismo, de que sí se puede. Si uno vuelve unos años, en 1991, la ciudad era la más violenta del mundo. Nosotros llegamos a tener 381 homicidios por cada 100 mil habitantes. Ninguna ciudad del mundo ha vivido lo que vivió Medellín. Es más, para entender mejor el referente: Ciudad Juárez en su peor momento tuvo 214 homicidios por cada 100 mil habitantes. </p>
<p>Nosotros fuimos una sociedad que tocó fondo y decidimos levantarnos. Ese es el sello de Medellín: una ciudad que se resistió a caer, que no creyó que todas las soluciones tendrían que venir del ámbito gubernamental y que, como sociedad, nos unimos. Por eso ahora salimos cada vez más a mostrar los avances que hemos logrado en zonas con mayor desigualdad, como la recuperación de grandes espacios públicos y el sistema de transporte de una ciudad que va para adelante, con dinámica propia y enfocada en su gente.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Colombia y México: símiles latinoamericanos</h3>
<p>México lo tiene todo, pero más que nada tiene capital social y capital humano. Eso es lo importante. Yo creo que entre el mexicano y el colombiano hay muy buena relación, nos unen muchas cosas. El mensaje que siempre trato de dar en México es que no tienen que tocar fondo como lo hicimos nosotros. México hoy tiene grandes problemas pero también grandes posibilidades y, definitivamente, hay que enfrentar el delito y el crimen, pero de manera integral; tener una lucha decidida frente a todos estos fenómenos del narcotráfico que acaban con los valores de la sociedad. Pero hay que invertir también en lo social, acabar esos niveles de desigualdad, combatirlos a través de los sistemas integrados de transporte público, la educación y la recuperación de espacios públicos.<br />
&nbsp;</p>
<blockquote><p>Después de una crisis económica y de seguridad, Medellín se ha convertido en la zona con mayor desarrollo de Colombia. Hoy en día es reconocida internacionalmente por su innovación en servicios públicos e inversión social como estrategia en contra del crimen organizado; un nuevo modelo de urbanidad que bien podría ser el futuro de nuestras ciudades en el Bajío (y el resto de México). Más información: <a href="http://online.wsj.com/ad/cityoftheyear" target="_blank"><span style="color: #808080;">online.wsj.com/ad/cityoftheyear</span></a>.
</p></blockquote>
<p>&nbsp;<br />
Nuestro valor, más que la posición estratégica, son nuestras culturas, nuestras familias, cómo somos, trabajadores, gente honesta. Definitivamente siempre habrá dificultades y problemas pero hay que sobreponerse a los problemas. Esa capacidad que hemos tenido nosotros —los colombianos, los mexicanos, los latinoamericanos— de salir adelante, eso es lo que nos hace diferentes.<br />
&nbsp;<br />
<h3> Participación ciudadana</h3>
<p>¿Qué hay más democrático que un espacio y transporte público donde se pueda mover el más rico y el más pobre? Esto es un tema de construcción de ciudades. ¿Qué tipo de ciudades queremos?, ¿para quiénes estamos construyéndolas? Ahí está el gran reto. Hoy los núcleos, los motores económicos de los países, son las ciudades donde vive el 80% de la población latinoamericana. En el 2030 seremos el 85%, así que debemos trabajar en conjunto. </p>
<p>Esto deben entenderlo los políticos y el ciudadano común (el que vota). Se necesita más gente participando en la política porque ahí es donde se toman decisiones y, si uno no está, alguien más toma las decisiones. Lo mejor que le puede pasar a un político corrupto y tradicional es que nadie se meta en la política porque entonces siempre va a tener ese espacio. Es hora de que lleguen más ciudadanos a gobernar las ciudades, a dar una mirada distinta. Nunca estigmatizando, porque en la política encuentras a los mejores y los peores hombres y hay que echar mano de los buenos y sacar a los malos. La política es buena, lo que no se puede permitir es la politiquería.</p>
<p>El Gobierno y el ciudadano tienen que ejercer sus responsabilidades. Para el ciudadano eso significa votar y pagar impuestos, aunque ahora también tiene que ir un poco más allá. Para el Gobierno es administrar bien los impuestos, no permitir la corrupción y priorizar donde se necesite. Es importante entender que el mapa social supera al mapa político. ¿Qué quiere decir eso? Los recursos deben invertirse en donde se necesitan y no donde se saquen más votos. </p>
<p>Pero también es imposible que todo se le deje al Gobierno o al ciudadano. Si se logra que los empresarios, la academia, las universidades, los institutos y el ciudadano común se monten en proyectos, eso es trabajo en equipo. </p>
<p>Hay que construir ciudadanía. Lo peor que le puede pasar a la ciudadanía es cuando ya no importa y uno piensa que no tiene nada que ver con nosotros.<br />
&nbsp;<br />
<h3> Auto vs transporte público</h3>
<p>Hoy el problema es que el auto se ha convertido en un tema de status, lo primero a lo que tú accedes es a un vehículo particular. Lo que necesitan los Gobiernos es entender que al ciudadano hay que darle otro tipo de opciones para movilizarse. Estoy seguro que cuando las grandes ciudades latinoamericanas empiecen a brindar opciones en sistemas de transporte, con buena calidad, capacidad y fácil acceso, más de un ciudadano empezará a bajarse voluntariamente del carro y tomará el transporte público. Muchos hasta decidirán no comprarse un vehículo. </p>
<p>Pero el tema también es no restringir, porque la gente necesita moverse, ir de un punto a otro. Entonces hay que generar condiciones para que se puedan desplazar. Hay que mostrarle otros modelos a la gente. Definitivamente el modelo no puede estar basado en el automóvil particular, es imposible. Podremos construir muchas vías pero nunca van a ser suficientes. </p>
<p>En nuestras ciudades latinoamericanas utilizamos el carro todos los días. Tú llegas a una ciudad como Nueva York, Madrid o Barcelona y te movilizas en el transporte público. Es un tema tan cultural pero tan lleno de opciones, y los encargados de generar esas opciones son los gobernantes. Por eso los ciudadanos tienen que presionar el cambio.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Migración urbana</h3>
<p>La migración es un fenómeno que pasa en muchos países y ciudades, no es algo exclusivo de Querétaro. Hace falta definir políticas claras en otros estados porque, si no se atienden las necesidades en otras partes, la gente se desplaza. Míralo de esta forma, ¿qué pasó en nuestros países a través de la década de los setenta, cuando la gente se desplazó del campo a las ciudades? Eso está pasando de nuevo porque la migración es el efecto de algún síntoma que ocurre en otras regiones. Le guste o no a la gente, la migración sucede y hay que darle la mano a las personas. Si alguien viene de otro espacio es porque no tiene las condiciones, y a nadie le gusta salir desplazado del lugar donde nació, donde creció. </p>
<p>Por eso las ciudades deben estar preparadas, tener ofertas claras, niveles básicos de transporte público. No pueden crecer de manera desmesurada, tienen que concentrarse hacia dentro donde pueden optimizar servicios. Por supuesto, la migración es una carga para las ciudades, pero estamos hablando de personas y eso es lo más importante.<br />
&nbsp;</p>
<hr />
<address><span style="color: #808080;"><em>Federico Gutiérrez es ingeniero civil, politólogo y consultor urbano. En el 2011 aspiró a la Alcaldía de Medellín como candidato del Partido de la U. El próximo 2015 volverá a postularse para el mismo cargo. <a href="http://federicogutierrez.com" target="_blank"><span style="color: #808080;"> www.federicogutierrez.com, <a href="https://twitter.com/FicoGutierrez" target="_blank"><span style="color: #808080;">@FicoGutierrez</a></span></a></em></address>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Branko Pjanic</title>
		<link>http://sadabombon.com/branko-pjanic/</link>
