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	<title>Sada y el bombón &#187; Entrevista</title>
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	<description>revista independiente de cultura urbana en el centro de México.</description>
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		<title>Tener un cine club —entrevista a Gabriel Hörner</title>
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		<pubDate>Thu, 30 Oct 2014 00:04:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Mauricio Sánchez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[Edición 24]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[Este año, el Cine Club del Museo de la Ciudad de Querétaro cumple 20 años. A propósito del aniversario, entrevistamos a Gabriel Hörner, director del museo y principal impulsor del proyecto desde 1994. Podríamos decir que el Cine Club es Gabriel: él ha sido el motor de la idea, ha puesto infinidad de veces el [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Este año, el Cine Club del Museo de la Ciudad de Querétaro cumple 20 años. A propósito del aniversario, entrevistamos a Gabriel Hörner, director del museo y principal impulsor del proyecto desde 1994. Podríamos decir que el Cine Club es Gabriel: él ha sido el motor de la idea, ha puesto infinidad de veces el proyector, los DVDs, las relaciones con cinetecas y mucho más para proyectar cientos de películas que de otra manera no hubiéramos podido ver en Querétaro.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color: #008080;"><em>¿Con qué película comenzó el Cine Club del Museo de la Ciudad?</em></span></p>
<p>La primera proyección fue en el auditorio del Museo Regional, el 2 de febrero de 1994, una copia en 16 milímetros de <em>Las noches de Cabiria</em> de Fellini. Llegaron poco más de 400 espectadores.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color: #008080;"><em>¿Cuál era el panorama cinéfilo de Querétaro en 1994? ¿Cómo ha cambiado?</em></span></p>
<p>Ha cambiado mucho. Justamente en 1994 se privatizaron los cines de COTSA —la compañía estatal que manejaba casi todos los cines del país— y eso aceleró su decadencia: casi todos acabaron en cines porno. En Querétaro quedaban cuatro cines de COTSA en el centro y había tres Cinemas Gemelos de la Organización Ramírez (que luego se convirtió en Cinépolis). Incluso como cartelera comercial, el panorama era muy pobre. El único refugio del cinéfilo en esa época eran los video clubs, que para entonces ya no tenían un catálogo tan amplio como cuando empezaron, a mediados de los ochentas. Ahora es muy diferente, por un lado cada vez hay más pantallas comerciales y por otro puedes acceder a casi cualquier película desde tu computadora.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color: #008080;"><em>¿Cuál es la diferencia entre el «buen» y el «mal» cine? ¿Qué películas definitivamente no se proyectarían en el Cine Club?</em></span></p>
<p>El propósito del Cine Club es ofrecer al público otras opciones a la cartelera comercial y promover películas con valor artístico o histórico o con algún otro tipo de interés. Me resultaría muy difícil establecer una diferencia entre el «buen» y el «mal» cine a la hora de programar. En términos estrictamente históricos toda película es importante, aunque sólo sea por el hecho de que retrata su época de una u otra forma —esa es un poco la idea detrás de las cinematecas y los archivos fílmicos. No se me ocurre qué películas definitivamente no programaría; si algún título «malo», digamos, fuera relevante al tema de un ciclo, no dudaría en ponerlo; o incluso un ciclo completo programado con criterios distintos a la calidad. Hace unos años programé un ciclo de comedias de los ochenta y, un poco para que no pensaran mal de mí, le puse «Cine de horror de los ochenta». Eran bastante malas casi todas, pero el valor nostálgico era muy alto. Fue un ciclo muy exitoso. Podría decir que no programaría películas aburridas, pero ese también sería un buen ciclo: «Las películas más aburridas de la historia» (y ahí lo divertido sería poner títulos muy prestigiosos).</p>
<p>Otro factor es que no nos dirigimos a un público homogéneo sino a públicos muy diferentes. Desde hace un tiempo, procuro que el cine club tenga otros programadores para atender esta diversidad y ofrecer un servicio más amplio. Los lunes por la tarde, «Otro Cine Querétaro» programa películas de carácter social y político, y por la noche Manuel Oropeza ofrece un programa extraordinario de ópera en video. Los martes ponemos la programación, digamos, <em>oficial</em>, que en su mayoría es cine de autor. Los miércoles son para el «Freak Show», un grupo de jóvenes interesados en el cine de culto. Y también están los ciclos que se programan en el Cine-Teatro Rosalío Solano y otros que solicitan escuelas o instituciones.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color: #008080;"><em>¿Cuál ha sido el ciclo más exitoso?</em></span></p>
<p>Hemos tenido bastantes, veinte años son muchos años. Recuerdo uno de cine de horror extremo que tuvimos que mover a una sala más grande porque el público ya no cabía. La última película del ciclo era <em>Ichi, el asesino</em> en función de medianoche; había personas sentadas hasta en el suelo. Otro que funcionó muy bien era de clásicos excéntricos del cine norteamericano, que iban desde <em>La emperatriz escarlata</em> hasta <em>Miedo y asco en Las Vegas</em>, pasando por <em>Pink Flamingos</em> y <em>Eraserhead</em>.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color: #008080;"><em>¿Cuántas películas se han proyectado sin absolutamente nadie en la audiencia?</em></span></p>
<p>Tiene que llegar por lo menos una persona para que se proyecte la película; no recuerdo ni una sola función cancelada porque no llegó nadie. Uno o dos por lo menos sí llegan. A veces se suspende la función porque se van todos antes de que se acabe, eso sí. Me gusta cuando programo cosas que exigen mucho del espectador, en tiempo o complejidad. Hemos hecho varios maratones; el primero fue una función continua de <em>Berlin Alexanderplatz</em>, la serie de televisión de Fassbinder de 15 densas horas de duración. La proyectamos en el auditorio de Bellas Artes en una copia en 16 milímetros. Al principio estaba llena la sala, al final quedaban como veinticinco personas. En ese tiempo todavía había prostitutas en la Plaza Constitución, y como regalábamos café y empanadas, en los intermedios se juntaban en el vestíbulo y entraban a ver a las prostitutas alemanas de la República de Weimar&#8230; fue muy especial.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color: #008080;"><em>¿Tiene el Cine Club alguna pretensión social; crecer la audiencia, motivar ciertas conversaciones, reunir distintos grupos de personas?</em></span></p>
<p>Siempre ha cumplido una función social importante: el Cine Club amplía horizontes, crea conciencia, crea comunidad. Durante muchos años estuvimos exhibiendo películas y series de televisión en la cárcel de San José el Alto con frecuencia semanal. Les mandábamos cuestionarios encaminados a que reflexionaran sobre sus vidas a partir de la selección de películas que hacíamos. Nos daban una libertad increíble, podíamos programar lo que quisiéramos. (Fue la época en que producían musicales adentro.)Ahora me gustaría trabajar en asilos de ancianos: aunque tienen televisiones y reproductores de DVD, es difícil que accedan a las películas que vieron en su juventud; creo que eso podría darles mucho placer.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color: #008080;"><em>Recomiéndanos un ciclo de películas infalible.</em></span></p>
<p>Lo que sea de Alfred Hitchcock. Godard dijo alguna vez que las películas que Hitchcock realizó para Universal Pictures eran tan importantes en la historia de la civilización como la Capilla Sixtina, con la diferencia de que aquéllas habían sido vistas por decenas de millones de personas y ésta por un número mucho más reducido. Es algo infalible, Hitchcock siempre te llenará la sala y no estás haciendo ninguna concesión. La última vez que lo programé llegó un público muy joven a verlo. Cuando pasamos <em>Psicosis</em>, no tenían ni idea de que asesinaban a la protagonista a los quince minutos de empezada la película. Fue muy emocionante ver su desconcierto y envidiarlos. ¿Qué no daríamos por recuperar esa sorpresa? Billy Wilder también es infalible pero el público novel no lo ubica tanto como a Hitchcock.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color: #008080;"><em>¿Cuál ha sido tu motivación a lo largo de estos años?</em></span></p>
<p>Cuando era niño, y a pesar de que en mi casa se iba mucho al cine, siempre quería ver más películas pero el principal obstáculo era el costo de las entradas. Para el niño que fui, una función de cine gratis era la dicha absoluta; a lo mejor por eso me he pasado la vida organizando funciones gratuitas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<hr />
<address><em>Este artículo apareció en el suplemento especial de otoño 2014, <a href="http://sadabombon.com/?s=suplemento+especial+cine+2014"><span style="color: #808080;">El cine</span></a>, dentro de la edición 24 de </em>Sada y el bombón<em>.</address>
<p></em></p>
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		<title>Federico Gutiérrez</title>
		<link>http://sadabombon.com/federico-gutierrez/</link>
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		<pubDate>Fri, 01 Aug 2014 13:00:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Mauricio Sánchez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 23]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[Medellín es una de las ciudades más dinámicas e innovadoras de Latinoamérica. Entrevistamos a Federico Gutiérrez —su próximo aspirante a la Alcaldía en el 2015— sobre ciudadanía, urbanidad y los retos en las nuevas ciudades latinoamericanas. Esto es lo que nos contó: &#160; Medellín es hoy un símbolo del optimismo, de que sí se puede. [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em>Medellín es una de las ciudades más dinámicas e innovadoras de Latinoamérica. Entrevistamos a Federico Gutiérrez —su próximo aspirante a la Alcaldía en el 2015— sobre ciudadanía, urbanidad y los retos en las nuevas ciudades latinoamericanas. Esto es lo que nos contó: </em><br />
&nbsp;<br />
Medellín es hoy un símbolo del optimismo, de que sí se puede. Si uno vuelve unos años, en 1991, la ciudad era la más violenta del mundo. Nosotros llegamos a tener 381 homicidios por cada 100 mil habitantes. Ninguna ciudad del mundo ha vivido lo que vivió Medellín. Es más, para entender mejor el referente: Ciudad Juárez en su peor momento tuvo 214 homicidios por cada 100 mil habitantes. </p>
<p>Nosotros fuimos una sociedad que tocó fondo y decidimos levantarnos. Ese es el sello de Medellín: una ciudad que se resistió a caer, que no creyó que todas las soluciones tendrían que venir del ámbito gubernamental y que, como sociedad, nos unimos. Por eso ahora salimos cada vez más a mostrar los avances que hemos logrado en zonas con mayor desigualdad, como la recuperación de grandes espacios públicos y el sistema de transporte de una ciudad que va para adelante, con dinámica propia y enfocada en su gente.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Colombia y México: símiles latinoamericanos</h3>
<p>México lo tiene todo, pero más que nada tiene capital social y capital humano. Eso es lo importante. Yo creo que entre el mexicano y el colombiano hay muy buena relación, nos unen muchas cosas. El mensaje que siempre trato de dar en México es que no tienen que tocar fondo como lo hicimos nosotros. México hoy tiene grandes problemas pero también grandes posibilidades y, definitivamente, hay que enfrentar el delito y el crimen, pero de manera integral; tener una lucha decidida frente a todos estos fenómenos del narcotráfico que acaban con los valores de la sociedad. Pero hay que invertir también en lo social, acabar esos niveles de desigualdad, combatirlos a través de los sistemas integrados de transporte público, la educación y la recuperación de espacios públicos.<br />
&nbsp;</p>
<blockquote><p>Después de una crisis económica y de seguridad, Medellín se ha convertido en la zona con mayor desarrollo de Colombia. Hoy en día es reconocida internacionalmente por su innovación en servicios públicos e inversión social como estrategia en contra del crimen organizado; un nuevo modelo de urbanidad que bien podría ser el futuro de nuestras ciudades en el Bajío (y el resto de México). Más información: <a href="http://online.wsj.com/ad/cityoftheyear" target="_blank"><span style="color: #808080;">online.wsj.com/ad/cityoftheyear</span></a>.
