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	<title>Sada y el bombón &#187; Edición 22</title>
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	<description>revista independiente de cultura urbana en el centro de México.</description>
	<lastBuildDate>Wed, 17 Dec 2014 16:40:30 +0000</lastBuildDate>
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		<title>Cervezas artesanales en el Bajío</title>
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		<pubDate>Sun, 01 Jun 2014 23:45:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[La redacción]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 22]]></category>
		<category><![CDATA[Gastronomía]]></category>
		<category><![CDATA[Propuestas y recomendaciones]]></category>

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		<description><![CDATA[Este suplemento especial de cervezas apareció dentro del número 22 de la revista. Puedes verlo aquí en su formato original. &#160; En Querétaro y Guanajuato –y en buena parte del país– las empresas cerveceras efervescen cual espuma de cerveza sobreagitada. Efervescencia, esa es justo la palabra que mejor describe el panorama cervecero de la región: [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em>Este suplemento especial de cervezas apareció dentro del número 22 de la revista. Puedes verlo <a href="http://issuu.com/sadabombon/docs/cervezas_artesanales" target="_blank">aquí</a> en su formato original.</em><br />
&nbsp;<br />
En Querétaro y Guanajuato –y en buena parte del país– las empresas cerveceras efervescen cual espuma de cerveza sobreagitada. Efervescencia, esa es justo la palabra que mejor describe el panorama cervecero de la región: el desprendimiento de burbujas, la liberación de monopolios nacionales, la emoción de poder jugar con maltas, lúpulos y levaduras, el entusiasmo por hacer una cerveza que le devuelva el valor a los colores, las texturas, los aromas y los sabores que ella misma produce. La conmoción que genera consumir –y compartir– algo propio.</p>
<p>Las múltiples causas de esta efervescencia cervecera pueden sintetizarse en tres: la disolución de las fronteras, la superabundancia de información y la victoria de David frente a Goliat. En otras palabras: el libre comercio, el Internet y el derrumbe hegemónico de las cervecerías Modelo y Moctezuma.</p>
<p>Gracias a esto, hoy es relativamente fácil conseguir maltas, lúpulos y levaduras; casi cualquiera puede entrar a Google y buscar recetas para hacer cerveza, y con un poco más de trabajo y capital, cualquier entusiasta puede comercializar sus propios experimentos cerveceros.</p>
<p>Así es como llegamos a tener en Querétaro y Guanajuato más de 20 cervecerías y más de 80 etiquetas comerciales.</p>
<p>La cantidad de cerveza regional que producimos no es mucha: más o menos 50 mil litros al mes. Solamente la marca Tecate, por ejemplo, produce mensualmente 20 millones de litros. Las cervezas artesanales con alcances comerciales regionales no pueden compararse con las gigantescas cervezas industriales. Su valor no está en el volumen, y mucho menos, entonces, en el precio. El valor de las cervezas artesanales está en la cerveza misma: en la diversidad de colores, texturas, aromas y sabores que pueden tener. Una prueba evidente de esto: salvo contadas excepciones, las etiquetas de las cervezas artesanales son espantosas, pero dentro de la botella, en tan solo 355 ml, hay más aromas y sabores que en todos los trillones de litros que producen las cervecerías Modelo y Moctezuma.</p>
<p>Se podrá decir que el sabor de la fea a la millonaria no le importa. Pero no, sí le importa. Entre el auge de las cervezas artesanales aparecieron, por ejemplo, la Bohemia de trigo y chocolate. Prueba de una industria amenazada. Aún en el imperio del marketing y del diseño como forma de vida, los valores originales, antediluvianos, continúan siendo elementales. Para decirlo rápido, el mercado es insípido y las cervezas artesanales son deliciosas.<br />
&nbsp;</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-5791" alt="" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/post/cervezas/cerveza2.jpg" width="640" height="425" /></p>
<p>&nbsp;<br />
Si el sabor de una cerveza importa tanto, ¿cuál es el sabor de las cervezas del Bajío? Después de probar todas las que encontramos –y que en este suplemento mencionamos– podemos decir que las cervezas del Bajío no tienen características exclusivas. No hay un aroma o un sabor propio de Querétaro o Guanajuato. Aunque más del 80% de una cerveza es agua, y aunque, digamos, el agua de Tlacote sabe distinta al agua de un pozo en Irapuato, hay más similitudes entre una cerveza de León y una de Tijuana que entre dos producidas en El Marqués.</p>
<p>Si acaso, las cervezas del Bajío se distinguen por la forma en la que se producen y consumen. La producción es siempre pequeña (en miles de litros, no millones), independiente (el maestro cervecero decide con su experiencia, no con un grupo de accionistas atrás) y tradicional (cervezas hechas sin aditivos tramposos que incrementen el volumen de producción). Algunos cerveceros vienen del DF. Otros son queretanos o guanajuatenses que viajaron por el mundo, probaron distintas cervezas y ahora hacen las suyas. Y hay por ahí al menos un europeo que se trajo a Guanajuato su propia cultura cervecera (el caso de la Cervecería Embajador). El objetivo de todos es el mismo: compartir la cerveza que les gusta con más personas.</p>
<p>El consumo es local. Prácticamente ninguna cerveza viaja más de 383 km (la distancia entre León y el DF). Y bastante exclusivo: son pocos los restaurantes, bares y depósitos que ofrecen cervezas artesanales producidas en la región. Pocos, pero cada vez son más. Cada año, por lo menos, se duplica la producción y el consumo de cerveza local.</p>
<p>Efervescencia. Esa es la palabra que describe no sólo a la cerveza, sino a toda la cultura del Bajío. La cerveza es sólo un caso representativo. Un símbolo. Una metáfora. Con empresas multinacionales, puertos secos, aduanas internacionales, habitantes de Europa, Asia, Estados Unidos y Sudamérica (ver el reportaje sobre la industrialización en esta misma edición), y, al mismo tiempo, pequeñas y sólidas empresas familiares, agricultores que distribuyen productos orgánicos, viñedos, queserías, exitosos empresarios queretanos y guanajuatenses&#8230; Con una visión cosmopolita y un fuerte sentido de pertenencia, pues, el Bajío es una de las regiones más abiertas, variopintas, plurales y potentes de México. Y si nos empujan –con dos o tres cervezas artesanales–, del mundo. Brindemos.<br />
&nbsp;<br />
<h3>¿Cómo se hace la cerveza?</h3>
<p><strong>Ingredientes:</strong> Agua, malta, lúpulo, a veces azúcar para una segunda fermentación y muy de vez en cuando algún añadido como avena, amaranto, frutos, especias o mezcal para intensificar el sabor o la densidad de la cerveza.</p>
<p><span style="color: #ff0000;"><strong>1. Maltear el cereal.</strong> </span>Se puede maltear prácticamente cualquier cereal con almidones y enzimas –que luego se convertirán en azúcares–, como la cebada o el trigo. Tras el germinado, se seca el grano. Entre más dure el proceso de secado, más oscura será la malta, y por lo tanto más oscura la cerveza. <span style="color: #008080;">En casa:</span> casi imposible, sugerimos comprar la malta.</p>
<p><span style="color: #ff0000;"><strong>2. Macerar la malta.</strong> </span>La malta se pone en un recipiente con agua. Se calienta hasta unos 50 o 60 oC para activar las enzimas, se mueve y remueve hasta crear una pasta consistente y luego se calienta todavía más, casi hasta el punto de ebullición. Se trata de hacer algo así como un té de malta. <span style="color: #008080;">En casa:</span> 1 lt de agua por cada 450 gr de malta. Tiempo: entre 1 y 2 hr.</p>
<p><span style="color: #ff0000;"><strong>3. Filtrar el mosto.</strong> </span>Al resultado de la maceración se le llama mosto. Se filtra toda la malta remojada que queda flotando. El mosto puede servir para hacer luego un pan de malta. <span style="color: #008080;">En casa:</span> colar el mosto para eliminar el agua restante y verter sobre el colador (con el mosto) agua hervida. Tiempo: 1 hr.</p>
<p><strong><span style="color: #ff0000;">4. Añadir lúpulos. </span></strong>El caldo de mosto filtrado se intro- duce en una olla y se pone a hervir. Aquí es cuando se le añade el lúpulo, una planta que le otorgará los aromas y la amargura al caldo, oponiéndose así al carácter dulce de la malta. <span style="color: #008080;">En casa:</span> echar los lúpulos amargos a la olla al principio, y los lúpulos aromáticos al final. Tiempo: 1 hr.</p>
<p><span style="color: #ff0000;"><strong>5. Fermentar con levaduras.</strong> </span>Se enfría el caldo y se le añaden levaduras para que comience la fermentación. <span style="color: #008080;">En casa:</span> enfriar el caldo y vaciarlo en un garrafón de agua. Agregarle levaduras tipo Ale y agitar para que las levaduras despierten. Tapar el garrafón, hacerle un agujerillo a la tapa, ponerle un globo inflable encima con otro minúsculo agujero y dejarlo durante una semana en un lugar fresco y oscuro.</p>
<p><strong><span style="color: #ff0000;">6. Fermentar en botella. </span></strong>La segunda fermentación se realiza en botella, estilo vino espumoso. Es decir, se le pone un poco de azúcar a la botella para que la cerveza produzca su propia burbuja sin necesidad de inyectarle CO2. <span style="color: #008080;">En casa:</span> vacía el caldo en botellas, tápalas bien y déjalas que reposen durante un mes en el refrigerador.</p>
<p><strong><span style="color: #ff0000;">7. Etiquetar. </span></strong>Para ayudar a la cerveza a identificarse, moverse y consumirse, se termina el proceso con el etiquetado. Una buena etiqueta traduce los aromas, sabores y texturas de la cerveza en trazos, colores, tipografías y otros elementos visuales. <span style="color: #008080;">En casa:</span> innecesario, a menos que hayas hecho dos tipos de cerveza y quieras diferenciarlas.</p>
<p><strong><span style="color: #ff0000;">8. Tomar la cerveza. </span></strong>Observa la tonalidad del líquido y el carácter de la espuma. Huele y distingue los distintos aromas. Toma un trago sin oler la cerveza para detectar texturas, cuerpos, carbonataciones. Y por último, haz todo a la vez: observa, huele y prueba la cerveza. <span style="color: #008080;">En casa:</span> declararse el peor maestro cervecero jamás, tirar todo y comenzar de nuevo. Repetir cuantas veces sea necesario hasta abrir tu propia cervecería.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Las cervezas del Bajío</h3>
<p>Estas son las 23 cerveceras y las 82 cervezas que se hacen en Guanajuato (marcadas con verde) y Querétaro (marcadas con rojo) en mayo 2014.<br />
&nbsp;</p>
<p><a href="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/Cervezas-del-Bajio.jpg"><img class="aligncenter size-full wp-image-5812" style="border: 1px solid #DADADA;" alt="Las cervezas artesanales de Guanajuato y Querétaro" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/Cervezas-del-Bajio.jpg" width="780" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-5806" alt="" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/post/cervezas/c-hercules.jpg" width="66" height="140" /></p>
<h3 style="text-align: center;">Hércules &#8211; Querétaro</h3>
<hr />
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #ff0000;"><strong>Cerveza Destacada: Spinning Jenny.</strong></span> Una cerveza estilo English Pale Ale: rojiza, de una oscuridad desvaída, con un intenso sabor a malta y con un carácter elegante y complejo. 5% alc. vol.</p>
<p><span style="color: #008080;">Producción:</span> desde el tradicional barrio de Hércules, producen 3,500 litros de cerveza al mes.</p>
<p>La Compañía Cervecera Hércules se fundó en 2011 con el simple pero no tan sencillo propósito de «hacer la mejor cerveza posible». Después de dos años de experimentar con maltas, lúpulos y levaduras, viajar a países ejemplarmente cerveceros, buscar la tecnología más apropiada para hacer cerveza a través de métodos tradicionales y adecuar el espacio de producción (una antigua fábrica de textiles en el barrio de Hércules, Querétaro), esta compañía sacó en 2013 su primera cerveza: la Popular (estilo Blonde Ale). Ahora produce cuatro más: la Fantasma (una White India Pale Ale), la República C.C.H. (estilo Czech Pilsener), la Spinning Jenny (estilo English Pale Ale) y la Jenny La Mula (estilo American Pale Ale).</p>
<p>www.cervecerahercules.com<br />
&nbsp;</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-5806" alt="" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/c-toro.jpg" height="140" /></p>
<h3 style="text-align: center;">Toro - Querétaro</h3>
<hr />
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #ff0000;"><strong>Cerveza destacada: Toro Golden Ale. </strong></span>Una receta que data de la época casera en Xalapa. De color dorado, amargor suave, aromas cítricos y sabores frutales, la Golden Ale es una cerveza refrescante, veraniega. 5.1% Alc. Vol.</p>
<p><span style="color: #008080;">Producción:</span> desde el municipio de Corregidora, producen 2,000 litros de cerveza al mes.</p>
<p>Por ahí del 2006, Elías Torales y sus padres (Ingenieros Químicos) elaboran sus primeras cervezas caseras en su natal Xalapa. Mientras tanto, Jorge (el hermano de Elías) trabaja en uno de los dos gigantes cerveceros de México en el departamento de innovación de procesos y productos. En 2010 Jorge renuncia y, junto con su hermano, sus padres, primos y tíos, decide poner un pequeño taller de producción cervecera en Querétaro. Así nace la Cervecería Toro, una empresa familiar que cuenta ya con cinco etiquetas: la Golden Ale, la Mestizo (una Ale hecha con mezcal), la Supernova (estilo Spicy Porter), la Minotauro (estilo India Pale Ale) y la K’Atuun (una cerveza de aniversario que se produce desde 2011 y que cambia cada año; la 2013 es estilo Imperial Stout).</p>
<p>www.cervezatoro.com<br />
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<p><img class="aligncenter size-full wp-image-5806" alt="" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/c-josefa.jpg" height="140" /></p>
<h3 style="text-align: center;">Josefa &#8211; Querétaro</h3>
<hr />
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><span style="color: #ff0000;">Cerveza destacada: Porter… ¡Por mis pistolas!</span></strong> Una cerveza estilo Ale, oscura, robusta, de consistencia espesa y sabor cremoso que acompaña muy bien la comida condimentada. 5.8% Alc. Vol.</p>
<p><span style="color: #008080;">Producción:</span> desde el municipio de El Marqués, producen 20,000 litros de cerveza al mes.</p>
<p>Esta cervecería lleva en el nombre su origen y su destino: Josefa (Ortiz de Domínguez): una empresa queretana que produce cervezas independientes, libres, atrevidas y francas. La cervecera surge en 2011, los primeros lotes de cerveza salieron en 2012 y hoy cuentan con cuatro etiquetas: la Porter… ¡Por mis pistolas! (estilo Porter Ale), El «Trigo» de Gracia (estilo Weißbier: elaborada con malta de trigo sin filtrar), la Carambada (estilo Amber Ale) y la Jr. Santos (estilo Chocolate Stout). Esta última, una especie de autocelebración a su maestro cervecero: Ernesto Santos. En Querétaro muchos restaurantes ofrecen la versión en barril, un formato que le agrega todavía más sabor, cuerpo y carácter a la cerveza.</p>
