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	<title>Sada y el bombón &#187; Edición 16</title>
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	<description>revista independiente de cultura urbana en el centro de México.</description>
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		<title>Las diez cantinas que sirven las mejores botanas</title>
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		<pubDate>Sat, 01 Jun 2013 17:43:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Eduardo de la Garma]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 16]]></category>
		<category><![CDATA[Top 10]]></category>

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		<description><![CDATA[En una de las primeras ediciones de la revista hablamos de los –entonces– mejores bares de la región: El Incendio y El Fusilado en Guanajuato, El Zeppelin y Don Amado en Querétaro, La Fragua y La Azotea en San Miguel. Nuestros bustos [sic] han cambiado un poco. En Querétaro, por ejemplo, preferimos ahora La Perdida, [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><span style="color: #22284f;">En una de las primeras ediciones de la revista hablamos de los –entonces– <a href="http://sadabombon.com/bares-y-cantinas/"><span style="color: #22284f;">mejores bares de la región</span></a>: El Incendio y El Fusilado en Guanajuato, El Zeppelin y Don Amado en Querétaro, La Fragua y La Azotea en San Miguel. Nuestros bustos [sic] han cambiado un poco. En Querétaro, por ejemplo, preferimos ahora La Perdida, el Bolena y el Gracias a Dios.</span></p>
<p><span style="color: #22284f;">En ese entonces hablamos de los bares que más frecuentábamos. Ahora queremos hablar de nuestras cantinas favoritas. Parecería que la diferencia entre bar y cantina es obvia, pero ahora cualquier bar se dice cantina sólo con servir cacahuates, jícamas y sabritones. Y pus no. Para ser una cantina hay que invertir en la cocina.</span></p>
<p><span style="color: #22284f;">Aquí nuestra lista de las diez cantinas que sirven, de forma regular y certera, sendas y voraces botanas.</span><br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #22284f;"><span style="color: #ff0000;">1 ></span> Bar Varela </span></h3>
<p><em>Av. Universidad Pte. 18, centro de Querétaro</em></p>
<p><span style="color: #22284f;">Don Daniel Varela es toda una institución en la exquisita y etílica industria cantinera queretana. Desde los sesentas ha sido cantinero; en el ‘94 abrió su ya mítico bar. Desde entonces él y su familia han dejado claro que el buen cantinero no sólo es el que prepara grandes bebidas, sino el que las acompaña con descomunales botanas. Todos los días ofrecen caldo, tacos y tostadas. Caldo de camarón, de garbanzo, menudo y, el viernes, caldo de almeja; tostadas de nopales, manitas de puerco, tacos de frijol y de copete. Estos últimos, la razón por la que el Bar Varela está en el número uno. Sirven también un insuperable chamorro desengrasado y deshuesado, pero ese sí lo cobran aparte. Lo vale, jurámoslo.</span><br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #22284f;"><span style="color: #ff0000;">2 ></span> Bar La Roca</span></h3>
<p><em>Prol. Corregidora Sur 163, Col. Aragón, Querétaro</em></p>
<p><span style="color: #22284f;">Por el ambiente futbolero, el WiFi gratis, el aire acondicionado y el chamorro adobado de los viernes, el <a href="http://www.barlaroca.com.mx/barlaroca/" target="_blank"><span style="color: #22284f;">Bar La Roca</span></a> es la cantina más frecuentada por esta zampabolla y tripera redacción. Es más, digámoslo, este artículo lo estamos escribiendo desde aquí (lo corregiremos degpués, claglo engtá). Hoy no es viernes, no hay chamorro, pero ya nos embuchamos una carne tártara, unos muy buenos guajolotes y, para acompañar esta nueva ronda de cervezas, estamos esperando –uy uy uy, ya llegó– la carne de res con chile negro.</span><br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #22284f;"><span style="color: #ff0000;">3 ></span> Bar Olé</span></h3>
<p><em>Av. Alfonso García Robles 1, Col. Alameda, Querétaro</em></p>
<p><span style="color: #22284f;">Los tacos dorados del Bar Olé son exquisitos. «No se crea –nos dijeron ahí–, luego fallamos». Será el sereno, pero a nosotros no nos han fallado, ni con los tacos dorados, ni con el caldo de camarón, ni con las enchiladas verdes y las albóndigas de los jueves. Como en cualquier cantina, «el viernes es el día mero bueno». El Bar Olé sirve un chamorro ex-qui-si-to. Destacamos también las micheladas y el ambiente, ideal para jugar dominó (… ¡y olé!).</span><br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #22284f;"><span style="color: #ff0000;">4 ></span> La Tiznada</span></h3>
<p><em>Luis Olvera 8, centro histórico de Querétaro</em></p>
<p><span style="color: #22284f;">En Querétaro hay dos Tiznadas: la del centro y la de Epigmenio González 80. Preferimos la del centro porque de ahí podemos salir gateando, mientras que en la de Epigmenio González es preferible salir en trailer (está entre bodegas industriales). La Tiznada ostenta la descripción «centro botanero» y lo demuestra, por ejemplo, con sopas de lenteja, tostadas norteñas, gorditas de chicharrón y, «¡porky tú lo pediste!», el viernes de puerco a la vuelta y vuelta.</span><br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #22284f;"><span style="color: #ff0000;">5 ></span> Bar El Coliseo</span></h3>
<p><em>20 de Noviembre 302, centro histórico de Celaya</em></p>
<p><span style="color: #22284f;">En Celaya, si de botana se trata, El Coliseo es la respuesta inmediata (asiendo rimas o ke ase?). El bar se divide en dos: abajo es cantina tradicional; arriba, un centro botanero un tanto desaliñado. Pero exquisito: caldo de camarón, carne tártara, cueritos, tacos dorados. Todo picoso. Y todo muy sabroso. A la hora de la comida, si vas ya como en la quinta o sexta chela, te llevan tu chamorro al horno.</span><br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #22284f;"><span style="color: #ff0000;">6 ></span> La Castreña</span></h3>
<p><em>Hidalgo 505, centro histórico de Celaya</em></p>
<p><span style="color: #22284f;">«Aquí damos lo que se le ocurra a la cocinera», dicen los que atienden la cantina. En la cocinera confiamos, pues. Y hacemos bien, pues prepara, además de los clásicos caldos y carnes tártaras, unos guisos deleitosos. Memorable es también el pollo con tocino. ¡Larga vida a la cocinera de La Castreña!</span><br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #22284f;"><span style="color: #ff0000;">7 ></span> La Diabla en Marfil</span></h3>
<p><em>Calle Real de Marfil, poco antes de llegar a la presa de Los Santos, Guanajuato</em></p>
<p><span style="color: #22284f;">En Guanajuato, La Diabla es casi casi el nombre genérico de cantina. La Diabla tradicional es la del centro, pero la mera buena es la que está en Marfil, por la presa de Los Santos. Con mesas en la terraza y cubetas al 6 por 5, La Diabla ofrece un picosísimo caldo de camarón, nachos, tostadas con cueritos y unos suculentos burritos de carne al pastor.</span><br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #22284f;"><span style="color: #ff0000;">8 ></span> Las Micheladas</span></h3>
<p><em>Camino Real de Noria Alta 7, Noria Alta, Guanajuato</em></p>
<p><span style="color: #22284f;">Enfrente del hotel Real de Minas sirven las micheladas más chicharroneras de la región: al primer trago te dan cueritos con chicharrón; al segundo, entremés de jícama y pepino; al tercero, caldo de camarón; al cuarto, tacos de carne asada, y al quinto unas suculentas enfrijoladas. Si ese fue el menú de un martes cualquiera, imagínate nomás el del viernes.</span><br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #22284f;"><span style="color: #ff0000;">9 ></span> La Cucaracha</span></h3>
<p><em>Domicilio conocido: Zacateros 22, centro histórico de San Miguel de Allende</em></p>
<p><span style="color: #22284f;">Esta cantina abrió en 1947. Desde entonces le ha servido tragos a veteranos de la Segunda Guerra Mundial, artistas frustrados, estudiantes, actores, músicos y gente como uno (GCU). Dicen que Kim Novak pasó por aquí. Qué vértigo. Sólo los jueves ofrecen botana: comida casera preparada por la familia Correa, los dueños de La Cuca. A fe nuestra, los jueves de botana es razón suficiente para hacer de esta cantina la mejor la San Miguel.</span><br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #22284f;"><span style="color: #ff0000;">10 ></span> El Tenampa &amp; El Gato Negro</span></h3>
<p><em>Mesones 12 y 12A, centro histórico de San Miguel de Allende</em></p>
<p><span style="color: #22284f;">«<em>Real deal cantina, ¡todo loco!</em>», dijeron unos gringos al salir del Tenampa. Iban fundidos, se tambaleaban. <em>Todo loco</em>. Pero parece que no tomaron suficiente, pues enseguida se metieron a la cantina de al lado: El Gato Negro. La botana de estas dos cantinas se reduce a grupos de gringos errantes. No sólo de chicharrón vive el hombre; a veces la botana es metafórica.</span><br />
<span style="color: #22284f;">  </span></p>
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		<title>Festival Internacional de Cine de Guanajuato: del 19 al 28 de julio en Guanajuato y San Miguel de Allende</title>
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		<pubDate>Sat, 01 Jun 2013 18:51:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[La redacción]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 16]]></category>
		<category><![CDATA[Eventos y festivales]]></category>

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		<description><![CDATA[Aunque la imagen gráfica de este año sugiera lo contrario, el Festival Internacional de Cine de Guanajuato (el GIFF) es un gran –enorme– festival cinematográfico. Y lo es tanto en calidad como en cantidad. Basta mencionar, por ejemplo, los casi 3 mil cortometrajes que reciben de más de 100 países distintos. O los casi 100 [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Aunque la imagen gráfica de este año sugiera lo contrario, el Festival Internacional de Cine de Guanajuato (<a href="http://www.giff.mx/" target="_blank">el GIFF</a>) es un gran –enorme– festival cinematográfico. Y lo es tanto en calidad como en cantidad. Basta mencionar, por ejemplo, los casi 3 mil cortometrajes que reciben de más de 100 países distintos. O los casi 100 mil espectadores que durante diez días disfrutan de más de 400 películas. O –para practicar el fino arte del <em>name-dropping</em>– mencionar algunas personalidades que han pasado por ahí: Peter Greenaway, Spike Jonze, Tim Burton, Lucrecia Martel. Después de 15 años, el GIFF ha logrado ser, con perdón de Guadalajara y Morelia, el más dinámico y completo guateque cinematográfico de México.</p>
<p>Películas, retrospectivas, cortometrajes, conferencias, foros, convocatorias, concursos, talleres y –lo mejor– fiestas casi bacanales con cientos de cineastas y miles de cinéfilos. Como dijo <em>el bombón</em> justo hace un año: «las fiestas aquí son descomunales, sí, pero es gracias a que crudeamos viendo estas películas».<br />
&nbsp;<br />
<h3>San Miguel y Guanajuato: grandes cines urbanos</h3>
<p>Durante el GIFF, los teatros, explanadas, jardines, muros, túneles y cementerios de San Miguel y Guanajuato se convierten en pantallas y salas de cine. En los centros históricos de estas dos ciudades virreinales –Patrimonios Mundiales por la Unesco– se proyectan distintas películas nacionales e internacionales.</p>
<p>Asimismo, además de ser enormes salas de cine, las ciudades se convierten también en estudios cinematográficos. <a href="http://www.giff.mx/?page_id=47" target="_blank">El Rally Universitario</a>, por ejemplo, reúne a distintos grupos de estudiantes que deben grabar y editar un cortometraje en menos de 48 horas.</p>
<p>Ciudades que espiran lo que otros inspiraron; muros que reciben lo que otros proyectaron. El Festival Internacional de Cine de Guanajuato como la mejor expresión de nuestra cultura cinematográfica.<br />
&nbsp;<br />
<h3>«El cine es un viaje»</h3>
<p>El eje temático del GIFF 2013 son los viajes: la experiencia cinematográfica como un viaje en sí. Fuera de cursilerías como «el cine te lleva a otras dimensiones», o frases publicitarias como «el cine es un viaje, el destino es Guanajuato», el GIFF 2013 hace un interesante doble recorrido por la industria cinematográfica: interpretando las películas como <em>road movies</em> y celebrando distintas trayectorias (el homenaje a Fernando Luján, por ejemplo).</p>
<p>La frase «el cine es un viaje» adquiere un profundo sentido cuando ves una película de ciencia ficción en un espacio construido durante el virreinato.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Colombia, país invitado</h3>