</p></blockquote>
<p>&nbsp;<br />
Nuestro valor, más que la posición estratégica, son nuestras culturas, nuestras familias, cómo somos, trabajadores, gente honesta. Definitivamente siempre habrá dificultades y problemas pero hay que sobreponerse a los problemas. Esa capacidad que hemos tenido nosotros —los colombianos, los mexicanos, los latinoamericanos— de salir adelante, eso es lo que nos hace diferentes.<br />
&nbsp;<br />
<h3> Participación ciudadana</h3>
<p>¿Qué hay más democrático que un espacio y transporte público donde se pueda mover el más rico y el más pobre? Esto es un tema de construcción de ciudades. ¿Qué tipo de ciudades queremos?, ¿para quiénes estamos construyéndolas? Ahí está el gran reto. Hoy los núcleos, los motores económicos de los países, son las ciudades donde vive el 80% de la población latinoamericana. En el 2030 seremos el 85%, así que debemos trabajar en conjunto. </p>
<p>Esto deben entenderlo los políticos y el ciudadano común (el que vota). Se necesita más gente participando en la política porque ahí es donde se toman decisiones y, si uno no está, alguien más toma las decisiones. Lo mejor que le puede pasar a un político corrupto y tradicional es que nadie se meta en la política porque entonces siempre va a tener ese espacio. Es hora de que lleguen más ciudadanos a gobernar las ciudades, a dar una mirada distinta. Nunca estigmatizando, porque en la política encuentras a los mejores y los peores hombres y hay que echar mano de los buenos y sacar a los malos. La política es buena, lo que no se puede permitir es la politiquería.</p>
<p>El Gobierno y el ciudadano tienen que ejercer sus responsabilidades. Para el ciudadano eso significa votar y pagar impuestos, aunque ahora también tiene que ir un poco más allá. Para el Gobierno es administrar bien los impuestos, no permitir la corrupción y priorizar donde se necesite. Es importante entender que el mapa social supera al mapa político. ¿Qué quiere decir eso? Los recursos deben invertirse en donde se necesitan y no donde se saquen más votos. </p>
<p>Pero también es imposible que todo se le deje al Gobierno o al ciudadano. Si se logra que los empresarios, la academia, las universidades, los institutos y el ciudadano común se monten en proyectos, eso es trabajo en equipo. </p>
<p>Hay que construir ciudadanía. Lo peor que le puede pasar a la ciudadanía es cuando ya no importa y uno piensa que no tiene nada que ver con nosotros.<br />
&nbsp;<br />
<h3> Auto vs transporte público</h3>
<p>Hoy el problema es que el auto se ha convertido en un tema de status, lo primero a lo que tú accedes es a un vehículo particular. Lo que necesitan los Gobiernos es entender que al ciudadano hay que darle otro tipo de opciones para movilizarse. Estoy seguro que cuando las grandes ciudades latinoamericanas empiecen a brindar opciones en sistemas de transporte, con buena calidad, capacidad y fácil acceso, más de un ciudadano empezará a bajarse voluntariamente del carro y tomará el transporte público. Muchos hasta decidirán no comprarse un vehículo. </p>
<p>Pero el tema también es no restringir, porque la gente necesita moverse, ir de un punto a otro. Entonces hay que generar condiciones para que se puedan desplazar. Hay que mostrarle otros modelos a la gente. Definitivamente el modelo no puede estar basado en el automóvil particular, es imposible. Podremos construir muchas vías pero nunca van a ser suficientes. </p>
<p>En nuestras ciudades latinoamericanas utilizamos el carro todos los días. Tú llegas a una ciudad como Nueva York, Madrid o Barcelona y te movilizas en el transporte público. Es un tema tan cultural pero tan lleno de opciones, y los encargados de generar esas opciones son los gobernantes. Por eso los ciudadanos tienen que presionar el cambio.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Migración urbana</h3>
<p>La migración es un fenómeno que pasa en muchos países y ciudades, no es algo exclusivo de Querétaro. Hace falta definir políticas claras en otros estados porque, si no se atienden las necesidades en otras partes, la gente se desplaza. Míralo de esta forma, ¿qué pasó en nuestros países a través de la década de los setenta, cuando la gente se desplazó del campo a las ciudades? Eso está pasando de nuevo porque la migración es el efecto de algún síntoma que ocurre en otras regiones. Le guste o no a la gente, la migración sucede y hay que darle la mano a las personas. Si alguien viene de otro espacio es porque no tiene las condiciones, y a nadie le gusta salir desplazado del lugar donde nació, donde creció. </p>
<p>Por eso las ciudades deben estar preparadas, tener ofertas claras, niveles básicos de transporte público. No pueden crecer de manera desmesurada, tienen que concentrarse hacia dentro donde pueden optimizar servicios. Por supuesto, la migración es una carga para las ciudades, pero estamos hablando de personas y eso es lo más importante.<br />
&nbsp;</p>
<hr />
<address><span style="color: #808080;"><em>Federico Gutiérrez es ingeniero civil, politólogo y consultor urbano. En el 2011 aspiró a la Alcaldía de Medellín como candidato del Partido de la U. El próximo 2015 volverá a postularse para el mismo cargo. <a href="http://federicogutierrez.com" target="_blank"><span style="color: #808080;"> www.federicogutierrez.com, <a href="https://twitter.com/FicoGutierrez" target="_blank"><span style="color: #808080;">@FicoGutierrez</a></span></a></em></address>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Drakos –sandwich lab</title>
		<link>http://sadabombon.com/drakos/</link>
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		<pubDate>Thu, 22 May 2014 21:35:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[La redacción]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevista]]></category>
		<category><![CDATA[Gastronomía]]></category>

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		<description><![CDATA[Drakos es el laboratorio gastronómico más dinámico del Bajío. No sólo elevan el nivel de la palabra «sándwich», sino de todo el verbo «comer». Una prueba de esto son sus sodas artesanales. Entrevistamos a los fundadores y directores de Drakos: Sara Gurrea y Diego Marquina. Aquí sus respuestas: &#160; Drakos es el resultado de un [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em>Drakos es el laboratorio gastronómico más dinámico del Bajío. No sólo elevan el nivel de la palabra «sándwich», sino de todo el verbo «comer». Una prueba de esto son sus sodas artesanales. Entrevistamos a los fundadores y directores de <a href="http://drakoslab.com/" target="_blank">Drakos</a>: Sara Gurrea y Diego Marquina. Aquí sus respuestas:</em><br />
&nbsp;<br />
Drakos es el resultado de un proceso evolutivo. Todo parte de nuestro gusto por comer bien y por poder compartir un producto de calidad en Querétaro.</p>
<p>Una vez que decidimos entrar en la gastronomía, nosotros buscábamos un oficio –u otro oficio– que pudiéramos ejercer en cualquier lugar del mundo. Vivimos un tiempo en el extranjero y teníamos la inquietud de volvernos a ir. Queríamos aprender algo, un oficio pragmático y cotidiano, que se pudiera aplicar en cualquier país.</p>
<p><a href="http://sadabombon.com/pan_artesanal/">Comenzamos con una panadería</a>. Queríamos aprender a hacer pan, específicamente pan dulce tradicional mexicano. Nos gustaba la idea romántica del panadero, un oficio que es súper castigado: el panadero madruga todos los días para estar entre harina y fogones.</p>
<p>La idea fue madurando por diferentes caminos. Decidimos no irnos a vivir fuera y en cambio venirnos a vivir a Querétaro. Somos del DF.</p>
<p>Cuando llegamos a Querétaro, encontramos la Escuela de Artes y Oficios que está aquí en Hércules. Y uno de nosotros [Sara] comenzó a estudiar la Carrera Técnica en Panadería. Se nos quitó el miedo a las levaduras y le entramos a la masa. Pero no nos gustaban las recetas. La calidad de las materias primas y las consecuencias saludables de usar tanta manteca, harina y azúcar. Ése no es el pan que queremos.</p>
<p>Investigamos en libros, recordamos los panes que nos han gustado, hicimos pruebas, correcciones y encontramos un pan que se parece más a los panes europeos, sudamericanos o estadounidenses. Un pan no industrial.</p>
<p>Así fue como adquirimos la afición de comer con buen pan. Prácticamente lo que le pusiéramos sabía delicioso.</p>
<p>&nbsp;<br />
<h3>De panaderos a sandwicheros</h3>
<p>Han pasado ya seis años de que abrimos la panadería y el panorama es hoy completamente diferente. Los panaderos artesanos eran muy pocos, y todavía más pocos los que hacías todo el proceso –y no sólo el final– a mano. En México el pan suele hacerse de forma industrial: mucha levadura, fermentos muy cortos, aditivos químicos, mucha fuerza mecánica. Nosotros quisimos desarrollar un concepto panadero distinto. Ese concepto llegó a convertirse en la Panartería.</p>
<p>La gente que llegaba a la panadería era a lo mejor la primera vez que se enfrentaba a un pan así, diferente. Muchos no tenían muy claro qué hacer con ese tipo de pan. Así fue como nos salimos de la panadería para hacer otro proyecto: un lugar que fuera un laboratorio de sándwiches: Drakos.</p>
<p>En Drakos nosotros hacemos panes especiales para distintos tipos de sándwiches. Y somos además un restaurante: le ofrecemos a nuestros comensales el ambiente ideal para disfrutar la comida que hacemos. Como laboratorio, vimos más allá del pan. Y como restaurante, dejamos de ofrecer sólo la comida a comenzar a pensar que la comida es un elemento importante, pero sólo uno más de la experiencia gastronómica, de una experiencia más compleja e integral.</p>
<p>&nbsp;<br />
<h3>La neurograstronomía</h3>
<p>Drakos es más un laboratorio que un restaurante. Nos interesa el funcionamiento del cerebro durante una comida. ¿Cómo se detonan ciertas sensaciones? ¿Qué elementos integran una experiencia gastronómica? ¿Cómo es que el cerebro crea los sabores? En una cuestión más biológica y neurológica. Eso nos interesa.</p>
<p>Aunque estamos lejos de hacer alta gastronomía, tenemos un interés en que la experiencia venga por muchos sentidos. El efecto, por ejemplo, de las grasas en la comida y cómo estas transportan el sabor, cómo los aceites levantan los sabores; los efectos de los ingredientes, de las texturas, las caramelizaciones. Y sumando, claro, un buen servicio.</p>