<p>www.cervezajosefa.com<br />
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<p><img class="aligncenter size-full wp-image-5806" alt="" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/c-amalias.jpg" height="140" /></p>
<h3 style="text-align: center;">Amalias - Querétaro</h3>
<hr />
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><span style="color: #ff0000;">Cerveza destacada: Tezontle. </span></strong>Una cerveza estilo Red Ale: rojiza, un poco caramelizada, con lúpulos refrescantes y con una gama de sabores que va desde lo cítrico hasta lo chocolatoso. 5.2% Alc. Vol.</p>
<p><span style="color: #008080;">Producción:</span> desde el municipio de Amealco, producen 2,500 litros de cerveza al mes.</p>
<p>En 2008, con $5,000 pesos y una cochera, un grupo de amigos producían entre 40 y 50 litros de cerveza al mes. Hoy, con un rancho en Amealco donde plantan y cosechan ellos mismos su propia cebada, producen más de 2 mil litros divididos en tres etiquetas: la Ambar (una Mexican Pale Ale, menos amarga y más refrescante que la American), la Tezontle (una Mexican Red Ale, similar a la Irish Red) y la Obsidiana (una Ale estilo Porter: amarga, densa y robusta). Las tres se producen de forma orgánica y artesanal; sin usar fertilizantes químicos en la cebada, hechas con agua de manantial y elaboradas con la atención puesta en el cuerpo, los aromas y el sabor de una cerveza tradicional –y hasta nutritiva.</p>
<p>www.amalias.com.mx<br />
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<p><img class="aligncenter size-full wp-image-5806" alt="" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/c-abatia.jpg" height="140" /></p>
<h3 style="text-align: center;">Tlaxco - Querétaro</h3>
<hr />
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #ff0000;"><strong>Cerveza destacada: Abbatia.</strong></span> Una cerveza estilo Dubbel: oscurísima y espesa (como un chocomilk); con olores a fruta madura (como un ponche), y sabores entre amargos y chocolatosos con toques de ciruela y madera. 7.5% Alc. Vol.</p>
<p><span style="color: #008080;">Producción:</span> Desde el mero Querétaro, producen 300 litros de cerveza al mes.</p>
<p>La Cervecería Tlaxco nació de forma similar que la Toro: un grupo de amigos hacen una cerveza en su casa, les gusta, la comparten, hacen más, a más personas les gusta, hacen más… En 2012, la cerveza Tlaxco Lacandona gana un competencia cuyo premio consistió en recibir insumos para hacer más cerveza y un curso impartido por el Siebel Institute of Technology de Chicago, la escuela cervecera más antigua de América. Ese impulso ayudó a conformar la empresa queretana de cerveza artesanal Tlaxco. Actualmente elaboran dos etiquetas: Lacandona (una cerveza Ale estilo Spiced Irish Red) y Abbatia (una Ale estilo Dubbel). Tanto por su imagen como por su sabor, ambas podrían ser, de tan artesanales, una artesanía.</p>
<p>facebook.com/CerveceriaQueretanaTlaxco<br />
&nbsp;</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-5806" alt="" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/c-barroca.jpg" height="140" /></p>
<h3 style="text-align: center;">Barroca - Guanajuato</h3>
<hr />
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<p><span style="color: #ff0000;"><strong>Cerveza destacada: Porter.</strong></span> Una cerveza oscura, con sabores tostados y acuosamente cremosa: un oxímoron. Es como la versión light de la cerveza Guinness. 5 % Alc. Vol.</p>
<p><span style="color: #008080;">Producción:</span> desde Irapuato, producen 600 litros de cerveza al mes.</p>
<p>Una de las primeras empresas de cerveza artesanal que brotó en tierras guanajuatenses es la Micro Cervecería Barroca. Sus cervezas se comercializan desde 2012, primero en su natal Irapuato y ahora también en Moroleón, Uriangato, Guanajuato y León. Son cervezas clásicas, elaboradas con selectas maltas, lúpulos y levaduras. Producen alrededor de 600 lt de cerveza al mes y cuentan con tres etiquetas: la Brown Ale (color marrón y cáusticamente dulce, como la canela), la India Pale Ale (espumosa y amarga), la Porter (nuestra preferida) y la Viena Ale (una Pale Ale hecha con cáscara de naranja: fresca y frutal). Son cervezas artesanales, con más carácter que las industriales, pero son también cervezas ligeras, no tan exigentes con los paladares primerizos; cervezas fáciles de tomar.</p>
<p>www.cervezabarroca.com<br />
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<p><img class="aligncenter size-full wp-image-5806" alt="" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/c-embajador.jpg" height="140" /></p>
<h3 style="text-align: center;">Embajador - Guanajuato</h3>
<hr />
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><span style="color: #ff0000;">Cerveza destacada: Summer Dream.</span></strong> Dadas las soporíferas condiciones climáticas escogemos una de las pocas cervezas lager que se hacen en el Bajío. Es una estilo Pilsner hecha con cáscara de naranja. 4.7% Alc. Vol.</p>
<p><span style="color: #008080;">Producción:</span> Desde Santa Teresa, Guanajuato, producen 1,600 litros de cerveza al mes.</p>
<p>La historia de la Cervecería Embajador es más o menos esta: un suizo llamado Daniel Nussbaumer se casa con una mexicana, se asocia con un guanajuatense, durante un par de años hacen una serie de experimentos, digamos, malteados y a principios de 2014 lanzan cinco cervezas: la refrescante Summer Dream (recomendadísima durante estos meses), la lupulosa Pale Ale, la Weizenbier (una Ale hecha con maltas de trigo), la densa y lóbrega Black Night Stout y la Oktoberfest, una lager de temporada (como también lo es la Summer Dream) para celebrar como se bebe el festín bávaro en el Bajío (ja voll!). Las cervezas Embajador se elaboran en la localidad de Santa Teresa, en el municipio de Guanajuato (el Theresienwiese de estos lares).</p>
<p>facebook.com/CerveceriaEmbajador<br />
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<p><img class="aligncenter size-full wp-image-5806" alt="" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/c-tecolote.jpg" height="140" /></p>
<h3 style="text-align: center;">Tecolote - Querétaro</h3>
<hr />
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #ff0000;"><strong>Cerveza destacada: Irish Red.</strong></span> Una cerveza ámbar sin filtrar, con cuerpo espeso y (mucha) carbonatación natural. Es una cerveza ligeramente dulce –frutal– y profundamente refrescante. 5.2% Alc. Vol.</p>
<p><span style="color: #008080;">Producción:</span> desde el municipio de El Marqués, producen 1,000 litros de cerveza al mes.</p>
<p>Los tecolotes son dioses del inframundo, animales encantadores que pueden ver a través de la oscuridad. Es decir, con un par de cervezas Tecolote nos sentimos como un ser divino que viene victorioso del más allá y que ve lo que está oculto. Esta cervecera queretana elabora desde mediados del 2013 cuatro etiquetas rapaces (en el sentido de que provocan hambre y avidez): la Irish Red (nuestra favorita), la Sweet Stout (una Ale oscura), «la de trigo» (clara, estilo Weißbier) y la Blond Ale Mezquite (también de trigo, con aromas cítricos y un toque dulce proveniente del mezquite). Las cuatro tienen ligeros sedimentos de levadura, un leve toque acaramelado (como la miel del agave) y una espuma fresca y prominente.</p>
<p>www.cervezatecolote.com<br />
&nbsp;</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-5806" alt="" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/c-pipila.jpg" height="140" /></p>
<h3 style="text-align: center;">Pípila - Guanajuato</h3>
<hr />
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #ff0000;"><strong>Cerveza destacada: India Pale Ale.</strong></span> Una cerveza que los hermanos Durán preparaban desde su época casera. «Es una bomba de lúpulo», dicen ellos: cítrica, amarga y con un carácter deliciosamente persistente. 7% Alc. Vol.</p>
<p><span style="color: #008080;">Producción:</span> Desde León, producen, por ahora, 160 litros de cerveza al mes.</p>
<p>La Micro Cervecería Pípila elabora cervezas de calidad macro. En el patio de una casa en León, los hermanos Mario y Óscar Durán comenzaron en el 2009 a experimentar con maltas y lúpulos. A mediados de 2012 los experimentos cerveceros se formalizaron, es decir, compraron el equipo necesario para crecer, aumentar su producción y comenzar a comercializar sus tres cervezas: una Pale Ale (floral y fresquísima), una Stout (densa, oscura, una especie de café vespertino) y una India Pale Ale (nuestra preferida). Son cervezas clásicas, elaboradas con lúpulos frescos y granos de malta enteros, sin ingredientes alternativos, exóticos o «propositivos». En un par de años, Pípila bien puede convertirse en «la cerveza de Guanajuato».</p>
<p>facebook.com/MicroCerveceriaPipila<br />
&nbsp;</p>
<hr />
<p>&nbsp;<br />
<h3>Cervezas de la casa</h3>
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<p><img class="aligncenter size-full wp-image-5806" alt="" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/c-gad.jpg" height="140" /></p>
<h3 style="text-align: center;"><span style="line-height: 1.5em;">Gracias a Dios</span></h3>
<p>La mezcalería queretana que está en el Andador Libertad ofrece dos cervezas propias: una Laguer y otra con amaranto y maíz. Ambas están elaboradas con agua de lluvia: demos gracias al dios Tláloc.</p>
<p><span style="color: #008080;">Particularidad: </span>cervezas fresquísimas, incluso un poco ácidas, como una michelada.<br />
&nbsp;</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-5806" alt="" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/c-mara.jpg" height="140" /></p>
<h3 style="text-align: center;">Mara &amp; Co.</h3>
<p>El café-bar que está al lado del Tec de Monterrey en Querétaro elaboró junto con la cervecería Toro su propia etiqueta: una cerveza oscura de trigo con vainilla. Es la cerveza más tierna y acaramelada que hemos probado.</p>
<p><span style="color: #008080;">Particularidad: s</span>i los niños pudieran tomar alcohol, tomarían esta golosina.<br />
&nbsp;</p>
<p><img class="aligncenter size-full wp-image-5806" alt="" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/c-erlum.jpg" height="140" /></p>
<h3 style="text-align: center;">Erlum</h3>
<p>El restaurante queretano que está en Arteaga 55 elaboró, también con Toro, su propia cerveza: una Ale hecha con levadura Saison, un tipo de levadura que se utiliza en poquísimas –y buenísimas– cervezas belgas.</p>
<p><span style="color: #008080;">Particularidad: j</span>unto con la Toro Golden Ale, ésta es nuestra preferida. Recomendadísima.<br />
&nbsp;</p>
<hr />
<p>&nbsp;<br />
<h3>Tipología cervecera</h3>
<p>La cerveza se clasifica por la levadura que se utiliza para su fermentación: tipos Ale, Lager o espontáneas. Luego, por el grano malteado: cebada, trigo, avena, quínoa, etc. Y por último, por el color, que lo da el tostado de la malta: clara, oscura.<br />
&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/post/cervezas/cerveza3.gif"><img class="aligncenter size-full wp-image-5797" style="border: 1px solid #DADADA;" alt="Tipos de cerveza (lager, ale) - Sada y el bombón" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/post/cervezas/cerveza3.gif" width="780" height="616" /></a></p>
<p>&nbsp;<br />
<h3>¿DÓNDE CONSEGUIR CERVEZAS ARTESANALES?</h3>
<p><strong><span style="color: #ff0000;">En Santiago de Querétaro:</span></strong></p>
<p>La Internacional<br />
Av. Circunvalacion Sur 30, local 9, Col. Jardines de Querétaro.</p>
<p>La Taberna (The Beer Box)<br />
Pasteur Sur 137, Plaza Pasteur, local 6. Col. Mercurio.</p>
<p>Beer Passport<br />
Av. de la Acordada casi esq. con Ejército Republicano, Col. Carretas.</p>
<p>La Nacional 21<br />
Blvd. Bernardo Quintana 23, Col. Pathé.</p>
<p>Mara &amp; Co.<br />
Epigmenio González 505, Col. Tecnológico.</p>
<p><strong><span style="color: #ff0000;">En San Miguel de Allende:</span></strong></p>
<p>The Beer Company<br />
Ancha de San Antonio 17, Col. Centro.</p>
<p>La Mesa Grande<br />
Zacateros 49, Col. Centro.</p>
<p><strong><span style="color: #ff0000;">En Celaya:</span></strong></p>
<p>Beer Stop<br />
Av. México 1235, Col. La Misión.</p>
<p>Oscuro y Claro<br />
Av. Las Fuentes 608-A, Col. Las Fuentes.</p>
<p><strong><span style="color: #ff0000;">En Irapuato:</span></strong></p>
<p>The Beer Company<br />
Blvd. Lázaro Cárdenas 1549-B, Col. Bugambilias.</p>
<p>La Taberna (The Beer Box)<br />
Blvd. Villas de Irapuato 1460, local 3, Col. Ejido de Irapuato.</p>
<p><strong><span style="color: #ff0000;">En Guanajuato:</span></strong></p>
<p>The Beer Company<br />
Cantarranas 55-A, Col. Centro.</p>
<p><strong><span style="color: #ff0000;">En León:</span></strong></p>
<p>The Beer Company<br />
Blvd. Campestre 807, local 2, Col. Jardines del Moral</p>
<p>La Taberna (The Beer Box)<br />
Mariano Escobedo 2305, local D, Col. León Moderno.</p>
<p>Cava Cervecera<br />
Blvd. Juan Alonso de Torres 1762, Col. Residencial del Moral.</p>
<p>Club cervecero Tres Pares<br />
Inscríbete y recibe cada mes seis cervezas artesanales en tu casa.<br />
www.trespares.mx<br />
&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Mundial voraz –restaurantes y bares en Querétaro para ver los partidos del Mundial</title>
		<link>http://sadabombon.com/mundial-voraz/</link>
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		<pubDate>Sun, 01 Jun 2014 16:25:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[La redacción]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 22]]></category>
		<category><![CDATA[Gastronomía]]></category>
		<category><![CDATA[Top 10]]></category>

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		<description><![CDATA[El último Mundial que se jugó en el continente americano fue el de Estados Unidos 1994. En los siguientes cuatro (Francia, Corea-Japón, Alemania y Sudáfrica) tuvimos que ajustar nuestra vida a horarios inverosímiles para poder ver los partidos. Por lo menos para nosotros, Brasil 2014 será un gran Mundial solamente por el uso horario. Los [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>El último Mundial que se jugó en el continente americano fue el de Estados Unidos 1994. En los siguientes cuatro (Francia, Corea-Japón, Alemania y Sudáfrica) tuvimos que ajustar nuestra vida a horarios inverosímiles para poder ver los partidos. Por lo menos para nosotros, Brasil 2014 será un gran Mundial solamente por el uso horario.</p>
<p>Los partidos se jugarán a las 11:00, 14:00, 15:00 y 17:00 hrs, tiempo del centro de México. No más desvelos, adiós a las madrugadas infames, dejamos atrás los brindis con café y jugo de naranja.</p>
<p>Para celebrar el regreso de los partidos que se juegan en horario cervecero, recomendamos aquí diez lugares internacionales en Querétaro para ver los partidos del Mundial.</p>
<p>&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #ff0000;">Biergarten Eder &gt;</span> Alemania &#038; Suiza</h3>