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		<pubDate>Tue, 01 Apr 2014 16:21:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Mauricio Sánchez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 21]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[Branko Pjanic es enólogo. Nació en Bosnia (entonces Yugoslavia), donde vivió hasta el 2008. Conoció a una mexicana en Francia, se casaron y desde el 2012 vive acá, trabajando en proyectos independientes. Le preguntamos sobre el vino regional, bosnio y mexicano: &#160; En la Europa donde crecí, la mayoría de las familias hacen su vino. [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em>Branko Pjanic es enólogo. Nació en Bosnia (entonces Yugoslavia), donde vivió hasta el 2008. Conoció a una mexicana en Francia, se casaron y desde el 2012 vive acá, trabajando en proyectos independientes. Le preguntamos sobre el vino regional, bosnio y mexicano:</em><br />
&nbsp;<br />
En la Europa donde crecí, la mayoría de las familias hacen su vino. En mi casa teníamos un rancho de 10 hectáreas con varios cultivos, y siempre se produjo vino para consumo local. El vino también sirve mucho para socializar: parte de mi cultura de Europa del Este tiene que ver con el concepto del regalo, que en el Oeste se ha perdido bastante. Llegas a casa de alguien con vinos, salchichas, aguardiente –sobre todo cosas que tú haces. Es algo cultural.<br />
&nbsp;<br />
<h3>La enología</h3>
<p>Soy enólogo, aunque mi primera carrera fue Biología y Ecología. Cuando empecé quería especializarme en hongos, porque me gustan mucho. Quería hacer algo relacionado con ese tema pero que fuera más práctico, sobre todo que pudiera crear algo, porque en las ciencias, en general, lo que haces no es creación sino que estás tratando de descubrir algo. Sabía, a grandes rasgos, cómo hacer vino, porque mi papá, mi abuelo, todos lo hacían, y comencé a entusiasmarme con la idea. Encontré una beca de la Unión Europea que se ofrecía para atraer gente de afuera –en aquella época mi país todavía contaba como fuera de Europa– y me fui. Ahí te daban una visión muy europea sobre el vino. Atraían extranjeros para que Europa tuviera sus «embajadores de vino» en México, Chile, Argentina, China, India, Balcanes… En 2008 fuimos 24 personas de 15 de nacionalidades de todo el mundo.</p>
<p>Cada módulo era en un país diferente. Así que empezamos en Francia, donde aprendimos sobre conceptos generales de vino, terruño, mercadotecnia de vinos, sociología de vinos. Luego fuimos a España a aprender de viticultura, a Portugal a visitar bodegas, a Italia a aprender sobre enología. Duró casi tres años todo el curso, muy especializado en diferentes estilos de viticultura europea.</p>
<p>Conocí a quien es ahora mi esposa porque estudiaba conmigo, y coincidimos mucho en nuestros intereses de vinos. Nos conocimos el primer día de clases y desde el primer fin de semana estábamos juntos. Fue muy romántico. Ella estaba en la maestría por parte de México. Desarrollamos las mismas ideas de producir vinos más tradicionales, orgánicos, artesanales, <em>vigneron</em>. Todo el tiempo libre lo utilizábamos para probar vinos hechos con el estilo que nos gustaba.</p>
<p>Bueno, estudiamos, hicimos nuestra tesis y empezamos a trabajar. Ella primero estuvo en una bodega de vinos mientras yo trabajaba en Italia. De ahí nos fuimos a trabajar en Francia, en un <em>grand cru de Beaujolais</em>. Nos quedamos un tiempo allá y vimos que no funcionaba. Me quedé pensando: ¿esperaré 10 años para poder hacer mis vinos?, ¿cuándo podré desarrollar mis ideas? Y la verdad eso no me cuadró. Fue entonces que dijimos: ¿a dónde nos vamos? También éramos extranjeros, y la documentación no es fácil. Vamos a Bosnia o a México, pensamos, aunque Bosnia en ese entonces estaba muy mal económicamente.<br />
&nbsp;<br />
<h3>El vino en el viejo mundo</h3>
<p>Nací en Europa y crecí con un concepto de vino bastante europeo. Luego pude profundizar sobre eso a través de los estudios, y me gustó mucho porque he podido probar casi todo lo que es interesante en Europa, hablando de regiones y denominaciones. También nos daban mucho tiempo libre, así que podías tomar el tren a un pueblito en Francia y pasar todo el día viendo cosas sobre el vino. Mi conclusión sobre este tema es que Europa es súper tradicional todavía. La manera como se trabaja, cómo la gente se acerca a todo lo del vino, desde la imagen, la parte cultural, la parte laboral, las técnicas de producción… es incluso un poco prepotente.<br />
&nbsp;</p>
<p><img class="size-full wp-image-7427 aligncenter" alt="" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/p7070189.jpg"></p>
<address align="center"><em><span style="color: #B3B3B3;">Fotografía © Branko Pjanic / Natalia López Mota</span></em></address>
<p>&nbsp;<br />
Los mejores vinos se producen en Europa todavía, pero no tanto porque los enólogos de Europa sean mejores que los de acá sino por la tradición: obviamente todavía no es posible ganarle a la tradición porque un vino se hace en el viñedo, no en la bodega. Europa tiene una ventaja porque los viñedos están ahí desde hace mil, mil quinientos años: han aprendido de una manera bastante natural e intuitiva, poco a poco fueron distinguiendo las zonas y los lugares donde sí se dan muy buenos resultados.</p>
<p>Una vid tiene un ciclo de vida parecido a la vida humana: cuando nace no da nada, y luego, cuando es adolescente, da cosas muy confusas, como que la planta no sigue la idea. Al final del día es agricultura, y si eres buen agricultor –vinicultor en este caso– estás dirigiendo un camino. Es lo que haces con la poda, le explicas a la planta qué quieres de ella. Obviamente con otras prácticas como riego y abonos, pero con la poda, sobre todo, le estás diciendo: despiértate en este momento y dame tanta fruta. Y la planta, durante los años, se acostumbra a eso. Lo que haces ahora se refleja dentro de muchos años, es como acostumbrarse al estilo de un domador. Es una de las razones principales por las que las vides más viejas dan mejor fruta, porque están domadas.</p>
<p>Si quieres producir algo de una denominación tienes que seguir lo que marca esa denominación, si no estás fuera. En Europa tomaron esto de las denominaciones como un punto de referencia muy cerrado, porque debes plantar en donde te dicen, la variedad que te dicen. Prácticamente todo está regulado. Por otro lado es muy bueno: las denominaciones de origen sirven para que productores medianos puedan producir un vino decente y entrar al mercado. Pero los que quieren hacer algo diferente se quedan fuera.</p>
<p>Trabajé un tiempo en Borgoña y me di cuenta que si quieres trabajar y hacer algo debes seguir manuales. Y yo dije, sí, qué bueno que aprendí todo eso, entiendo lo que pasa, pero yo quiero ir a un país donde pueda desarrollar mis ideas y donde pueda trabajar desde cero en algo nuevo.<br />
&nbsp;<br />
<h3>El vino en Bosnia</h3>
<p>Antes de la Segunda Guerra Mundial, los Balcanes (Yugoslavia, Rumania, Grecia, Bulgaria y hasta Turquía) era el quinto productor mundial de vino. En Bosnia se producía muchísimo, con media hectárea, una hectárea, todo privado. No era un vino tan bueno, pero sí diverso. Bosnia tiene como diez variedades autóctonas. Luego llegó el socialismo y juntaron todos esos pequeños viñedos bajo una sola idea. La calidad del vino bajó muchísimo porque una de las ideas del régimen era producir para todos. Para eso se tuvieron que unir parcelas, tratarlas como si fueran lo mismo y bajar los costos, y pues hay que bajar la calidad del vino para que el costo disminuya. El socialismo formó parte de la producción.</p>
<p>Ahora en Bosnia hay unas 60 bodegas. El volumen de producción es como en México, más o menos. Plantamos nuestro primer proyecto en Bosnia: un viñedo chiquito en mis tierras, para producir en barrica, solamente para ver cómo se desarrollaba la uva. Compramos y plantamos algo de Chardonnay y Pinot Noir. Ya es su tercer año, así que ya tenemos producción, estamos súper contentos. Justo hace unos días, probamos nuestro primer vino de allá. Voy dos o tres veces por año, tratando de ir cuando hay algo qué hacer, y que no coincida con los viñedos de acá.<br />