<p>Durante una comida, el cerebro percibe sensaciones que entran por la boca, los ojos, la nariz, las manos, los oídos. Eso es la neurogastronomía. Hacemos unas almendras caramelizadas y enchocolatadas. Son una absoluta locura. Claro, con un contenido calórico alto, pero increíbles. Si te pones una de nuestras almendras en la boca, sientes cómo se derrite el chocolate, llegas luego al caramelo y se sientes cómo se derrite también, luego llegas a la almendra y dices «¡qué es esto!». Es una experiencia diferente. Hay muchos niveles de lectura, los sentidos se interconectan de diferente manera en el cerebro. Esas experiencias son las que nos interesan.</p>
<p>&nbsp;<br />
<h3>Drakos: un laboratorio gastronómico</h3>
<p>La idea original de poner comida entre panes ha cambiado muchísimo con la inclusión de conocimiento que hemos ido adquiriendo poco a poco.</p>
<p>Ahora traemos el tema de la soda artesanal, todo un descubrimiento para nosotros. Así como hay una diferencia muy grande entre el pan industrial y el pan artesanal, existe una diferencia de categoría en los refrescos. Nuestra soda artesanal empezó siendo un capricho y ahora va muy bien: es un refresco sano, natural, local, de sabores diferentes, que marida bien con la comida, además es transportable, fácil de compartir, y nadie está haciendo refrescos así.</p>
<p>Nuestro negocio no necesariamente se quedará en el restaurante. Eso nos emociona porque el laboratorio nos sorprende todo el tiempo. Drakos es más bien un laboratorio gastronómico que casualmente, por ahora, sirve todo en pan.</p>
<p>Hacemos muchas pruebas y muchas fracasan. Desechamos como el 90% de las cosas que hacemos. El 90% lo probamos sólo nosotros y nuestro equipo, y quizá algún pobre conejillo de indias, pero hasta ahí queda. Muchas pruebas no pasan porque el precio al que tendríamos que vender el producto está totalmente disparado, comercialmente no tendrían ninguna viabilidad, o porque la complejidad de llegar a un producto es tal que hacerlo más de una vez es una locura. O simplemente porque lo que hicimos sabe horrible. Sí, nos pasa seguido.</p>
<p>Experimentamos con sodas, panes, sándwiches, postres, chocolates, salsas, mermeladas. A veces no sabemos lo que vamos a hacer, depende mucho de lo que encontramos en el mercado.</p>
<p>El restaurante es una fachada muy bonita y la gente puede venir y tener una buena experiencia, la sodas son una experiencia padre, pero nuestro futuro está ligado al desarrollo de experiencias gastronómicas diferentes.</p>
<p>&nbsp;<br />
<h3>Comer bien</h3>
<p>Comer bien significa emocionarte con la comida. Tiene que ver con la calidad de los ingredientes. A nosotros nos interesa saber de dónde vienen, cómo es el proceso que siguieron para llegar aquí. Tratamos de comprarle a proveedores locales porque con ellos sí podemos conocer sus procesos.</p>
<p>Es también un tema de calidad. Cuando la comida dura mucho tiempo, nos parece muy sospechoso. Nuestra comida no dura mucho tiempo: nuestro pan dura fresco dos, tres días máximo. Nuestra sodas no duran más de siete semanas en el refrigerador.</p>
<p>&nbsp;<br />
<h3>El futuro de Drakos</h3>
<p>Drakos quiere ser un pequeño oasis, un lugar donde la gente viene a disfrutar. Puesto así, no parece diferente que el 100% de los restaurantes del mundo, suena a lugar común y puede ser que lo sea. Sin embargo, el cómo lo entendemos diferente. Queremos poner a Querétaro en el mapa gastronómico del mundo, que se reconozca como un lugar de donde surgen ideas, propuestas, técnicas y productos únicos, diferenciados, locales, especiales, deliciosos, placenteros.</p>
<p>En estricto sentido, hemos buscado en este negocio, y en nuestras otras actividades profesionales, el goce estético, ese momento de comunión entre el publico y el espectador, donde el espectador no es pasivo, sino que participa activamente en el desarrollo de su experiencia.</p>
<p>Creemos que los queretanos nos merecemos un gran nivel gastronómico, incluso en las propuestas simples, fáciles de entender, como puede ser una sandwichería, pero que ésta cuando menos intente crear una experiencia particular, que envuelva los sentidos y que los use para llevar al comensal a otro nivel de disfrute.</p>
<p>Somos muy ingenuos y siempre estamos dando dos pasos para delante y medio para atrás. Dudamos de lo que hacemos, vamos cambiando con el entorno y con nuestros propios intereses. Tenemos mucha intuición y no nos da tanto miedo decirle a la gente las cosas que nos gustan. Queremos que la gente que pruebe algo de Drakos se emocione, vibre y que disfrute con nosotros.</p>
<p>Decir que todo esto surge de nosotros en por un lado pretencioso y por otro francamente falso. Dependemos del talento de todo el equipo que aquí participa, somos un lugar abierto a la colaboración, al comentario, a las aportaciones, en particular de Inés y Paula, que ademas de ser nuestras hijas son nuestros conejillos de indias, catadoras y probadoras, filtro de locuras y delicias.</p>
<p>Tratamos de divertirnos, interesarnos, compartir experiencias disfrutables y hacer de Drakos un negocio rentable.<br />
&nbsp;</p>
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		<title>Branko Pjanic</title>
		<link>http://sadabombon.com/branko-pjanic/</link>
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		<pubDate>Tue, 01 Apr 2014 16:21:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Mauricio Sánchez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 21]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[Branko Pjanic es enólogo. Nació en Bosnia (entonces Yugoslavia), donde vivió hasta el 2008. Conoció a una mexicana en Francia, se casaron y desde el 2012 vive acá, trabajando en proyectos independientes. Le preguntamos sobre el vino regional, bosnio y mexicano: &#160; En la Europa donde crecí, la mayoría de las familias hacen su vino. [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em>Branko Pjanic es enólogo. Nació en Bosnia (entonces Yugoslavia), donde vivió hasta el 2008. Conoció a una mexicana en Francia, se casaron y desde el 2012 vive acá, trabajando en proyectos independientes. Le preguntamos sobre el vino regional, bosnio y mexicano:</em><br />
&nbsp;<br />
En la Europa donde crecí, la mayoría de las familias hacen su vino. En mi casa teníamos un rancho de 10 hectáreas con varios cultivos, y siempre se produjo vino para consumo local. El vino también sirve mucho para socializar: parte de mi cultura de Europa del Este tiene que ver con el concepto del regalo, que en el Oeste se ha perdido bastante. Llegas a casa de alguien con vinos, salchichas, aguardiente –sobre todo cosas que tú haces. Es algo cultural.<br />
&nbsp;<br />
<h3>La enología</h3>
<p>Soy enólogo, aunque mi primera carrera fue Biología y Ecología. Cuando empecé quería especializarme en hongos, porque me gustan mucho. Quería hacer algo relacionado con ese tema pero que fuera más práctico, sobre todo que pudiera crear algo, porque en las ciencias, en general, lo que haces no es creación sino que estás tratando de descubrir algo. Sabía, a grandes rasgos, cómo hacer vino, porque mi papá, mi abuelo, todos lo hacían, y comencé a entusiasmarme con la idea. Encontré una beca de la Unión Europea que se ofrecía para atraer gente de afuera –en aquella época mi país todavía contaba como fuera de Europa– y me fui. Ahí te daban una visión muy europea sobre el vino. Atraían extranjeros para que Europa tuviera sus «embajadores de vino» en México, Chile, Argentina, China, India, Balcanes… En 2008 fuimos 24 personas de 15 de nacionalidades de todo el mundo.</p>
<p>Cada módulo era en un país diferente. Así que empezamos en Francia, donde aprendimos sobre conceptos generales de vino, terruño, mercadotecnia de vinos, sociología de vinos. Luego fuimos a España a aprender de viticultura, a Portugal a visitar bodegas, a Italia a aprender sobre enología. Duró casi tres años todo el curso, muy especializado en diferentes estilos de viticultura europea.</p>
<p>Conocí a quien es ahora mi esposa porque estudiaba conmigo, y coincidimos mucho en nuestros intereses de vinos. Nos conocimos el primer día de clases y desde el primer fin de semana estábamos juntos. Fue muy romántico. Ella estaba en la maestría por parte de México. Desarrollamos las mismas ideas de producir vinos más tradicionales, orgánicos, artesanales, <em>vigneron</em>. Todo el tiempo libre lo utilizábamos para probar vinos hechos con el estilo que nos gustaba.</p>
<p>Bueno, estudiamos, hicimos nuestra tesis y empezamos a trabajar. Ella primero estuvo en una bodega de vinos mientras yo trabajaba en Italia. De ahí nos fuimos a trabajar en Francia, en un <em>grand cru de Beaujolais</em>. Nos quedamos un tiempo allá y vimos que no funcionaba. Me quedé pensando: ¿esperaré 10 años para poder hacer mis vinos?, ¿cuándo podré desarrollar mis ideas? Y la verdad eso no me cuadró. Fue entonces que dijimos: ¿a dónde nos vamos? También éramos extranjeros, y la documentación no es fácil. Vamos a Bosnia o a México, pensamos, aunque Bosnia en ese entonces estaba muy mal económicamente.<br />
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<h3>El vino en el viejo mundo</h3>
<p>Nací en Europa y crecí con un concepto de vino bastante europeo. Luego pude profundizar sobre eso a través de los estudios, y me gustó mucho porque he podido probar casi todo lo que es interesante en Europa, hablando de regiones y denominaciones. También nos daban mucho tiempo libre, así que podías tomar el tren a un pueblito en Francia y pasar todo el día viendo cosas sobre el vino. Mi conclusión sobre este tema es que Europa es súper tradicional todavía. La manera como se trabaja, cómo la gente se acerca a todo lo del vino, desde la imagen, la parte cultural, la parte laboral, las técnicas de producción… es incluso un poco prepotente.<br />
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<p><img class="size-full wp-image-7427 aligncenter" alt="" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/p7070189.jpg"></p>
<address align="center"><em><span style="color: #B3B3B3;">Fotografía © Branko Pjanic / Natalia López Mota</span></em></address>
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Los mejores vinos se producen en Europa todavía, pero no tanto porque los enólogos de Europa sean mejores que los de acá sino por la tradición: obviamente todavía no es posible ganarle a la tradición porque un vino se hace en el viñedo, no en la bodega. Europa tiene una ventaja porque los viñedos están ahí desde hace mil, mil quinientos años: han aprendido de una manera bastante natural e intuitiva, poco a poco fueron distinguiendo las zonas y los lugares donde sí se dan muy buenos resultados.</p>