<p>Este lugar es una especie de embajada germana. Tomarse una cerveza de trigo y comer una salchicha con col agria en su jardín o en su cabaña es la experiencia más cercana a estar en, digamos, Bavaria. Definitivamente el mejor lugar para ver los partidos de Alemania, e incluso los de Suiza y Holanda.</p>
<p><span style="color: #008080;">Dirección:</span>  Arteaga 221, colonia Niños Héroes; entre Tecnológico y Churubusco.<br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #ff0000;">Semarrón &gt;</span> Francia</h3>
<p>Un restaurante parrillero que sirve platillos como el elote asado con mezcal, los hongos asoleados, el aguachile estilo Sinaloa y el imperdible atún sellado con amaranto, ajonjolí y salsa de jamaica. Muchos franceses suelen ir a este lugar; el Semarrón es el mejor lugar para ver un gol de Benzema.</p>
<p><span style="color: #008080;">Dirección:</span> Circunvalación 42, colonia Jardines de Querétaro.<br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #ff0000;">Eléa &gt;</span> Grecia</h3>
<p>La coronación de Grecia en la Eurocopa de 2004 ha sido el momento más aburrido y detestable que ha tenido el futbol contemporáneo. Grecia juega espantoso, como un Italia sin talento. Sin embargo, su cocina es exquisita. El platillo más terso y suculento que se sirve en Querétaro es el chamorro del Eléa.</p>
<p><span style="color: #008080;">Dirección:</span> Manufactura 48, Plaza Bosques; frente a Álamos 3era sección.<br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #ff0000;">Wicklow &gt;</span> Argentina, Brasil &#038; Uruguay</h3>
<p>Supuestamente es un <em>Irish Pub</em>, pero la concurrencia internacional suele ser sudamericana, específicamente argentina, uruguaya y brasileira. La hinchada ríoplatense y la sonrisa carioca estarán, pues, en este lugar de cervezas internacionales,  botanas inglesas y ambiente mundialista.</p>
<p><span style="color: #008080;">Dirección:</span> 5 de Mayo 86, centro histórico; entre Gutiérrez Nájera y Altamirano.<br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #ff0000;">Trattoria del Lago &gt;</span> Italia</h3>
<p>La cocina internacional más popular en el Bajío es, sin duda, la italiana. Entre tantos –el Cosi Fan Tutte y el Nabucco, por ejemplo–, recomendamos uno no tan conocido: la Trattoría del Lago. Sirve una ensalada de trucha <em>fenomenale</em> y una pasta <em>eccezionale</em>. Y un limoncello prodigioso.</p>
<p><span style="color: #008080;">Dirección:</span> carretera San Luis Potosí – Querétaro km 25, a las orillas de la presa de Santa Rosa.<br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #ff0000;">Ichiban  &gt;</span> Japón</h3>
<p>El restaurante japonés más auténtico que tenemos en Querétaro es el Ichiban, pero no tiene ni tendrá televisiones. Recomendamos entonces ir a comer a un sushi-maki-roll-itto cualquiera (pero, eso sí, con telvisión) y después, si gana Japón, ir a celebrar con unos sakes al Ichiban. ¡Kampai!</p>
<p><span style="color: #008080;">Dirección:</span> Constituyentes 124, colonia El Jacal; pasando el Real de Minas.<br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #ff0000;">Cardosanto &gt;</span> Colombia &#038; Brasil</h3>
<p>La terraza del Cardosanto es fresca, soleada, surfera. Podría estar en Río de Janeiro, o en una playa caribeña. Aunque la comida es más bien norteña (una parrilla que produce una hamburguesa insuperable), recomendamos ver aquí, entre cervezas, aguas de pepino y ceviches de setas, los partidos de Brasil y Colombia.</p>
<p><span style="color: #008080;">Dirección:</span> Circuito Jardín 17A, colonia Álamos 3era sección.<br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #ff0000;">Taberna de Santa María &#038; La Santa Sed &gt;</span> España</h3>
<p>En estos lares abundan los mexicanos que por la comedia involuntaria o el <em>autobullying</em> se creen españoles. Y olé. Los muy altivos suelen ir al Caserío; los más modestos, al restaurante del hotel Mirabel. Nosotros recomendamos, en el centro, la Taberna de Santa María y, en la periferia, La Santa Sed.</p>
<p><span style="color: #008080;">Taberna de Santa María:</span> Independencia 77, centro histórico.<br />
<span style="color: #008080;">La Santa Sed:</span>  Bernardo Quintana 9750.<br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #ff0000;">Hank&#8217;s &#038; Clap &gt;</span> Estados Unidos &#038; Inglaterra</h3>
<p>Si acaso hay un gringo leyendo esto, sugerimos ver los partidos contra Ghana, Portugal y Alemania en el bar del Hank&#8217;s. Mexicanos: no sean así, no vayan a burlarse ahí. E ingleses (si es que hay alguno en Querétaro): vayan al Clap, un <em>Irish Pub</em> con cervezas densas y televisiones enormes.</p>
<p><span style="color: #008080;">Hank&#8217;s:</span>  portales de la Plaza Constitución, centro histórico.<br />
<span style="color: #008080;">Clap:</span> Privada Industriales 105, colonia Jurica.<br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #ff0000;">La Selva &#038; El Rinconcito &gt;</span> México</h3>
<p>Más que con comida, los partidos de México se ven con bebida. No conviene estar del todo consciente frente a la Selección. Gracias al futbol, tenemos cantinas a granel. Recomendamos estas tres:</p>
<p><span style="color: #008080;">Bar La Roca:</span>  Prolongación Corregidora Sur 163, colonia Aragón<br />
<span style="color: #008080;">La Selva Taurina:</span> Independencia 159, centro histórico.<br />
<span style="color: #008080;">El Rinconcito:</span> Andador Matamoros, detrás del Cineteatro Rosalío Solano.<br />
&nbsp;</p>
<hr />
<p>&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #999999;">Partidos imperdibles del Mundial Brasil 2014</span></h3>
<p><span style="color: #999999;"> <strong>Brasil vs. Croacia.</strong> <em>Jueves 12 de junio a las 15:00 hrs.</em></span></p>
<p><span style="color: #999999;"> <strong>México vs. Camerún.</strong> <em>Viernes 13 de junio a las 11:00 hrs</em>.</span></p>
<p><span style="color: #999999;"> <strong>España vs. Holanda.</strong> <em>Viernes 13 de junio a las 14:00 hrs.</em></span></p>
<p><span style="color: #999999;"> <strong>Inglaterra vs. Italia.</strong> <em>Sábado 14 de junio a las 17:00 hrs.</em></span></p>
<p><span style="color: #999999;"> <strong>Alemania vs. Portugal.</strong> <em>Lunes 16 de junio a las 11:00 hrs.</em></span></p>
<p><span style="color: #999999;"> <strong>Brasil vs. México.</strong> <em>Martes 17 de junio a las 14:00 hrs.</em></span></p>
<p><span style="color: #999999;"> <strong>Colombia vs. Costa de Marfil.</strong> <em>Jueves 19 de junio a las 11:00 hrs.</em></span></p>
<p><span style="color: #999999;"> <strong>Bélgica vs. Rusia.</strong> <em>Domingo 22 de junio a las 11:00 hrs.</em></span></p>
<p><span style="color: #999999;"> <strong>Estados Unidos vs. Portugal.</strong><em> Domingo 22 de junio a las 17:00 hrs.</em></span></p>
<p><span style="color: #999999;"> <strong>Italia vs. Uruguay.</strong> <em>Martes 24 de junio a las 11:00 hrs.</em></span></p>
<p><span style="color: #999999;"> <strong>Japón vs. Colombia.</strong> <em>Martes 24 de junio a las 15:00 hrs.</em></span></p>
<p><span style="color: #999999;"> <strong>Nigeria vs. Argentina.</strong> <em>Miércoles 25 de junio a las 11:00 hrs.</em></span></p>
<p><span style="color: #999999;"> <strong>Ecuador vs. Francia.</strong> <em>Miércoles 25 de junio a las 15:00 hrs.</em></span></p>
<p><span style="color: #999999;"> <strong>Octavos de final.</strong> <em>28, 29, 30 y 1 de julio a las 11:00 y 15:00 hrs.</em></span></p>
<p><span style="color: #999999;"> <strong>Cuartos de final.</strong> <em>4 y 5 de julio a las 11:00 y 15:00 hrs.</em></span></p>
<p><span style="color: #999999;"> <strong>Semifinales (México vs. Bélgica &#038; Brasil vs. Argentina).</strong><em> 8 y 9 de julio a las 15:00 hrs.</em></span></p>
<p><span style="color: #999999;"> <strong>Final (México vs. Brasil).</strong> <em>Domingo 13 de julio a las 15:00 hrs.</em></span><br />
&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Vajillas personalizadas; la gracia de comer en una vajilla singular</title>
		<link>http://sadabombon.com/vajillas/</link>
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		<pubDate>Sun, 01 Jun 2014 15:56:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[La redacción]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Diseño]]></category>
		<category><![CDATA[Edición 22]]></category>
		<category><![CDATA[Propuestas y recomendaciones]]></category>

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		<description><![CDATA[De la vista nace el antojo. Algo (o alga) así dice el refrán. En otras palabras, la experiencia de comer comienza mucho antes de oler, probar y tragar un alimento. En la India, por ejemplo, la degustación de un platillo inicia –y termina– con el tacto. Por eso comen con la mano. El gusto se [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>De la vista nace el antojo. Algo (o alga) así dice el refrán. En otras palabras, la experiencia de comer comienza mucho antes de oler, probar y tragar un alimento. En la India, por ejemplo, la degustación de un platillo inicia –y termina– con el tacto. Por eso comen con la mano. El gusto se vuelve todavía más amplio e intenso al complementarse con otros sentidos. La sensualidad es mayor.</p>
<p>En México esto nos queda más o menos claro. Comemos tacos, tortas, sopes y salbutes literalmente con las manos. Creemos que el sentido del gusto se encuentra también en cada uno de nuestros dedos, y tenemos razón.</p>
<p>En Japón, un país donde incluso el paisaje natural está minuciosamente diseñado, el sentido que complementa al olfato y al gusto en el momento de comer es la vista. Los japos saben –de sabor más que de saber– que los ojos tienen su propia embocadura.</p>
<p>Siguiendo esta lógica de la vista tragaldabas, de los ojos zampabollos, de la pupila voraz, en el centro de México hemos comenzado a experimentar con platos, tazones y vasos que amplifiquen e intensifiquen los olores y sabores de nuestra cocina.</p>
<p>Presentamos aquí tres empresas que se dedican a la elaboración de vajillas. No hacen vajillas masivas para platillos cualquiera, sino que confeccionan diseños exclusivos para ofrecer una experiencia gastronómica singular.<br />
&nbsp;<br />
&nbsp;<br />
<h3 style="text-align: center;"><img class="size-full wp-image-5624 aligncenter" alt="" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/vajilla-arroz.jpg" width="140" height="140" /></h3>
<h3 style="text-align: center;">Arroz con leche mamá</h3>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<p>&nbsp;<br />
Esta micro empresa queretana elabora vajillas personalizadas para cafés, bares y restaurantes. Platos, vasos, tazas y jarras de autor; vajillas diseñadas por Lina Fuensanta y elaboradas por un grupo de prodigiosos artesanos queretanos.</p>
<p>Normalmente son los chefs los que piden este tipo de vajillas. O los dueños de restaurantes que saben que la presentación de un platillo es importante, que cierta comida exige un recipiente específico, que un mesero agarra mejor el plato de cierta forma y que un comensal obtiene una experiencia gastronómica singular al comer en algo diseñado especialmente para el alimento que está degustando. Tener una vajilla con un diseño propio significa tener el control de qué poner sobre la mesa. A eso se dedica Lina Fuensanta en <em>Arroz con leche mamá</em>.</p>
<p>El proceso de trabajo es más o menos este: Lina genera un concepto de diseño a partir de la filosofía del restaurante y de las personas que normalmente comen ahí. Elabora luego bocetos, planos estructurales, matrices de las piezas, moldes y, por último, la vajilla final.</p>
<p>Puedes probar las vajillas <em>Arroz con leche mamá</em> en el Kong Glocal Eatery, en el Monosabio y en el Mostacho 28. Y puedes ver más de su trabajo en <a href="http://www.arrozconlechemama.com/" target="_blank">www.arrozconlechemama.com</a>.<br />
&nbsp;<br />
&nbsp;<br />
<h3 style="text-align: center;"><img class="size-full wp-image-5623 aligncenter" alt="" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/vajilla-2nd.jpg" width="140" height="140" /></h3>
<h3 style="text-align: center;">Second Life Upcycling</h3>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<p>&nbsp;<br />
«Reuso», esa es la palabra que mejor define lo que hace <em>Second Life Upcycling</em>. O mejor: el prefijo «re»: rehacer, reutilizar, reocupar, rehabitar. Ellos lo explican así: «damos una segunda oportunidad a objetos en desuso, transformándolos en otros de igual o mayor utilidad y valor; lo llamamos reconversión o reuso adaptativo». <em>Ready-mades</em> comerciales.</p>
<p>Una pareja, por ejemplo, se toma una botella de vino en un restaurante. El restaurante es, imaginemos, más o menos consciente de la basura que genera y clasifica sus desechos; las botellas de vino las tira en una bolsa con otros tantos desechos de vidrio. Alguien de <em>Second Life Upcycling</em> va al restaurante y recoge varias de las botellas de vino de la basura. Las lava, les corta el cuello de la botella y presenta una serie de floreros bastante atractivos. O les corta la base para que la botella funcione como lámpara.</p>
<p>Así, las botellas de Orangina se convierten en vasos; las botellas de Perrier, en jarras; la madera con la que los constructores hacen la cimbra, en bancas; los costales de ixtle que alguna vez transportaron café, en el colchón para la banca. Los objetos obtienen literalmente otra vida. Supraciclaje.</p>
<p>Puedes ver más sobre su trabajo en <a href="http://www.slu.mx/" target="_blank">www.slu.mx</a>.<br />
&nbsp;<br />
&nbsp;<br />
<h3 style="text-align: center;"><img class="size-full wp-image-5625 aligncenter" alt="" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/vajilla-nouvel.jpg" width="140" height="140" /></h3>
<h3 style="text-align: center;">Nouvel Studio</h3>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<p>&nbsp;<br />
Este es el proyecto más exquisito de los tres. Si las vajillas de <em>Arroz con leche mamá</em> están pensadas para chefs o dueños de restaurantes y los artículos de <em>Second Life Upcycling</em> están pensados para casas particulares, los objetos de <em>Nouvel Studio</em> podrían estar pensados para un museo o galería de arte. Incluso fue así como los conocimos, en una exposición que hicieron en la galería de diseño Casa Gutiérrez Nájera (CGN).</p>
<p><em>Nouvel Studio</em> es un laboratorio que experimenta con cristal. Diseñan y elaboran floreros, jarrones, botellas, vasos, tazones, copas y demás recipientes de cristal, todos con un diseño y unos acabados refinadísimos.</p>
<p><em>Nouvel Studio</em> reúne a reconocidos diseñadores y arquitectos para elaborar sus productos. Ricardo Legorreta, por ejemplo, colaboró con ellos. Otros: Agustín Hernández,<br />
Bernardo Gómez-Pimienta, Ezequiel Farca, Manuel Álvarez, Isaac Broid, Teodoro González de León, por mencionar sólo a algunos. Evidentemente, el resultado de estas colaboraciones es una serie de artículos tan distinguidos como sugestivos. El agua simple en uno de esos vasos sabe casi a vodka. Así de sugestivos.</p>
<p>Puedes ver su catálogo en <a href="http://www.nouvelstudio.com/" target="_blank">www.nouvelstudio.com</a> y comprar sus productos en: <a href="http://www.tiendaespacios.com/" target="_blank">www.tiendaespacios.com</a>.<br />