<p>La edición XVI del GIFF tiene como país invitado a Colombia. El programa de conferencias, talleres y muestras todavía no está definido, pero seguro será no sólo interesante, sino entretenido y hasta guasón –ojalá, para esto último venga <a href="https://twitter.com/pelucavieja" target="_blank">Andrés Burgos</a>. Y es que, además de ser el país, digamos, más bacana del continente, Colombia cuenta con una estimulante industria fílmica. Si el GIFF de este año logra acercarse nomás tantito al Festival de Cine de Cartagena, ya la hicimos. Ojalá.<br />
&nbsp;<br />
<h3>¿Quieres participar?</h3>
<p>Trabajar en un festival de cine es una gran forma de conocer más sobre la industria cinematográfica. El GIFF no sólo está lleno de artistas y glamour, sino también de negociaciones e intercambios entre productores, directores, distribuidores y exhibidores. Si quieres participar como voluntario, traduciendo a celebridades o ayudando con la logística, regístrate en el sitio web del festival: <a href="http://www.giff.mx/?page_id=138" target="_blank">giff.mx</a>.<br />
&nbsp;</p>
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		<title>La poda figurativa, en peligro de extinción</title>
		<link>http://sadabombon.com/poda-figurativa/</link>
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		<pubDate>Sat, 01 Jun 2013 18:48:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Eduardo de la Garma]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 16]]></category>
		<category><![CDATA[En peligro de extinción]]></category>

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		<description><![CDATA[Se extinguen los animalitos y figurines hechos con las hojas del ficus, el ciprés y el laurel. Un parabién más de esta todavía tierna región. &#160; Aunque nuestra infinita cursilería quisiera hacer de la jacaranda el árbol representativo de la región, el ficus se sobrepone (¡y de qué forma!) en nuestros jardines urbanos. La jacaranda [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="padding-left: 30px;"><span style="color: #999999;"><em>Se extinguen los animalitos y figurines hechos con las hojas del ficus, el ciprés y el laurel. Un parabién más de esta todavía tierna región.</em></span></p>
<p>&nbsp;<br />
Aunque nuestra infinita cursilería quisiera hacer de la jacaranda el árbol representativo de la región, el ficus se sobrepone (¡y de qué forma!) en nuestros jardines urbanos. La jacaranda sólo es visible durante las primeras y remilgadas semanas primaverales; es algo así como la versión ingenua del pino navideño.</p>
<p>El mezquite es otro árbol característico del Bajío. Pero ese no cuenta, pues, para empezar, es más un arbustote que un árbol. No confundamos. Además, el mezquite representa más al campo que a la ciudad: se da solito, a pesar de nosotros.</p>
<p>Lo mero nuestro es el ficus y, cuando nos ponemos magnánimos, el ciprés y el laurel. Y bien podados, incluso formando animalitos, naves espaciales y curiosos figurines. La imagen que mejor describe el espíritu provincial es, quizá, la del ama de casa en bata asomándose entre las cortinas para ver cómo el fornido jardinero de la vecina va configurando un anoréxico elefante verde.</p>
<p>Normalmente la poda figurativa sucede en estas fechas, a media primavera. Sin embargo, cada año hemos visto cómo la flora urbana ha pasado de ser figurativa a abstracta. Quizá esa sea la diferencia entre un pueblote y una pequeña ciudad.</p>
<p>Celebremos, pues, nuestro «cambio de niña a mujer». Despidámonos –no sin una furtiva lágrima– del poni-ciprés y festejemos –aún con vértigo– nuestra ya certera e incuestionable era urbana.<br />
&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
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		<title>Norte vs. Centro vs. Sur de México</title>
		<link>http://sadabombon.com/norte-vs-centro-vs-sur/</link>
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		<pubDate>Sat, 01 Jun 2013 18:44:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[La redacción]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 16]]></category>
		<category><![CDATA[Versus]]></category>

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		<description><![CDATA[Todo pende del punto de vista; las cosas existen desde donde las vemos. Esta es la percepción que tenemos en el Bajío del norte, centro y sur de México. &#160; Norte Centro Sur Delimitación geográfica: de San Luis Potosí pa’rriba. Delimitación geográfica: lo de en medio (que no lo mediano). Delimitación geográfica: de Oaxaca pa’bajo. En el pasado: un [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Todo pende del punto de vista; las cosas existen desde donde las vemos. Esta es la percepción que tenemos en el Bajío del norte, centro y sur de México.<br />
&nbsp;</p>
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="32%">
<h3>Norte</h3>
</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%">
<h3>Centro</h3>
</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%">
<h3>Sur</h3>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="32%"><strong>Delimitación geográfica:</strong> de San Luis Potosí pa’rriba.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Delimitación geográfica:</strong> lo de en medio (que no lo mediano).</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Delimitación geográfica:</strong> de Oaxaca pa’bajo.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="32%"><strong>En el pasado:</strong> un páramo desolado con alacranes, víboras y uno que otro indígena errante.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>En el pasado:</strong> el límite de Mesoamérica: una mezcla entre grupos nómadas y sedentarios.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>En el pasado:</strong> vegetación paradisíaca y una tierra tan fértil como el mismísimo Edén.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="32%"><strong>Expresión característica:</strong> ¡perrón!</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Expresión característica:</strong> ¡chingón!</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Expresión característica:</strong> ¡bomba!</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="32%"><strong>Comedera:</strong> el caldito duranguense y el aguachile estilo Sinaloa.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Comedera:</strong> el pozole, el mole de olla y las carnitas.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Comedera:</strong> el chilpachole, la cochinita pibil y el poc chuc.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="32%"><strong>Alcoholizada: </strong>con un cartón (o mejor dos) de cervezas, de preferencia Tecate o Carta Blanca.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Alcoholizada:</strong> con cualquier cosa que venga del agave y, entre una y otra, un poco de pulque de Apan.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Alcoholizada:</strong> con maguey fermentado (comiteco), caña destilada (posh) o, más fresco, fruta fermentada (mistela).</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="32%"><strong>Clichés: </strong>la carne de res, las tortillas de trigo y la banda norteña.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Clichés: </strong>las quesadillas sin queso, las ciudades coloniales y las monjas.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Clichés:</strong> los Mayas, las playas caribeñas y el indigenismo.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="32%"><strong>Mito:</strong> trabajan más.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Mito:</strong> piensan mucho.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Mito:</strong> viven de siesta en siesta.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="32%">
<h3>Norte</h3>
</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%">
<h3>Centro</h3>
</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%">
<h3>Sur</h3>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="32%"><strong>Inicio de:</strong>  la Revolución.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Inicio de:</strong> la Independencia.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Inicio de:</strong> el EZLN.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="32%"><strong>Catastrofe latente:</strong> la falla de San Andrés acierta, es decir, crece y… <em>goodbye</em> California.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Catastrofe latente:</strong> el Popocatépetl hace lo suyo y… desastre en la región más poblada de México.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Catastrofe latente:</strong> el esoterismo nos supera, la supuesta profecía Maya se cumple y el mundo se colapsa.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="32%"><strong>El mejor viaje:</strong> en El Chepe, el tren que cruza las Barrancas del Cobre.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>El mejor viaje:</strong> por los pueblos y paisajes michoacanos.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>El mejor viaje:</strong> uno gastronómico que incluya Campeche y Mérida.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="32%"><strong>Lo sobrevaluado:</strong> Los Cabos.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Lo sobrevaluado:</strong> el Cervantino.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Lo sobrevaluado:</strong> Cancún.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="32%"><strong>Grandes cosechas:</strong> de uvas, nueces y manzanas.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Grandes cosechas:</strong> de trigo y aguacates.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Grandes cosechas:</strong> de mangos y mangos.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="32%"><strong>Artesanía:</strong> el sarape o jorongo de Saltillo.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Artesanía:</strong> la alfarería de Capula, Michoacán.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Artesanía:</strong> los textiles de San Cristóbal de las Casas.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="32%"><strong>Película:</strong> <em>Bajo California</em>, de Carlos Bolado.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Película:</strong> <em>Los olvidados</em>, de Luis Buñuel.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Película:</strong> <em>Fiestas presidenciales en Mérida</em>, de Enrique Rosas. (?)</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="32%"><strong>Novela:</strong> <em>Porque parece mentira la verdad nunca se sabe</em>, de Daniel Sada.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Novela: </strong><em>Estas ruinas que ves</em>, de Jorge Ibargüengoitia.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Novela:</strong> <em>Arrecife</em>, de Juan Villoro.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="32%"><strong>Guateque:</strong> las fiestas de la vendimia en los viñedos de Ensenada.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Guateque:</strong> el Festival de Huapango Huasteco en San Joaquín.</td>
<td valign="top" width="2%"></td>
<td valign="top" width="32%"><strong>Guateque:</strong> la Guelaguetza en Oaxaca (y cualquier buffet en Chetumal).</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
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		<item>
		<title>¿Qué hacer en caso de emergencia? –recomendaciones ante seis distintos percances</title>
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		<pubDate>Sat, 01 Jun 2013 18:35:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[La redacción]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 16]]></category>
		<category><![CDATA[Propuestas y recomendaciones]]></category>

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		<description><![CDATA[La máxima socrática dice que quien conoce el bien hace el bien. Nada más falso, sobre todo cuando se presenta una desgracia. Sabemos que ante una emergencia debemos mantener la calma, actuar con inteligencia, «no correr, no gritar y no empujar», etc. Si estás en tu casa y tu pareja se colapsa, sabes que debes [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>La máxima socrática dice que quien conoce el bien hace el bien. Nada más falso, sobre todo cuando se presenta una desgracia. Sabemos que ante una emergencia debemos mantener la calma, actuar con inteligencia, «no correr, no gritar y no empujar», etc. Si estás en tu casa y tu pareja se colapsa, sabes que debes ir al refrigerador, buscar «ambulancia» en la lista de teléfonos de emergencia y llamar de inmediato. ¿Pero qué pasa si el teléfono está ocupado? ¿Sales corriendo, gritando y empujando en busca de un taxi para que te lleve al hospital? ¿A cuál hospital? ¿Al más cercano o al del seguro de gastos médicos?</p>