<p>Una vid tiene un ciclo de vida parecido a la vida humana: cuando nace no da nada, y luego, cuando es adolescente, da cosas muy confusas, como que la planta no sigue la idea. Al final del día es agricultura, y si eres buen agricultor –vinicultor en este caso– estás dirigiendo un camino. Es lo que haces con la poda, le explicas a la planta qué quieres de ella. Obviamente con otras prácticas como riego y abonos, pero con la poda, sobre todo, le estás diciendo: despiértate en este momento y dame tanta fruta. Y la planta, durante los años, se acostumbra a eso. Lo que haces ahora se refleja dentro de muchos años, es como acostumbrarse al estilo de un domador. Es una de las razones principales por las que las vides más viejas dan mejor fruta, porque están domadas.</p>
<p>Si quieres producir algo de una denominación tienes que seguir lo que marca esa denominación, si no estás fuera. En Europa tomaron esto de las denominaciones como un punto de referencia muy cerrado, porque debes plantar en donde te dicen, la variedad que te dicen. Prácticamente todo está regulado. Por otro lado es muy bueno: las denominaciones de origen sirven para que productores medianos puedan producir un vino decente y entrar al mercado. Pero los que quieren hacer algo diferente se quedan fuera.</p>
<p>Trabajé un tiempo en Borgoña y me di cuenta que si quieres trabajar y hacer algo debes seguir manuales. Y yo dije, sí, qué bueno que aprendí todo eso, entiendo lo que pasa, pero yo quiero ir a un país donde pueda desarrollar mis ideas y donde pueda trabajar desde cero en algo nuevo.<br />
&nbsp;<br />
<h3>El vino en Bosnia</h3>
<p>Antes de la Segunda Guerra Mundial, los Balcanes (Yugoslavia, Rumania, Grecia, Bulgaria y hasta Turquía) era el quinto productor mundial de vino. En Bosnia se producía muchísimo, con media hectárea, una hectárea, todo privado. No era un vino tan bueno, pero sí diverso. Bosnia tiene como diez variedades autóctonas. Luego llegó el socialismo y juntaron todos esos pequeños viñedos bajo una sola idea. La calidad del vino bajó muchísimo porque una de las ideas del régimen era producir para todos. Para eso se tuvieron que unir parcelas, tratarlas como si fueran lo mismo y bajar los costos, y pues hay que bajar la calidad del vino para que el costo disminuya. El socialismo formó parte de la producción.</p>
<p>Ahora en Bosnia hay unas 60 bodegas. El volumen de producción es como en México, más o menos. Plantamos nuestro primer proyecto en Bosnia: un viñedo chiquito en mis tierras, para producir en barrica, solamente para ver cómo se desarrollaba la uva. Compramos y plantamos algo de Chardonnay y Pinot Noir. Ya es su tercer año, así que ya tenemos producción, estamos súper contentos. Justo hace unos días, probamos nuestro primer vino de allá. Voy dos o tres veces por año, tratando de ir cuando hay algo qué hacer, y que no coincida con los viñedos de acá.<br />
&nbsp;<br />
<h3>El vino en el centro de México</h3>
<p>Cuando llegamos a México –mi esposa es del DF– no quisimos ir a Baja California porque se nos hizo muy lejos. Mi esposa había hecho su tesis acá, antes de irse, sobre vinos mexicanos, y tenía una idea de que pasaba algo en Querétaro. Mis primeras impresiones de aquí no fueron tantas porque vine sin conocer a nadie. Vi dos o tres bodegas chiquitas que hacen vinos para un público general, algo comerciales. Se me hizo raro, porque se sentía que el consumidor casi los había obligado a hacer vinos. Pero luego conocí más personas y vi que no toda la escena de Querétaro es así. </p>
<p>¿Lo que me atrajo para quedarme acá? Que sí hay diferencias, que sí hay un resultado particular, y eso es muy importante. El centro de México tiene una combinación de climas y suelos, sobre todo su relieve es súper particular. En este momento sólo hay otro lugar donde los vinos se producen a esta altitud: los altiplanos de los Andes. En el resto del mundo hablamos de una producción entre cero y 500-600 metros de altitud, que es como una barrera normal. Y aquí estamos a 2,000 metros. La tierra también es peculiar: cuando tiene más arcilla te da vinos más frescos, ácidos; la tierra con más grava te da vinos más profundos; la tierra con más arena te da vinos sobremadurados. En San Miguel de Allende, por ejemplo, tienen una combinación de arcilla pero con parte importante de piedras y de arena volcánica: eso le da una muy buena porosidad y un muy buen drenaje.<br />
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<p><img class="size-full wp-image-7427 aligncenter" alt="" src="http://sadabombon.com/wp-content/uploads/p5080079.jpg"></p>
<address align="center"><em><span style="color: #B3B3B3;">Fotografía © Branko Pjanic / Natalia López Mota</span></em></address>
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Aunque estamos prácticamente afuera de la franja del vino, podemos producir simplemente porque estamos muy alto, y la inmersión de temperaturas es muy importante porque crea un tipo de invierno que hace dormir a las plantas, porque la planta de vid necesita hibernar; aquí nunca pasaría eso si no estuviéramos a esta altitud: se quedaría despierta por siempre y obviamente eso generaría una producción muy fea. Aquí pasa un fenómeno que es la hibernación por sequía: la planta se va a dormir no sólo por el frío sino porque no hay agua; empieza a dormirse aunque el día es muy caliente. Si no fuera así, brotarían constantemente y tendrías, literalmente, una planta medio flor, medio fruta, medio seca.</p>
<p>Trabajé un tiempo en una bodega orgánica en San Miguel de Allende, Dos Búhos, que tiene un viñedo virgen, es decir, nunca ha recibido tratamientos sistemáticos, lo cual es precioso. En el mundo hay pocos, en México estoy seguro que son los únicos. Comparado con Francia, donde es normal tener unos 10 tratamientos al año, ellos hacen uno, dos máximo. Otra vez, por la tierra: porque es muy seco acá; aún con la lluvia la evaporación es tan alta que los hongos no se dan bien. Eso es muy bueno. Por otro lado, toda la fermentación que hacíamos ahí era natural, así que dependíamos de las levaduras que viven en el viñedo. ¿Qué son las levaduras? Son los hongos. Cuando alguien usa pesticidas, aparte de matar todos esos hongos que le hacen daño a la uva también están matando levaduras. Evidentemente, si tienes un vino natural, hecho con fermentación natural, que está hecho por 15 o 20 levaduras diferentes –comparado con un vino de una sola levadura–, la complejidad es mucho más grande, porque cada levadura te aporta un aroma.</p>
<p>La calidad no es relativa, pero la percepción de la calidad sí. Acostumbras a la gente. Yo creo que una de las cosas más importantes en este momento es educar sobre el vino en relación a lo que es local, qué es lo característico de esta zona, de qué hay que tener orgullo, qué no es tan bueno pero se puede mejorar.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Vivir en México</h3>
<p>En la maestría convivimos por tres años con 15 nacionalidades de todo el mundo. Si aguanté a mis amigos extranjeros hablando en francés y traduciendo su examen al profesor, pensé: pues ya puedo hacer todo –hablando de choques culturales. Por otro lado, Europa todavía es muy miserable para los extranjeros. Y ser extranjero en México es mucho más fácil. (Aquí más bien la discriminación es entre mexicanos.) Queríamos vivir en un lugar donde al menos alguno de nosotros se sintiera 100% cómodo. La decisión de venirnos fue bastante natural.</p>
<p>En general, creo que un europeo promedio tiene muchos prejuicios sobre México. Todo esto de fiesta, tequila, desierto. Sabes que México es grande y que hay un poco de todo, pero no me imaginé qué tan diverso era hasta que llegué acá. Lo que sí me conquistó es la comida, eso sí me gusta muchísimo. Trabajar como extranjero no es ni tan fácil ni tan difícil. No es que encuentres trabajo en cada rincón pero es bueno. Sí se pueden conseguir cosas, aunque lo del vino es un círculo cerrado, muy complicado, como de compadres.</p>
<p>A mi familia no le gusta tanto que yo esté acá. Todavía no me han visitado, pero yo creo que este año vienen. Obviamente, desde que vivo acá han cambiado mucho su perspectiva. Al principio pensaban que este lugar –sobre todo porque hay muy malas noticias de México en el extranjero– era un Wild West.</p>
<p>Lo que no esperaba es que hubiera tanta similitud entre Bosnia y México. Cuando llegué al DF pensaba que no habría nadie de mi país acá, y me di cuenta que hay muchísima gente. Ya tengo un círculo como de cien personas con las que me estoy viendo, y todos están casados con mexicanos o mexicanas. Nosotros somos bastante abiertos, como ustedes, nos gustan mucho los chistes y la fiesta. Tampoco tenemos la cultura de trabajo, trabajo, trabajo. Como que es más la vida familiar, fiestas, tiempo libre. Bueno, eso ya está cambiando desafortunadamente, aquí y allá.<br />
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<hr />
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<address><span style="color: #808080;"><em>Actualmente Branko Pjanic es consultor en el desarrollo de nuevos proyectos de vitivinicultura en el centro de México. También imparte cursos sobre vinos y producción orgánica. Contáctalo en <a href="mailto:brankopjanic@gmail.com " target="_blank"><span style="color: #808080;">pjanic@gmail.com</span></a> y en <a href="https://twitter.com/BPjanic" target="_blank"><span style="color: #808080;">twitter.com/BPjanic.</span></a></em></address>
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		<title>Nueve Arte Urbano</title>
		<link>http://sadabombon.com/nueve-arte-urbano/</link>
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		<pubDate>Mon, 24 Feb 2014 20:05:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[La redacción]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Artes]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>
		<category><![CDATA[Vida urbana]]></category>