&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Querétaro vs. Guanajuato –un enfrentamiento entre los dos estados que producen y consumen, entre otras cosas, esta revista</title>
		<link>http://sadabombon.com/queretaro-vs-guanajuato/</link>
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		<pubDate>Sun, 01 Jun 2014 15:25:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[La redacción]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 22]]></category>
		<category><![CDATA[Versus]]></category>
		<category><![CDATA[Vida urbana]]></category>

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		<description><![CDATA[Aunque el territorio y el clima de Querétaro, San Miguel, Celaya y León es más o menos el mismo, las personas y sus costumbres son medianamente diferentes. La geografía política podrá ser una mera formalidad administrativa, pero aquí en el Bajío esas fronteras a veces caprichosas entre estados y municipios sí han generado distinciones claras [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Aunque el territorio y el clima de Querétaro, San Miguel, Celaya y León es más o menos el mismo, las personas y sus costumbres son medianamente diferentes. La geografía política podrá ser una mera formalidad administrativa, pero aquí en el Bajío esas fronteras a veces caprichosas entre estados y municipios sí han generado distinciones claras entre sus habitantes.</p>
<p>Los queretanos y los guanajuatenses se observan entre ellos de forma peculiar. Se saben otros. Quizá no tengan características o actitudes contradictorias, pero tampoco, para nada, su personalidad es similar. Son como esos hermanos que crecieron en la misma casa, fueron a la misma escuela, tuvieron más o menos los mismos amigos, los mismos temores, las mismas certezas, quizá incluso compartieron (o comparten) alguna novia (o esposa), pero aún teniendo todas esas experiencias en común, tienen un estilo de vida desigual.</p>
<p>Para empezar, la movilidad del guanajuatense es mucho más amplia que la del queretano. En el estado de Guanajuato hay muchas más ciudades; en Querétaro sólo hay, si acaso, dos. El guanajuatense ha transformado sus carreteras interestatales en avenidas o bulevares, y sus distintas ciudades en colonias o barrios. El queretano tal vez pasa el mismo tiempo en el coche, pero su desplazamiento es menor.</p>
<p>Presentamos en este versus las distinciones más claras y contundentes entre estos dos estados del centro de México.<br />
&nbsp;</p>
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%">
<h3>Querétaro</h3>
</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%">
<h3>Guanajuato</h3>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong>Territorio:</strong> salvo lo que está alrededor de la carretera 57, el estado sigue con su vegetación autóctona.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong>Territorio:</strong> con excepción de los alrededores de León y Silao, el estado está cultivado; bien regado y bien verde.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong>Habla coloquial:</strong> acento neutro, imparcial, sin chiste.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong>Habla coloquial:</strong> cantadito, sobre todo en León.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong>Mito:</strong> son pesados, como un chilango autoexiliado.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong>Mito:</strong> son ligeros, como un ranchero adinerado.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong>La capital (para los guanajuatenses):</strong> como si metieras la ciudad de Guanajuato adentro de León.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong>La capital (para los queretanos):</strong> como si nosotros hiciéramos de Tequis nuestra capital.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong>Antepasados:</strong> sacerdotes y monjas.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong>Antepasados:</strong> rancheros y rancheros.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong>Industrialización:</strong> Querétaro es la capital aeronáutica.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong>Industrialización:</strong> Guanajuato es la capital automotriz.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong>Auto representativo:</strong> sedán con AC.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong>Auto representativo:</strong> camioneta con rediles.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong>Canción:</strong> un éxito de los 90s.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong>Canción:</strong> <em>Caminos de Guanajuato</em>.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong>Película:</strong> <em>Una joven monja en tremendo pecado</em>.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong>Película:</strong> <em>El Santo vs. las momias de Guanajuato</em>.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%">
<h3>Querétaro</h3>
</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%">
<h3>Guanajuato</h3>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong>Futbol:</strong> impotente; por ejemplo, los Gallos Blancos.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong>Futbol:</strong> vehemente; ejemplos: los Panzas Verdes, la Trinca Fresera, los Cajeteros.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong>Para la borrachera:</strong> vino, queso y vino.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong>Para la borrachera:</strong> tequila y dorilocos.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong>Para la cruda:</strong> gorditas de migajas.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong>Para la cruda:</strong> una guacamaya de León.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong>Política:</strong> priismo mocho.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong>Política:</strong> panismo sindical.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong>Eventazo:</strong> la Feria Internacional Ganadera.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong>Eventazo:</strong> el Festival Internacional Cervantino.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong>Patrimonios de la Humanidad:</strong> cuatro: el centro de Querétaro, las Misiones Franciscanas, las tradiciones del Semidesierto y el Camino Real de Tierra Adentro.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong>Patrimonios de la Humanidad:</strong> tres: el centro y las minas de Guanajuato, el centro de San Miguel con el Santuario de Atotonilco y el Camino Real de Tierra Adentro.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong>Celebridad:</strong> Inés Sainz.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong>Celebridad:</strong> Vicente Fox.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong>Poeta:</strong> Francisco Cervantes.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong>Poeta:</strong> José Alfredo Jiménez.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong>En una palabra:</strong> persignado.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong>En una palabra:</strong> atrabancado.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Industrializados –un reportaje sobre la avasallante industrialización del Bajío</title>
		<link>http://sadabombon.com/industrializados/</link>
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		<pubDate>Sun, 01 Jun 2014 15:10:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Luis Bernal]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 22]]></category>
		<category><![CDATA[Panorama]]></category>
		<category><![CDATA[Vida urbana]]></category>

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		<description><![CDATA[El Bajío se fundó alrededor de conventos. A partir de sus muros germinaron caminos, ciudades, provincias; casas y edificios extendidos de adentro hacia afuera, a la periferia. Fue en ese desarrollo limítrofe que nos alejamos de los conventos, perdimos la frontera y buscamos nuevos puntos de inicio. Ya en pleno siglo XXI, entre suburbios y [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>El Bajío se fundó alrededor de conventos. A partir de sus muros germinaron caminos, ciudades, provincias; casas y edificios extendidos de adentro hacia afuera, a la periferia. Fue en ese desarrollo limítrofe que nos alejamos de los conventos, perdimos la frontera y buscamos nuevos puntos de inicio. Ya en pleno siglo XXI, entre suburbios y carreteras estatales, nuestro orden social (y económico) emigró y partió desde otro tipo de muros: los parques industriales. Cambiamos la cantera por el acero, el sonido de las campanas por los bufidos mecánicos. Ahora rezamos estadísticas y resultados, peregrinamos diariamente a las entrañas de nuestras fábricas sin saber a dónde nos va a llevar esta nueva devoción.</p>
<p>En los noventas apareció una palabra que lo mismo causaba miedo y expectativa: globalización. Acá, en el centro de México, llegábamos a la tercer sílaba y se nos venía encima la idea de un mundo verdaderamente internacional, sin barreras; eso de vivir sin rejas asusta, en especial si todo el discurso económico giraba (gira) alrededor de la inversión extranjera y la industria: fábricas transnacionales, tecnología de <em>punta</em>, generación de empleos y renta barata de un territorio al que (subrayemos) se le confundía entre «tercermundista» y «país en vías de desarrollo». El primer apodo nos lo adjudicábamos en secreto, el segundo era más anhelo que eufemismo: fantasear con conseguir un <em>caramel-macchiato-venti</em> sin comprar un boleto de avión. </p>
<p>Al parecer lo conseguimos. En menos de 15 años pasamos del rezago consumista a los descuentos de Volaris y el Starbucks matutino. Todo esto gracias al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, un acuerdo entre Bush, Salinas de Gortari y Mulroney para globalizar de una vez y para siempre a Norteamérica; la conversión de tres países en (supuestamente) un gran centro económico sin fronteras. Es decir, encontrar salsa Valentina en un supermercado de Vancouver o tortillas de maíz en un Wal-Mart de Minneapolis. Y entre ese envío y acomodo de productos, regiones enteras tapizadas con carreteras interestatales, aduanas, puertos, maquiladoras y clústers industriales. </p>
<p>Acá en el Bajío el <em>boom</em> nos llegó un poco tarde. De pronto, los políticos y empresarios vislumbraron lo que ya habían descubierto nuestros antepasados novohispanos: la ubicación. A eso se reduce nuestro auge industrial, cual gringa vendiendo casas en San Miguel: <em>location, location, location! </em>Y esa suerte geográfica se multiplica con las atenciones de los gobiernos estatales: nuevas vías de comunicación, incentivos empresariales, ventajas fiscales, acuerdos bilaterales y –sincerémonos– lo barato que se renta nuestro suelo –y nosotros mismos. Territorio irresistible.</p>
<p>En nuestra vida diaria, a la industria la vemos como algo fuera de la ciudad, de nosotros. Pero el error está en creernos que la industria es puro metal cercado con casetas de vigilancia. Industrializarnos es, también, abaratar los vuelos a Dallas y sobrevaluar el precio de un <em>capuccino</em>; tomarse una cerveza belga en un <em>pub</em> de Guanajuato o comprarse zapatos en León. Quizá jamás habremos pisado una fábrica, pero ellas, errantes e invasivas, nos traspasan todos los días.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Provincia de fábricas</h3>
<p>La industrialización nos unió en un conglomerado, una comarca de trailers, carreteras y parques industriales. Tanta es la influencia de nuestro despertar económico que ahora llamarnos «el Bajío» delimita a una región con cifras y gráficas a la alza, armadoras trasnacionales y un PIB con índices milagrosos. De campiña agricultora a bodega con salidas de emergencia.</p>
<p><span style="color: #ff0000;"><strong>Querétaro.</strong></span> Del 2011 para acá, Querétaro es la representación del maximalismo industrial: el nuevo gigante aeronáutico con plantas de Bombardier y Safran (ambas francesas) y un paraíso económico que parece espejismo del semidesierto: calidad de vida, seguridad, «felicidad» y ubicación. Al día de hoy (jueves), Querétaro es la región económica más boyante del país, con un PIB de 5.4% arriba del promedio nacional y una tasa de crecimiento del 10%, versus el 0.35% de los estados norteños. «El nuevo Nuevo León», que le dicen.</p>
<p><span style="color: #ff0000;"><strong>Silao.</strong></span> Es un pequeñísimo municipio –casi pueblo– convertido en el centro logístico y manufacturero de la región. A mediados de los noventas, antes del <em>boom</em> del Bajío y las grandes inversiones, Silao pasó de regar plantas a cuidar otro tipo de plantas: hogar de General Motors y Pirelli, mano de obra excepcional (el nuevo oficio de los locales) y centro de conexión comercial entre el Norte y Sur del país. Si el Bajío es el centro, entonces Silao es el núcleo.</p>
<p><span style="color: #ff0000;"><strong>Aguascalientes.</strong></span> El punto más al Norte del Bajío, tanto que a veces se confunde. Desde mediados de los 80s, su inversión extranjera depende enteramente de Nissan, el gigante japonés que, para el 2014, pretende armar 850 mil vehículos como el Sentra, March y el clásico «Tsurito». Este pequeñísimo estado como la versión más nipona del semidesierto.</p>
<p><span style="color: #ff0000;"><strong>León.</strong></span> Entre Silao y León hay solamente unos minutos de diferencia, unos cuántos hoteles, centros de negocio y restaurantes de paso. Juntos comparten la fuerza económica y comercial de Guanajuato. Separados, León es la cartelera empresarial del estado: restaurantes, complejos financieros, centros comerciales y congresos en los que se enamora a los inversionistas.</p>
<p><span style="color: #ff0000;"><strong>Salamanca.</strong></span> Representa la energía del Bajío desde 1950, domicilio de la segunda refinería de aceites más grande de Pemex y una planta termoeléctrica que proporciona luz a toda la región. Sordéandose de su pasado agrícola –y más allá de las ligas y el hule–, esta es la última inversión de Mazda en México. La meta del 2014: producir 140 mil unidades de su modelo 3 y seguirse con 230 mil unidades del modelo 2. Por algo empiezan a llamarle «Salamazda».</p>
<p><span style="color: #ff0000;"><strong>Celaya.</strong></span> La «Puerta de Oro del Bajío», el enlace entre Querétaro, León y Guadalajara. Con fábricas como Mabe, Whirlpool, FEMSA, Honda y el vaivén de hombres de negocio masticando un buen corte de carne, Celaya es realmente el vestíbulo de nuestro corredor industrial: una momentánea sala de juntas y el tercer pilar económico de Guanajuato.</p>
<p><span style="color: #ff0000;"><strong>San Juan del Río.</strong></span> Antes tierra fértil con numerosas haciendas, San Juan del Río es hoy el punto más al sur del corredor industrial del Bajío. Entre tanques y fumarolas, San Juan es un espacio donde la ciudad y los parques industriales pierden sus límites, la segunda potencia económica de Querétaro y el paraíso de pequeñas y grandes empresas como Kimberly-Clark, la fábrica de papel donde se producen marcas como Huggies, Pétalo y Kleenex.<br />