&nbsp;<br />
<h3>El vino en el centro de México</h3>
<p>Cuando llegamos a México –mi esposa es del DF– no quisimos ir a Baja California porque se nos hizo muy lejos. Mi esposa había hecho su tesis acá, antes de irse, sobre vinos mexicanos, y tenía una idea de que pasaba algo en Querétaro. Mis primeras impresiones de aquí no fueron tantas porque vine sin conocer a nadie. Vi dos o tres bodegas chiquitas que hacen vinos para un público general, algo comerciales. Se me hizo raro, porque se sentía que el consumidor casi los había obligado a hacer vinos. Pero luego conocí más personas y vi que no toda la escena de Querétaro es así. </p>
<p>¿Lo que me atrajo para quedarme acá? Que sí hay diferencias, que sí hay un resultado particular, y eso es muy importante. El centro de México tiene una combinación de climas y suelos, sobre todo su relieve es súper particular. En este momento sólo hay otro lugar donde los vinos se producen a esta altitud: los altiplanos de los Andes. En el resto del mundo hablamos de una producción entre cero y 500-600 metros de altitud, que es como una barrera normal. Y aquí estamos a 2,000 metros. La tierra también es peculiar: cuando tiene más arcilla te da vinos más frescos, ácidos; la tierra con más grava te da vinos más profundos; la tierra con más arena te da vinos sobremadurados. En San Miguel de Allende, por ejemplo, tienen una combinación de arcilla pero con parte importante de piedras y de arena volcánica: eso le da una muy buena porosidad y un muy buen drenaje.<br />
&nbsp;</p>
<p><img class="size-full wp-image-7427 aligncenter" alt="" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/p5080079.jpg"></p>
<address align="center"><em><span style="color: #B3B3B3;">Fotografía © Branko Pjanic / Natalia López Mota</span></em></address>
<p>&nbsp;<br />
Aunque estamos prácticamente afuera de la franja del vino, podemos producir simplemente porque estamos muy alto, y la inmersión de temperaturas es muy importante porque crea un tipo de invierno que hace dormir a las plantas, porque la planta de vid necesita hibernar; aquí nunca pasaría eso si no estuviéramos a esta altitud: se quedaría despierta por siempre y obviamente eso generaría una producción muy fea. Aquí pasa un fenómeno que es la hibernación por sequía: la planta se va a dormir no sólo por el frío sino porque no hay agua; empieza a dormirse aunque el día es muy caliente. Si no fuera así, brotarían constantemente y tendrías, literalmente, una planta medio flor, medio fruta, medio seca.</p>
<p>Trabajé un tiempo en una bodega orgánica en San Miguel de Allende, Dos Búhos, que tiene un viñedo virgen, es decir, nunca ha recibido tratamientos sistemáticos, lo cual es precioso. En el mundo hay pocos, en México estoy seguro que son los únicos. Comparado con Francia, donde es normal tener unos 10 tratamientos al año, ellos hacen uno, dos máximo. Otra vez, por la tierra: porque es muy seco acá; aún con la lluvia la evaporación es tan alta que los hongos no se dan bien. Eso es muy bueno. Por otro lado, toda la fermentación que hacíamos ahí era natural, así que dependíamos de las levaduras que viven en el viñedo. ¿Qué son las levaduras? Son los hongos. Cuando alguien usa pesticidas, aparte de matar todos esos hongos que le hacen daño a la uva también están matando levaduras. Evidentemente, si tienes un vino natural, hecho con fermentación natural, que está hecho por 15 o 20 levaduras diferentes –comparado con un vino de una sola levadura–, la complejidad es mucho más grande, porque cada levadura te aporta un aroma.</p>
<p>La calidad no es relativa, pero la percepción de la calidad sí. Acostumbras a la gente. Yo creo que una de las cosas más importantes en este momento es educar sobre el vino en relación a lo que es local, qué es lo característico de esta zona, de qué hay que tener orgullo, qué no es tan bueno pero se puede mejorar.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Vivir en México</h3>
<p>En la maestría convivimos por tres años con 15 nacionalidades de todo el mundo. Si aguanté a mis amigos extranjeros hablando en francés y traduciendo su examen al profesor, pensé: pues ya puedo hacer todo –hablando de choques culturales. Por otro lado, Europa todavía es muy miserable para los extranjeros. Y ser extranjero en México es mucho más fácil. (Aquí más bien la discriminación es entre mexicanos.) Queríamos vivir en un lugar donde al menos alguno de nosotros se sintiera 100% cómodo. La decisión de venirnos fue bastante natural.</p>
<p>En general, creo que un europeo promedio tiene muchos prejuicios sobre México. Todo esto de fiesta, tequila, desierto. Sabes que México es grande y que hay un poco de todo, pero no me imaginé qué tan diverso era hasta que llegué acá. Lo que sí me conquistó es la comida, eso sí me gusta muchísimo. Trabajar como extranjero no es ni tan fácil ni tan difícil. No es que encuentres trabajo en cada rincón pero es bueno. Sí se pueden conseguir cosas, aunque lo del vino es un círculo cerrado, muy complicado, como de compadres.</p>
<p>A mi familia no le gusta tanto que yo esté acá. Todavía no me han visitado, pero yo creo que este año vienen. Obviamente, desde que vivo acá han cambiado mucho su perspectiva. Al principio pensaban que este lugar –sobre todo porque hay muy malas noticias de México en el extranjero– era un Wild West.</p>
<p>Lo que no esperaba es que hubiera tanta similitud entre Bosnia y México. Cuando llegué al DF pensaba que no habría nadie de mi país acá, y me di cuenta que hay muchísima gente. Ya tengo un círculo como de cien personas con las que me estoy viendo, y todos están casados con mexicanos o mexicanas. Nosotros somos bastante abiertos, como ustedes, nos gustan mucho los chistes y la fiesta. Tampoco tenemos la cultura de trabajo, trabajo, trabajo. Como que es más la vida familiar, fiestas, tiempo libre. Bueno, eso ya está cambiando desafortunadamente, aquí y allá.<br />
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<hr />
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<address><span style="color: #808080;"><em>Actualmente Branko Pjanic es consultor en el desarrollo de nuevos proyectos de vitivinicultura en el centro de México. También imparte cursos sobre vinos y producción orgánica. Contáctalo en <a href="mailto:brankopjanic@gmail.com " target="_blank"><span style="color: #808080;">pjanic@gmail.com</span></a> y en <a href="https://twitter.com/BPjanic" target="_blank"><span style="color: #808080;">twitter.com/BPjanic.</span></a></em></address>
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		<title>Casa Gutiérrez Nájera</title>
		<link>http://sadabombon.com/casa-gutierrez-najera/</link>
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		<pubDate>Thu, 12 Dec 2013 23:59:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Mauricio Sánchez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 19]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[Casa Gutiérrez Nájera (CGN) es un espacio dedicado a la difusión del diseño en todas sus disciplinas. Su objetivo es contar con un espacio en el centro del país que funcione como vínculo entre distintos lugares dedicados al diseño en México y el extranjero. Entrevistamos a su director: Carlos Torre. Aquí sus respuestas: &#160; La [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="padding-left: 30px;"><span style="color: #999999;"><em>Casa Gutiérrez Nájera (CGN) es un espacio dedicado a la difusión del diseño en todas sus disciplinas. Su objetivo es contar con un espacio en el centro del país que funcione como vínculo entre distintos lugares dedicados al diseño en México y el extranjero.</em></span></p>
<p style="padding-left: 30px;"><span style="color: #999999;"><em>Entrevistamos a su director: <span style="color: #ff0000;">Carlos Torre</span>. Aquí sus respuestas:</em></span></p>