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		<description><![CDATA[En nuestra más reciente edición publicamos un artículo con los diez murales urbanos más representativos de Querétaro. Tres de ellos fueron producidos por Nueve Arte Urbano, un grupo de activistas que crea vínculos sociales a través del arte callejero. Para entender mejor los alcances y los propósitos detrás de un graffiti o un mural urbano, [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="padding-left: 30px;"><span style="color: #999999;"><em>En nuestra más reciente edición publicamos un artículo con <a href="http://sadabombon.com/murales_urbanos/"><span style="color: #999999;">los diez murales urbanos más representativos de Querétaro</span></a>. Tres de ellos fueron producidos por </em><a href="http://nuevearteurbano.com/" target="_blank"><span style="color: #999999;">Nueve Arte Urbano</span></a><em>, un grupo de activistas que crea vínculos sociales a través del arte callejero. Para entender mejor los alcances y los propósitos detrás de un graffiti o un mural urbano, entrevistamos a las nueve personas que conforman </em>Nueve Arte Urbano<em>. Aquí sus respuestas:</em></span></p>
<p>&nbsp;<br />
<em>Nueve</em> es un movimiento de arte urbano que incentiva la participación ciudadana hacia la apropiación de los espacios y las tradiciones públicas. Surge de la empresa Incusa y está patrocinado por pinturas Osel.</p>
<p>En <em>Nueve</em> nos dedicamos a crear un diálogo urbano entre polos opuestos: entre graffiteros y autoridades, entre conservadores y muralistas de arte urbano, entre la familia con su hogar y el graffitero que les <em>taggea</em> su casa en la noche. Es esta alquimia social de juntar distintas personas y crear algo bello a partir del diálogo que salga entre ellos. El resultado es algo que impregna y demuestra <a href="http://sadabombon.com/remolacha-roncopollo/">la esencia de las personas que viven detrás de muros</a>.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Encontrar la maravilla dentro de lo cotidiano</h3>
<p>Para nosotros el arte urbano es una especie de arte contemporáneo, algo que está creciendo y desarrollándose en este momento. Es el resultado de todo lo que sucede en una urbe y se expresa en las calles. Ya no se necesita a una galería o a un museo para exponer un trabajo. Los artistas están ya tomando las calles y teniendo más difusión de su trabajo.</p>
<p>El arte urbano no solamente es graffiti o no solamente es <em>skate art</em>, tiene un montón de formas para desarrollarse: hay circo, instalaciones, <em>wet face</em>, fotografía, video… hay un montón de expresiones urbanas. Nosotros nos estamos enfocando en el muralismo porque son los medios que tenemos a la mano. Incusa, que son los distribuidores de las pinturas Osel, están patrocinando todo este movimiento. Gracias a Incusa podemos desarrollar este proyecto, y gracias a Osel nos enfocamos en el muralismo.</p>
<p>Con el muralismo sacamos más cosas además de murales: talleres, documentación, festivales, activaciones para que la gente salga y conozca el arte urbano. El sueño de <em>Nueve</em> es encontrar la maravilla dentro de lo cotidiano: caminar por las calles y ver que la gente que conoces de repente ya expresó su vida en un mural, o ver que la gente que conoces está haciendo <a href="http://sadabombon.com/kaprow/">un performance</a>, o ver que tus amigos están en un taller para ver si hacen <a href="http://sadabombon.com/permacultura-urbana-estilos-de-vida-sustentables-y-perdurables-en-las-ciudades-del-bajio/">un huerto urbano</a> o hacen una intervención urbana o hacen algo. Impulsar <a href="http://sadabombon.com/vecinos-extincion/">la participación urbana entre vecinos</a>, ese es el motivo o la razón por la que hacemos esto.</p>
<p>En las urbes vivimos muy sistematizados, viviendo día a día la selva de asfalto: de la casa a la chamba y de la chamba a la casa. Querétaro está creciendo, ya no es tan fácil desplazarte, cada día pasas más tiempo en el auto. En ese auto pasan muchísimas cosas, y si puedes percibir arte a tu alrededor y romper así con la cotidianidad, pues está excelente. Por eso decimos eso de encontrar la maravilla dentro de lo cotidiano.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Arte urbano: museos callejeros</h3>
<p>Hay muchas categorías de arte urbano. A uno le puede significar Diego Rivera y a otro le puede significar el <em>tagg</em> que le aventaron ayer en la noche en la fachada de su casa. Esa ambigüedad es muy grande, causa mucho conflicto. Nosotros buscamos siempre incluir a todos. Porque no sólo hacemos graffiti ni sólo hacemos murales ni sólo hacemos <em>facetings</em>. Queremos participar en todos los rangos del arte urbano.</p>
<p>El concepto de museo callejero conjuga (y conjuega) con dos palabras que podrían ser opuestas: «museo», que es ampliamente aceptado en el mundo artístico, y «callejero», que inclusive tiene un carácter despectivo. Al juntar esas dos palabras, «museo callejero», se crea algo atractivo, algo que podemos representar con este proyecto.</p>
<p>Hacer algo en la calle es hacer arte efímero. Se lo das a la gente y la gente decide qué hacer con eso. No podemos decir «es nuestro, no lo toques», porque está fuera, es público. Justo de eso se trata nuestro trabajo: de <a href="http://vimeo.com/86941390" target="_blank">manejar estos diálogos urbanos</a>.</p>
<p>Por un lado tenemos, por ejemplo, un mural que llega a la Zona Maco –el de Miguel Valiñas que se expuso en el stand de la galería Casa Gutiérrez Nájera–, y al mismo tiempo tenemos otro mural que está dialogando con los graffiteros del barrio de La Cruz –el mural de Cyrielle Tremblay que fue graffiteado y luego restaurado. En <em>Nueve</em> creamos plataformas para artistas jóvenes y tratamos también de crear puentes para que distintas personas sientan empatía por el otro. Que los graffiteros se den cuenta que usar el pincel no es tan fácil como ellos creen, y que los muralistas sepan que no es tan sencillo hacer un graffiti.</p>
<p>Nos han dicho que estamos haciendo de Querétaro Ciudad Neza. Creemos que no, que esto es arte. Con los murales estamos de alguna forma contando la historia de la ciudad. Con el muralismo urbano tratamos de facilitar una conversación gigante en Querétaro. Tratamos de incluir todas las opiniones y tratamos de darle un espacio a todos.</p>
<p>El arte es un lenguaje. En <em>Nueve</em> buscamos personas que puedan narrar las historias que suceden en distintos espacios. Cada vez que alguien pasa por un lugar y ve un mural, está leyendo una historia particular. Ese lenguaje sensibiliza. Y después de unos años puede unir. Se vuelven nichos o se convierten en hitos. Por ejemplo, personas que dicen: «sabes qué, nos vemos en la esquina donde está el mural de Quetzalcóatl». Ahí es cuando los espacios empiezan a ser personajes. Es justo lo que decíamos de lo cotidiano: empiezas a ver que existe arte en espacios públicos y luego los empiezas a relacionar.</p>
<p>A veces nos lo dicen: los murales reactivan ciertas áreas y las personas se reconocen en ellos, pues son invitadas a participar en la creación del mural. Es un trabajo artístico y social. Colectivo.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Los murales urbanos crean vínculos sociales</h3>
<p>Tenemos muy claro que tenemos un proyecto incluyente. Vemos al arte como una esperanza de cambio. Nos interesa llegar a todas las partes donde se pueda llegar, desde un muro en un vecindario hasta una galería o un foro de arte contemporáneo.</p>
<p>Uno de los objetivos principales de <em>Nueve</em> es crear vínculos sociales. Impulsar empatía entre todas las distintas personas que viven en la urbe. O en aquellas que chocan mucho. Crear convivencia y provocar reacciones. Y crear algo más a partir de esas reacciones.</p>
<p>Hay conflictos muy interesantes. En Hércules, por ejemplo, un artista cuyo número favorito es el 11 llegó a dos casas que estaban peleadas porque ambas compartían el número 11. Las familias estaban peleadísimas por un número. Llegamos con un artista urbano e hicimos un mural junto con ellos. Juntamos las dos fachadas en un mismo mural. Los temas de una familia se expresaban en el muro de la otra familia. Y pintamos un 11 muy grande en un submarino amarillo que pidieron. Ya los dos tienen su mural 11. No arreglamos la situación, con un mural no hicimos que ahora se quieran un buen, pero por lo menos ya se hablan. Sus casas están unidas por un mismo mural, ya sienten una conexión. Con el arte sí barres un poquito los problemas. El arte sensibiliza.</p>
<p>Cuando la gente se reconoce en un mural, también reconoce la problemática de su entorno y puede por consecuencia buscar soluciones. Son las cosas que crecen alrededor de un mural o un graffiti.<br />
&nbsp;<br />
<h3>¿Qué muro o colonia intervenir?</h3>
<p>Escogemos los espacios donde hay movida de graffiti o arte urbano, donde está ya ese lenguaje. Así determinamos ciertos sectores o colonias. Hércules, por ejemplo, que además tiene mucha historia y tradiciones bastante sólidas.</p>
<p>También nos fijamos en la densidad, la demografía y otros aspectos urbanos de una u otra colonia. A veces encontramos mucha población, pero muy pocos espacios para intervenir a nivel mural. Entonces, en esos casos, requerimos de la ayuda de los colonos.</p>
<p>Nos queremos mover a todas esas partes donde se pueda encontrar lugares donde incentivar, porque el arte urbano incentiva los lugares, cambia el flujo de la gente; las personas prefieren pasar por donde hay un mural, y al pasar por ahí se incentiva el lugar. Se transforma.</p>
<p>Con los urbanistas con los que trabajamos vemos por dónde pasa la gente, cómo se mueven las personas, vemos indicadores que nos pueden ayudar para ver dónde se pueden ver más los murales. Los urbanistas son como nuestros curadores en este museo de arte callejero.</p>
<p>Queremos invitar a todos a participar en <em>Nueve Arte Urbano</em>: ¿dónde ven posibilidades de hacer un mural? Queremos ser súper inclusivos. Nosotros no venimos a enseñarle nada a nadie. Queremos que la gente nos diga qué es lo que piensa y tratar de facilitar todo lo que los queretanos quieren.</p>
<p>&nbsp;</p>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<address>Nueve Arte Urbano<em> está conformado por Berenice Barrandey, David Bravo, Eduardo Medina, Pedro Ramírez, Edy, Cheto y tres urbanistas de la agencia Nuuk: Gemma Sánchez, Laura Rodríguez y Fernando Tovar. Es un grupo que forma parte de <a href="http://www.incusa.com.mx/" target="_blank"><span style="color: #888;">Incusa</span></a>, la empresa que distribuye en Querétaro las pinturas Osel.</em></address>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Ediciones Acapulco</title>
		<link>http://sadabombon.com/acapulco/</link>