<p>¿Cómo se utilizan los servicios de emergencia? Las respuestas son tantas como desgracias individuales hay; no recomendamos nada concreto aquí porque sería no sólo imposible, sino irrelevante (¿o qué, cuando tu pareja se colapse, a poco vas a ir en busca de esta revista?). Lo único que sí podemos recomendar aquí es imaginar posibles y terribles escenarios y trazar un plan tan meticuloso como sea posible. ¿Qué harías, por ejemplo, si invitas a cenar a un amigo y éste se atraganta y se desmaya? Imaginar es la mejor educación emocional que existe. Por eso el valor de los simulacros: actuar como mimo ante una desgracia que no está ahí, pero que puede aparecer en cualquier momento.<br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #ff0000;">1 &gt;</span> Cataclismos súbitos</h3>
<p>Hay desgracias que se pueden prevenir: remodelando el drenaje pluvial de tu casa, apagando las velas de tu esotérica esposa, guardando tu coche el 15 de septiembre. O comprando un seguro (no previenen, pero sí recomponen). Pero hay otras desgracias, cataclismos súbitos, imposibles incluso de presentir: una pipa de gas que explota justo afuera de tu casa, una turbina que se desprende de un avión y cae en tu sala, una tormenta de granizo que acabó con tu rosal (oh, Voltaire). La mejor que podemos hacer en esos casos es recordarnos que hay cosas más importantes. Porque siempre las hay.<br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #ff0000;">2 &gt;</span> ¡Santa cachucha, al vecino le picó un alacrán!</h3>
<p>Es domingo. Estás en tu casa, tranquilo, disfrutando la mañana, podando tu rosal. En eso, de repente, el timbre suena como si lo tocara un baterista punk. Es Ramón, el tierno hijo de tu vecino. Sus papás no están; salieron y en su lugar se quedó, tal parece, un pequeño alacrán. El niño está pálido, sudoroso y todo indica que en cualquier momento te va a… ¡Santa cachucha, ya cantó la guácara! El problema con los alacranes es el veneno que esconden, y no sólo en sí mismos, sino el veneno que esconden en el otro. Como «tus perjúmenes, mujer», el veneno del alacrán reacciona dependiendo de cada individuo. Eso sí, en todos los casos hay envenenamiento: llévate inmediatamente a Ramón al hospital a que le inyecten el popular suero antialacrán.<br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #ff0000;">3 &gt;</span> Contra el remedio casero</h3>
<p>Como dice el doctor dicharachero: «mucho ayuda el remedio casero que no estorba». Si a una quemadura de tercer grado le untas aceite de oliva, sábila, miel, puré de papa, yogur, cátsup y aderezo mil islas, sólo vas a lograr que el doctor se tarde más en tratar correctamente la herida. Los remedios caseros funcionan para los males caseros. O, para decirlo con otras palabras, existen emergencias que pueden ser tratadas por la siempre bien intencionada tía Tula y emergencias que requieren –y suplican– el tratamiento de un profesional. Y esto da pie para otro dicho popular: «quien en salud escatima, poco se estima».<br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #ff0000;">4 &gt;</span> La ignorancia en ambulancia</h3>
<p>Tu esposo despliega testosterona encima de una escalera: cual hombre de la casa, está cambiando un foco. Tú sostienes la escalera hasta que, oh coincidencia, los dos estornudan al mismo tiempo. Tu esposo vuela por los aires y… «¡córcholis, me rompí el brazo!». En lo que tú llamas y esperas a la ambulancia, tú esposo ya se fue manejando al hospital. Hay que saber medir el tamaño de la emergencia. Una epilepsia, un infarto o alguien inconsciente amerita el excesivo costo de una ambulancia. Prender la sirena resulta invaluable no tanto por la rapidez del servicio como por la preparación certera ante la desgracia. Si la urgencia (la que sea) sobrepasa tu atención, llama a la ambulancia.<br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #ff0000;">5 &gt;</span> ¡Invasión cucaracha!</h3>
<p>«Somos todos valientes hasta que la cucaracha vuela», tuiteó <a href="https://twitter.com/florencia" target="_blank">@florencia</a>. El verano es, así, la estación más cobarde, pues es justo ahora cuando la cucaracha gusta de convivir con nosotros. Y resulta difícil, sobre todo ahora, exterminarla, pues es milenaria: «más sabe la cucaracha por vieja que por Samsa» (?). Además de limpiar constantemente la casa y no dejar agua ni alimentos a la vista del curioso insecto, recomendamos la operación #FumigaConElVecino. Si fumigas sólo tu casa, la cucaracha se irá con el vecino, se reproducirá y, la muy temeraria, volverá. Busquen entre todos asesinar a la maldita, no se conformen sólo con desterrarla.<br />
&nbsp;<br />
<h3><span style="color: #ff0000;">6 &gt;</span> ¿Te quedaste sin papel de baño?</h3>
<p>En pleno siglo XXI, entrar al baño, hacer lo propio y quedarse sin papel es algo común y, hay que decirlo, bastante corriente. Pero entrar al baño sin celular es algo inaudito. Tu <em>smartphone</em>, no te hagas, es tu mejor amigo; llévalo siempre contigo. De esta forma, si carente de papel te encuentras, mandas de inmediato un mensajito a quien más confianza le tengas. ¿O acaso eres de esos que le teme a la <em>webcam</em> caprichosa y nunca invita a tu celular al baño? Si sí: a la vieja usanza, carga siempre contigo un periódico (situaciones extremas requieren soluciones extremas). Todo esto si te pasa en la oficina; si sucede en la casa, pues regaderazo (ni modales).<br />
&nbsp;</p>
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		<title>Pueblos fantasma –una ruta por los pueblos que presienten el futuro de los nuestros</title>
		<link>http://sadabombon.com/pueblos-fantasma/</link>
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		<pubDate>Sat, 01 Jun 2013 18:30:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[La redacción]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 16]]></category>
		<category><![CDATA[Viajes y paseos]]></category>

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		<description><![CDATA[Un fantasma es, más que un espanto, la sensación efímera de algo que fue, el recuerdo ajeno que se inserta en la memoria. A esta definición se acercan los pueblos fantasma de México. Pozos, San Pedro, Real de Catorce, Ojuela: espacios colmados de calma y desolación, personas y edificios interrumpidos en el tiempo. Todos los [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Un fantasma es, más que un espanto, la sensación efímera de algo que fue, el recuerdo ajeno que se inserta en la memoria. A esta definición se acercan los pueblos fantasma de México. Pozos, San Pedro, Real de Catorce, Ojuela: espacios colmados de calma y desolación, personas y edificios interrumpidos en el tiempo.</p>
<p>Todos los pueblos mineros que incluimos aquí fracasaron. Construyeron un paraíso económico y social en medio de cerros, rocas y extensos yacimientos minerales. Se enriquecieron, pero en seguida se confiaron: sobreexplotaron sus recursos y acabaron en la ruina. Ahora viajamos a ellos, caminamos su decadencia y, en el mejor de los casos, la examinamos detenidamente para tratar de retrasar la nuestra.</p>
<p>Viajar a un pueblo fantasma es enfrentar la ausencia y la desaparición, entender nuestro paso por el tiempo a través de sus casas olvidadas, cantinas derruidas, templos desolados y tierras baldías. Para tener una experiencia nostálgica e introspectiva durante el verano, he aquí cuatro de los pueblos más melancólicos de México.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Mineral de Pozos</h3>
<p>A 45 minutos de San Miguel de Allende (más o menos lo mismo de Querétaro) se encuentra el nostálgico Pueblo Mágico de Mineral de Pozos, los vestigios de una ciudad minera que atrajo numerosas comunidades extranjeras durante el siglo XIX. Tras la Revolución y una desastrosa inundación, las vetas de las minas colapsaron, la fortuna se restó y el pueblo se olvidó. Ese es justo el encanto de Pozos: los recuerdos descuidados, la calma y la desolación.</p>
<p>Aunque Pozos se descubre caminando sin rumbo, recomendamos visitar las ruinas de la hacienda (y mina) Santa Brígida, sus hornos y el antiguo hospital. También vale la pena hospedarse en alguno de los hoteles-boutique de la plaza principal, cerca de las nuevas galerías de arte.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Cerro de San Pedro</h3>
<p>Enclavado en el paisaje desértico y montañoso de San Luis Potosí, Cerro de San Pedro fue sinónimo de exceso y abundancia minera. Pero al igual que nosotros con nuestra quincena, su pésima administración financiera llevó al pueblo a la decadencia (oh, el eterno y desastroso fin de mes).</p>
<p>Recomendamos pasar el día en las ruinas del pueblo, visitar lo que queda del templo de San Pedro y descansar en la capital del estado (a poco menos de una hora de camino).<br />
&nbsp;<br />
<h3>Real de Catorce</h3>
<p>Real de Catorce es el pueblo fantasma menos olvidado del país. Ubicado a 260 km al norte de la ciudad de San Luis Potosí, esta colonia española solía ser –allá en 1803– el segundo lugar de mayor producción de plata en el mundo. Eventualmente, las vetas de las minas se agotaron y el pueblo no volvió a ver fama y fortuna hasta la llegada de Julia Roberts y Brad Pitt (el cine todo lo revive).</p>
<p>Ahora Real de Catorce es un Pueblo Mágico con hoteles, restaurantes, tiendas y antojitos potosinos –pruébense las enchiladas mineras y las gorditas de guisos. De atractivos históricos resaltan el túnel de Ogarrio, el panteón local y la Parroquia de la Purísima Concepción. Proponemos extender la experiencia con un paseo por Wirikuta, el desierto huichol.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Puente de Ojuela</h3>
<p>A una hora de Torreón, cerca de Mapimí, se encuentra Ojuela, un pueblo dividido por dos cerros que se conectaban por un imponente puente –que aún cuelga pero a duras penas se soporta. En Ojuela, entre un paisaje montañoso, se encuentra un antiguo casino que fue abandonado tras el cierre de las minas de Santa Rita.</p>
<p>De Real de Catorce a Ojuela son más de 6 horas, así que esta ruta propone la mejor excusa para pasar una noche en la ciudad colonial de Zacatecas (casi a la mitad del camino).<br />
&nbsp;<br />
<img class="size-full wp-image-7643 aligncenter" alt="Mapa - Pueblos fantasma de México - Sada y el bombón" src="http://sadabombon.files.wordpress.com/2013/06/mapa.gif" width="620" height="380" /><br />
&nbsp;<br />
<h3>Tip de viaje: mantén una actitud fantasma</h3>
<p>No vayas en busca de una <em>fiestuki</em> con los zapatos recién boleados. El destino es nostálgico, introspectivo y desértico (terroso y con un clima extremoso). Lleva ropa adecuada y una actitud como si fueras en busca de Pedro Páramo. Como dicen los versos de Amado Nervo: «Tú lo sabes hoy todo…, ¡yo, en cambio, no sé nada! / Tú no eres el fantasma: ¡el fantasma soy yo!».<br />
&nbsp;<br />
<h3>Hospédate con estilo</h3>
<p>El abandono de los pueblos fantasma es lo mejor que nos pudo haber pasado en el siglo XXI. Últimamente existen hoteles/refugios que filtran las comodidades del mundo moderno: nos cambian el Sky por masajes y mimos. Recomendamos ampliamente el <a href="http://posadadelasminas.com" target="_blank">Hotel Posada de las Minas</a> en Mineral de Pozos y el <a href="http://hotelelreal.com.mx" target="_blank">Hotel El Real</a> en Real de Catorce.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Un viaje fotográfico</h3>
<p>Todos estos pueblos han sido escenarios de películas y documentales; su dirección de arte natural los convierte en un destino obligado para fotógrafos profesionales y aficionados. Llévate tu cámara al viaje y retrata fantasmas; a veces la cámara capta cosas que el ojo nomás no alcanza a ver.<br />
&nbsp;</p>
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		<title>We have a winner! –los casinos, las tragamonedas y el azar en nuestras vidas</title>
		<link>http://sadabombon.com/casinos/</link>
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		<pubDate>Sat, 01 Jun 2013 18:18:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[La redacción]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 16]]></category>
		<category><![CDATA[Panorama]]></category>

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		<description><![CDATA[Las tragamonedas son las máquinas de la esperanza: están programadas para dejarnos ganar, pero sólo poquito, lo suficiente como para volver a ellas y acabar brutalmente con nuestros ahorros. Sentarse en esos aparatos es la menguante lucha del hombre contra el azar, un montón de luces y sonidos virtuales que –misteriosamente– percibimos como fama y [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Las tragamonedas son las máquinas de la esperanza: están programadas para dejarnos ganar, pero sólo poquito, lo suficiente como para volver a ellas y acabar brutalmente con nuestros ahorros. Sentarse en esos aparatos es la menguante lucha del hombre contra el azar, un montón de luces y sonidos virtuales que –misteriosamente– percibimos como fama y fortuna.</p>