&nbsp;<br />
<img src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/industria3.gif" alt="Industrialización - Sada y el bombón" width="780" height="316" class="aligncenter size-full wp-image-5612" /><br />
&nbsp;<br />
<h3>«El Bajío: el centro del centro»</h3>
<p>Kèvin Lechevallier, Director Comercial de la Cámara Franco Mexicana de Comercio Industrial:<br />
&nbsp;</p>
<blockquote><p>Mi trabajo consiste en atraer inversión extranjera, guiar a las empresas en esta creciente región industrial. En especial trabajo con empresas francesas y puedo decir que la visión de Querétaro y sus alrededores es positiva, hay confianza gracias a su calidad de vida y ubicación. Por eso hay tanta inversión en México, porque es un país estratégico, en medio del mundo: entre Norteamérica y Latinoamérica, entre Europa y Asia. El Bajío es como el centro del centro.</p>
<p>Aquí a las empresas les es más fácil maquilar las partes de sus productos y transportarlas de un lado al otro, sin altos costos y complicaciones. Pero con las reformas fiscales del 2014, el desarrollo económico se ha pausado un poco: hay más filtros y restricciones. Antes se podía comprar la materia prima en Asia, hacer el producto en México y desde ahí distribuirlo a todo el mundo. Ahora también se puede, pero requiere de más tiempo, y todos sabemos que el tiempo es dinero.</p>
<p>Lo bueno es que esto implica una nueva etapa industrial para la zona. Ahora las empresas invierten en sus trabajadores, los capacitan y les dan la educación e infraestructura necesaria para que todo se produzca aquí, no solo las partes. El Bajío está convirtiéndose en una zona de producción al nivel de otros países más desarrollados, y eso también es una revolución en el ámbito social y educativo de la región.</p></blockquote>
<p>&nbsp;<br />
<h3>Campos industriales</h3>
<p>Si algo es irresistible para la inversión extranjera, esa es nuestra mano de obra. Entre la escasez de empleos y la modernización, la fuerza de trabajo ha encontrado una pequeña salvación en el <em>boom</em> industrial. Nada define mejor a los cambios industriales que las hordas de obreros viajando desde sus comunidades hacia los clústers para fabricar algo. Pasamos de las botas y la parcela a las naves industriales y los zapatos de seguridad.</p>
<p>Pensémonos en transición: campo contra ciudad, siglos de agricultura ante décadas de manufactura. Cada sector va por su lado, pero en conjunto se maximizan. Como los nuevos invernaderos internacionales: estructuras de acero que producen lo mismo que se ha estado haciendo desde la Nueva España: verduras y granos. La diferencia es que ahora todo forma parte de una empresa, y eso significa prestaciones, regulaciones, crecimiento y educación especializada para sus obreros. No por nada las corporaciones han comenzado a invertir en la educación de los países que ocupan: mejores universidades significa trabajadores más preparados, producciones más eficientes y metas superadas.</p>
<p>Aunque conservamos un romántico recuerdo por las antiguas actividades económicas, lo cierto es que la industrialización nos hace menos provincianos. Con cada acuerdo firmado se nos olvida el pastoreo y los pueblos incomunicados. Ahora nuestro paisaje carretero también incluye una capa de cilindros, centros de distribución y puertas de acceso. Y sí, la vista puede ser muy gris y fría, pero es que la necesitamos tanto o más que un fin de semana, solos y en paz, en la naturaleza. Quizá sólo estemos aburridos.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Nuestros puertos secos</h3>
<p>Puerto Interior es el monstruo de los parques industriales. Un puerto seco adyacente al aeropuerto del Bajío, con su propia aduana y vías de ferrocarril que lo convierten en el centro logístico más importante de América Latina y el cuarto a nivel mundial. Es tan vasto y extendido que bien podríamos decir que todo el puerto es Silao; un ejemplo de la industrialización avasalladora, inclemente, total. Por sus pasillos desfila diariamente mercancía de todas partes del mundo, millones de dólares traducidos en productos tan básicos como manzanas o jabones.</p>
<p>Tanta fábrica requiere de energía suficiente para mantenerse en pie las 24 horas. Eso significa que las plantas de luz y el petróleo se encuentran a tope en los alrededores de esta zona, principalmente en Salamanca. El estado de Guanajuato como un gran, enorme, gigantesco parque industrial: cada municipio encargado de proporcionar energía, agua, mano de obra, relaciones públicas, servicio de distribución de mercancías.</p>
<p>Nos hemos convertido en una provincia de bodegones y parques industriales, un clúster que comienza en la periferia y nos arrastra hacia ella. Y de todo eso, el sector automotriz es el que nos domina. Más del 60% de nuestra actividad económica depende del auto, el producto más inestable del mercado, lo primero que uno deja de comprar en tiempos de crisis –bueno, en las crisis también dejamos de comprar calzones.</p>
<p>Si la clase media crece, y con ella las zonas metropolitanas, las empresas automotrices también. Pero si todo declina, las empresas peligran y terminan por ser rescatadas (como le pasó a Chevrolet, pero no a Detroit, en el 2008). Por eso las fábricas, aunque inmóviles, son ambulantes. Se instalan según su conveniencia, hacen y deshacen. Nuestro miedo constante: depender tanto de la inversión extranjera y repetir los errores de nuestros actuales pueblos fantasmas. Cada bodega de autopartes como una lenta predicción del desastre.</p>
<p>Es verdad, la industria es desarrollo –la causa directa de nuestra urbanidad–, pero también es una catástrofe latente. Por ahí leímos en un periódico local que «aquí las fábricas brotan como champiñones», y entonces sólo nos queda observar y adaptarnos a ese brote desmedido en espera de que sí sirvan las salidas de emergencia cuando la eclosión de tuberías, tráilers y fumarolas venzan en la superficie.<br />
&nbsp;<br />
<img src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/industria2.gif" alt="Industrias en Querétaro y Guanajuato - Sada y el bombón" width="780" height="335" class="aligncenter size-full wp-image-5611" /><br />
&nbsp;<br />
<h3>Enclustrados</h3>
<p>Si viajamos a Aguascalientes desde León, lo primero que uno ve es el logotipo de Nissan. Dos plantas enormes en medio de una árida planicie, con sus seis letras resplandeciendo en rojo nipón. Luego vienen los campos de Tiidas y, ya en plena ciudad, unos espectaculares en japonés que promocionan casas y terrenos de suburbio. Aquí lo que preocupa no es la silenciosa migración oriental, sino la aparatosa invasión de casas prefabricadas: la mancha urbana que se desborda sin control.</p>
<p>Hace no mucho la zona industrial y la ciudad eran segmentos independientes, divididos. Pero la industria es implacable y extrema: ensambla y produce para generar más de todo: dinero, cifras, edificios, carros, máquinas. Pero las fábricas no funcionan por sí solas (o por lo menos aún no). Para abastecer sus altas expectativas necesitan de un equipo de trabajadores que se multiplica con cada nueva meta de producción. No es lo mismo producir 100 autos al mes que 2 mil en tres días. Y así como los modelos de autos se multiplican, los trabajadores también, y entonces pasa algo muy curioso: todos comienzan a poblar los alrededores de la fábrica, la rodean y hacen su vida en «barrios» construidos en serie. La zona industrial se confunde con la habitacional y entonces el que vive en el centro comienza a sentirse fuera, alejado de todo desarrollo: del centro comercial, de las escuelas y de las fiestas caseras. El centro como suburbio.</p>
<p>Ahora los clústers se encargan de encerrarnos en un coto de privadas con su respectivo Oxxo y Superama. Y así estamos tan cómodos, tan contentos con el mantenimiento de las áreas verdes, que terminamos aislándonos. De la celda conventual al suburbio con bodegas y fábricas. Ahí, recluidos voluntariamente. Enclaustrados en clústers: enclustrados.<br />
&nbsp;</p>
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		</item>
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		<title>Río de Janeiro: sol, playas espectaculares, cuerpos encendidos y un ambiente ardiente: ¡Río, a cidade maravilhosa!</title>
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		<pubDate>Sun, 01 Jun 2014 14:50:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[La redacción]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 22]]></category>
		<category><![CDATA[Viajes y paseos]]></category>

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		<description><![CDATA[Río de Janeiro sorprende por el obvio contraste entre lo inabarcable –su geografía– y lo perfectamente escalado a la proporción humana –la ciudad. Y todo eso habitado por una de las sociedades más famosas y peculiares del mundo: los cariocas. En todos los momentos que uno pasa en Río, en cualquier sitio, esas tres fuerzas [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Río de Janeiro sorprende por el obvio contraste entre lo inabarcable –su geografía– y lo perfectamente escalado a la proporción humana –la ciudad. Y todo eso habitado por una de las sociedades más famosas y peculiares del mundo: los cariocas. En todos los momentos que uno pasa en Río, en cualquier sitio, esas tres fuerzas se sienten: el paisaje, la mano del hombre y el hombre mismo. Río entra en la misma categoría que Lisboa, San Francisco y Sarajevo, en donde el lugar y sus características naturales son la condición urbana primordial; en donde la sensación de lugar –de <em>estar</em> en un espacio– es superior.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Un poco de historia</h3>
<p>Gaspar de Lemos zarpó de Lisboa en mayo 1501. En enero de 1502 entró a la gran bahía y la confundió con un río, así que la nombró: río de enero: Río de Janeiro. </p>
<p>En 1807 el ejército de Napoleón invadió Lisboa. Dos días antes de la invasión, 40 barcos zarparon hacia Brasil, en donde viajaba el príncipe João VI y su corte de 15,000 personas. Cuando llegó a Río, sus súbditos brasileiros lo celebraron intensamente bailando en las calles. Dom João se enamoró de Brasil de inmediato. Tomó el poder de virrey para después convertirse en rey de Portugal. Fue la única colonia de América con un monarca europeo gobernando en su territorio. Y Portugal el único país cuya capital se encontraba en una de sus colonias.</p>
<p>Río de Janeiro fue la capital política de Brasil hasta 1960, cuando el gobierno se mudó a Brasilia.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Paseos turísticos</h3>
<p>El día ideal de vacaciones en Río podría ser el siguiente: después de desayunar, caminar las dos cuadras a la playa e instalarse ahí toda la mañana. Comer en el barrio. Explorar una zona de la ciudad por la tarde. Finalizar las actividades con un jugo o licuado  natural de alguna fruta exótica. Encontrar un bar pequeño lleno de locales para cenar. Repetir por varios días.</p>
<p>Si es fin de semana, invertir el plan anterior: ciudad por la mañana, playa por la tarde. Y jugos todo el tiempo. La playa es muy ancha y muy larga, se mide en kilómetros. Naturalmente, cada kilómetro de playa da placeres distintos. Deben de probarse todos.</p>
<p>Aunque son momentos turísticos maximalistas, hay que subir a los dos puntos altos de Río para entender la definición de ciudad: a las terrazas del Cristo Redentor y al Pan de Azúcar.<br />
&nbsp;</p>
<p><img src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/rio2.jpg" alt="Viaje a Río de Janeiro - Sada y el bombón" width="640" height="427" class="aligncenter size-full wp-image-5618" /></p>
<address align="center"><em><span style="color: #B3B3B3;">El Museo de Arte Contemporáneo en Niteroi.</span></em></address>
<p>&nbsp;<br />
<h3>Arquitectura del paisaje</h3>
<p>Muy cerca de Río de Janeiro (como 30 minutos en barco) está Niterói. Ahí se encuentra el Museo de Arte Contemporáneo diseñado y construido (con poquísimo presupuesto) por el afamado arquitecto Oscar Niemeyer. Desafortunadamente, su administración y sus exposiciones siguen con poquísimo presupuesto. Aunque es un edificio que técnicamente no está en la ciudad, representa muy bien el espíritu y la geografía de Río: la relación entre el espacio físico y la sensibilidad humana.</p>
<p>En Río se comprende fácilmente –se observa, se percibe, se vive– la arquitectura del paisaje. Este concepto abstracto y a veces mal utilizado aquí vive su máxima expresión. Basta ver y recorrer los parques al lado de la playa para tener un momento de lucidez: «esto es la arquitectura del paisaje, para esto sirve, estas son sus correctas proporciones, esto hace en las personas». La arquitectura del paisaje es donde el hombre se encuentra con el hombre al aire libre, un espacio imaginario que es creado por el paisaje pero que sólo existe en la mente de los participantes: es arquitectura tangible, aunque inexistente. Es la sensación pasiva de estar en un contexto generado especialmente para esa contemplación y estancia. Ese es el humanismo de Río, la ciudad donde uno está mejor, donde el verbo <em>estar</em> adquiere su perfecta dimensión.</p>
<p>Por esto, Río de Janeiro podría ser la ciudad más espectacular del continente. El paisaje urbano y la geografía de la ciudad sorprenden tanto como los detalles: jardines, pavimentos, barrios y playas impecables.</p>
<p>Al menos en el aspecto urbano, Río es el ejemplo perfecto de una ciudad viva en el siglo XXI, como Nueva York lo fue en el XX y Londres en el XIX. Si quieres definir ciudad, humanidad, paisaje urbano, colonización del territorio, entonces vas a conocer Río de Janeiro.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Río y los cariocas</h3>
<p>Río de Janeiro es una ciudad llena de nostalgia, glamour, en constante efervescencia, muy viva, incluso extravagante. Los cariocas son personas muy sociables, necesitan todo el tiempo estar en la calle, hacen deportes en la playa, comen al aire libre y desde media semana están de fiesta permanente. Así lo canta Adriana Calcanhotto, una de las estrellas de Bossa Nova actual:</p>
<blockquote><p><em>Cariocas são bonitos<br />
Cariocas são dourados<br />
Cariocas são modernos<br />
Cariocas são espertos<br />
Cariocas são diretos<br />
Cariocas não gostam de dias nublados.</em></p></blockquote>
<p>Río es la ciudad en donde todo sucede en la calle. Lo importante lo encuentras siempre en el espacio público. Y no tanto por el carácter expresivo de los cariocas, sino porque, al parecer, la ciudad se diseñó para la efusividad, con amplios malecones, más de 100 km de ciclovías, vegetación exuberante, 37 playas que bordean la ciudad; diversión y música siempre.</p>
<p>Los cariocas son muy alegres, tratan a todos –incluso a extraños– como su mejor amigo. Salen de fiesta en Havaianas y con el pelo mojado. Se emocionan y aplauden la puesta del sol. Aseguran que Río es la ciudad más bella del mundo, aunque no conozcan ninguna otra.</p>