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		<pubDate>Sat, 01 Feb 2014 17:35:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Jacobo Zanella]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 20]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[Ediciones Acapulco es una pequeña casa editorial independiente en la calle Acapulco de la Colonia Roma, en el DF. Hacen libros artesanales e íntimos, con un repertorio inesperado. Entrevistamos a su directora, Selva Hernández. Esto es lo que nos contó: &#160; Hacer una revista o hacer libros o cualquier proceso de edición —incluso acomodar los [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="padding-left: 30px;"><span style="color: #999999;"><em>Ediciones Acapulco es una pequeña casa editorial independiente en la calle Acapulco de la Colonia Roma, en el DF. Hacen libros artesanales e íntimos, con un repertorio inesperado.</em></span></p>
<p style="padding-left: 30px;"><span style="color: #999999;"><em>Entrevistamos a su directora, <span style="color: #ff0000;">Selva Hernández</span>. Esto es lo que nos contó:</em></span></p>
<p>&nbsp;<br />
Hacer una revista o hacer libros o cualquier proceso de edición —incluso acomodar los cuadros de tu casa— es elegir, ordenar, tomar decisiones: qué entra, qué sale, qué va primero, cuáles son los ritmos de lectura que queremos.</p>
<p>La editorial funciona igualito que en la Edad Media: está el editor que dirige, el escritor, el que copia los textos, el que los ilumina, el que hace los márgenes, el que barre el taller, el que prende la chimenea. Aquí en Acapulco digo siempre algo que funciona muy bien con mis alumnos y con mi familia: somos un sistema, y la falla de uno es la falla de todos, así como el acierto de uno también es el acierto de todos.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>El editor</h3>
<p>Cuando ves todas las propuestas editoriales que hay, todas las convocatorias, te das cuenta que todos los editores existimos un poco por el apoyo que da el Estado a las publicaciones, porque en México nadie compra libros, nadie compra revistas, nadie lee, es una realidad. Creo que los editores somos un poco necios, que hacemos esto porque no queremos hacer otra cosa, nos aferramos, estamos un poco en el camino equivocado pero correcto al mismo tiempo.</p>
<p>Detrás de cada libro hay una decisión que toma una persona, un editor, que tiene sus propios criterios, y cuando lees que a grandes <em>best sellers</em> los rechazaron las mejores editoriales te das cuenta de que hay una persona que toma decisiones de acuerdo a lo que le dicta la empresa, porque las grandes editoriales tienen que reportar números (aunque las pequeñas deberíamos de tener ese compromiso), pues «o vendes tantos ejemplares o consigo un editor que venda más», pero siempre está el que toma la decisión –por gustos, experiencias y criterios personales.</p>
<p>En mi editorial —como creo que sucede en muchas otras— cada año nos preguntamos si vale la pena seguir un año más o poner mejor un restaurante o vender ensaladas orgánicas. Es muy difícil plantear decisiones porque el mercado es muy volátil y el negocio no es nunca negocio —hay que partir del principio que nunca va a ser un negocio, y finalmente vivimos en un mundo en el que hay que pagar muchas cosas. Entonces, a nivel editorial, hay decisiones que le convienen a la editorial a costa de los intereses del editor, que es lo que estoy viviendo yo, porque tengo ese vicio de hacer libros, que tengo ahora que reprimir, según mis terapeutas; así como «deja de comer chocolate», «deja de hacer libros», porque está teniendo una repercusión en mi economía, y estoy generando un <em>stock</em> que —a pesar de que vendemos bien— hay que tomar en cuenta en la planeación para que esto no se vaya a pique en dos años.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>El lector y la lectura</h3>
<p>Al editar un libro hay que asumir el papel del lector siempre: cómo lo va a leer una persona que no conoce el tema. Hay que ponerse en los pies del lector y sentir las oleadas a las que se va a enfrentar a través de la lectura. Es también concebir cada página no como un lugar en el que caben textos e imágenes sino como un diseño en el que todo dice, desde el color de fondo, las plecas, la tipografía, los papeles, la encuadernación; cómo recibo el objeto, cómo lo sopeso con las manos, cómo lo abro y lo hojeo antes de entrar en la lectura.</p>
<p>Para diseñar un libro y su portada hay que leer todo el libro primero. Yo comencé haciendo diseño editorial desde antes de terminar la carrera. Ahora que doy clases, con mis alumnos, la parte de leer y entender el texto es fundamental: no se puede ser un buen diseñador editorial si no se es un buen lector.</p>
<p>Hay algo que dice Ulises Carrión: que un texto no hace el libro, que un buen texto no hace un buen libro –diciéndolo con mis palabras, claro. Un libro no está hecho sólo por textos e imágenes, que es lo que vemos; un libro es una cosa muy integrada, desde el momento en que lo sientes, pasas las páginas, ves los colores&#8230; Y, en el proceso de diseño, la parte que más me gusta es estar sintiendo la transformación del texto: leer, releer, probar la tipografía, el espacio entre renglones, la puesta en página. Creo que ese proceso de diseño también se percibe cuando lo lees. Y los poetas lo saben: la forma transforma al texto. Hay un experimento de un alumno del MIT que manda sus ensayos en Comic Sans, en Arial y en Times New Roman, y en los de Times saca A, en los de Arial, B, y en los de Comic Sans, C. Y es mucho más evidente en un libro porque hay más factores que interactúan con el lector, como la encuadernación, etcétera.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Los libros de Acapulco</h3>
<p>Tengo una definición que he desarrollado con los años: un libro es un objeto perfecto. Hay ideas del libro de artista, del libro objeto, del libro de editorial independiente –no sé cuántas categorías le ponen al libro–, pero un libro&#8230; ¡es un libro! Es un objeto preciso, una cosa muy definida. La Wikipedia dice que antes de 48 páginas no es un libro, después sí; yo tengo libros de 32.</p>
<p>El libro a veces está rodeado de tanto misticismo&#8230; toda esta cosa del misterio, toda la gente de libros es gente buena, no hay libro malo&#8230; y realmente es algo que no es misterioso ni místico –a pesar de que, hasta hace unas décadas, el libro contuvo el conocimiento de toda la humanidad.</p>
<p>Yo tenía un despacho de diseño que se llamaba Galera, y pensé que teníamos ya muchos años diseñando libros para varias editoriales, museos e instituciones, y se me ocurrió entonces que era buena idea hacer nuestros propios libros. Así saqué los dos primeros, <em>Doce a doce</em>, de Pedro Poitevin y <em>Hechos diversos</em>, de Mónica Nepote. Cuando fue la presentación de los libros, dije: ya llegó el momento, esta experiencia salió tan bien que sí podemos pensar en un sello para hacer libros.</p>
<p>Mi idea de hacer libros era más como un negocio que una editorial; que llegaran los autores, me pagaran y yo hiciera su libro –de hecho así funcionamos mucho todavía. Pero después empezaron, como siempre, a llegar los gustos y las ganas de hacer otro tipo de libros y otro tipo de cosas. La presentación de esos dos primeros libros fue en mayo de 2011. Me tardé casi un año en publicar el siguiente libro, que fue <em>Siempre te amaré</em>, de Alejandro Magallanes. Fue un año de experimentar, de plantear, de sentar las bases y comenzar a hacer muchos números –porque tampoco quería que todo mi trabajo se fuera por amor al arte, o una labor quijotesca; no quería que fuera algo iluso, y sí quería que fuera un modo de vida, que no he logrado todavía.</p>
<p>A mí me fascinaba leer blogs, sobre todo la interacción que podía tener el lector con el autor, decirle: «mira, me encontré tal dato de tal lugar». Entonces el mismo autor cambia el texto, diciendo: «agrego el dato que fulanito me dio sobre este tema». Esta forma que tienen los blogs de estarse transformando –a diferencia de textos en libros, que nadie los mueve–, esta cosa viva con los lectores: yo pensaba que eso era una virtud. Pensaba, con nuestros libros, hacer una mezcla entre la lectura virtual y el objeto, contrastándolo mucho, diciendo: hay esta posibilidad de tener y transformar los textos e interactuar con el autor, ¿cómo interactuamos con el objeto y hacemos con él algo valioso que valga la pena comprar aunque ya lo haya leído en internet? Esta comunión entre la lectura virtual y la lectura en papel era la premisa: estuve pensando mucho en eso y en la fórmula para que el porcentaje del 60% que se quedan entre librería y distribuidor mejor se aprovechara para la calidad del producto y pudiera hacerse venta directa. En 2012 y 2013 encontramos la fórmula, sí funcionó, empezamos a hacer libros, la gente nos empezó a conocer, querían hacer sus libros con nosotros, un libro tras otro. Mi terapeuta dice que exploté después de mucha implosión.</p>
<p>En Acapulco publicamos autores que nadie conoce, hacemos libros que pueden ser muy chocantes, nuestros <em>best sellers</em> son de 400 ejemplares. Ni siquiera es nuestra intención generar un catálogo mucho más pensando hacia el mercado de libros en México. Me encanta hacer un libro de alguien que nunca ha hecho un libro, una exposición, nada –y a quien nadie le haría un libro–, y que se divierte dibujando a sus perros.</p>
<p>Hicimos el balance del año pasado y nos dimos cuenta que nuestros libros se han vendido súper bien, que no está tan mal. Siempre digo: ay, no vendemos nada, qué sufrir. Pero la mayoría de nuestros libros ya se agotaron, o tenemos libros que, antes de salir, ya vendieron 150 ejemplares, que es muchísimo.</p>
<p>Ahora somos seis personas en Acapulco, y es mi equipo ideal; ya estamos muy divididos con las funciones. El año pasado hicimos 22 libros.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>Productos culturales</h3>
<p>Las cosas pasan porque hay estos impulsos imposibles de contener, o sea, sucede <em>Sada y el bombón</em> porque no podía pasar otra cosa; lo mismo aquí en Acapulco, porque hay personas que tienen estas ganas de hacer cosas. A mí lo que más me gusta de <em>Sada y el bombón</em> es que se ve una región como no pensabas que era –viéndolo desde el DF dices: ay, que increíble vida hay en Querétaro. Se ve esta vida que existe en todas partes, y las redes sociales como el Twitter han ayudado mucho a eso.</p>