<p>¿Quién gana en esos juegos? En teoría, el que descubre que no existe la esperanza y se va de la máquina a tiempo con su semi-ganancia (y semi-derrota). Pero los casinos no están hechos para que uno ande por ahí de serio y sensato, no, los casinos son templos al riesgo y la probabilidad, espacios tenues y atemporales, con alfombras polvorientas y bingos que parecen rezos. Los casinos son el refugio de hombres y viejitas solitarias que fuman y giran los rodillos en espera de un religioso «puedo ganar».</p>
<p>Julio Cortázar decía que las esperanzas son bobas, por no decir necias, torpes y malditas. Nosotros somos esos seres hurgando la cajita de Pandora, buscándole una razón al destino en un tablero manchado de cenizas y Coca-Cola, aferrándonos al <em>bonus point</em>. Y aunque sabemos que la riqueza no está en los casinos, secretamente fantaseamos con que timbre la chicharra multicolor, desfalcar a la casa y ganarnos el premio mayor. No se juega en busca del golpe de suerte millonario; más bien, se juega para ganarle al azar, para hacer más soportable una vida sujeta a las casualidades. Estamos hechos de esperanza: somos bobos sin remedio.<br />
&nbsp;</p>
<blockquote><p>Mi psicóloga dice que juego para sentirme derrotada, pero yo lo hago por distracción.</p>
<p>~Jugadora anónima</p></blockquote>
<p>&nbsp;<br />
<h3>Los casinos en México: del Agua Caliente al humo Royale</h3>
<p>Los primeros grandes casinos e hipódromos llegaron a México durante la Francia ficticia de don Porfirio Díaz. En ese entonces, los casinos eran dignos espacios del derroche y el glamour, exclusivos y de etiqueta rigurosa. Después de la Revolución, el presidente Plutarco Elías Calles emprendió un ambicioso proyecto turístico en la ciudad fronteriza de Tijuana: un casino, hotel, hipódromo y centro vacacional llamado Agua Caliente.</p>
<p>Durante los años veinte y treinta, Tijuana y sus playas se volvieron el espectacular escenario de la buena vida y los excesos. En esos tiempos, los americanos huían de la aburrida –y ridícula– prohibición (después de que les desmantelaron los <em>saloons</em>) para darle vuelo a la hilacha en la frontera –y no han parado. Agua Caliente fue el esplendor turístico del país: un Atlantic City con tequila, un lugar con pista de aterrizaje privada que recibía aviones de Europa, Sudamérica y la ciudad de México, escenario de películas con actrices como Dolores del Río, centro de contrabando de alcohol hacia Estados Unidos y el lugar preferido de Hollywood. Sí, Agua Caliente pudo haber sido un libro de Fitzgerald, o quizá incluso lo es: <em>A este lado del paraíso</em>, <em>El diamante tan grande como el Ritz</em>, <em>Todos los hombres tristes</em>, <em>El crack-up</em>.</p>
<p>Eventualmente, Lázaro Cárdenas llegó al poder y acabó con el despapaye. A finales de los treinta prohibió los juegos de apuestas en el país y entregó las instalaciones del Agua Caliente a la Secretaría de Educación Pública (?). Con los años, el gobierno se empeñó en borrar ese pasado mafioso y demolió lo que quedaba del lujoso complejo. ¿Por qué los vicios no son historia?</p>
<p>Desde entonces los casinos nunca volvieron a ser bien recibidos en México. Antes de los holgados noventa, la mayoría de los juegos y centros de azar estaban prohibidos. Luego cedieron algunas legislaciones, vino el atasque corrupto de los políticos y la tragedia nacional del 2011: el incendio y la masacre del casino Royale en Monterrey. Y entonces sí, los permisos se apretaron y el gobierno inició una cruzada en contra de los casinos y su siempre íntima o cuando menos sospechosa relación con el crimen organizado. Ahora nos es imposible imaginar un centro de entretenimiento como el Caesars Palace o el flamante Agua Caliente; nos hemos vuelto un país de máquinas japonesas, nada más.<br />
&nbsp;</p>
<blockquote><p>¿Para qué entrar a uno de esos casinos si tenemos aquí el billar y el dominó? Aquí me he ganado unos buenos centavos y me he hecho de unos tantos amigos.</p>
<p>~José Luis Hernández</p></blockquote>
<p>&nbsp;<br />
<h3>Protocolo y etiqueta</h3>
<p>Hasta en el juego hay cortesías indispensables, acciones básicas y rarísimas para mantener la suerte en orden.</p>
<ul>
<li>Si perdiste todo tu dinero en una máquina, deja la tarjeta sobre el tablero. La siguiente persona en sentarse sabrá que esa máquina «no está dando».</li>
<li>Si el de a lado va ganando y quiere ir al baño, apártale su lugar casi como si fuera el tuyo.</li>
<li>Jamás apures a alguien de su máquina. Mantén una actitud buitre: caza pacientemente tu máquina preferida.</li>
<li>Nunca limpies el cenicero, dicen que se te esfuma la suerte.</li>
<li>Que no se te ocurra hacer ruido mientras está el bingo.</li>
<li>«Retírate cuando vayas ganando»: un cliché que nomás no logramos comprender.</li>
</ul>
<p>&nbsp;<br />
<h3>Más allá del bingo</h3>
<p>La palabra «casino» significa casa de campo en italiano. Eso es lo que hacía la nobleza renacentista: descansar, jugar y dormir –nunca apostar. En algún momento los gringos denigraron a los grandes casinos con lo peor de Las Vegas, nos pasaron la pedalear y acabamos con verdaderos tugurios, pura fachada. Eso sí, esta tropicalización democratizó a los casinos –ahora todos pueden entrar– y nos dio refrescos gratis, alcohol y platillos ba-ra-tí-si-mos.</p>
<p>Herméticos, sin ventanas y con mucha luz artificial, los casinos son una dimensión desconocida llena de atractivos más allá del juego: el restaurante con <em>refill</em> infinito, ideal para ver un partido de futbol, el único bar al que le vale si fumas en la cara de otras personas, espacios rarísimos donde literalmente, quién sabe cómo, se pierde el tiempo, quizá como se hacía en los <em>palazzos</em> campestres.<br />
&nbsp;</p>
<blockquote><p>Yo sólo apuesto en el béisbol. Estudié finanzas y me dedico a la estadística: juego con los números. Lo mismo pasa en el beis.</p>
<p>~Raymundo Estrada</p></blockquote>
<p>&nbsp;<br />
<h3>La casa siempre gana –probabilidad <em>for dummies </em></h3>
<p>Yo tengo un dado de seis caras. Tú le apuestas $1 a que salga, digamos, el 3. Si fallas, te quito tu $1, pero si le atinas yo te doy $5. La probabilidad que tiene el dado de caer en el 3 es una en seis. Teóricamente, si apuestas seis veces, ganas $5, pero pierdes $6 en el intento. En teoría, yo siempre terminaré con $1 más que tú.</p>
<p>Por supuesto, existe la posibilidad de que caiga el 3 las seis veces. Pero también existe la posibilidad contraria. Independientemente de una u otra, la probabilidad es siempre la misma: una en seis –o una en cien si juegas bingo o una en un millón si juegas en una de esas maquinetas.</p>
<p>Lo posible no es lo mismo que lo probable. Tú juegas a lo posible, yo a lo probable. «Los hombres no miran las cosas tal y como son, sino como desean que sean, y esto los lleva a la ruina», dijo Maquiavelo. Tú tienes fe y le apuestas al 3, yo sé que la fe es un concepto espiritual y le apuesto al 1, 2, 4, 5 y 6. Aquí, en la Iglesia del Azar de los Últimos Días, tú crees en Dios, a mí Dios, ahora, me tiene sin cuidado. Tú ganas en esperanza, yo gano, por lo menos, $1 más que tú.</p>
<p>El negocio de los casinos depende, como casi todo negocio, del volumen. Entre más apuestes, más probabilidades tienen ellos de ganar. Por eso los casinos ni se molestan en «cargar» los dados: ya tu esperanza cargó el dado en tu contra.</p>
<p>Como en todo, quien se involucra pierde. Pero, también, quien se involucra vive. Entre más usas tu vida, más posibilidades tienes de morir. La vida no es sino el vértigo que sentimos hacia la muerte. Por eso nos justa tanto el juego.<br />
&nbsp;<br />
<h3>«Tengo la costumbre de nunca jugar con gente que no conozca»</h3>
<blockquote>
<p style="padding-left: 30px;">Yo nací con la baraja en la mano; mi familia toda la vida ha jugado baraja, así que no sé cómo aprendí ni cómo empecé, pero desde que tengo uso de razón yo juego.</p>
<p style="padding-left: 30px;">Normalmente juego Paco, y sí, apuesto, pero sólo en familia; tengo la costumbre de nunca jugar con gente que no conozca. Dicen que el Paco es un juego característico de mi estado; en Guanajuato sólo se juega Paco y Póquer.</p>
<p style="padding-left: 30px;">Voy a los casinos nomás para ver el futbol. No juego ahí, yo juego por diversión, no por ganar dinero. Sí voy, pero sólo a ver los partidos de futbol que luego no pasan en la televisión, como cuando juegan los Gallos aquí en Querétaro. Como en los casinos apuestan, ahí sí se ven todos los partidos. Y bueno, también voy porque, además, ¿a quién no le gusta que le sirvan refresco gratis, que las cubas valgan una tercera parte que en un restaurante, que la comida sea más barata que en un buffet? Los casinos tratan de estimularte y tenerte a gusto para que juegues y pierdas.</p>
<p style="padding-left: 30px;">~Eduardo Macías, un jugador ejemplar</p>
</blockquote>
<p>&nbsp;<br />
<h3>Las apuestas en el centro de México</h3>
<p>Las apuestas siempre han sido parte de nuestro folklore: todos tenemos un pariente, un amigo o un niño interior vicioso.</p>
<p>Desde mediados del siglo XIX, los mexicanos hemos creado una necia cultura alrededor del azar y la suerte. Antes del Caliente y el Big Bola, nuestros pueblotes contaban –y cuentan aún– con infinidad de cantinas, rincones y tugurios dedicados a las apuestas: bodegas clandestinas con cartas, ruleta y bravos jugadores. En un principio, hasta nuestras ferias y fiestas patronales fueron grandes celebraciones a los excesos del juego: peleas de gallos, carreras de caballo, botellas de alcohol y un montón de «cuetes» tronando sobre la provincia.</p>
<p>De todas esas fiestas, la más grande y más vieja –este año cumplió 185 añotes– es la Feria de San Marcos en Aguascalientesn, el lugar ideal para disfrutar de las apuestas en México. Su palenque y casino son auténticos ejemplos del folklore y el azar en el país, escenarios de anécdotas como el hombre que apostó hasta su mujer en las cartas.</p>
<p>Sin contar los emocionantes excesos hidrocálidos, ahora sobran los centros de apuestas: hay mínimo un Yak, un Caliente, un Big Bola o alguna cadena similar en cada ciudad del Bajío. Seguro sabes dónde queda tu casino más cercano, aunque quizá no, pues su mercadotecnia suele ser muy discreta.</p>
<p>Aún con la grosera abundancia de este tipo de casinos, las apuestas informales siempre serán, además de mayores, mucho más entretenidas. El Póquer de los martes con los amigos, el jueves de dominó con el abuelo, las apuestas futboleras con el vecino; jugar con la suerte es infinitamente más divertido en un contexto iconoclasta. «Apostar las trenzas es mucho más emocionante que jugar con dinero –dice <em>el bombón</em>–, pues los billetes suelen carecer de valor sentimental». Aunque, claro, existen personas que amasan el dinero como si fuera una extensión de sus propias barbas.</p>
<p>Por último, otro juego común en las pequeñas ciudades del Bajío se da, no en los casinos ni en las casas particulares, sino en el mundillo político. Cada tres años, miles de personas le apuestan a su gallo, es decir, traicionan al amigo en pos de un hueso inexistente. Cada tres años la decepción es la misma: «mi mero gallo» pierde y un jaguallo insospechado llega a comerse todo el banquete.<br />
&nbsp;</p>
<blockquote><p>Me tuve que rapar porque le aposté al no descenso de los Gallos. Un par de semanas después me salen con esto de que regresan. ¿Y mis trenzas qué, esas también vienen de Chiapas o qué? Lamentable…</p></blockquote>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
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		<item>
		<title>El golf visto a través del caddie</title>
		<link>http://sadabombon.com/caddies/</link>
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		<pubDate>Sat, 01 Jun 2013 18:10:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Diógenes el Chades]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 16]]></category>
		<category><![CDATA[Medios y entretenimiento]]></category>