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La idea de CGN viene de una necesidad personal, una necesidad por compartir. Desde hace más de 15 años está efervesciendo el diseño de una manera u otra, y empecé a hacer ciertas reflexiones a partir de la Galería Mexicana de Diseño, un parteaguas en México, fundada por Carmen Cordera en 1990, en Polanco: un esfuerzo muy grande, con resultados culturales muy interesantes, y también un ejercicio único en un país enorme. Por otro lado, cuando sales un poco de tu contexto y vas a otras ciudades, te das cuenta de que existen empresas culturales de diseño que no sólo son sustentables, sino exitosas.</p>
<p>El objetivo de CGN es generar contenidos a través de lo que está sucediendo en el diseño dentro y fuera de México. Si empezamos a mostrar nuestro trabajo no sólo a los diseñadores, creo que podemos comenzar a crear conciencia. Es como el vino: hay que conocer lo que hay detrás de la profesión para entender por qué cuesta lo que cuesta.</p>
<p>Una vez aterrizada la idea, decidimos formar un Consejo, porque no queríamos que fuera un proyecto personal sino profesional. Reunimos personas con intereses similares: la idea era compartir y construir el proyecto con quienes ya tuvieran cierto camino andado. Se formó con diez personas, unos que tienen mucho tiempo luchando por la difusión del diseño y nosotros que llevábamos poco.</p>
<p>Cuando abrimos, éramos la segunda galería de diseño en México. Tal vez por ser un espacio único hemos recibido mucha atención desde el principio, tanto de los medios como de los diseñadores: nos contactan para saber qué estamos haciendo y cómo pueden participar. Acabamos de cumplir dos años y hemos logrado lo que nos hemos propuesto, por lo que las expectativas ahora son mayores.</p>
<p>Además de ser de los primeros proyectos de su tipo en México, CGN no está centralizada: eso hace que el foco se dirija hacia nosotros. Tenemos publicaciones en los mejores medios especializados –y no especializados. Es algo irónico que el interés venga de otros lados y no de aquí: nos desistimos, pero es mucho más difícil que nos publique un medio local que un medio nacional, incluso internacional.</p>
<p>Las galerías son los intermediarios que comercializan a los artistas y su trabajo. CGN es más que una galería, tenemos muchas más actividades: exposiciones, talleres, ciclos de proyecciones, convocatorias y participación en ferias. Somos un espacio cultural dedicado a la difusión del diseño y creemos en la trascendencia: esperamos que en un largo plazo podamos generar un complejo cultural en donde pasen todas estas cosas.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Las exposiciones</h3>
<p>Para generar una exposición nueva para CGN tratamos de buscar que el contenido sea honesto y que sea para todos, no sólo para los diseñadores. Si generamos exposiciones con un diálogo filosófico y reflexiones complejas, acotamos más a los visitantes, y lo que estamos tratando es de hacerla accesible a cualquier persona de cualquier profesión que pueda disfrutar los contenidos.</p>
<p>Tenemos un programa de cuatro exposiciones al año, que van del diseño industrial a la arquitectura y al coleccionismo –buscamos colecciones públicas o privadas para entender un poco lo que significa ser coleccionista de diseño. Los museos en México apenas están comenzando a abrir sus puertas al diseño. CGN significa tener otro espacio pequeño que pueda mostrar estos temas.</p>
<p>También hacemos una invitación –principalmente en el centro del país y en el DF– para diseñar un objeto utilitario. Con los resultados creamos la última exposición del año, y la idea es llevar una selección de estos objetos a ferias de diseño nacionales e internacionales, exponerlos y que se puedan adquirir. El año que viene será nuestro tercer año participando en Zona Maco, por ejemplo.</p>
<p>En estas convocatorias buscamos diseños nuevos y objetos inéditos, que tengan tanto procesos artesanales como industriales, con calidad para ferias internacionales. Con los objetos diseñados a través de CGN nos hemos dado cuenta de que los procesos de producción en México son complejos.</p>
<p>Las inauguraciones en CGN son siempre una sorpresa: ¿qué hace un espacio de diseño así en una ciudad como Querétaro? Y yo me pregunto: ¿qué hace uno de los museos de diseño más importantes del mundo en un pueblito llamado Weil am Rhein, a 20 minutos de Basilea? Para nosotros es una satisfacción que los visitantes tengan expectativas y que CGN pueda superarlas con las exposiciones.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Los diseñadores y el diseño</h3>
<p>Los diseñadores tienen que tener varias actividades y tienen que hacer de todo. Son privilegiados los que tienen un estudio en donde sólo conceptualizan, tienen metodologías, hacen prototipos y alguien más los fabrica; esto en México no pasa.</p>
<p>Hay ejemplos de diseñadores muy conocidos que para llegar a un producto final tuvieron que pasar por prototipo 1, 2, 3, 4, 4a, 4b, 4c, 5, 6, 7, 7a… Pero luego está el diseñador que hace su prototipo, no le gustan las críticas y ya quiere que aparezca en la portada del medio más importante.</p>
<p>En México, la columna vertebral del diseño es la fusión de procesos industriales con procesos hechos a mano. Pasar de grandes ideas de diseño a objetos finales con estándares de calidad es el reto. Nuestro problema no tiene nada que ver con ser creativos o tener ingenio: el problema es hacer bien las cosas, tomarlas en serio, terminar lo que inicias y saber escuchar la crítica.</p>
<p>Todas las piezas que exponemos tienen que interactuar con el visitante. El arte es una forma de expresión, pero el diseño, además de ser una forma de expresión, debe tener la parte funcional intrínseca en las piezas. Si no hay función, no hay diseño.<br />
&nbsp;<br />
<h3>La casa</h3>
<p>Para CGN buscábamos un espacio que representara las raíces de donde vivimos, y que nosotros, a través de contenidos, le fuéramos dando esta parte de actualidad.</p>
<p>Afortunadamente encontramos este espacio que por muchos años había sido la cantina de Don Amado. Los propietarios no tenían ningún interés en que siguiera siendo cantina y nos invitaron a restaurarlo. Cuando presentamos el proyecto como espacio cultural, al dueño le cayó como anillo al dedo.</p>
<p>En la arquitectura de los siglos 17, 18 y 19 en Querétaro, es impecable el manejo de la escala, de la luz natural… realmente lo único que hicimos fue limpiar. La casa ha sido muy noble con nosotros.<br />
&nbsp;<br />
<h3>El porvenir</h3>
<p>Me gusta que, de una u otra manera, CGN se ha apropiado de una región –no sólo de Querétaro. Esto se ha dado, creo, porque hay una necesidad, no tanto porque nosotros lo hayamos pensado o planeado así.</p>
<p>El futuro pinta muy bien: tenemos muchas actividades y estamos impulsando mucho el tema de la itinerancia. Esto será muy importante para nosotros, que las exposiciones de CGN comiencen a aparecer en otras ciudades a partir de 2014.</p>
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<hr size="1" noshade="noshade">
<address><em>Carlos Torre es arquitecto. Restauró y diseñó del restaurante 5dMayo Experimental. Actualmente es Director Creativo de Espacios y miembro del Consejo de CGN.</address>
<p></em></p>
<address><em>Casa Gutiérrez Nájera, 5 de Mayo 114 esquina Manuel Gutiérrez Nájera, Centro Histórico de Querétaro. (442) 223 2576 <a href="http://www.casagutierreznajera.com" target="_blank"><span style="color: #808080;">www.casagutierreznajera.com</span></a></address>
<p></em><br />
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		<title>Vistazo a la quincena: escaleras del mundo, José Saramago y las increíbles fotos de Sebastião Salgado</title>
		<link>http://sadabombon.com/vistazo-16-sep-2013/</link>
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		<pubDate>Mon, 16 Sep 2013 22:38:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Mauricio Sánchez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Web]]></category>