<p>Creo que cada región de México tiene sus cosas admirables, sus peculiaridades, y hay gente siempre en todas partes que está haciendo cosas de un modo u otro, y se aferran a sus lugares, que me parece algo valiosísimo, y que deciden no mudarse al DF, porque ese es un camino, digamos, relativamente fácil, y deciden hacer cosas desde su lugar.</p>
<p>Está el caso notable de la editorial Almadía, que está en Oaxaca, y va bastante bien. Almadía es increíble, creo que es un gran ejemplo para todas las editoriales de México y del mundo, todos nos preguntamos cómo le hacen. Su editor, Memo Quijas, es una de las personas más inteligentes que conozco. Es una persona súper atenta a lo que hay que hacer, y hace lo que hay que hacer. Tiene una mentalidad empresarial.</p>
<p>Creo que hay más gente a la que le gusta hacer que a la que le gusta consumir productos culturales. Creo que nunca hay necesidad real de ellos –no a nivel masivo. Nadie dice: ay, yo quiero que haya unos juegos florales de poesía. Son cosas que surgen por las personas, muchas veces a través de las instituciones que tienen el financiamiento, y la gente lo ve y se sorprende. Me fascina ir a los festivales de poesía que hacen en voz alta: de repente están ahí 300 personas escuchando a un portugués hablando en portugués, y piensas: quién estará entendiendo esto. Pero es muy bonito, y todos están con la piel erizada y se dan cuenta que es algo muy emocionante y lo quieren volver a vivir; lo mismo pasa cuando sale una revista. O ves la poesía que se hace en el Norte, por ejemplo, la poesía joven, y dices: esto está increíble, de dónde sacaron tanta vida, tanto mundo, tanta idea.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h3>La explicación del oficio editorial</h3>
<p>Mi familia tiene muchas librerías de viejo en el centro. Yo era la típica niña que recibía primeras ediciones en vez de muñecos. Y sufría. Empecé a trabajar vendiendo libros a los doce años. Hubo una época en que íbamos a La Lagunilla y a mí me ponían mi puesto con los libros más baratos, y mis tíos me decían: ¡grita! –yo era una niña–, y gritaba: ¡de a diez, de a veinte! Me daba mucha vergüenza.</p>
<p>Mi tío Mercurio dice que compra mil libros al día, y tengo otro tío que dice que cada libro que vende pasa cuatro veces por sus manos; él tiene diez librerías.</p>
<p>&nbsp;</p>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<address><em>Selva Hernández fundó la Asociación Mexicana de Ex Libris en el año 2000, y desde entonces la preside. Actualmente es profesora en Centro y directora de Ediciones Acapulco • Ediciones Acapulco, Acapulco 13-7, Roma Norte, México DF • (55) 5271 6265 • <a href="http://edicionesacapulco.mx/" target="_blank"><span style="color: #808080;">www.edicionesacapulco.mx</span></a></em></address>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Casa Gutiérrez Nájera</title>
		<link>http://sadabombon.com/casa-gutierrez-najera/</link>
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		<pubDate>Thu, 12 Dec 2013 23:59:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Mauricio Sánchez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 19]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[Casa Gutiérrez Nájera (CGN) es un espacio dedicado a la difusión del diseño en todas sus disciplinas. Su objetivo es contar con un espacio en el centro del país que funcione como vínculo entre distintos lugares dedicados al diseño en México y el extranjero. Entrevistamos a su director: Carlos Torre. Aquí sus respuestas: &#160; La [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="padding-left: 30px;"><span style="color: #999999;"><em>Casa Gutiérrez Nájera (CGN) es un espacio dedicado a la difusión del diseño en todas sus disciplinas. Su objetivo es contar con un espacio en el centro del país que funcione como vínculo entre distintos lugares dedicados al diseño en México y el extranjero.</em></span></p>
<p style="padding-left: 30px;"><span style="color: #999999;"><em>Entrevistamos a su director: <span style="color: #ff0000;">Carlos Torre</span>. Aquí sus respuestas:</em></span></p>
<p>&nbsp;<br />
La idea de CGN viene de una necesidad personal, una necesidad por compartir. Desde hace más de 15 años está efervesciendo el diseño de una manera u otra, y empecé a hacer ciertas reflexiones a partir de la Galería Mexicana de Diseño, un parteaguas en México, fundada por Carmen Cordera en 1990, en Polanco: un esfuerzo muy grande, con resultados culturales muy interesantes, y también un ejercicio único en un país enorme. Por otro lado, cuando sales un poco de tu contexto y vas a otras ciudades, te das cuenta de que existen empresas culturales de diseño que no sólo son sustentables, sino exitosas.</p>
<p>El objetivo de CGN es generar contenidos a través de lo que está sucediendo en el diseño dentro y fuera de México. Si empezamos a mostrar nuestro trabajo no sólo a los diseñadores, creo que podemos comenzar a crear conciencia. Es como el vino: hay que conocer lo que hay detrás de la profesión para entender por qué cuesta lo que cuesta.</p>
<p>Una vez aterrizada la idea, decidimos formar un Consejo, porque no queríamos que fuera un proyecto personal sino profesional. Reunimos personas con intereses similares: la idea era compartir y construir el proyecto con quienes ya tuvieran cierto camino andado. Se formó con diez personas, unos que tienen mucho tiempo luchando por la difusión del diseño y nosotros que llevábamos poco.</p>
<p>Cuando abrimos, éramos la segunda galería de diseño en México. Tal vez por ser un espacio único hemos recibido mucha atención desde el principio, tanto de los medios como de los diseñadores: nos contactan para saber qué estamos haciendo y cómo pueden participar. Acabamos de cumplir dos años y hemos logrado lo que nos hemos propuesto, por lo que las expectativas ahora son mayores.</p>
<p>Además de ser de los primeros proyectos de su tipo en México, CGN no está centralizada: eso hace que el foco se dirija hacia nosotros. Tenemos publicaciones en los mejores medios especializados –y no especializados. Es algo irónico que el interés venga de otros lados y no de aquí: nos desistimos, pero es mucho más difícil que nos publique un medio local que un medio nacional, incluso internacional.</p>
<p>Las galerías son los intermediarios que comercializan a los artistas y su trabajo. CGN es más que una galería, tenemos muchas más actividades: exposiciones, talleres, ciclos de proyecciones, convocatorias y participación en ferias. Somos un espacio cultural dedicado a la difusión del diseño y creemos en la trascendencia: esperamos que en un largo plazo podamos generar un complejo cultural en donde pasen todas estas cosas.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Las exposiciones</h3>
<p>Para generar una exposición nueva para CGN tratamos de buscar que el contenido sea honesto y que sea para todos, no sólo para los diseñadores. Si generamos exposiciones con un diálogo filosófico y reflexiones complejas, acotamos más a los visitantes, y lo que estamos tratando es de hacerla accesible a cualquier persona de cualquier profesión que pueda disfrutar los contenidos.</p>
<p>Tenemos un programa de cuatro exposiciones al año, que van del diseño industrial a la arquitectura y al coleccionismo –buscamos colecciones públicas o privadas para entender un poco lo que significa ser coleccionista de diseño. Los museos en México apenas están comenzando a abrir sus puertas al diseño. CGN significa tener otro espacio pequeño que pueda mostrar estos temas.</p>
<p>También hacemos una invitación –principalmente en el centro del país y en el DF– para diseñar un objeto utilitario. Con los resultados creamos la última exposición del año, y la idea es llevar una selección de estos objetos a ferias de diseño nacionales e internacionales, exponerlos y que se puedan adquirir. El año que viene será nuestro tercer año participando en Zona Maco, por ejemplo.</p>
<p>En estas convocatorias buscamos diseños nuevos y objetos inéditos, que tengan tanto procesos artesanales como industriales, con calidad para ferias internacionales. Con los objetos diseñados a través de CGN nos hemos dado cuenta de que los procesos de producción en México son complejos.</p>
<p>Las inauguraciones en CGN son siempre una sorpresa: ¿qué hace un espacio de diseño así en una ciudad como Querétaro? Y yo me pregunto: ¿qué hace uno de los museos de diseño más importantes del mundo en un pueblito llamado Weil am Rhein, a 20 minutos de Basilea? Para nosotros es una satisfacción que los visitantes tengan expectativas y que CGN pueda superarlas con las exposiciones.<br />
&nbsp;<br />
<h3>Los diseñadores y el diseño</h3>
<p>Los diseñadores tienen que tener varias actividades y tienen que hacer de todo. Son privilegiados los que tienen un estudio en donde sólo conceptualizan, tienen metodologías, hacen prototipos y alguien más los fabrica; esto en México no pasa.</p>
<p>Hay ejemplos de diseñadores muy conocidos que para llegar a un producto final tuvieron que pasar por prototipo 1, 2, 3, 4, 4a, 4b, 4c, 5, 6, 7, 7a… Pero luego está el diseñador que hace su prototipo, no le gustan las críticas y ya quiere que aparezca en la portada del medio más importante.</p>
<p>En México, la columna vertebral del diseño es la fusión de procesos industriales con procesos hechos a mano. Pasar de grandes ideas de diseño a objetos finales con estándares de calidad es el reto. Nuestro problema no tiene nada que ver con ser creativos o tener ingenio: el problema es hacer bien las cosas, tomarlas en serio, terminar lo que inicias y saber escuchar la crítica.</p>
<p>Todas las piezas que exponemos tienen que interactuar con el visitante. El arte es una forma de expresión, pero el diseño, además de ser una forma de expresión, debe tener la parte funcional intrínseca en las piezas. Si no hay función, no hay diseño.<br />
&nbsp;<br />
<h3>La casa</h3>
<p>Para CGN buscábamos un espacio que representara las raíces de donde vivimos, y que nosotros, a través de contenidos, le fuéramos dando esta parte de actualidad.</p>
<p>Afortunadamente encontramos este espacio que por muchos años había sido la cantina de Don Amado. Los propietarios no tenían ningún interés en que siguiera siendo cantina y nos invitaron a restaurarlo. Cuando presentamos el proyecto como espacio cultural, al dueño le cayó como anillo al dedo.</p>