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		<description><![CDATA[Los ricos viven generalmente más allá de las murallas, así sean naturales o construidas. El Club Campestre de Querétaro es como un fuerte: lo rodea una gran muralla. Lo mismo sucede con el Campestre de León. Por su parte, El Campanario –en Querétaro– se encuentra en la cima de un cerro, esto lo aísla de [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Los ricos viven generalmente más allá de las murallas, así sean naturales o construidas. El Club Campestre de Querétaro es como un fuerte: lo rodea una gran muralla. Lo mismo sucede con el Campestre de León. Por su parte, El Campanario –en Querétaro– se encuentra en la cima de un cerro, esto lo aísla de toda la ciudad; está rodeado por La Cañada, Hércules, Lomas del Marqués y Bolaños. La única forma de entrar es en coche, hay una caseta de vigilancia, cámaras, identificadores; si no vives ahí tienes que dar santo y seña de por qué quieres entrar. El hombre ha construido murallas desde que pudo hacerlo, primero para protegerse y después para dividirse y hacer notar la diferencia entre unos y otros. Al tiempo que se levantan muros y fronteras, se construyen historias que entreveran a los que están dentro con los que –supuestamente– están fuera. Historias que no sólo mezclan, sino que reúnen. Esta es la historia de los golfistas y sus caddies.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Caddies de primera, segunda y tercera</h3>
<p>Te apuntas en una lista, lavas el carrito y lo formas en espera de los primeros jugadores. Podrías ser uno de los primeros o últimos en salir, todo depende de la clase de caddie que seas. Aquí también somos de primera o de segunda, de tercera también hay pero ellos no cuentan en la lista de tarifas, son los que apenas están aprendiendo y les pagan una propina, lo que considere el patrón.</p>
<p>Eres de primera si conoces las reglas, las distancias, los bastones, las formas del juego, las caídas en el <em>green</em>, si sabes llevar las apuestas, si sabes distinguir entre bola baja, alta o por golpes. Las apuestas, sobre todo tienes que saber bien las apuestas, porque así puedes apostarle al juego de tu patrón con el otro caddie.</p>
<p>Eres de segunda si conoces los bastones, las distancias, algo de las caídas y conoces un poco el campo; las orientaciones, los pastos, las banderas.</p>
<p>Todos los demás caddies apenas están aprendiendo, son los que se van con la gente que no sabe jugar, con los jugadores codos o cuando todos los caddies de primera o segunda están ocupados.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Un buen caddie también le pega</h3>
<p>El campo cubierto de agua-hielo, blanco muy blanco, la neblina que lo cubre todo y se extiende por los 18 hoyos; los lagos, aunque artificiales, también humean por la mañana; Tezcatlipoca, el espejo humeante, está presente, la batalla está por comenzar, los ancestros no nos abandonan. Los paisajes en El Campanario son únicos, debe haber campos más chingones, pero yo no los conocí. Decían que el pasto lo habían traído de Inglaterra y en esos días yo me asombraba. Ahora me pregunto ¿cuánto habrá que invertir para mantener un pasto de aquellos climas en el semidesierto de Querétaro? Seguro mucho dinero, seguro mucho más dinero del que nos pagaban a todos nosotros juntos.</p>
<p>Es responsabilidad de los caddies ir a tapar los <em>divots</em> (los hoyos en el campo) una vez a la semana. Si nos apuramos, tenemos chance de ocupar el campo para jugar y aprender. Un buen caddie también le pega. Martín, «el Foco», comenzó de caddie y cuando creció se hizo profesional. Supongo que ahora «el Venao», «el Barras», «el K-28» y otros más se estarán preparando para lo mismo. Cualquier buen caddie puede chingar a un patrón ordinario en el juego. Hay patrones listos que entre semana juegan con los caddies y el fin llegan bien afilados a chingarse a todos sus <em>partners</em>. Hay patrones que aunque jueguen con los caddies… pobres patrones.<br />
&nbsp;<br />
<h3>«Mándame a aquel de ahí»</h3>
<p>Llegamos casi siempre en grupos, algunos vienen de Juriquilla amontonados en un coche; los del Pozo, la Purísima, Hércules, Arabia y Lomas del Marqués llegamos a pie o en bicicleta. A los ojos de los patrones todos son caddies, pero entre nosotros no es lo mismo venir de un lado o de otro. Decían que a los del Pozo habría que echarles una bomba atómica ¡pa’ desaparecerlos! Todo es carrilla sana. Unos a otros se dicen negros, mulatos, simio, chango, caracascada, lento, pendejo, mugriento, «¡ora cuilmas!» Al Cuba le decían así por su labio grueso, pero en realidad todos estamos igual de tostados. Yo no sabía que a esto de la discriminación entre pobres le llamaban la «colonialidad del poder», ahora lo sé y me gusta pensar que las cosas pueden ser distintas. El hombre sobre la naturaleza, el hombre sobre el hombre. Y los caddies sobre sí mismos.</p>
<p>Nos dividimos como en tiempos de la colonia, no era lo mismo ser mulato, indio, cambujo, salta pa’ atrás o criollo. Así como no es lo mismo ser del Pozo, la Purísima o Arabia. Cuando un patrón te pide, es decir, cuando uno de ellos dice «Mándame a aquel de ahí», entonces mereces un poco de respeto.</p>
<p>Cuando el patrón Cándano –«la Fiera»– me pidió, le cadeaba cada fin de semana. En cuanto lo veía llegar en su carrito verde, me echaba a correr por su café con leche, con tres de azúcar. Aún recuerdo su voz ronca y fuerte: «¡A ver Greñas, prepara el <em>putt</em> y una pelota que voy a practicar!»</p>
<p>Se aprende el oficio entre semana. El día que llegan menos socios a jugar, cada quien agarra una cubeta, la llena de arena y órale a tapar <em>divots</em>. La escena siempre me pareció buena: toda una columna de caddies avanzando sobre el campo, dándole vida. Hay que tener bien limpio también el <em>caddie house</em> y los carritos. Si las tareas se terminan a tiempo, hay chance de salir a jugar y es ahí donde aprendes. Hay cosas que nomás mirando las aprendes, como las caídas; otras te las tienen que enseñar, como llevar el <em>score</em>. A jugar sólo aprendes practicando y perdiendo cada semana. Yo no podía ir entre semana a jugar y a veces preguntaba tanto sobre una cosa u otra que una vez, ya encabronado, me dijo «el Cueta»: «¡pos nomás fíjate! ¿o qué, estás ciego?»<br />
&nbsp;<br />
<h3>Que comience el juego</h3>
<p>Se espera la mañana llena de patrones, corriendo de un lado a otro del club, haciendo los equipos para salir a jugar, en <em>forson</em> o en <em>fiveson</em>. Sabemos hacer el trabajo: hay que llenar la cubeta de arena y amarrarla al carrito, ir por un rastrillo para las trampas, traer chaleco, toalla, arregla <em>divots</em> para el <em>green</em>, tarjeta de <em>score</em>, plumas, pelota y<em> tis</em> en la bolsa del pantalón. Si no tienes todo esto: <em>arabaund</em> y «¡mándame a otro caddie!» Ni modo, perdiste la cadeada y a esperar la siguiente, a ver si llegan otros grupos.</p>
<p>Ahora sí que comiencen a salir. Les pasas el drive o la madera tres, todo depende sí es par cinco, par cuatro o de la habilidad del jugador. Hay personas que juegan porque pueden pagarlo, otras que juegan por tradición familiar, a otros más les encanta el chupe, el desmadre, las apuestas, y el golf es un buen pretexto.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Los tiempos muertos</h3>
<p>Si los patrones no llegan, es bueno ponerse a leer, jugar rayuela, acabalar pa’ las carnitas o la barbacha, platicar o dormirse un rato al fondo de la bodega.</p>
<p>Un día quise llevar mis libros y estar ahí leyendo mientras esperaba al patrón «¿Libros? ¡Déjate de mamadas!» Me dieron literatura de la buena: <em>Las chambeadoras</em>, <em>El cuento vaquero</em>, <em>La fotonovela porno</em>, <em>Famullas y Chalanes</em>. Desde entonces comencé a soñar que algún día una patrona se pondría cachonda a medio campo. Hay patronas muy bonitas, pero «obvi» no están al alcance del pobre, eso sólo pasa en películas como <em>Amarte duele</em>, o muy por debajo del <em>green</em>.<br />
&nbsp;<br />
<h3>El torneo</h3>
<p>Los cohetazos son la señal de salida en los torneos. Un mar de gente en el campo, las mesas de salida abarrotadas, caddies que vienen de todos los campos. Mane, el caddie master, reparte chalecos a diestra y siniestra, Noé reparte los carritos y el Oso la comida. Patrocinadores, chupe, verdaderas edecanes.</p>
<p>El campo con dieciocho hoyos se tiene que recorrer en cuatro horas, máximo cinco, seis ya es una mentada de madre. El ritmo importa bastante, un campo que no tiene buen ritmo no es bueno para jugar. En esto también influye nuestro trabajo, todo buen caddie sabe que tiene que ir al ritmo de los patrones y, si estos van lentos, apurarlos; somos réferis y testigos.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Al final del atardecer</h3>
<p>El campo se vuelve a quedar solo. Se quedan dos guardias, los últimos que se hayan anotado en la lista, y recogen las banderas del <em>green</em> cuando los jugadores han abandonado el campo</p>
<p>Impera un silencio fúnebre en la oscura bodega llena de carritos, cargadores, rastrillos y un poco de basura. Al final del atardecer, Mane, Noé, Cueta, Moya, Conejo, Bufa, Chilacas, Moster, Güila, Barras, Huesos, Chiva, Mudo, Burrín, Maromas, Chava, Chucho, César y K-28 tienen varias opciones; comenzar con unas chevecitas pa’ seguirla después, van al mercado por mariscos o a casa con sus familias. Al final, el atardecer es la hora más esperada, es la hora de salida.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>El uniforme del caddie</h3>
<p>• Gorra (a veces el club te da una gorra)<br />
• Playera tipo polo<br />
• Pantalón de vestir sport<br />
• Zapatos o tennis (pocos caddies tienen <em>spikes</em>)<br />
&nbsp;<br />
<h3>Herramientas del caddie</h3>
<p>• Arregla <em>divots</em> para el <em>green</em><br />
• Toalla<br />
• <em>Tis</em><br />
• Cubeta de arena (cuando vas en carrito la amarras a un lado)<br />
• Rastrillo para arreglar las trampas de arena (a veces lo dejan cerca de las trampas)<br />
• Plumas<br />
• <em>Score</em><br />
&nbsp;<br />
<h3>Funciones del caddie</h3>
<p>• Vigilar que el juego sea limpio. Para vigilar esto, un buen caddie debe saber jugar.<br />
• Aconsejar al jugador sobre: distancias, dirección del golpe, reglas y a veces les corriges un poco el <em>swing</em>.<br />
• Cargar, limpiar y cuidar los bastones. Cuando vas en carrito y este no puede entrar al campo, el caddie tiene que llevar los bastones.<br />
&nbsp;</p>
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		<title>El Gelatin Lover –fotografía de Juan Z. González</title>
		<link>http://sadabombon.com/gelatin-lover/</link>
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		<pubDate>Sat, 01 Jun 2013 18:06:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Eduardo de la Garma]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 16]]></category>
		<category><![CDATA[Vida urbana]]></category>

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		<description><![CDATA[En sus Minucias del lenguaje, José G. Moreno de Alba trata la curiosa variación jaletina / gelatina. Mientras en el DF suelen decir «gelatina», en el centro y occidente de México dicen «jaletina». Ambos vocablos –explica Moreno de Alba– tienen el mismo origen: gelatus, que en latín significa helado o congelado. Minucias mediante, nunca hemos [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>En sus <em>Minucias del lenguaje</em>, José G. Moreno de Alba trata la curiosa variación jaletina / gelatina. Mientras en el DF suelen decir «gelatina», en el centro y occidente de México dicen «jaletina». Ambos vocablos –explica Moreno de Alba– tienen el mismo origen: <em>gelatus</em>, que en latín significa helado o congelado.</p>
<p>Minucias mediante, nunca hemos escuchado a un vendedor ambulante gritar, ni siquiera en el DF, «gelatina con rompope». Si se añade el rompope a la gelatina (porque nosotros somos de Querétaro pero le decimos gelatina), el vendedor siempre cantará «jaletina con rompope».</p>
<p>Y este señor de las gelatinas trae rompope (La Holandesa, parece ser). Es decir, cuando este señor decide omitir el rompope, grita: «¡gelatinas!». Y cuando quiere vender su fina jalea con piquete (de monja), grita: «¡jaletina con rompope!».</p>
<p>Este señor sí le sabe, por lo menos a esto de las gelatinas. No por nada es el «Gelatin Lover» y su carrito lleva el nombre «Los viajeros del amor». <em>Lovely</em>.<br />
&nbsp;</p>
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		<title>El diseño en el centro de México o el tamaño de nuestra urbanidad</title>
		<link>http://sadabombon.com/nuestro-diseno/</link>
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		<pubDate>Sat, 01 Jun 2013 17:28:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[La redacción]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Diseño]]></category>
		<category><![CDATA[Edición 16]]></category>
		<category><![CDATA[Vida urbana]]></category>

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		<description><![CDATA[No vemos las cosas tal cual son, las vemos tal cual somos. ~Anaïs Nin &#160; El diseño es una de las mejores metáforas del desarrollo urbano. El diseño crece cuando un espacio se expande. Al congregar diferentes voces, se despliegan distintas miradas. Y eso es una ciudad: la reunión de varios puntos de vista. El diseño que [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<blockquote><p>No vemos las cosas tal cual son, las vemos tal cual somos.</p>