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		<description><![CDATA[Ya estamos a la mitad del noveno mes del año, y una vez terminado el fin de semana patrio, damos paso a algunas cosas encontradas en la web en esta quincena: Lo mejor que nos llegó: a) 12 impresionantes escaleras alrededor del mundo. b) El documental José y Pilar, excelente trabajo de Miguel Gonçalves, muestra [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Ya estamos a la mitad del noveno mes del año, y una vez terminado el fin de semana patrio, damos paso a algunas cosas encontradas en la web en esta quincena:</p>
<p>Lo mejor que nos llegó:</p>
<p>a) 12 <a href="http://www.theworldgeography.com/2013/07/amazing-staircases.html?m=1" target="_blank">impresionantes escaleras</a> alrededor del mundo.</p>
<p>b) El <a href="http://www.clarin.com/rn/Trailer-pelicula-Jose-Pilar_3_970133001.html" target="_blank">documental</a> <em>José y Pilar, </em>excelente trabajo de Miguel Gonçalves, muestra la dimensión humana y ética de José Saramago. Maravilloso.</p>
<p>c) Quinientas páginas, treinta y dos viajes por el mundo, imágenes apabullantes, a veces agobiantes: con desmesura, enamoramiento y una capacidad paranormal para la fotografía, el brasileño Sebastião Salgado elabora en <em>Génesis,</em> su <a href="http://www.taschen.com/pages/en/catalogue/photography/all/02613/facts.sebastio_salgado_genesis.htm" target="_blank">nuevo libro</a>, una ópera fotográfica que pone al medio ambiente en un lugar central y se asienta en dos pilares: ciertas comunidades aborígenes que mantienen una relación armónica con la Tierra y los lugares donde el planeta está aún casi como en el día de la creación. <a href="http://www.taschen.com/pages/en/community/video/37376.sebastio_salgado_genesis.htm" target="_blank">Acá</a> una entrevista al artista, realizada por Benedikt Taschen.</p>
<p>d) Un<a href="http://villageattheendoftheworld.com/" target="_blank"> documental</a> sobre Niaqornat, al noroeste de Greenland, una aldea de 50 habitantes que luchan por seguir la tradición de la comunidad o buscar un futuro y abandonar el pueblito.</p>
<p>e) El mejor de los teléfonos podría ser realidad: construirías un teléfono según tus necesidades y no generarías más basura: conoce <a href="https://www.youtube.com/watch?v=oDAw7vW7H0c#t=127" target="_blank">Phonebloks</a>.</p>
<p>f) Los libros como inspiración de canciones: <a href="http://www.barnesandnoble.com/blog/9-songs-that-were-inspired-by-books/" target="_blank">acá</a> tienes nueve rolas que fueron inspiradas en la literatura.</p>
<p>Por último, les dejamos tres links, de los que no tenemos comentarios:</p>
<p>a) <a href="http://designtaxi.com/news/360568/Designer-Makes-Dresses-Up-In-Costumes-Of-Disney-Princesses-and-Princes/" target="_blank">Un mismo chico</a> encarna a las princesas y los príncipes de Disney.</p>
<p>b) Un <a href="http://hot-dog-legs.tumblr.com/" target="_blank">tumblr</a> en el que se postean fotos de piernas y salchichas… ¡Y uno tiene que descubrir cuál es cuál!</p>
<p>c) Por último,<a href="http://www.taringa.net/posts/imagenes/17123688/Increible-Se-fotografian-exactamente-como-en-la-ninez.html" target="_blank"> gente </a>que se fotografía exactamente como en la niñez.</p>
<p>Hasta aquí hemos llegado. ¡Hasta la próxima, amigos!<br />
&nbsp;</p>
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		<title>A paso de perro</title>
		<link>http://sadabombon.com/paso-de-perro/</link>
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		<pubDate>Mon, 01 Oct 2012 20:00:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Mauricio Sánchez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Viajes y paseos]]></category>
		<category><![CDATA[Vida urbana]]></category>

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		<description><![CDATA[Me gusta caminar por la calle de Arenales hasta Scalabrini Ortiz. Ir chusmeando por todos los predios, ver cómo los porteros lustran los metales exteriores de sus edificios. Es muy temprano, corre un aire fresco, y así, caminando desde Cerrito, voy meditando en compañía de diez canes. Nunca imaginé terminar como paseador de perros. Llegué [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Me gusta caminar por la calle de Arenales hasta Scalabrini Ortiz. Ir chusmeando por todos los predios, ver cómo los porteros lustran los metales exteriores de sus edificios. Es muy temprano, corre un aire fresco, y así, caminando desde Cerrito, voy meditando en compañía de diez canes. Nunca imaginé terminar como paseador de perros. Llegué a Buenos Aires con otras intenciones, quería establecerme bien, ganar mucha plata, pero nada salió como esperaba y aquí estoy, caminando por las calles porteñas. Cruzamos Coronel Díaz, Anasagasti, Bulnes, Vidt y Salguero.</p>
<p>Viajo en colectivo desde Barracas hasta Microcentro. Ahí inicia mi caminata para recoger animales, pasear junto a ellos y ganar algo de plata. Una a una voy colocando las correas en mi muñeca como si fueran brazaletes. Una, tres, cuatro, ocho correas. Los perros quietos y obedientes, listos para caminar por las calles porteñas.</p>
<p>Mi rutina cambia poco. Todos los días me despierto al cuarto para la seis; pongo algo de agua en la pava sobre la hornilla eléctrica y me hago un té Cachamai, de hinojo y anís. Nunca me gustó el mate, ni con azúcar, ni en saquito, mucho menos en la matera, no me gusta eso de compartir la bombilla con amigos o extraños. A las seis y cuarto ya estoy en camino a Recoleta, uno de los barrios emblemáticos de la ciudad, lleno de viejos y perros. Desde mi departamento en la calle Vieytes, avanzo unos veinte minutos en colectivo hasta la esquina de 9 de Julio y Santa Fe; después, un cuarto de hora caminado hasta la calle Uruguay, vuelta a la derecha hasta Juncal. Carola es mi primer cliente, es una perra golden de pelo largo que sufre de un ojo. Caminamos por todo el barrio recogiendo a Negri, Princesa, Tomás, Amín, Scott, a Manchas y a Juancho. De ahí tomamos Arenales hasta Plaza Italia.</p>
<p>Ser paseador de perros tiene sus ventajas: caminas mucho, algunos te ven con buenos ojos, conoces otras vidas, paseas y además puedes ser autoritario y macho con los perros y no pasa nada. Plaza Italia, Thames, Paraguay, Juan B. Justo. Ser paseador de perros es también ser un mapa de ciudad con anotaciones al margen; por ejemplo, la avenida Jorge Newbery lleva el nombre del famosísimo aviador argentino al que todos conocían como <em>Señor Coraje</em>.</p>
<p>Seguimos caminando. Pasa el autobús turístico y somos víctimas de las cámaras de los turistas, les digo comemierdas –y algo más–, pero hacia dentro de mí. Me duele la muñeca, así que tengo que cambiarme de mano las correas.</p>
<p>Pasear perros y caminar con ellos no es negocio malo; veinte pesos por animal, en bloques que van de cuatro a cinco horas. Trabajo dos turnos, seis días a la semana en promedio, tengo un sueldo similar al de un burócrata de medio pelo, pero claro, esto es más lindo que ser funcionario público y estar sentado en una oficina comiendo mierda cada tanto. Acá estás fuera, al aire libre, caminando por las calles y registrando la historia de todos los días paso a paso, literal. Yo con ocho acompañantes, caminando con un buzo puesto con el logo de River.</p>
<p>Avanzamos por Paraguay y cruzamos Humboldt, Fitz Roy, Bonpland, Carranza, Ravignani y Arévalo. Ser paseador de perros es llevar registro involuntario del paso de la vida: escucho a tres viejos decir que la presidenta es una conchuda, dos bolivianos hablan sobre los costos del vuelo a La Paz, dos chicos retándose a las puteadas por el mal partido del viernes entre Boca y el recién reincorporado a primera, el River Plate. Cruzamos Arévalo, vuelta a la izquierda hasta Honduras y, a partir de ahí, emprendemos el regreso.</p>