<p>Adoran el horario de verano porque eso significa una hora más de playa. La playa lo es todo. En ella, exhiben sus cuerpos perfectos, exhiben sus curvas y músculos como si fuera cualquier cosa. Siempre están haciendo ejercicio, corren, andan en bicicleta junto al mar, juegan futbol o voleibol en la playa. Discuten de futbol las 24 horas del día y son extremadamente apasionados cuando se trata de su equipo: el Flamengo o el Vasco da Gama.</p>
<p>Y sigue la Calcanhotto:</p>
<blockquote><p><em>Cariocas nascem craques<br />
Cariocas são alegres<br />
Cariocas são atentos<br />
Cariocas são tão sexys<br />
Cariocas são tão claros<br />
Cariocas não gostam de sinal fechado.</em></p></blockquote>
<p>Los cariocas están orgullosos de su ciudad: <a href="http://sadabombon.com/el-traidor/">aman Río… y odian São Paulo</a>.<br />
&nbsp;</p>
<p><img src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/rio4.jpg" alt="Viaje a Río de Janeiro - Sada y el bombón" width="640" height="367" class="aligncenter size-full wp-image-5620" /></p>
<address align="center"><em><span style="color: #B3B3B3;">Una de las playas del centro de Río.</span></em></address>
<p>&nbsp;<br />
<h3>La provincia brasileira en la imagen internacional</h3>
<p>Con frecuencia Río de Janeiro se siente tan provincial que decepciona un poco. Si Brasilia es la capital política, São Paulo debe ser la económica. ¿Dónde queda Río? Quizá es la capital para los que no somos brasileiros, el <em>soft power</em> de Brasil. A veces la ciudad se siente como si fuera la capital de algo, pero la mayoría de las veces no, sobre todo en las particularidades: en el interior de un museo, en la habitación del hotel, en las tiendas.</p>
<p>Río es más conocido por el carnaval que por todas las cosas anteriores juntas. No le sugeriríamos a nadie que su primera visita a Río sea durante el carnaval. Tal vez para la segunda o la tercera visita. El carnaval opacaría las sensaciones que la ciudad otorga por sí sola.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Un viaje imposible de replicar</h3>
<p>Por su paisaje, sus ondulaciones, su situación geográfica, por la cercanía del mar, Río de Janeiro es una de las ciudades americanas que más impresiona al visitante desprevenido. Hay ciudades intercambiables (bueno, casi); Río no es así: está «hecha a la medida» para el lugar donde está. La simbiosis perfecta entre paisaje y urbanidad.</p>
<p>A primera vista, Río impresiona por su escala humana, sus playas monumentales e impecables, sus espacios públicos y por la presencia de todos los elementos en cualquier punto de la ciudad: aire, cielo, montaña, jardín y mar siempre visibles.</p>
<p>En una segunda revisión, Río impresiona por su atención al detalle, las proporciones del carioca promedio, los altísimos precios (como en Europa), la mala hotelería y, sobre todo, porque permite imaginar una vida o una larga estancia ahí. También hay mucha decadencia, graves contrastes, algunas desilusiones, pero esas características son representativas de ciudades más grandes y caóticas, ciudades como São Paulo, Los Ángeles o la ciudad de México.</p>
<p>Seguramente, los habitantes de Río de Janeiro son los que más sufren cuando tienen que mudarse, los que más extrañan su ciudad. Saudade, dirían los brasileiros. Uno se reencuentra muy humano en Río, y, aunque el viaje dure sólo unos días, se siente un vacío al dejarla, como dejando una gran experiencia urbana imposible de replicar en otro viaje.<br />
&nbsp;</p>
<p><img src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/rio3.gif" style="border: 1px solid #DADADA;" alt="Mapa de Río de Janeiro - Sada y el bombón" width="780" height="624" class="aligncenter size-full wp-image-5619" /><br />
&nbsp;<br />
<h3>Información práctica</h3>
<p><span style="color: #008080;"><strong>¿Cuándo ir?</strong></span> Entre diciembre y marzo (el verano austral) es la temporada alta: tumultos y precios altísimos. Recomendamos ir entre mayo y junio o entre agosto y septiembre. De octubre a enero llueve bastante.</p>
<p><span style="color: #008080;"><strong>¿Cómo volar?</strong></span> Aeroméxico opera el único vuelo directo entre la ciudad de México y Río de Janeiro. Las otras opciones recomendables: vía Lan con escala en Santiago de Chile. O por Continental desde el aeropuerto del Bajío o Querétaro con una escala en Houston. Un tip: evita a toda costa la escala en São Paulo. Y una buena noticia: ya no necesitas visado para entrar al Brasil.</p>
<p><span style="color: #008080;"><strong>Ve al centro.</strong></span> Visita el Cinema Odeón, los centros culturales de Banco Caixa y Banco do Brasil, el Teatro Municipal, la Catedral y la cafetería Colombo. Si en la franja de playa está la diástole urbana, en el centro está la sístole.<br />
&nbsp;</p>
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		<title>Brasil 2014, ¿será el mejor Mundial de futbol de la historia?</title>
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		<pubDate>Sun, 01 Jun 2014 14:34:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Rodrigo Suárez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 22]]></category>
		<category><![CDATA[Eventos y festivales]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>

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		<description><![CDATA[Del 12 de junio al 13 de julio, la FIFA y todos sus fieles celebrarán la vigésima Copa Mundial de Futbol. Por la tradición futbolística de Brasil, su reciente crecimiento económico y porque la FIFA reúne a más países que la ONU, éste promete ser el mejor evento del año. Puede serlo. Pero también puede [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em>Del 12 de junio al 13 de julio, la FIFA y todos sus fieles celebrarán la vigésima Copa Mundial de Futbol. Por la tradición futbolística de Brasil, su reciente crecimiento económico y porque la FIFA reúne a más países que la ONU, éste promete ser el mejor evento del año.</em></p>
<p><em>Puede serlo. Pero también puede ser un chasco. El futbol nunca ha sido tan burocrático como ahora: tácticas, reglas, discusiones, compromisos, tecnología, acuerdos. Este será el primer Mundial, por ejemplo, que se juegue con un «balón inteligente», una pelota que estará mandando mensajes a diestra y siniestra.</em></p>
<p><em>En lo que llega el Mundial –y mientras terminamos nuestro Panini–, Rodrigo Suárez esboza aquí su esperanza para que este sea, de menos, un Mundial memorable.</em></p>
<p>En el 2006 tenía yo una camisa de Brasil firmada por Ronaldo «el fenómeno», un par de pósters de Ronaldo y Ronaldinho, una bandera de Brasil, el álbum Panini abierto en la página de la selección brasileña. También un par de veladoras que encendía cada vez que jugaba el <em>Scratch du Oro</em>. Tenía un altar a Brasil y una enorme afición al juego. Pensaba que sería indigno que el Mundial lo ganara otro equipo distinto que éste, plagado de prodigios. El altar era una broma, pero era verdad que me resultaba indispensable que resultara campeón Brasil. Ganó Italia. Me pareció algo así como el «Dios ha muerto» de Nietzsche. Pero aquí no era siquiera una muerte, era que Dios abandonaba el cargo.</p>
<p>El Mundial de Sudáfrica lo vi por inercia y lo ganó España. Dicen algunos entendidos que «La Roja» del «tiqui-taca» es quizá el mejor equipo de la historia. Si se puede hablar de justicia o méritos, ganaron la copa. Aún así, no recuerdo ni un solo partido de España que no me pareciera un soporífero tormento. El futbol tiene algo parecido a eso que dicen del amor de pareja: no se puede si uno de los dos no quiere. El Mundial de 2010 fue así: un amante empecinado y una seguidilla de desdenes. El futbol se volvió el diálogo entre un filósofo y una turba de necios. Y como en tiempos de filósofos y sofistas, el futbol ahora se trata de no tener virtud, sino de tener razón. Ganar se volvió la única razón y la gente lo creyó y se hizo devota de quienes tienen razón. Yo entonces, de forma más sensata que herética, me olvidé de aficiones y desmonté todos los altares.</p>
<p>No puedo hablar del Mundial sin antes hablar del juego. En algún momento, la persona más abominable de la historia descubrió que con el suficiente ejercicio de táctica y orden la Armada Invencible sería incapaz de hundir un barco de papel. Así fue que el futbol se volvió una guerra de trincheras: Suiza le ganó a España y Brasil apenas encontró modo de vencer a Corea del Norte.</p>
<p>Decía Dante Panzeri, un periodista argentino: «El fútbol fue un juego que resultaba buen negocio; hoy es el negocio de un mal juego». Por razones evangelizadoras (léase: económicas), el futbol se llevó por todo el mundo, y como la explanada del Vaticano, la Copa Mundial abrazó a todos los hombres y a todas las patrias. La competencia se llenó de barcos de papel. El formato que sigue un Mundial de futbol hace que el margen de error se vuelva nulo, el miedo a perder lo oscurece todo y el juego se vuelve un suplicio rutilante. Entonces las televisoras nos ofrecen repeticiones utilizando una tecnología confusa, panorámicas de la tribuna y publirreportajes de lo que sucedió en los vestidores, en las inmediaciones del estadio antes y después del partido, en la casa de los abuelos del jugador tal. Los resúmenes del partido duran, en el mejor de los casos, un par de minutos porque no tienen nada qué ofrecer.</p>
<p>Los organizadores dicen que éste será el mejor Mundial de la historia. ¿Qué supone decir que este Mundial será mejor que otros, o siquiera decir que será bueno? Hay una presunción de que el ambiente brasileño puede infundir cierta inspiración en cada uno de los equipos, pero con toda claridad esto es perfectamente absurdo. Brasil es Brasil, los carnavales son los carnavales, y los partidos de futbol son partidos de futbol.</p>
<p>Brasil es por méritos propios el país del futbol. No el padre biológico, pero sí una especie de padre adoptivo. Un padre responsable, comprometido y cariñoso. Un padre generoso, virtuoso y sensato, que ha sabido como ninguno legar de generación en generación los valores fundamentales del juego. Al escribir esto, empiezo a imaginar que Brasil 2014 será una fiesta infantil en la que el festejado no es el niño malcriado y petulante que quiere para él toda la atención, sino el que ofrece su casa sin saber que tal vez le arruinen la fiesta. Nadie ha ganado más veces la Copa del Mundo que ellos, y quizá ninguna otra entidad política o geografía haya sido cuna de tantos talentos y leyendas de este juego.</p>
<p>Sin embargo, la cancha es siempre la misma. Determinadas medidas de largo y de ancho, las líneas que establecen los territorios particulares del campo. Y de modo fundamental, dos porterías. Esto será así en Brasil, como lo fue en Corea, en Alemania, en Inglaterra o como lo será en Catar. Si se presume que este Mundial será bueno por ser en Brasil, puedo decir que una voz angelical se escucha tan bien en las llamas del infierno como en la Scala de Milán. Y lo mismo sucede si se trata de un agónico alarido.</p>
<p>A pesar de todo lo dicho, tengo algo qué decir a favor de Brasil 2014. Tengo la esperanza de que, si se presentan lluvias torrenciales y amazónicas en medio de cada juego, es posible que, no la cultura futbolística o el ánimo carnavalesco, sino la geografía, permita que haya buenos partidos. Me parece haber observado que los hombres, los grandes atletas, los profesionales millonarios y deificados que se enfundan las casacas nacionales, se vuelven como niños cuando llueve. Cuando la cancha se empantana, se diluyen todas las tácticas, y el futbol vuelve a ser un juego de niños. Y como todo juego de niños, merecerá ser observado.</p>
<p>Así que volvamos a los altares y, si creen en el juego igual que yo, pidan que llueva.<br />
&nbsp;</p>
<hr />
<address><span style="color: #808080;"><em>Rodrigo Suárez colabora regularmente en esta revista desde 2012. Con su equipo de futbol, Koalas Enardecidos FC, ganó incontables torneos regionales. Lee más artículos de él en <a href="http://sadabombon.com/author/rodrigo/" target="_blank"><span style="color: #808080;"> sadabombon.com/author/rodrigo.</span></a></em></address>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Días fuera, días dentro</title>
		<link>http://sadabombon.com/dias-fuera-dias-dentro/</link>
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		<pubDate>Sun, 01 Jun 2014 13:40:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[LF Niño]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 22]]></category>
		<category><![CDATA[Vida urbana]]></category>

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		<description><![CDATA[Las impresiones de alguien que se va de México, vive fuera y regresa al país cada tanto, después de varios años. Una «visión pseudoextranjera», dice L.F. Niño, quien en esta reflexión es juez y parte, como cuando escribimos sobre el lenguaje. Hace unas semanas vi el tuit desesperado de una amiga. Su decepción con el [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em>Las impresiones de alguien que se va de México, vive fuera y regresa al país cada tanto, después de varios años. Una «visión pseudoextranjera», dice L.F. Niño, quien en esta reflexión es juez y parte, como cuando escribimos sobre el lenguaje.<br />
</em></p>
<p>Hace unas semanas vi el tuit desesperado de una amiga. Su decepción con el país estaba a tope. Le respondí: habla con un extranjero y pregúntale qué piensa de México.</p>
<p>La visión de un extranjero casi siempre alivia momentáneamente nuestra desolación. El residente en México, ya sea como trabajador expatriado o como <em>hippie</em> en Oaxaca está vacunado contra la creencia de que «todo está mal».</p>
<p>Su idea del país es opuesta a la nuestra. Y sí, uno puede alegar que un extranjero no sufre la vida en México porque los mexicanos tienden a tratarlos muy bien. (Siempre y cuando vengan del norte o del otro lado del atlántico. Del sur, es otra cosa.) Tendemos a rodarles la alfombra roja, les hablamos del país como si fuera el paraíso, les pintamos todo lo malo con tintes de comedia y nos enorgullecemos de las idiosincrasias, las curiosidades, los extremos, las incongruencias y hasta de las estadísticas más trágicas: México es el mayor consumidor de Coca Cola, el de mayor índice de obesidad infantil. En México los narcos tienen cuentas Instagram y Twitter, el presidente en turno es…</p>
<p>De esta visión extranjera y su beneficio estoy plenamente convencida porque mi laboratorio personal y mis notas de campo acumuladas durante los últimos 2,555 días fuera de México me lo demuestran.</p>
<p>En los primeros 700 días fuera fui de visita a México dos veces. La primera vez, «el sujeto», es decir, yo misma, recolecté nostalgia y cursilería, pero también un suave alivio de haberme ido.</p>
<p>Dicen los diarios:<br />
&nbsp;</p>
<blockquote><p>
La República Mexicana es difícil de abandonar. Se cuela por todos lados, impone su presencia con todo lo que tiene. Hace uso de los lazos más íntimos y frágiles para no dejarse olvidar.</p>
<p>Me preguntaron si sentía como si llegara a casa o si me «iba de casa». No supe responder.</p>
<p>Mi hermana enumeró: «En esta vida te quedan como unas veinte o 25 visitas solamente…». Me tomó un rato antes de comprender que se refería al intervalo de dichas visitas, suponiendo una anual como máximo.