<p>~Anaïs Nin</p></blockquote>
<p>&nbsp;<br />
El diseño es una de las mejores metáforas del desarrollo urbano. El diseño crece cuando un espacio se expande. Al congregar diferentes voces, se despliegan distintas miradas. Y eso es una ciudad: la reunión de varios puntos de vista. El diseño que producimos y consumimos en el Bajío es el mejor reflejo que hemos encontrado de nuestra urbanidad.</p>
<p>Quizá no somos los productos que diseñamos, y quizá tampoco las experiencias que vivimos con esos productos, pero sí, definitivamente, la concepción que tenemos del proceso de su diseño. Entender el diseño como proceso –más que como producto o experiencia– significa no sólo vivir con el diseño, sino ver a través del diseño. El diseño como mirada y como forma de pensar.</p>
<p>Así editamos <a href="http://issuu.com/sadabombon/docs/s05_diseno_regional" target="_blank">este suplemento</a>, reuniendo a profesores, diseñadores, clientes, galerías, tiendas y usuarios. Distintas miradas hacia un mismo lugar: nuestra propia urbanidad.<br />
&nbsp;<br />
<h3>¿Cómo se diseña?</h3>
<p>Más allá del diseño como producto o incluso del diseño como experiencia, está el diseño como proceso. El valor de un objeto o una imagen se encuentra en su propio desarrollo. Aquí los pasos que seguimos durante el desarrollo de un caso concreto:</p>
<ol>
<li><span style="color: #b42079;"><span style="color: #ff0000;">Petición del cliente.</span> </span>«Quiero crear la marca de una pequeña escuela de vino que estará en Querétaro».</li>
<li><span style="color: #b42079;"><span style="color: #ff0000;">Cotización.</span> </span>«Oki, doki: investigaremos, delimitaremos, discutiremos, diseñaremos y ejecutaremos. Será tanto».</li>
<li><span style="color: #b42079;"><span style="color: #ff0000;">Diagnóstico.</span> </span>Investigación de los objetivos de la escuela, de la situación de la industria, de los competidores y de los posibles alumnos.</li>
<li><span style="color: #b42079;"><span style="color: #ff0000;">Brief creativo.</span> </span>Delimitar, aclarar, detallar y explicar las características principales de la futura marca.</li>
<li><span style="color: #b42079;"><span style="color: #ff0000;">Presentación del brief.</span> </span>«Nel, eso que dice ahí es incorrecto: habrá sólo un curso al año; nos importa mucho detallar cada parte del proceso».</li>
<li><span style="color: #b42079;"><span style="color: #ff0000;">El discurso.</span> </span>Definir las características abstractas de la marca: sus valores y su esencia: ¿qué es, cómo se comporta y a dónde va?</li>
<li><span style="color: #b42079;"><span style="color: #ff0000;">La propuesta.</span> </span>Trazar propuestas de nombre y logotipo: «Taller Vínico», «EnoLab», «Escuela Enológica del centro de México», «Escuela El Orujo».</li>
<li><span style="color: #b42079;"><span style="color: #ff0000;">Discusión con el cliente.</span> </span>«Me gustan estos dos caminos, ¿qué opinan si agarramos lo mejor de cada uno de ellos?».</li>
<li><span style="color: #b42079;"><span style="color: #ff0000;">Definición.</span> </span>«Escuela de Vino Artesanal», y definir el logotipo, su paleta de color, su narrativa y las relaciones visuales que tendrá en un determinado contexto.</li>
<li><span style="color: #b42079;"><span style="color: #ff0000;">Expresión.</span> </span>Manifestación de la marca (esencia, valores, tono) en materiales concretos: publicidad, folletos, relaciones públicas, eventos, marketing directo, internet, etc.</li>
<li><span style="color: #b42079;"><span style="color: #ff0000;">Extensión.</span> </span>Los valores de la marca deben comunicarse de manera efectiva y convertirse en atractivos tangibles: reconocimiento de marca, número de inscritos, etc.</li>
<li><span style="color: #ff0000;">Resultados. </span>Dos generaciones, apertura de la tercera, dos vinos conmemorativos, reconocimiento entre la industria y entre los aficionados al vino. <a href="http://taller-se.com/20776/930343/qu-hacemos-/desarrollo-de-la-marca-eva" target="_blank">Da clic aquí</a> y observa el desarrollo de la marca EVA.</li>
</ol>
<p>&nbsp;<br />
<h3>La formación del diseñador</h3>
<p>Para retratar la educación o formación que recibe un futuro diseñador, le preguntamos a distintos maestros sobre los objetivos principales de carrera de diseño y sobre la enseñanza más relevante que un maestro trata de transmitir. Aquí sus respuestas:<br />
&nbsp;<br />
Manuel Álvarez Fuentes, maestro de diseño, consultor y fundador de DiCorp:</p>
<blockquote><p>El diseñador se forma dentro y fuera de la escuela de diseño –algunos ni pasan por las aulas. La observación de todo lo que nos rodea, aquello que nos fascina y también aquello que nos perturba y enfada, es uno de los detonadores de la formación de diseñadores en cualquiera de sus manifestaciones. Todo aquel individuo que encuentra desajustes en su entorno y quiere cambiarlos, quiere transformarlos, es porque ha hecho una observación aguda, ha hecho una reflexión y por tanto está en camino de convertirse en un diseñador proponiendo cómo cambiar. De ahí que no todo es dibujo, ni todo es formas, geometría y «arte» en el diseño; hay sobretodo un pensamiento de diseño, una actitud crítica. A los diseñadores se les forma enseñándolos a pensar (observar) y luego enseñándolos a crear.</p></blockquote>
<p>&nbsp;<br />
Rodrigo Chávez Heres, director de la director de la carrera de Diseño Industrial en el ITESM campus Querétaro:</p>
<blockquote><p>Un diseñador industrial parte del quehacer básico de diseñar objetos, pero hoy en día la labor del diseñador va mas allá. Todo diseño pertenece a un sistema que en conjunto genera una experiencia. La labor del diseñador es entender esta relación y proponer cambios e innovaciones en este sistema para un único fin: mejorar la calidad de vida del ser humano. En el contexto actual de desigualdad y escasez, todo diseñador debe cuestionarse si su diseño no compromete tanto nuestro entorno como el de las siguientes generaciones. A esto le llamamos sustentabilidad. […] En México la carrera de Diseño Industrial tiene poco mas de 40 años. Hoy vive un momento culminante y esto se ve reflejado en todo el país: existen cada vez más diseñadores y las empresas se están dando cuenta de la necesidad de incluir a un profesional con estas características de pensamiento en su equipo. En el Bajío tenemos la fortuna de ser un clúster de empresas productoras y eso abre muchas posibilidades para nuestros diseñadores actuales y futuros.</p></blockquote>
<p>&nbsp;<br />
Jorge Moreno Arozqueta, empresario, consultor y académico del diseño:</p>
<blockquote><p>La formación del diseñador tiene implícito el desarrollo de diferentes habilidades y conocimientos. El primero es el desarrollo de la habilidad de comunicación y expresión por medio del dibujo y la elaboración de modelos, maquetas y prototipos. Posterior a esta habilidad es necesario generar dos bagajes de conocimiento muy importantes: el bagaje cultural, que es un bagaje totalmente emocional y subjetivo, y el bagaje técnico, el cual es racional, objetivo y medible. Finalmente, con ambos bagajes y la habilidad para comunicar, se debe enseñar el proceso de diseño que consta básicamente en mover una idea de la abstracción y la subjetividad del arte hacia la técnica y la objetividad del negocio, y para la realización exitosa de este proceso se necesita de mucha creatividad y por supuesto de un pensamiento de diseño, que es lo más difícil de enseñarle a un estudiante. En el proceso de diseño no existe una formula infalible que permita obtener resultados. Es una disciplina que busca reinventar y generar nuevas posibilidades, y para lograr esto se requiere de mucha creatividad y una gran capacidad para lidiar con la incertidumbre durante la creación.</p></blockquote>
<p>&nbsp;<br />
Felipe Estrella Sweeney, director de la División de Arte, Diseño y Arquitectura en la UVM Campus Querétaro:</p>
<blockquote><p>En México, dado que no existe una educación visual preuniversitaria lo suficientemente sólida, la formación de diseñadores durante la licenciatura se da casi desde cero, lo que implica abordar desde los conocimientos y principios teóricos básicos (forma, color, tipografía, composición, semiótica, historia del arte y el diseño, técnicas y materiales, etc.) hasta la aplicación práctica de todas estas teorías en la estrategia del diseño. […] La mayoría de los jóvenes que deciden estudiar esta carrera lo hacen porque reconocen que tienen habilidades manuales para el dibujo y el modelado de formas, y algunos otros por su afinidad con la computadora y las herramientas con que cuenta para la expresión gráfica y el diseño. Sin embargo, estas cualidades son sólo una parte de los atributos profesionales de un diseñador gráfico o un diseñador industrial, pues hay que desarrollar y detonar en el estudiante otras capacidades muy importantes para la profesión, como lo son las habilidades para analizar y sintetizar, ser creativos, innovadores, críticos, estratégicos, sin contar con un ingrediente también muy esencial que es el «estilo» en el manejo del lenguaje visual y formal que cada diseñador desarrolla como parte de su personalidad profesional.</p></blockquote>
<p>&nbsp;<br />
<strong>Escuelas informales de diseño</strong></p>
<p>Además de las distintas universidades que ofrecen la carrera de diseño (Tec de Monterrey, UVM, Universidad de Guanajuato, Anáhuac, La Salle Bajío, etc.), están las escuelas informales: cursos de foto (para aprender a observar) y cocina (para entender el concepto de proceso), trabajos en las imprentas (para desarrollar la paciencia), comidas en el Vips (para conocer a los clientes) y lectura de libros con palabras (para poder articular, escribir y tener imaginación). En suma, vivir como usuario para aprender que la función siempre estará por encima de la forma.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Forma vs. Función</h3>
<p>Aunque, como dice Aristóteles, «la virtud está en el punto medio», para pensar hay que irse a los extremos. Las hipérboles sintetizan, es decir: aclaran. Discutimos aquí desde los límites: ¿qué vale más en un diseño, la forma o la función?</p>
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%">
<h3>Forma</h3>
</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%">
<h3>Función</h3>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Medición: </strong></strong>es como belleza física: relativa, subjetiva, caprichosa.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Medición: </strong></strong>es como la belleza «interior» (ja): objetiva,  desapasionada, medible.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Razones: </strong></strong>seducir, persuadir, apantallar.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Razones: </strong></strong>analizar, entender, resolver.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong>Dicho popular: </strong>«con esas curvas, ¿para qué necesito frenos?».</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Dicho popular: </strong></strong>«verbo mata carita, y verbo con utilidad para cualquier curva».</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Casos extremos: </strong></strong>los frescos de Bonampak, los cuentos de Borges.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Casos extremos: </strong></strong>una regla, un ábaco, un monóculo.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Profesión: </strong></strong>diseñador de arreglos florales, artista, etc.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Profesión: </strong></strong>afinador de piano, carpintero, etc.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Test de Rorschach: </strong></strong>«veo un círculo».</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Test de Rorschach: </strong></strong>«veo una llanta».</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Ícono o cliché: </strong></strong>David LaChapelle.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Ícono o cliché: </strong></strong>Dieter Rams.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%">
<h3>Forma</h3>
</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%">
<h3>Función</h3>