<p>Descansamos sobre el parque que está en la esquina de Honduras y Darwin. Ahí hay un canil en el que encontramos a otros perros y paseadores. Recientemente, la municipalidad ha mandado bardear todas las áreas verdes de la ciudad, tal vez con la intención de evitar que los perros entren a cagarse y que vagos e indigentes las tomen como casa, como cama y como baño. Los otrora parques bonaerenses, abiertos y descarados como indicio de la libertad imperante, ya no son más ese espacio democrático de juego, de siesta y de amores furtivos. Ahora existen los caniles, esos predios cerrados donde las cosas fluyen diferente. Mientras los humanos conversan, los canes juguetean y dan rienda suelta a sus gozos e impulsos. Sólo hay un Akita que se dedica a dormir y contemplar el movimiento ajeno.</p>
<p>Termino mi almuerzo y seguimos camino sobre Honduras hasta plaza Borges. Llegando ahí, topamos de frente con un letrero que dice: Plazoleta Cortázar. De regreso por Honduras, pasando Armenia y Malabia, hasta Scalabrini Ortiz para tomar Charcas.</p>
<p>Llevamos cerca de 40 cuadras, de Barrio Norte a Palermo y de regreso, más de tres horas de camino, de pensamientos, de recorrido, intercambiando miradas con algún transeúnte, fumando faso. En el recorrido, los perros caminan frente a mí, gallardos a ratos, olisqueando el concreto, chasqueando sus uñas contra los bloques de cemento de la vereda –clic, clac, clac, clac, clac–, haciendo un alto colectivo cuando nos toca el semáforo en rojo, avanzando en conjunto con la luz verde que parpadea.</p>
<p>Continuamos sobre la calle Larrea y los perros ya están cansados, no interactúan, sólo se huelen. Parece que algunos ya no quieren continuar. Hacemos una parada para vaciar el cuerpo. Esto es algo que no me gusta de ser paseador, recoger y recoger mierdas, como si uno no tuviera suficiente con lo que vive día a día con la gente. Tragar gordo, recoger mierda.</p>
<p>Avanzamos, comienza la entrega, dejamos a la Negri en casa, la vieja dueña nos comenta lo mal que ha seguido del corazón; la perra, no ella. Por lo menos con nosotros no ha mostrado ni un ápice de flaqueza. Tal vez le gusta olvidarse por unas horas de ese departamento que huele a neftalina, frente al parque Vicente López. Dejamos al Manchas, subo rápidamente al edificio a entregarlo con la esperanza de que me dejen usar el baño. Camino sobre mis pasos para dejar al resto del pelotón. Pasear perros, caminar las calles, hacer sumas y restas de lo perdido y lo hallado, vislumbrar la debacle. Ya no tengo los mismos sueños de antes –pienso mientras camino.</p>
<p>Termino el reparto y tomo el autobús. No puedo caminar más. Una hora de descanso y vamos al siguiente turno. En éste, paseo dos perros de una mujer diabética que vive en el barrio de Retiro, en la misma calle donde fue el atentado a la AMIA en 1994. A este par se le unen Capitán –un pastor alemán bipolar de muy malos hábitos–, Blanquita y Pelusa, dos salchichas viejas, y La Biche, una cocker que se llama igual a la perra de Onetti, el escritor uruguayo.</p>
<p>La tarde es más pausada y termina la jornada en la calle de Suipacha, pasadas las ocho de la noche. A veces ceno, y si mis amigos tienen algún plan, me sumo con las últimas fuerzas del día. Aquí en Buenos Aires uno puede ser todo lo que quiere, o al menos eso parece, sólo hay que pasar una prueba muy larga de resistencia. Ahora quiero trabajar en una librería. Combinar las dos cosas, pasear perros, vender y recomendar libros, tal vez uno de estos días me dé una vuelta por la librería Guadalquivir, la que está sobre Avenida Callao. Les pediré hacerme cargo de la sección de plantas y animalitos.</p>
<p>Eso sí, no pienso dejar los perros. Además de ser compañeros en largas caminatas, son siempre de lo más agradecido. Algún día Lord Byron dijo –según recuerdo– que su perro poseía «belleza sin vanidad, fuerza sin insolencia, coraje sin ferocidad y todas las virtudes del hombre sin sus vicios». Estoy de acuerdo, me digo y asiento con la cabeza mientras desciendo la escalera del subte en la estación Tribunales.</p>
<p>&nbsp;</p>
<hr />
<address>Este artículo apareció en el suplemento especial de otoño 2012, <a href="http://issuu.com/sadabombon/docs/s04_caminante" target="_blank"><em><span style="color: #808080;">El caminante</span></em></a>, dentro de la edición 12 de <em>Sada y el bombón</em>.</address>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Libros y barbarie</title>
		<link>http://sadabombon.com/libros-y-barbarie/</link>
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		<pubDate>Sat, 01 Oct 2011 16:25:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Mauricio Sánchez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura]]></category>

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		<description><![CDATA[Bosnia es hoy un país compuesto de dos entidades, tres nacionalidades, cuatro religiones y resguardado por soldados extranjeros que mantienen la paz. La guerra en Bosnia terminó hace más de 15 años sin vencedores ni vencidos, pero con 250 mil muertos y 2 millones de refugiados y desplazados (cifras enormes para una población de 4 millones [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Bosnia es hoy un país compuesto de dos entidades, tres nacionalidades, cuatro religiones y resguardado por soldados extranjeros que mantienen la paz. La guerra en Bosnia terminó hace más de 15 años sin vencedores ni vencidos, pero con 250 mil muertos y 2 millones de refugiados y desplazados (cifras enormes para una población de 4 millones de habitantes). Entre abril de 1992 y diciembre de 1995 hubo guerra y, además, se perpetró el cobarde genocidio contra los musulmanes bosnios. Los ultranacionalistas serbios cercaron y destruyeron la ciudad de Sarajevo, cruce de civilizaciones y culturas, donde en poco menos de un kilómetro cuadrado hay una sinagoga, dos iglesias ortodoxas, una catedral católica y varias mezquitas.</p>
<p>La cultura no estuvo ajena a la barbarie: basta recordar uno de los capítulos más tristes en la historia del libro y las bibliotecas: la destrucción de la Biblioteca Nacional de Sarajevo. Construida entre 1892 y 1896, fue un inmejorable ejemplo de la convivencia multicultural en los Balcanes. La forma tan brutal en que se llevó a cabo este atroz atentado contra la historia y la cultura no se olvida fácilmente, así, como todo se olvida recientemente, sepultado por la celeridad y rapidez con que vivimos. La destrucción de la biblioteca de Bosnia ha sido uno de los más arteros y terribles atentados a la cultura y al hombre.</p>
<p>Fue la noche del 25 de agosto de 1992 cuando la artillería del ejército ultranacionalista serbio incendió la Biblioteca Nacional. La guerra de Bosnia-Herzegovina significó una catástrofe para esta y otras bibliotecas y archivos locales, destruyendo y desapareciendo miles de documentos en diversos formatos, como manuscritos, impresos y documentos no textuales.</p>
<p>La biblioteca fue incendiada con granadas de mortero y bombas de fósforo durante toda una noche, produciéndose así el fuego que destruyó alrededor de 600 mil volúmenes de su colección. Antes de la destrucción, la biblioteca contaba con 6 mil metros cuadrados y una capacidad de 420 puestos de lectura; poseía miles de documentos manuscritos conservados a lo largo de seis siglos, tanto por musulmanes como por serbios ortodoxos, croatas católicos y judíos. Aquél fue el evento más trágico en la reciente historia cultural europea.</p>
<p>Tres meses antes, el ejército de Karadžić ya había devastado el Instituto Oriental de Sarajevo y destruido una de las mejores colecciones de literatura medieval en árabe, persa y turco, así como decenas de miles de documentos en cuatro alfabetos: latino, árabe, cirílico y bosnio antiguo. Con el afán de borrar la memoria colectiva del pueblo bosnio, los serbios completaban así su intento de destrucción y genocidio. Se destruyó todo, incluso libros testigo que pudieron haber demostrado que los eslavos que profesan el Islam han vivido en Bosnia desde hace varios siglos.</p>
<p>Cuarenta proyectiles cayeron en las calles adyacentes en apoyo al ataque del edificio. El fuego se prolongó hasta el día siguiente. La ciudad se oscureció por cenizas de papel y por un fino polvo negro que flotaba en el ambiente. Las sábanas de la ciudad, tendidas al sol, se llenaron de hollín. Miles y miles de trozos de papel carbonizados volaron libres por el cielo, si se capturaban en el momento, podían aún transmitir calor.</p>