</p></blockquote>
<p>&nbsp;<br />
Esas cuentas uno no las hace cuando decide expatriarse definitivamente.</p>
<p>Hubo dos interludios largos entre mis viajes al país. El primero de un año y medio, el<br />
segundo de dos años. Eso me redujo el número de visitas a 21 y media.</p>
<p>Tras el primero volví a sentir la apretada trenza de emociones: el terror de visualizarme en México de forma permanente y la agonía de no querer irme nunca. Fue una suspensión de tiempo, el clásico cántico de «no soy de aquí ni soy de allá».</p>
<p>Los circuitos lingüísticos interferían dolorosamente en mis conversaciones, provocaban la mofa de mis interlocutores y en algunos casos su desdén. La misma reacción recibida por los chicanos con su spanglish yo la causaba con mi frangolish.</p>
<p>De los diarios:<br />
&nbsp;</p>
<blockquote><p>
Me da miedo volver. Me da miedo irme. Me siento como una tela fina que podrían rasgar con un tirón. Pensar en no venir en mucho tiempo me aflige, pero en estos días la remota posibilidad de quedarme me aterra casi tanto como morirme. No sé explicarlo. Sentí el vacío, el aislamiento y la lejanía de entonces. Me hace querer correr hasta la frontera y no mirar atrás.
</p></blockquote>
<p>&nbsp;<br />
El invierno del 2014 fue de los más crudos en la historia de Quebec y ha sido la primera visita larga. Cinco semanas en total. Había vivido 2,150 días fuera.</p>
<p>De ahí vino mi conclusión sobre el extranjero y su visión benévola de la vida allá.</p>
<p>Encontré otro México.</p>
<p>A la segunda semana pensé: si hubiera que volver, sería posible encontrar mi sitio.</p>
<p>El viejo terror ya no estaba ahí.</p>
<p>Desde mi llegada, intenté tomar notas pero rápidamente desistí. La estimulación no tenía ángulos de donde asirla, era un torbellino. De las notas de campo elegí tres observaciones. Atribuyo mi elección a la visión sin influencias que me acompañó, pues llevo más de 1,000 días sin leer noticias sobre México y he perdido la comunicación con la mayoría de las viejas amistades a fuerza de rechazar Facebook.</p>
<p>Mis amistades nunca fueron de escribir cartas, y yo dejé de escribir a quien no escribe de vuelta. No llevé expectativas, sólo llevé las ganas de recuperar mi propio fantasma.</p>
<p>Estas son las tres cosas que más me asombraron (de entre muchas otras):</p>
<ol>
<li>La gente joven no tiene miedo de trabajar. Lo vi en cada esquina, en cada comercio, en cada restaurante, en cada tienda. Un contraste con mi mundo diario del <em>do what you love</em>.</li>
<li>Por primera vez vi mujeres haciendo jogging y transportándose en bicicleta en las calles de mi ciudad. El significado de esto no pasa desapercibido por alguien que sufrió la otra cara: el acoso callejero.</li>
<li>La oferta cultural en México incrementa año con año. Festivales de cine, diseño, de todos los géneros musicales. A veces me da envidia.</li>
</ol>
<p>En el lado negativo también enumero tres cosas. De no tenerlas en cuenta, cancelan las tres anteriores.</p>
<ol>
<li>Observé mucha imitación, la cual es innecesaria. Internet es el culpable. México es un país con retraso tecnológico, copia cosas hechas en otros lugares una y otra vez, desde la estética hasta la fraudulenta cultura del emprendedor solitario.</li>
<li>Consumismo rampante, deuda personal incontrolable. Quebec le llama el Tigre Azteca. El mensaje a los inversionistas es: «Es un país donde la edad promedio es de 29 años y el poder adquisitivo aumenta; millones de consumidores en potencia».</li>
<li>El culto al automóvil. Cuando de calidad de vida se habla, liberarse del auto debería estar en primer o segundo lugar después de las necesidades básicas.</li>
</ol>
<p>Llevé una mirada exterior, limpia de noticias, prejuicios, cinismo y memoria: como una extranjera. Encontré un país sorprendente e interesante.</p>
<p>De entre las maravillas en cada esquina, encontré, me atrevo incluso a decir, cierta felicidad de baja intensidad pero más durable. Inexistente en un país como Canadá donde los First World Pains se vuelven insoportables y la búsqueda de la felicidad es como darle a la piñata con pañoleta en los ojos.</p>
<p>No creo estar equivocada en mis percepciones. Si lo estoy no me corrijan. Me gusta mi visión pseudoextranjera.</p>
<p>Yo sigo renovando mi pasaporte mexicano cada cinco años mientras sigo contando los días fuera y los días dentro.<br />
&nbsp;</p>
<hr />
<address><span style="color: #808080;"><em>Luis Fernanda Niño es mexicana. Vivió mucho tiempo acá y ahora vive en Montreal. Puedes leer otro artículo escrito por ella y publicado en esta revista aquí: <a href="http://sadabombon.com/author/luisa/" target="_blank"><span style="color: #808080;"> sadabombon.com/author/luisa.</span></a></em></address>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Charlatanerías</title>
		<link>http://sadabombon.com/charlatanerias/</link>
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		<pubDate>Sun, 01 Jun 2014 13:32:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Eduardo de la Garma]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 22]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>

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		<description><![CDATA[Dumbo, el arte y el futbol; sobre la fascinación que tenemos con los fraudes, las farsas y la ilusión de realidad. Creo que comencé a interesarme en los charlatanes cuando dejé de creer en Dios. Cuando mis propias mentiras dejaron de ser verosímiles, sobre todo para mí. O quizá fue al revés y me sucedió [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em>Dumbo, el arte y el futbol; sobre la fascinación que tenemos con los fraudes, las farsas y la ilusión de realidad.</em></p>
<p>Creo que comencé a interesarme en los charlatanes cuando dejé de creer en Dios. Cuando mis propias mentiras dejaron de ser verosímiles, sobre todo para mí. O quizá fue al revés y me sucedió lo que a Dumbo: preferí creer en la ridícula pluma que me ofrecía un ratón antes que en mis orejotas. De ese tamaño es mi zoquetería. Elefantesca.</p>
<p>Es como un falso candor o una necia ingenuidad. Más que engañar, me gusta sentirme ligeramente timado. El pintor británico Lucian Freud decía que «la promesa de la felicidad se siente en el acto de creación, pero desaparece antes de finalizar la obra, pues es cuando el pintor se da cuenta que es tan solo una pintura lo que está haciendo; hasta entonces casi se había atrevido a esperar que la pintura podría brotar en vida». Esa ilusión-desilusión que creo conforma el trabajo de cualquier artista la veía de forma clarísima, casi vívida, en algunas charlatenerías.</p>
<p>Empecé así a coleccionar imposturas, fraudes y todo tipo de farsas. En mi casa tengo una caja más o menos grande con notas periodísticas, libros, películas, fotos de pinturas, reportes financieros, récords olímpicos… Cualquier timo con el que me topo va a dar a esa caja. Eso sí, antes de echar el material ahí, le saco una copia. Tengo, pues, puras copias originales. Algunas son más elaboradas que otras. Por ejemplo, para <em>F for Fake</em>, el antidocumental de Orson Welles, conseguí una copia pirata y mandé a hacer una cajita de madera y un folleto especial para que pareciera la edición de lujo de la película. Colecciono falsificaciones auténticas.</p>
<p>Hace cuatro años, durante el Mundial en Sudáfrica, me di cuenta que a mi caja le faltaba un tipo de embuste que hasta entonces no había considerado: la copia que se forma y aparece antes que el original. Lo auténtico no existe sin su contraparte falsa, eso ya me había quedado claro, pero lo que todavía no sabía era que esa sentencia funciona también a la inversa: existen posibles fraudes en busca de algo real y verdadero que los defina. Hay por ahí un montón de esperanzas esperándonos.</p>
<p>La copia esperanzada que pedía mi caja de farsas consistió en <a href="http://sadabombon.com/jugadas-de-pared/">un libro sobre el Mundial</a>. Durante Sudáfrica 2010, el escritor mexicano Juan Villoro y el argentino Martín Caparrós intercambiaron de forma pública cartas para comentar cada partido. Al ritmo de los pases, de los goles, al ritmo de las expectativas y los resultados, Villoro y Caparrós se enviaron impresiones sobre el Mundial, se dirigieron cizañas, esbozaron gambetas lingüísticas para intensificar ese juego que sucede en la memoria de las tribunas. Durante un par de meses copié esas cartas, las edité, me pirateé otros textos para tener algún prólogo y epílogo, me inventé una editorial, un ISBN, un depósito legal, le pedí a un amigo que me ayudara con el diseño e hicimos un libro. Imprimí ocho ejemplares: seis para mis amigos (reales e imaginarios), uno para Villoro y otro para Caparrós.</p>
<p>Como no expliqué el embuste, recibí a cambio una amenaza real de demanda por violación de derechos de autor. Lo bueno es que como la editorial, el número de ejemplares y casi todo lo que tiene el libro es falso, la demanda, de existir, se convertiría en una cotorra contrademanda. Grítale al vacío y obtendrás tu propio eco. Sucede como en <em>Fight Club</em>: si te peleas con algo o alguien imaginario, sólo (y solo) terminarás peleándote contra ti mismo.</p>
<p>Dos años después del, digamos, Villorogate, la editorial Planeta publicó el libro original. Se llama <em>Ida y vuelta</em> y se vende casi en cualquier librería. En las primeras páginas hay una brevísima nota donde se menciona el libro pirata que –no olvidemos– se formó y se publicó dos años antes.</p>
<p>Lo que me interesa de este caso –que bien podría ser imaginario– es la conversación que puede generar sobre el concepto de autenticidad. Pensamos que quien pega primero pega dos veces, pero luego se mete a la pelea un Goliat editorial llamado Planeta y hace que la primicia sea irrelevante. Hay copias que existen antes que su original.</p>
<p>La realidad, en el fondo, es sólo un truco. O tal vez no. Pero lo que sí es cierto es que lo falso contamina lo auténtico. Lo ensalsa, lo suaviza y lo intensifica. Todo al mismo tiempo. Así, defraudándola, es como la realidad se vuelve quizá no infinita, pero sí mucho más potente. Si ponemos una manzana imaginaria dentro de la canasta de manzanas reales, la manzana imaginaria obtendrá ciertas cualidades reales, pero también sucederá el proceso contrario: las manzanas reales se tornarán un poco difusas, levemente imaginarias. Lo mismo, creo, sucede con las ideas y con los sentimientos.<br />
&nbsp;</p>
<hr />
<address><span style="color: #808080;"><em>Eduardo de la Garma de la Rosa es el editor de esta revista. Lee más artículos firmados por él en <a href="http://sadabombon.com/author/eduardo/" target="_blank"><span style="color: #808080;"> sadabombon.com/author/eduardo.</span></a></em></address>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Nabokov en la Cómer</title>
		<link>http://sadabombon.com/nabokov-en-la-comer/</link>
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		<pubDate>Sun, 01 Jun 2014 13:20:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Julieta Díaz Barrón]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 22]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>

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		<description><![CDATA[Una defensa de las palabras como seres autónomos con valores intrínsecos. Un elogio a la literatura y a las clases de literatura. Encontrábame yo en 1997 deambulando un día por la Comercial Mexicana, y de repente vi en la sección de libros uno que decía: «Vladimir Nabokov. Bla bla bla». Ajajá, gran codicia ver a [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em>Una defensa de las palabras como seres autónomos con valores intrínsecos. Un elogio a la literatura y a las clases de literatura.<br />
</em></p>
<p>Encontrábame yo en 1997 deambulando un día por la Comercial Mexicana, y de repente vi en la sección de libros uno que decía: «Vladimir Nabokov. Bla bla bla». Ajajá, gran codicia ver a Nabokov en la Comercial en lugar de esos libros de <em>Los hombres son de Urano y las mujeres de otra galaxia</em>. Yo no iba a arruinarla dejándola pasar, así que sin mirar el libro (de 35 pesos en Ediciones B; colección de esas que cuando abres un libro con el ímpetu justo, se te deshoja a la primera) lo aventé al carrito junto con las rebanadas de jamón, las salchichas y el ajax bicloro. Llego a mi humilde casa (lo de humilde es cierto) y descubro la joya que me he comprado: <em>el Curso de literatura europea</em>.</p>
<p>Desde ese luminoso momento hasta hoy he usado el texto introductorio de ese libro para que mis alumnos entiendan cómo creo que debe leerse la literatura. ¿Que por qué digo eso? Les explico.</p>
<p>Vladimir Nabokov fue profesor en la Universidad de Cornell por once fructíferos años en los que estudió y descubrió mariposas, perfiló <em>Lolita</em>, tradujo obras al inglés y dictó un curso de literatura rusa, otro de europea y uno sobre <em>El Quijote</em>, convertidos en sendos textos. Si el ruso eligió dar clases en esa universidad porque la ciudad que la acoge se llama Ítaca, lo dejo a nuestra imaginación.</p>
<p>Su enseñanza se basaba en un par de convicciones inquebrantables. La que más me gusta es esa de que «el coronamiento del espinazo es, o debe ser, el único instrumento que debemos utilizar al enfrentarnos con un libro». El texto viene acompañado de las preguntas que Nabokov aplicaba a sus alumnos. Mi pregunta favorita es la número 11, inciso D: «¿le gustaban [a Emma Bovary] los lagos de montaña con o sin una barca solitaria?».</p>
<p>¡¿?!</p>
<p>Desde luego, me habría encantado ser su alumna; poner ojos como platos y balbucear dos o tres cosas sobre el uso emocional de las descripciones en Flaubert. O llorar porque no tengo la más remota idea de si había un lago en una montaña y en él una barca en esas 500 páginas. La pregunta de fondo es: ¿por qué un escritor como él presta tal importancia en sus clases a ese tipo de mínimos detalles? ¿Ustedes se fijan en eso cuando leen?</p>
<p>Verán, me interesa particularmente esta pregunta porque, cuando daba clases, una reflexión constante era «qué quería decir el autor con…». Yo siempre respondía, haciendo eco de Umberto Eco, que si bien existía una intención autoral, era la de la obra la que nos tocaba dilucidar. En otras palabras, centrarse en el texto y no en los sentimientos del lector, y tampoco en el contexto.</p>
<p>Y toda la legión de lectores que «ponían el corazón», que se «identificaban» con el protagonista, me odiaban por decir eso. Maestra amarguetas que no quiere que nos sintamos como nos sentimos, si<em> Madame Bovary</em> se escribió especialmente para sentir esto que sentimos nosotros. Sí, claro, yo comprendo que una dama casada en apuros por enamorarse de otro siempre es identificable, pero de eso no se trata la literatura.</p>
<p>Diecisiete años después creo que la historia me hace justicia cuando me encuentro recorriendo los pasillos de una cadena de librerías que vende libros como quien vende aguacates y me topo con un libro que dice: <em>Julio Cortázar. Clases de literatura.</em> Berkeley 1980. Otra feliz aparición que en esta ocasión no eché con el jamón ni con las salchichas ni tampoco con el ajax, pero les aseguro que ahí ya no tardan en vender esos artículos con tal de atraer más «lectores».</p>
<p>Si bien la apuesta didáctica de Cortázar descansa tanto en el análisis de la estructura interna de la obra como en el contexto en el que se desarrolla, vale la pena detenerse en una de sus ideas; sobre todo, viniendo de él, que tanto defendía la postura ética del intelectual. Dice:<br />
&nbsp;</p>
<blockquote><p>
Lo que es importante… es sentir que se está escribiendo para lectores sin calificarlos, sin decir «estoy escribiendo para lectores muy cultos o para lectores a quienes les gustan los temas eróticos, psicológicos o históricos» porque ese tipo de autocondicionamiento es una excelente garantía para el fracaso de una obra literaria. En definitiva, ¿qué son los <em>best sellers</em>… esos inmensos ladrillos que cierta gente compra en los aeropuertos para empezar las vacaciones y autohipnotizarse durante una semana con un libro que… contiene todos los elementos que ese tipo de lector está esperando y naturalmente encuentra? Hay un verdadero contrato entre un señor que escribe para ese público y el público que le da mucho dinero comprando libros a ese señor, pero eso no tiene nada que ver con la literatura.