</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Uso cotidiano: </strong></strong>tu peinado.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Uso cotidiano: </strong></strong>tu shampoo.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Consumidor: </strong></strong>el diseñador.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Consumidor: </strong></strong>el consumidor.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Originalidad: </strong></strong>se parece a todo lo demás porque está inspirado en todo lo demás.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Originalidad: </strong></strong>es único, pues está pensado para resolver un caso específico.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Si fuera restaurante: </strong></strong>el espacio, impecable; la comida, terrible; el servicio, pior.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Si fuera restaurante: </strong></strong>sabores espectaculares sin importar el espacio ni la decoración.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Mito: </strong></strong>«Mmm, el método parece correcto, pero le falta elegancia. Para llegar al conocimiento hace falta belleza». ~Un matemático.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Mito: </strong></strong>«Lo que funciona bien es mejor que lo que se ve bien, pues lo que funciona bien permanece». ~Ray Eames</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Realidad: </strong></strong>el 90% de los diseños cotidianos están sustentados en formas: son bellos pero poco funcionales.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>Realidad: </strong></strong>el consumidor cotidiano adquiere el diseño sin razonamiento: lo funcional y durable parece demasiado costoso.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<table width="100%" border="0">
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong><strong>En una palabra: </strong></strong></strong>impulsivo.</td>
<td valign="top" width="4%"></td>
<td valign="top" width="48%"><strong><strong>En una palabra: </strong></strong>racional.</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>&nbsp;</p>
<h3>El diseño según clientes y usuarios</h3>
<p>El diseño no existe en el vacío, cualquier diseño depende de las relaciones que crea con su contexto. Si un diseño no es funcional, entonces es arte. El diseño es una utilidad, un servicio. Considerando esto, entrevistamos a cuatro usuarios y/o clientes comunes y corrientes; no-diseñadores que utilizan el diseño o invierten regularmente en contratar a diseñadores profesionales.<br />
&nbsp;</p>
<blockquote><p>El diseño es una solución inteligente frente a un requerimiento. En un buen diseño valoro que el diseñador haya pensado en el usuario final, que la parte estética no actué en detrimento del lado funcional, que en el diseño haya un contenido de riesgo, que en el ejercicio se note que el diseñador estudió lo mejor de soluciones anteriores para incorporarlas a su propuesta.</p>
<p>~Antônio Cabadas</p></blockquote>
<p>&nbsp;<br />
<span style="color: #008080;"><em>¿Qué es el diseño?</em></span></p>
<p>Julieta Díaz Barrón (usuaria): Es un plan.<br />
Jorge Degetau Sada (cliente): La fijación de una esencia en cierto medio. Es una especie de traducción, o de metáfora.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color: #008080;"><em>¿Qué características o atributos valoras en algo diseñado?</em></span></p>
<p>JDB: La consistencia.<br />
JDS: Sobre todo, que sea fiel al significado de la cosa (marca, producto) representada. Un buen diseño llama al mercado del producto y repele al que no lo es.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color: #008080;"><em>¿Cómo ha cambiado el diseño tu cotidianidad?</em></span></p>
<p>JDB: Diariamente tengo que planear textos, proyectos, eventos, estrategias, soluciones a problemas concretos. Diseñarlos para que existan. Nada peor que abocarte a hacer algo sin planearlo antes. Todo lo que carece de diseño, se ve mal o sale mal. Por ejemplo, un texto. Cuando daba clase y mostraba a mis alumnos que un buen texto se basa en ideas claras soportadas por argumentos y les ayudaba a armar las estructuras sobre las cuales podían ir vertiendo esas ideas, me alegraba cuando llegaban a la conclusión de que un texto bien escrito, necesariamente se basa en un plan o diagrama consistente. Y así, se lee bien y se ve bien.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color: #008080;"><em>¿Qué valor te da un diseñador profesional?</em></span></p>
<p>JDS: No contrato aficionados por la misma razón por la que nunca me operaría del corazón con un plomero. Valoro el trabajo de los especialistas. Un diseñador profesional comunicará mejor mi mensaje que un aficionado. Eso abona en la fidelidad a la hora de representar mi marca, cosa que ayudará a que ésta encuentre su mercado.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color: #008080;"><em>Sinceramente, ¿crees que el usuario final valore el diseño que contrataste?</em></span></p>
<p>JDS: La gente valora una buena experiencia. A eso se llega si no hay engaño, si existe una correlación entre el diseño de la imagen y el diseño (de la calidad, del precio, etc.) del producto o servicio. Un cliente seducido por la experiencia volverá.<br />
&nbsp;</p>
<blockquote><p>Algo mal diseñado es como algo mal escrito: cuesta mucho trabajo leerlo, interpretarlo, usarlo.</p>
<p>~Mauricio Aguilera</p></blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Tiendas de diseño en el Bajío</h3>
<p><span style="color: #ff0000;">Bodega Design Shop<br />
</span>Objetos de deco-ración y servicio de diseño de interiores.<br />
Industrialización 4, Álamos 2da Sección (dentro de La Fábrica), Querétaro.<br />
T. (553) 456 1101<br />
<a href="http://facebook.com/BodegaMx" target="_blank">facebook.com/BodegaMx</a></p>
<p><span style="color: #ff0000;">Crioll Estudio<br />
</span>Muebles contem-poráneos para casa y oficina.<br />
Circuito Álamos 98, 1er piso, Álamos 2da Sección, Querétaro.<br />
T. (442) 225 4843<br />
<a href="http://crioll.tumblr.com/" target="_blank">crioll.tumblr.com</a></p>
<p><span style="color: #ff0000;">Casa Gutiérrez Nájera<br />
</span>Galería con catálogo y venta en línea de sus colecciones.<br />
5 de Mayo 114, centro histórico de Querétaro.<br />
T. (442) 223 2576<br />
<a href="http://www.casagutierreznajera.com" target="_blank">www.casagutierreznajera.com</a></p>
<p><span style="color: #ff0000;">Dix<br />
</span>Tienda (física y en línea) de diseño mexicano.<br />
5 de Mayo 84, centro histórico de Querétaro.<br />
T. (442) 455 4908<br />
<a href="http://www.dix.mx/" target="_blank">www.dix.mx</a></p>
<p><span style="color: #ff0000;">Rosa Mexicano<br />
</span>Moda, diseño, artesanía y gastronomía.<br />
5 de Mayo esquina Altamirano, centro histórico de Querétaro.<br />
T. (442) 213 8409<br />
<a href="http://facebook.com/RosaMexicanoQueretaro" target="_blank">facebook.com/RosaMexicanoQueretaro</a></p>
<p><span style="color: #ff0000;">Hecho a Mano<br />
</span>Muebles y ropa diseñada en México.<br />
5 de Mayo 60, centro histórico de Querétaro.<br />
T. (442) 212 0119<br />
<a href="http://hechoamanoymas.com" target="_blank">hechoamanoymas.com</a></p>
<p><span style="color: #ff0000;">Shop Suey<br />
</span>Art toys y accesorios de diseño.<br />
Guerrero Norte 13A, centro histórico de Querétaro.<br />
T. (442) 212 5459<br />
<a href="http://www.shopsuey.mx" target="_blank">www.shopsuey.mx</a> &amp; <a href="https://www.facebook.com/ShopSueyMx" target="_blank">facebook.com/ShopSueyMx</a></p>
<p><span style="color: #ff0000;">Espacios Querétaro<br />
</span>Muebles de diseñador para casa y oficina.<br />
Av. Universidad 48, esquina Bernardo Quintana, Querétaro.<br />
T. (442) 213 5974<br />
<a href="http://www.tiendaespacios.com" target="_blank">www.tiendaespacios.com</a></p>
<p><span style="color: #ff0000;">Espacios León<br />
</span>Lo mismo pero en León.<br />
Avenida Paseos del Moral 330, local 8, León.<br />
T. (477) 717 6364<br />
<a href="http://www.tiendaespacios.com" target="_blank">www.tiendaespacios.com</a></p>
<p><span style="color: #ff0000;">Oro Negro Shop<br />
</span>Moda, joyería y diseño independiente.<br />
Picacho 201, local 5, Colonia Jardines del Moral, León.<br />
<a href="http://www.oronegroshop.com.mx" target="_blank">www.oronegroshop.com.mx</a></p>
<p><span style="color: #ff0000;">Fábrica La Aurora<br />
</span>Centro de arte y diseño: galerías, talleres y tiendas.<br />
Calzada de la Aurora s/n, San Miguel de Allende.<br />
T. (415) 152 1312<br />
<a href="http://www.fabricalaaurora.com/" target="_blank">www.fabricalaaurora.com</a></p>
<p><span style="color: #ff0000;">Dulce &amp; Canela Concept Store<br />
</span>Regalos y objetos de diseño.<br />
Casimiro Liceaga 195, Colonia La Moderna, Irapuato.<br />
T. (462) 115 1213<br />
<a href="http://facebook.com/dulceycanelairapuato" target="_blank">facebook.com/dulceycanelairapuato</a></p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Los diseñadores más representativos del Bajío</h3>
<p><a href="http://sadabombon.com/disenadores-bajio/">Da clic aquí</a> y lee la segunda parte de este artículo: los diseñadores y los trabajos que mejor representan el diseño que se piensa, hace, consume y se vive en la región.</p>
<p>&nbsp;</p>
<hr />
<address><em>Este listado de diseñadores apareció dentro del número 16 de la revista </em>Sada y el bombón<em>, en forma de suplemento especial. Se puede consultar en su edición original <a href="http://issuu.com/sadabombon/docs/s05_diseno_regional" target="_blank"><span style="color: #808080;">aquí</span></a>.</em></address>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Los diseñadores más representativos del Bajío</title>
		<link>http://sadabombon.com/disenadores-bajio/</link>
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		<pubDate>Sat, 01 Jun 2013 16:58:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[La redacción]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Diseño]]></category>
		<category><![CDATA[Edición 16]]></category>

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		<description><![CDATA[Después de discutir el proceso de diseño, la formación del diseñador, las opiniones de algunos usuarios y los conceptos de forma y función (aquí la primera parte de este artículo), reunimos a diseñadores que representan distintas áreas del diseño: diseño industrial, gráfico, editorial, diseño de iluminación, de moda, diseño web, infantil, artesanal y museográfico. Distintas [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Después de discutir el proceso de diseño, la formación del diseñador, las opiniones de algunos usuarios y los conceptos de forma y función (<a href="http://sadabombon.com/nuestro-diseno/">aquí la primera parte de este artículo</a>), reunimos a diseñadores que representan distintas áreas del diseño: diseño industrial, gráfico, editorial, diseño de iluminación, de moda, diseño web, infantil, artesanal y museográfico. Distintas visiones en torno a un mismo oficio.</p>
<p>Obviamente, dejamos fuera a grandes diseñadores. Basta por mencionar a <a href="https://www.facebook.com/jorge.debuen" target="_blank">Jorge de Buen</a>, el reconocido tipógrafo que vive en Querétaro. O a Neto Velasco, «el mismo que viste y calza» los productos <a href="http://www.delorean.com.mx/" target="_blank">DeLorean</a>. O al equipo que hace los mobiliarios ecológicos <a href="http://modulec.com.mx/home/" target="_blank">Modulec</a>. El espacio es poco, la edición es vasta, sobre todo considerando que hay también miles de diseñadores sin nombre y sin marca.</p>
<p>En fin, a continuación mostramos los diseñadores y sus trabajos que mejor representan el diseño que se piensa, hace, consume y se vive en la región.<br />
&nbsp;<br />
<h3>La Jabonera Estudio</h3>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-5495" alt="" src="http://sadabombon.files.wordpress.com/2013/06/jabonera.jpg" width="180" />Ubicada en Querétaro dentro de una antigua fábrica de jabones, La Jabonera es una agencia, un espacio de diseño o, en un sentido más amplio, un centro creativo. Ahí dentro desarrollan proyectos de diseño industrial y de diseño gráfico, ofrecen talleres y coaching creativo y, por si fuera poco, rentan estudios y oficinas para rodearse –y potenciarse– de otras disciplinas y otros quehaceres creativos. En suma, muestran cómo vivir del diseño.</p>
<p>«Nuestra visión del mundo y de la vida se forma a través del diseño; somos lo que creamos», dice Mara Montañés, socia fundadora de La Jabonera. La realidad se transforma <em>desde</em> y <em>con</em> el diseño, podría decir. Y es que sí: desde hace 12 años, con sus distintos proyectos, La Jabonera ha cambiado no sólo a sus clientes y usuarios, sino, sobre todo, ha transformado su entorno. Basta darse una vuelta a La Jabonera para comprobarlo.</p>
<p>Más información en <em><a href="http://facebook.com/lajabonera.estudio" target="_blank">facebook.com/lajabonera.estudio</a></em>.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Arroz con Leche Mamá</h3>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-5495" alt="" src="http://sadabombon.files.wordpress.com/2013/06/fuensanta.jpg" width="180" />¿Las artesanías son diseño? Si sí, ¿los artesanos fueron entonces los primeros diseñadores? Quizá sí. Quizá el diseñador sea justo eso: algo más que un obrero fabril y algo menos que un artista: un artesano. A fin de cuentas, el diseño es un oficio mecánico y popular con un sello regional (terrenal) e íntimo. Una profesión artesanal.</p>