<p>Durante semanas y hasta por meses, páginas de libros ennegrecidas flotaron sobre la ciudad, introduciéndose en las casas a través de los cristales rotos de las ventanas. De acuerdo a Arsenio Sánchez, comisionado por la Biblioteca Nacional de España para la ayuda a la Biblioteca de Sarajevo, «al final de la guerra, los daños en bibliotecas, archivos, museos y edificios de interés cultural, superaban largamente los daños imputables a las dos guerras mundiales. El hecho más siniestro de la guerra fue la aplicación de la limpieza étnica –etničko čišćenje–, cuyo objetivo básico era purificar los territorios, extirpando toda señal humana o cultural considerada extraña».</p>
<p>Las referencias a las guerras étnicas y a la destrucción de las bibliotecas guardan relación con el llamado «memoricidio» que recogió la escritora Carmen Verlichak (Madrid, 1959) del historiador Mirko Gmerk (Croacia, 1934), quien empleara el término luego de la destrucción de la biblioteca de Sarajevo: «al decir <em>memoricidio</em> se hace referencia a la destrucción intencionada de la memoria y el tesoro cultural de un pueblo. Si la guerra tiene como objetivo apoderarse de bienes, personas y territorios, también necesita borrar la memoria del otro, sus recuerdos, las razones que sustentan su identidad y lo empujan a resistir, a luchar, a vivir. Por eso, el <em>memoricidio</em> es a la vez objetivo y estrategia de guerra».</p>
<p>Nuestro pasado está lleno de episodios de quema de libros, desde la Inquisición hasta los totalitarismos del siglo XX, pero nunca como en la guerra de los Balcanes se quiso destruir a conciencia una biblioteca nacional. «Los serbios destruyen bibliotecas porque este microcosmos de coexistencia les provoca y contradice su interpretación de la historia», dijo alguna vez Dževad Karahasan (Bosnia, 1953), escritor y ex director de la Academia de Artes de Sarajevo. Los libros le dan volumen a la memoria humana, por tanto, quienes los destruyen lo hacen para sustituir la memoria del otro por la suya.</p>
<p>Quedó atrás, por mucho, la convivencia pacífica y la mezcla cotidiana en la multiétnica, multicultural y multireligiosa Bosnia-Herzegovina; continúa de pie, aunque ya queda poco de esa multiplicidad que la hacía un lugar único en el mundo, un ejemplo de respeto y convivencia con el otro, con el que piensa –escribe y lee– diferente. Quedó atrás esa gran diversidad que hacía que este rincón de la Europa Oriental pareciera, extrañamente, una biblioteca: sus habitantes siempre estuvieron mezclados de manera muy especial, como se mezclan los libros en los estantes o en las repisas de una biblioteca, sin un trasfondo étnico, ni antecedentes culturales, raciales o geográficos.</p>
<p>Cuando los libros son destruidos, hay algo en el hombre que se destruye también: se destruyen las vidas que los hicieron posible, que los conservaron en el paso del tiempo; se destruyen todas las vidas que contienen, así como la vida que los mismos libros pudieran dar en el futuro: se destruye la inteligencia y la esperanza. La destrucción de los libros es un acto de barbarie que nunca podrá ser explicado y jamás ganará atenuante alguno. La destrucción suele ser voluntaria, consciente, cruel y cobarde, cargada de simbolismos y miseria humana. Ninguna destrucción de libros es casual. Ningún destructor de libros será redimido.<br />
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		<title>Óscar Niemeyer y la reinvención de una ciudad</title>
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		<pubDate>Fri, 01 Apr 2011 18:58:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Mauricio Sánchez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Vida urbana]]></category>

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		<description><![CDATA[Óscar Niemeyer es el artífice (junto a su colega Lucio Costa) de la ciudad de Brasilia. El excepcional arquitecto brasileño creó, en mitad de la nada, una ciudad futurista. La mayor obra de Niemeyer, y por la que fue reconocido en todo el mundo, consistió en diseñar la capital brasileña, desde los edificios oficiales, con [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Óscar Niemeyer es el artífice (junto a su colega Lucio Costa) de la ciudad de Brasilia. El excepcional arquitecto brasileño creó, en mitad de la nada, una ciudad futurista. La mayor obra de Niemeyer, y por la que fue reconocido en todo el mundo, consistió en diseñar la capital brasileña, desde los edificios oficiales, con oficinas y sedes del gobierno de su país, hasta la catedral.</p>
<p>Óscar Niemeyer diseñó en París la sede del partido Comunista Francés y la plaza del coronel Fabien. En Italia se encargó de la sede de la editorial Mondadori y en los últimos años ha sido invitado a idear la Serpentine Gallery Summer, en el Hyde Park de Londres.</p>
<p>Ahora, a sus 103 años, pretende hacer renacer la ciudad española de Avilés (Asturias), maltratada por un salvaje proceso industrial. Avilés vuelve a creer en el futuro con el proyecto del complejo cultural que Niemeyer ha diseñado como regalo a la Fundación Príncipe de Asturias, y que fue inaugurado exitosamente el pasado 25 de marzo. El proyecto del centenario arquitecto puede convertirse en una especie de Guggenheim para Avilés, logrando la revitalización de la ciudad.</p>
<p>Será llamado Centro Cultural Internacional Óscar Niemeyer y se convertirá en un gran centro de difusión y creación cultural. La obra del maestro brasileño, es un espacio blanco, al lado de la ría, con una cúpula blanca también y un auditorio de mil butacas rojas, además de una torre mirador a la que se asciende por una escalera de 89 peldaños y un edificio de uso polivalente para recepción, restaurante y donde se encuentra el Woody Allen Film Center.</p>
<p>A veces me pregunto por qué es tan difícil imaginar en nuestras ciudades un proyecto así, como el que se presentó en días pasados en Asturias. Por qué no hay la visión en nuestros líderes políticos y económicos para crear un espacio similar que privilegie el arte y la cultura del centro de México y que revitalice el turismo en esta zona del país. ¿Por qué?</p>
<p>Enhorabuena para los avilenses y para don Óscar, de camino a los 104 años. Avilés tiene ya un nuevo faro, de color blanco y de formas tan sinuosas como las olas cariocas que a diario ve su arquitecto Niemeyer, desde su estudio en Copacabana.</p>
<p><a href="http://www.niemeyercenter.org/" target="_blank">www.niemeyercenter.org</a><br />
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		<title>De calles y de barrios en Santiago de Querétaro</title>
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		<pubDate>Wed, 23 Feb 2011 19:50:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Mauricio Sánchez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Vida urbana]]></category>

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		<description><![CDATA[Muchas cosas han cambiado en la ciudad de Querétaro desde su fundación. Una de ellas tiene que ver con su nomenclatura de calles, a la que don Valentín F. Frías (1862-1926) dedicó uno de sus interesantes libros. A principios de 1800, las calles de lo que ahora es el Centro Histórico, recibían nombres tan singulares [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Muchas cosas han cambiado en la ciudad de Querétaro desde su fundación. Una de ellas tiene que ver con su nomenclatura de calles, a la que don Valentín F. Frías (1862-1926) dedicó uno de sus interesantes libros.</p>