</p></blockquote>
<p>&nbsp;<br />
Felizmente, en dos centros comerciales, en donde les garantizo que el promedio de clientes no va ahí para leer, he encontrado, por dos autores a los que los separan treinta años de diferencia, la feliz respuesta a mis manías. Leer porque las palabras, por sí mismas, son. Leer porque es una función de la cabeza, no un espejo, no un psiquiatra, no una amiga, no una telenovela.</p>
<p>Yo, qué les voy a decir, no soy nada. Yo sólo compro libros y los leo.<br />
&nbsp;</p>
<hr />
<address><span style="color: #808080;"><em>Julieta Díaz Barrón es nuestra colaboradora más prolífica, leída y celebrada. Ha escrito más de veinte artículos para esta revista. Puedes leerlos en <a href="http://sadabombon.com/author/julieta/" target="_blank"><span style="color: #808080;"> sadabombon.com/author/julieta.</span></a></em></address>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>«Rincones para la ficción» –un panorama del teatro contemporáneo en Querétaro escrito por el dramaturgo Imanol Martínez</title>
		<link>http://sadabombon.com/teatro-en-queretaro/</link>
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		<pubDate>Sun, 01 Jun 2014 13:05:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Imanol Martínez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Artes]]></category>
		<category><![CDATA[Edición 22]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Medios y entretenimiento]]></category>

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		<description><![CDATA[Al conocido adagio sobre la silla y un hombre que pasa frente a ella como requerimientos mínimos para que haya teatro, esta ciudad parece haber sumado un par de hileras más y unas cuantas lámparas para hacer de casi cualquier rincón un sitio para la representación dramática. Con casi treinta espacios –entre públicos y privados– [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Al conocido adagio sobre la silla y un hombre que pasa frente a ella como requerimientos mínimos para que haya teatro, esta ciudad parece haber sumado un par de hileras más y unas cuantas lámparas para hacer de casi cualquier rincón un sitio para la representación dramática. Con casi treinta espacios –entre públicos y privados– en el centro de la ciudad, Querétaro se sitúa entre las ciudades que, en relación al número de habitantes, más propuestas teatrales tiene en el país. Basta con recorrer unas cuantas calles o echar un vistazo a la cartelera para darse cuenta de ello. Hay, para decirlo pronto, un público para todo: para el teatro precario y para aquel que bordea los límites de algo más parecido al espectáculo que a la dramaturgia misma.</p>
<p>Llegado el momento, uno descubre que no hace falta perder el tiempo en una batalla que se libra entre una butaquería de fantasmas y la solicitud a un extraño para que deje de hacer lo que sea que esté haciendo y venga a escuchar una historia que, de otro modo, apenas y se compartiría. Algo verdaderamente malo debió haber pasado para que decidiéramos un día dedicarnos a este oficio en vez de ser carniceros o médicos. Como dramaturgos, un día descubrimos que abandonar la batalla significa trabajar en lo que trabajaríamos si trabajáramos (como dice Vila-Matas que dice Duras sobre la escritura). No vale la pena pelear por un público con un gusto determinado, sino ocuparnos de otro –el nuestro– con criterios propios; esperando que un día, contra todo pronóstico, los primeros den un salto que consideramos cualitativo y descubran que el teatro, además de entretenimiento, puede ser el umbral para que la ficción nos revele cosas de nosotros mismos.</p>
<p>Querétaro es escenario de un buen número de festivales para las artes escénicas; entre ellos, uno que ha contribuido de manera decisiva para poner a esta ciudad en el mapa del teatro mexicano: el Festival Nacional de la Joven Dramaturgia, el mayor escaparate para autores noveles en el país. La ciudad cuenta, además, con prestigiosos premios literarios convocados por el Instituto Queretano de la Cultura y las Artes, como el Premio Nacional Manuel Herrera de Dramaturgia. Esta cercanía con el teatro ha contribuido a que los creadores de la ciudad, además de participar en una labor constante, estén cerca de las nuevas letras que para la escena se escriben en todo el país. Detrás de la creación del festival y de la consolidación del premio, está un nombre, el de Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio (LEGOM), quien nos enseñó a escribir al tiempo en que buscaba nuevas formas y estructuras en una dramaturgia poblada por personajes que intentan verbalizar un mundo que no entienden.<br />
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No se puede decir que Querétaro sea cuna de dramaturgos porque Querétaro, ciudad de paso por antonomasia, distribuidor vial del centro del país, no puede ser cuna de nada. De los nombres importantes para la dramaturgia nacional que se ostentan queretanos, raros se puede decir que hayamos nacido ahí. Pero Querétaro es, sin duda, un buen lugar para hacer teatro y para escribirlo. </p>
<p>~LEGOM en la revista <a href="http://teatromexicano.com.mx/" target="_blank">teatromexicano.com.mx</a></p></blockquote>
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<p>Como él, otros directores, autores y teóricos que hicieron de éste su sitio, nos pusieron contra las cuerdas de la comodidad al tiempo en que se ocupaban del perfeccionamiento de su trabajo. Gracias a ellos, hoy esta ciudad puede presumir de una buena salud –catártica– en la constante cantidad y fluctuante calidad de teatro. No amanecimos un día y encontramos a una tropa ejerciendo el reducto de comunidad que es el teatro como mecanismo contra la barbarie. Para que hoy encontráramos una generosa cartelera hizo falta que algunos vinieran a este cruce de caminos y nos señalaran con el dedo todo un cielo estrellado. Fue entonces cuando dejamos de apuntar nuestros telescopios contra otros lentes buscando no sé qué en su reflejo.</p>
<p>En esta ciudad hay, por ejemplo, en la nada despreciable colección del Fondo Editorial de Querétaro, un buen número de obras que ya son parte indispensable para conocer el panorama mexicano actual; obras firmadas por Edgar Chías, Enrique Olmos de Ita o el propio LEGOM.</p>
<p>El otro gran premio nacional de dramaturgia tiene por nombre el de otro queretano: Gerardo Mancebo del Castillo, a quien la perra vida le arrancó los pies del escenario y del mundo demasiado pronto. Gerardo fue autor de obras como <em>Las tremendas aventuras de la capitana Gazpacho</em>, <em>Rebelión</em> y Mamá Gorka, piezas que aún siguen esperando formar parte de una Obra reunida que se ha quedado a medio camino en su edición.<br />
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<p><img src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/teatro2.jpg" alt="" width="640" height="427" class="aligncenter size-full wp-image-5622" /></p>
<address align="center"><em><span style="color: #B3B3B3;">Fotografía © Elena Baca.</span></em></address>
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En casi cualquier sitio hay teatro, sólo basta señalar en el mapa con círculos rojos aquellos lugares donde podemos encontrar propuestas que se componen de algo más que de trazos y luces. El primer círculo sin duda sería el antiguo convento de Capuchinas: el Museo de la Ciudad, que puede presumir de una calidad constante en las propuestas que alberga. Este museo es el sitio habitual de Uriel Bravo y Leonardo Kosta, directores que han contribuido a situar a Querétaro en el mapa. Ahí también, cada tanto, Omar Alain Rodrigo deja de lado la programación de su adorado dramaturgo sueco –Strindberg– y lleva a escena obras de autores contemporáneos como el mexicano Luis Santillán o el argentino Daniel Veronese. El Museo de la Ciudad es también el sitio que recibe constantemente, en su foro de usos múltiples, presentaciones de grupos del resto de país con un calendario apretado; y que, al mismo tiempo, permite presentarse a diversas compañías que han optado por escribir sus propios textos, firmados por una o más personas, como el caso de Imaginartes, Barón o El Centauro Mecánico, entre otras compañías.</p>
<p>El resto de círculos en nuestro mapa podrían situarse en espacios como el Cineteatro Rosalío Solano, donde uno puede decidirse por ocupar la medianoche en conocer el trabajo de un experimentado director como es Agustín Meza; o en la Casa de la Cultura Ignacio Mena Rosales que, situada en pleno 5 de Mayo, abre sus puertas para los más noveles creadores de la ciudad; o bien apostar por la oferta que alberga una nave industrial convertida en centro cultural como La Fábrica, ubicada en la colonia Álamos, donde Alonso Barrera suele ofrecer, además de su programación habitual, trabajos duros e inteligentes que refrescan a la escena queretana (yo, por ejemplo, sigo sintiendo un escalofrío por la memorable <em>Iluminaciones [0]</em> de Hugo Alfredo Hinojosa que hace años dirigió el joven director queretano). Así mismo, los foros de la Facultad de Bellas Artes, en el Centro Universitario o en el centro de la ciudad, permiten conocer la labor de los creadores emergentes que, con la prisa por hacerse de un nombre, ofrecen de manera constante un panorama de propuestas que de otro modo difícilmente llegarían a presentarse.</p>
<p>Si uno levanta la cabeza, hallará su mapa rayoneado con círculos rojos por aquí y por allá. De esos treinta espacios presumibles, uno puede dibujar unos cuantos círculos entorno a rincones, a espacios para la ficción. Puede entonces uno pensar que el panorama es inmejorable, que el teatro es una más de las disciplinas consolidadas en la región. Pero no seamos ingenuos: aún no aprendemos a ponerle nombre a las estrellas. La consolidación viene con el trabajo, y ése está, pero aún falta mucho para poder tomarnos en serio sin pasar por ridículos cuando en el futuro recuerden que quisimos balbucear nuestro nombre entre un griterío.</p>
<p>Hace falta hallar el camino entre esos círculos que como islas dispusimos en el mapa: hace falta, por ejemplo, que los creadores en formación se ocupen de cubrir lo que las aulas universitarias ni siquiera consideran, que los profesionales acudan a conocer lo que sus contemporáneos hacen a unas cuadras de su espacio, que los directores dirijan actores y no transeúntes, que los actores se ocupen de pensar su trabajo sin que eso signifique renunciar a la entraña, que comience a haber una verdadera crítica y no un rastro de rencillas personales; como también hace falta aprender que escribir para el teatro no significa solamente estar al borde del escenario acomodando palabras, y que dirigir no es una cosa vertical que puede hacer cualquiera. Sólo así, puede entonces uno colgar un letrero de obra en construcción sin pensar que los caminos se trazan solos.</p>
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<h3>XII Festival de la Joven Dramaturgia</h3>
<p>En Querétaro, desde el 2003, el Festival de la Joven Dramaturgia presenta en escena una muestra representativa del teatro contemporáneo mexicano. Es un espacio que ha permitido la aparición y consolidación de las últimas generaciones de dramaturgos en este país.</p>
<p>Del 15 al 20 de julio<br />
Museo de la Ciudad<br />
Santiago de Querétaro<br />
Facebook: <a href="https://www.facebook.com/pages/Festival-de-la-Joven-Dramaturgia/505309852851301?fref=ts" target="_blank">Festival de la Joven Dramaturgia</a><br />
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<address><span style="color: #808080;"><em>Imanol Martínez nació en Querétaro en 1991. Estudió Filosofía en la UAQ y ha escrito las obras teatrales</em> Siete, Quemar las naves, Poner en pie, Nocaut y Vis a vis.</address>
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