<p>Lina Fuensanta –la creadora y directora de <em>Arroz con Leche Mamá</em>– sabe que el diseño mexicano sería bastante pobre –por no decir casi nulo– sin la fértil y abigarrada tradición artesanal que tenemos en México. Y lo sabe porque sus diseños son eso: artesanía contemporánea.</p>
<p>Presumimos <a href="http://www.arrozconlechemama.com/?p=494" target="_blank">esta gran idea de <em>Arroz</em>…</a>: señales táctiles en cantera para darle accesibilidad y autonomía a las más de 1,500 personas que padecen ceguera.</p>
<p>Más información en <em><a href="http://www.arrozconlechemama.com/" target="_blank">www.arrozconlechemama.com</a></em>.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Hunt Lab</h3>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-5495" alt="" src="http://sadabombon.files.wordpress.com/2013/06/hunt.jpg" width="180" /><em>Hunt Lab</em> es un colectivo de diseñadores industriales formado en la ciudad de León a finales de 2008. Desde entonces se dedican al diseño sustentable. Aunque, aseguran, «el diseño sustentable es un pleonasmo». Y sí: tienen toda la razón.</p>
<p>Con materiales naturales y procesos artesanales, crean muebles y vajillas que le dan valor, sobre todo, al usuario que interactúa con ellos. «El proceso define el resultado». Y el resultado en <em>Hunt Lab</em> son objetos cotidianos y elegantes, exquisitos y funcionales.</p>
<p>El buen diseño transforma la vida cotidiana. Y eso es justo lo que hace <a href="https://www.facebook.com/photo.php?fbid=591251404218928&amp;set=a.183101255033947.43726.183090095035063&amp;type=1&amp;theater" target="_blank">esta vajilla hecha en colaboración con un artesano de Tarandacuao</a>. La comida en estos platos –jurámoslo– sabe distinta. Si de la vista nace el apetito, con esta vajilla salivamos cual perro de Pavlov.</p>
<p>Más información en <em><a href="https://www.facebook.com/THEHUNTLAB" target="_blank">facebook.com/TheHuntLab</a></em>.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Canica Toy Lab</h3>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-5495" alt="" src="http://sadabombon.files.wordpress.com/2013/06/canica.jpg" width="180" />«Jugar es increíble, y un juguete tradicional permite a cualquier niño volar, saltar o desaparecer a su antojo». A eso se dedica <em>Canica</em>, a explorar las posibilidades lúdicas e imaginativas del juguete.</p>
<p>Sus diseños implican un proceso más inquieto y travieso: pensar como niños y no sólo como diseñadores. Jugar, diseñar, armar y volver a jugar con los objetos hasta encontrar su forma menos aburrida y su función más didáctica. Esa es su interpretación del juguete tradicional.</p>
<p><a href="http://www.canicatoylab.com/tienda/?product_cat=alebrijes" target="_blank">La línea de alebrijes</a> es un homenaje a Pedro Linares, el creador de las figurillas de papel. Estos animalitos siguen la filosofía creativa del laboratorio: productos mexicanos, sustentables y, sobre todo, divertidos: «unos muy buenos bichos».</p>
<p>Más información en <em><a href="http://www.canicatoylab.com/" target="_blank">www.canicatoylab.com</a></em>.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Altivamedia</h3>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-5495" alt="" src="http://sadabombon.files.wordpress.com/2013/06/altiva.jpg" width="180" /><em>Altivamedia</em> es un ejemplo de la planeación, el cuidado y el desarrollo que hay detrás de un sitio web. Su proceso de trabajo es meticuloso, certero y completo, comparable al de cualquier otro orfebre creativo. Trabajan desde Querétaro pero realizan proyectos para empresas locales y nacionales –desde Tecate hasta Turín.</p>
<p>«Supervisamos todo el proceso, pixel a pixel, código por código. El resultado: una buena experiencia de usuario y soluciones digitales cada vez más interesantes».</p>
<p>Con un portafolio lleno de sitios, micrositios, juegos y aplicaciones, su propia página web resalta como la mejor definición del estudio: el balance perfecto entre diseño y programación: <em><a href="http://www.altivamedia.com/#/hola/" target="_blank">www.altivamedia.com</a></em>.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Crissanto Frias</h3>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-5495" alt="" src="http://sadabombon.files.wordpress.com/2013/06/crissanto.jpg" width="180" />Frente a la rigidez y frialdad de gran parte del diseño contemporáneo, el trabajo de Crissanto Frias resalta por su temática y su ánimo o denuedo. Ha trabajado como diseñador gráfico y curador artístico para, por ejemplo, el Festival Internacional Cervantino y el Museo de la Ciudad.</p>
<p>Aunque ha desarrollado proyectos de diseño industrial, televisivos e incluso arquitectónicos, destacamos aquí el diseño gráfico y dirección de arte que hizo para las salas permanentes del Museo Regional de Querétaro: <em>Querétaro virreinal</em> y <a href="http://museoregqro.blogspot.mx/2010/08/queretaro-en-la-historia-de-mexico.html?q=Quer%C3%A9taro+en+la+historia+mexicana" target="_blank"><em>Querétaro en la historia mexicana</em></a>.</p>
<p>Retratando el quehacer cultural y artístico del Bajío, sus diseños logran lo que cualquier disciplina artística se propone: confortar al disturbado y disturbar al confortado.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Gabriel Fontanillo (NUR)</h3>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-5495" alt="" src="http://sadabombon.files.wordpress.com/2013/06/nur.jpg" width="180" />El espacio no es creado por límites físicos, sino por la luz. La luz delimita, define, le da sentido y le da forma a un espacio. Es con la luz con lo que se crea un ambiente. Y ambientar, a fin de cuentas, es enmarcar, animar. En otras palabras, la vida de un espacio está determinada por la luz.</p>
<p>Eso es lo que hace Gabriel Fontanillo: diseña espacios a través de la luz. Lo hace desde San Miguel con su empresa NUR, «una pequeña editora de objetos luminosos», como les gusta definirse a sí mismos.</p>
<p>En <em>NUR</em> diseñan ambientes –atmósferas– no sólo controlando la luz, sino también creando distintos muebles a la medida de cada espacio.</p>
<p>Más información en <em><a href="http://nuryourself.com/" target="_blank">www.nuryourself.com</a></em>.<br />
&nbsp;<br />
<h3>César Ponce</h3>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-5495" alt="" src="http://sadabombon.files.wordpress.com/2013/06/cesar.jpg" width="180" />¿Existe algún sentimiento de pertenencia o concepto de localidad en el diseño hecho en el centro de México? Esta pregunta nos la hicimos constantemente durante la edición de este suplemento. No tenemos todavía una respuesta clara y específica, pero sí sabemos que consciente o inconscientemente –al final es irrelevante– se está buscando, y en cierta forma definiendo, una identidad del diseño mexicano.</p>
<p>Los diseños por César Ponce son un muy buen ejemplo de esto. Sus objetos sorprenden por su naturalidad y franqueza. Desde tierras hidrocálidas, este diseñador observa y reinterpreta su realidad más cercana.</p>
<p>De entre los objetos que César Ponce ha diseñado, destacamos dos: el contenedor <a href="http://www.behance.net/gallery/Tara-(Emotions-Culture)/4865653" target="_blank"><em>Tara</em></a> y el banco expansible<a href="http://casagutierreznajera.com/detail.php?code=22" target="_blank"><em> Folk</em></a>; si nos empujan, nuestros dos muebles preferidos hechos en la región.</p>
<p>Más información en <em><a href="https://www.facebook.com/cesar.ponce.921" target="_blank">facebook.com/cesar.ponce.921</a></em>.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Alex Medina</h3>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-5495" alt="" src="http://sadabombon.files.wordpress.com/2013/06/am.jpg" width="180" />El concepto de moda en Querétaro –un antiguo pueblo de monjas– solía ser más corto que las mangas de un chaleco. «Una buena capa todo lo tapa», dice el refrán popular. Y así vivíamos: tapaditos, correctitos.</p>
<p>Alex Medina no determinó cómo nos vestimos ahora, pero sí ha influido, y bastante, en cómo queremos vernos. No sólo ha contribuido al desarrollo de la moda en el Bajío, sino en todo el país. Desde su anterior proyecto –el dueto Santo–, ha trabajado en la creación de prendas para hombre con espíritu local y visión internacional.</p>
<p><em>alexmedina | menswear</em> es su más reciente proyecto: una marca –y una tienda y «atelier»– especializada en moda urbana y diseños exclusivos de sastrería.</p>
<p>Más información en <em><a href="https://www.facebook.com/alexmedinamx" target="_blank">facebook.com/alexmedinamx</a></em>.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Natural Urbano</h3>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-5495" alt="" src="http://sadabombon.files.wordpress.com/2013/06/natural.jpg" width="180" />Hay estudios que se dedican a llevar al límite los alcances del diseño, ensayar con nuevas formas y poner a prueba la función de los objetos. Eso hacen en <em>Natural Urbano</em>: juegan, experimentan y, de esta forma, extienden los lindes del diseño.</p>
<p>«Transformamos lo cotidiano. Aquí lo práctico va acompañado de lo inusual y lo antiguo recobra nuevas formas». En otras palabras: objetos vivos y, a veces, incluso, humorísticos. Lámparas hechas con ollas, palas y rodillos para pintar, fruteros en forma de bolsa de plástico: experimentos estética y funcionalmente bien logrados desde la ciudad de León.</p>
<p>Aunque se dedican también al diseño gráfico, <em>Natural Urbano</em> se especializa en el diseño de lámparas. Como prueba, <a href="http://www.naturalurbano.com/objeto.html" target="_blank">este modelito</a>: <em>la lámpara rodillo</em>.</p>
<p>Más información en <em><a href="http://www.naturalurbano.com/" target="_blank">www.naturalurbano.com</a></em>.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Sé, taller de ideas</h3>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-5495" alt="" src="http://sadabombon.files.wordpress.com/2013/06/se.jpg" width="180" />Ubicado en el centro histórico de Querétaro, este taller se especializa en el diseño editorial y en la creación y desarrollo de marcas. Su equipo interdisciplinario está conformado por diseñadores, escritores y publicistas –son los creadores de <em>el bombón </em>y<em> Sada</em> (son nuestros papás).</p>
<p>«Somos un taller porque nos gusta la acepción artesanal que tiene la palabra. Pensamos en el diseño y la edición como un oficio; nuestro proceso de trabajo es muy parecido al de un artesano: minucioso, preciso y constante».</p>
<p><a href="http://vinosdelcentro.com/" target="_blank"><em>Vinos &amp; viñedos del centro de México</em></a> es un libro que presenta y describe la segunda región vitivinícola más importante del país. «Un proyecto íntimo en el que plasmamos nuestra pasión por el lugar donde vivimos y por el libro como objeto y profesión».</p>
<p>Más información en <em><a href="http://taller-se.com/" target="_blank">taller-se.com</a></em>.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Casa Gutiérrez Nájera</h3>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-5495" alt="" src="http://sadabombon.files.wordpress.com/2013/06/carlos.jpg" width="180" />En el centro histórico de Querétaro, en la esquina de las calles 5 de Mayo y Gutiérrez Nájera, se encuentra CGN, la primera y única galería formal de diseño en el Bajío: una ventana –y una puerta– al diseño que se piensa, se desarrolla y se consume en la región. Desde su apertura (agosto de 2011), CGN ha fungido como el embudo donde se congrega, se destila y se proyecta el diseño más representativo del centro de México.</p>
<p>«Hay muy buen diseño en toda esta región –dice Carlos Torre, director y fundador de CGN–, nosotros tratamos de mostrarlo, difundirlo y promocionarlo. Buscamos la colaboración de los diseñadores de la zona para enriquecer el diseño en México».</p>
<p>CGN organiza continuamente exposiciones, talleres y ciclos de proyecciones de documentales sobre diseño y arquitectura.</p>
<p>Más información en <em><a href="http://casagutierreznajera.com/" target="_blank">casagutierreznajera.com</a></em>.</p>
<p>&nbsp;</p>
<hr />
<address><em>Este listado de diseñadores apareció dentro del número 16 de la revista </em>Sada y el bombón<em>, en forma de suplemento especial. Se puede consultar en su edición original <a href="http://issuu.com/sadabombon/docs/s05_diseno_regional" target="_blank"><span style="color: #808080;">aquí</span></a>.</em></address>
<p>&nbsp;</p>
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