<p>A principios de 1800, las calles de lo que ahora es el Centro Histórico, recibían nombres tan singulares como estos: calle de las Verdolagas, de los Capulines, calle del Grillo, de los Canaritos, de las Ratas, de las Ánimas, Mira al Agua, Salsipuedes, de los Cinco Señores, del Desdén. La actual calle de Juárez, desde Zaragoza hasta avenida Universidad, recibía diferentes nombres en cada una de sus cuadras: comenzaba llamándose calle del Rastro y de ahí continuaba la calle Jaime, la de los Cinco Señores, Carmelitas, Alhóndiga, la del Tesoro y la Miraflores, para terminar en la calle del Puente.</p>
<p>Esta nomenclatura –siempre referida a hechos sucedidos en las casas y barrios de la ciudad vieja– prevaleció hasta que alguien decidió renombrar calles y avenidas y rendir homenaje así a héroes, hechos, fechas y personajes de la Historia mexicana.</p>
<p>Así las cosas, la calle del Purgatorio dejó de serlo para dar paso a la avenida don Miguel Hidalgo; la calle del Sol Divino es ahora la de 16 de Septiembre; la calle de la Buena Muerte se convirtió en Cuauhtémoc (que dicho sea de paso, este príncipe azteca tuvo más bien una muerte muy mala) y la de las Lagartijas se borró para dar paso a un héroe de nuestra Independencia: Vicente Guerrero.</p>
<p>Pero no sólo eso ha cambiado. La llegada de nuevos vecinos a Querétaro dio paso al desarrollo de barrios o colonias a las afueras del perímetro original. Primero hacia el Cerro de las Campanas, después hacia el del Cimatario y ahora hacia los cuatro puntos cardinales. Miles y miles de nuevos habitantes fueron llegando y estableciéndose en nuevas colonias como Álamos, Mansiones del Valle, Cimatario, Jardines o Niños Héroes.</p>
<p>Ahora que el siglo XXI nos ha alcanzado, la ciudad no deja de crecer y –tristemente para algunos como yo– la mancha urbana ya alcanzó los cerros: la construcción de torres y edificios comienza a multiplicarse. Con la aparición de nuevos barrios, aparecen también los nombres de calles y colonias que, a mi parecer, ya no nos gustan tanto como los de antes. Hace días me enteré que hay una colonia que se llama Ampolletas; pero no sólo eso, una de sus calles se llama Frascos. También descubrí la colonia Solidaridad 90, la colonia Venceremos y otra denominada Karina.</p>
<p>Los nombres de las calles en las nuevas zonas de Querétaro también son peculiares y sospecho que responden al capricho de quien las bautizó, ya sea haciendo referencia al nombre de la colonia o bien a la ocurrencia de algún señor. Así tenemos la colonia Tecnológico, con sus calles Estadística, Psicometría y Zoología; la colonia El Rocío II, con calles como Bristol, Cannes, Glasgow y Bonn; la colonia el Oasis, en San José el Alto, con calles como Desierto de Arabia, Desierto de Australia o Desierto de Roca Negra. En la colonia Karina hay una calle que lleva por nombre Belinda; en la de Movimiento Obrero existe una denominada Blas Chumacero; la calle de la Vía Láctea está en Bolaños y hace esquina con Amanecer.</p>
<p>En Querétaro hay una calle que se llama Miami, otra Pensacola y una más con el nombre de Cabo Cañaveral. Hay calles bautizadas con oficios: Torneros, Mecánicos, Costureras, y también algunas que hacen referencia a órdenes religiosas: Lasallistas, Legionarios, Carmelitas. Otra calle, en otra colonia, porta el nombre Amargura, y tiene una pequeña privada, llamada Privada de la Amargura.</p>
<p>La llegada de nuevos tiempos a Querétaro ha traído el progreso, el desarrollo y las fuentes laborales, pero también se ha llevado muchas otras, en las que se cuentan los valores cívicos, las tradiciones, costumbres y la ciudad afable e inspiradora que recuerdo cuando era un chico.</p>
<p>Las calles de Querétaro se han modificado, aunque la mayoría conservan su traza original. Algunas de las antiguas placas de nomenclatura aún subsisten, se niegan a desaparecer. De vez en vez, andando distraído por el centro, he levantado la vista de repente y me encuentro con esas viejas placas que me hacen sentir nostalgia; testigos mudos de tiempos idos que al parecer nos hacen mirar a lo lejos, cuando en realidad nos hacen mirar hacia adentro, porque como dice Sábato: «la memoria es siempre lo que resiste al tiempo y a sus poderes de destrucción». Por eso ahora exijo que la próxima vez que quedemos de vernos, busquemos un lugar público en la calle de la Liebre, en la del Papagayo o en la de las Malfajadas. Están todos advertidos.<br />
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		<title>Samuel Ruiz: el Caminante que nunca se detuvo</title>
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		<pubDate>Tue, 25 Jan 2011 20:01:34 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Mauricio Sánchez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Artes]]></category>

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		<description><![CDATA[Qué ganas tengo de estar en San Cristóbal de las Casas. El día de hoy serán las exequias de don Samuel Ruiz, el tatic de la gente más pobre de Chiapas. Imagino el cuerpo inerte de don Samuel en el centro de la catedral mestiza, entre nubes de incienso, copal, flores, veladoras y muchos, muchos [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Qué ganas tengo de estar en San Cristóbal de las Casas. El día de hoy serán las exequias de don Samuel Ruiz, el <em>tatic</em> de la gente más pobre de Chiapas. Imagino el cuerpo inerte de don Samuel en el centro de la catedral mestiza, entre nubes de incienso, copal, flores, veladoras y muchos, muchos colores –los que pintan los trajes de los miles de indígenas que se congregarán a dar el último adiós a quien por muchos años les regaló un poco de eso que llaman esperanza. Qué ganas dan de estar en San Cristóbal y escuchar la liturgia en tzotzil, ch’ol, tzeltal y tojolabal, las lenguas de sus hijos, las mismas que <em>tatic</em> aprendió con gran esfuerzo. Miles de indígenas, estoy seguro, bajarán de las montañas y entrarán en caravana a la catedral; seguramente más de los quince mil que en el año 2000 participaron en la ceremonia litúrgica con motivo de sus 40 años de servicio episcopal.</p>
<p>Hace más de diez años que <em>el Caminante</em> no transita por las carreteras de Chiapas. Este personaje fue muy popular entre choferes, taxistas y traileros que recorren los caminos de asfalto o terracería de uno de los estado más pobres de México. A través de un radio de onda corta, este personaje intercambiaba novedades sobre el estado de las carreteras e información ordinaria sobre acontecimientos regionales y locales. Pocos saben que <em>el Caminante</em> fue el seudónimo preferido de don Samuel Ruiz y sólo una de las múltiples actividades de pastoral de quien prefirió andar por los caminos y la montaña más que reposar en su casa episcopal. A don Samuel nada lo detuvo. Con gran sencillez recorrió todos los rincones de su diócesis llevando esperanza a los más pobres, no importaba si era a lomo de burro, en su caballo <em>Siete Leguas</em>, en jeep o a pie, caminando grandes distancias.</p>
<p>Qué falta nos va a hacer don Samuel. Qué huérfanos nos ha dejado el hombre defensor de los indígenas, <a href="http://www.letraslibres.com/index.php?art=5628" target="_blank">imitador de Bartolomé de las Casas</a>. Qué vacío tan grande deja el hombre comprometido por los que nadie se compromete; defensor natural de los naturales, líder auténtico sin habérselo propuesto, hombre estudioso y sencillo, portador de una autoridad moral enorme, perseguido y señalado como parte del movimiento más radical de la Iglesia, personaje único que siempre supo estar a la altura de sus circunstancias.</p>
<p>Hoy me da tristeza no haberlo seguido más en los últimos años de su vida, en los que escogió Querétaro como lugar de retiro. Vivía con su hermana, en una casa modesta de Jardines de la Hacienda y todos los domingos asistía al templo de la colonia, donde oficiaba misa y recibía a los amigos.</p>
<p>Qué ganas, repito, de estar en San Cristóbal: ver la llegada de sus hijos desde los cuatro puntos cardinales; qué celebración más grande y qué tributo tan merecido. Se nos fue don Samuel, hay que estar tristes. «Estar arriba con los de abajo, estar adentro con los de afuera y caminar para que las cosas no sean iguales».<br />
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