<p>En la arquitectura de los siglos 17, 18 y 19 en Querétaro, es impecable el manejo de la escala, de la luz natural… realmente lo único que hicimos fue limpiar. La casa ha sido muy noble con nosotros.<br />
&nbsp;<br />
<h3>El porvenir</h3>
<p>Me gusta que, de una u otra manera, CGN se ha apropiado de una región –no sólo de Querétaro. Esto se ha dado, creo, porque hay una necesidad, no tanto porque nosotros lo hayamos pensado o planeado así.</p>
<p>El futuro pinta muy bien: tenemos muchas actividades y estamos impulsando mucho el tema de la itinerancia. Esto será muy importante para nosotros, que las exposiciones de CGN comiencen a aparecer en otras ciudades a partir de 2014.</p>
<p>&nbsp;</p>
<hr size="1" noshade="noshade">
<address><em>Carlos Torre es arquitecto. Restauró y diseñó del restaurante 5dMayo Experimental. Actualmente es Director Creativo de Espacios y miembro del Consejo de CGN.</address>
<p></em></p>
<address><em>Casa Gutiérrez Nájera, 5 de Mayo 114 esquina Manuel Gutiérrez Nájera, Centro Histórico de Querétaro. (442) 223 2576 <a href="http://www.casagutierreznajera.com" target="_blank"><span style="color: #808080;">www.casagutierreznajera.com</span></a></address>
<p></em><br />
&nbsp;</p>
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		<title>Bipolaridad anatómica –el caso del mamordo, la figura de la gordibuena</title>
		<link>http://sadabombon.com/mamordo/</link>
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		<pubDate>Fri, 03 Feb 2012 22:35:42 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[El primo]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[Entrevistamos a un morfólogo, un doctor anatomista que se dedica al estudio del cuerpo humano. Por alguna razón que nos resulta inexplicable, se niega a dar su nombre, pero asegura ser el precursor de una ciencia que dará mucho de qué hablar. &#160; Se dice que en gustos se rompen géneros, pero cuando evaluamos el [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Entrevistamos a un morfólogo, un doctor anatomista que se dedica al estudio del cuerpo humano. Por alguna razón que nos resulta inexplicable, se niega a dar su nombre, pero asegura ser el precursor de una ciencia que dará mucho de qué hablar.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em><span style="color:#1342079;">Se dice que en gustos se rompen géneros, pero cuando evaluamos el físico humano, estamos tan acostumbrados a los adjetivos en apariencia objetivos, que cualquier cosa que escape a la norma parece ser una atrocidad canónica.</span></em></span></p>
<p>Es verdad. Además de los estereotipos comúnmente aceptados, pongamos por ejemplos; gordo, traqueteado, buenota, etcétera, existe lo que hemos de llamar bipolaridad anatómica o anatomía dicotómica desconcertante. Esta rama de estudio clínico, de la cual soy pionero, analiza individuos que posiblemente sin notarlo ellos mismos suscitan constantes debates entre las personas que los conocen o frecuentan. Los gordos, por ejemplo, son los que obviamente tienen mayor volumen de grasa corporal de acuerdo al estándar (nuestro estándar). Fácilmente los señalamos y condenamos con frivolidad. Con las edades, por el contrario, resulta bastante más variable porque se evalúa a conveniencia. Si son más grandes, son «rucos»; más jóvenes, «inmaduros»; si son de la misma edad, están «en la flor de la vida». Ésta relativización del análisis y el diagnóstico es completamente ordinaria, pero sólo tiene validez para lo ordinario. Nuestro objeto de estudio no es precisamente lo extraordinario, sino lo desconcertante.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em><span style="color:#1342079;">De ahí el nombre, ¿correcto?</span></em></span></p>
<p>Mira, la anatomía como ciencia médica se ocupa de la disección o separación artificiosa de las partes del cuerpo de un animal o una planta. Ahora, la crítica estética de la anatomía está poblada en exceso de charlatanes y ociosos aficionados. Ni tu ni yo somos plantas, y eso de artificioso, independientemente de lo que signifique, suena artificial y poco ilustrativa.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em><span style="color:#1342079;">Dígame, ¿no le parece acaso esta pretendida ciencia no solo frívola, sino estéril?</span></em></span></p>
<p>[El experto muestra una foto y el entrevistador asiente.]<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em><span style="color:#1342079;">Santo Dios… prosigamos.</span></em></span></p>
<p>Toma nota, éstas son algunas primicias:</p>
<p><strong>El gordo-flaco.</strong> Tiene una panzota, eso no lo discute nadie. Su torso se asemeja a un malvavisco. Lo raro es que no tiene nada más que lo avale como gordo. No tiene nalgas, y si se pone bermudas parece un cura en la playa. ¿Y cómo son las piernas de un cura vacacionista? No lo sé. Estos ejemplares usan pantalones. Otro detalle particular son los brazos, decididamente tubulares y uniformes, no tienen ningún tono o vigor, pero paradójicamente permiten que las mangas parezcan anchas. Estamos seguros que en algún otro lugar del cuerpo oculta alguna otra gordura delatora, pero permanece esquiva. Por legítima autodefensa, sus familiares lo ven «bien», pero su mamá cree que se vería un poco mejor con unos kilos menos.</p>
<p><strong>El joven-viejo.</strong> Porque juro que conozco un hombre que no podría decir si tiene 20 o 50 años. Lo primero es que aquí la discordancia no tiene nada que ver con su comportamiento. No es que parezca vigoroso y vital, se acueste temprano y tome leche tibia con galletas. Tampoco que desapruebe las conductas pueriles de sus contemporáneos y esté en posesión de una contrastada sabiduría. En la vida cotidiana suele pasar que al ente que te impide entrar al baño del bar no sabes si debes de exhortarlo con paciencia y buenos modos a que despeje el paso, o decirle «quítate güei». Si observas a un hombre acomodarse unas incipientes poblaciones de canas con unos deditos tersos de ratón es porque estás en presencia de una de las más definitivas pruebas de que, incluso en una geografía tan pequeña como un hombre, puede haber distintas estaciones y diversos husos horarios.</p>
<p><strong>El mamordo.</strong> Posiblemente no nos opongamos a reconocer que el denominado mamordo tiene bastante fuerza, bastante más que nosotros. Pero se la atribuimos a su peso, ¡como si existiera alguna causalidad lógica! Es que es frecuente que cuando alguien osa decir que fulano está «mamey», rápidamente nos oponemos. Son raros, porque algunos usan camisas ajustadas sin mangas y otros eligen triple XXL. Pero con lo que quiera que recubran su inacabado físico, tenemos la profunda convicción que debajo de la prendas de un mamordo existe una titánica pugna por el espacio vital entre las trémulas adiposidades y las ordenadas fibras musculares.</p>
<p><strong>La gordibuena.</strong> Innegablemente tiene encanto. A ojos de los donjuanes, la gordibuena es casi siempre una concesión que se permiten. Tiene lo que hay que tener en partes iguales, bueno, nada más que en una proporción mayor a la figura canónica vigente. La gordibuena puede mantener la misma figura y conservar el título por mucho tiempo, pero para su desgracia, o la nuestra, mientras no la conocemos y mantenemos la distancia parece siempre más deseable. Después de establecer contacto cae en desgracia y somos menos benévolos con ella. De la noche a la mañana engordó y afirmamos vehementes que tuvo algún encanto..</p>
<p>&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em><span style="color:#1342079;">¿Se limita esto la anatomía, o cree que dicha relativización puede llegar a trascenderla?</span></em></span></p>
<p>Mira, en otras áreas hay muchísimos avances, la bipolaridad como trastorno psiquiátrico está identificada y descrita hace largo tiempo. Por contrario, en el plano intelectual creo que se debe profundizar. Ya te digo, tú tienes cara de tonto, pero haces muy buenas preguntas.</p>
<p>&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em><span style="color:#1342079;">¿Eso qué significa?</span></em></span></p>
<p>No lo sé, dímelo tú.</p>
<p>&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em><span style="color:#1342079;">… Sentadas ya algunas bases, y conocidos algunos ejemplos ilustres, el lector podrá proceder a buscar ejemplares concordantes, nuevos especímenes y, por estrictas razones de ocio, profundizar en el debate.</span></em></span></p>
<p>Ocio el tuyo, que mira que venir a hacerme entrevistas…<br />
&nbsp;</p>
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		</item>
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		<title>«Que una biblioteca pública esté viva, eso es lo que realmente importa» ~M.J.V. de la M.</title>
		<link>http://sadabombon.com/biblioteca-publica/</link>
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		<pubDate>Mon, 07 Nov 2011 17:38:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[La redacción]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevista]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>

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		<description><![CDATA[¿Cómo funciona una biblioteca pública? ¿Cómo se conforma, cómo respira, cómo vive? La biblioteca pública, nos dice María José Vázquez de la Mora, está idealizada; es muy distinto pensarla que vivirla. María José trabajó algunos años dentro de una biblioteca pública. No era bibliotecaria, simplemente su oficina estaba dentro de una biblioteca; era al mismo [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>¿Cómo funciona una biblioteca pública? ¿Cómo se conforma, cómo respira, cómo vive? La biblioteca pública, nos dice María José Vázquez de la Mora, está idealizada; es muy distinto pensarla que vivirla. María José trabajó algunos años dentro de una biblioteca pública. No era bibliotecaria, simplemente su oficina estaba dentro de una biblioteca; era al mismo tiempo familiar y extraña. María José tiene así una visión única: no habla desde la subjetividad del bibliotecario, pero tampoco desde la objetividad del visitante.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em><span style="color:#1342079;">¿Cómo fue trabajar en una biblioteca pública?</p>
<p></span></em></span>No trabajé exactamente en una biblioteca pública, pero mí oficina estaba ahí adentro; durante más de dos años tuve que atravesar una biblioteca para llegar a mi oficina. Si hacía frío y quería un café (aunque no tenía que hacer frío para quererlo), tenía que esconderlo, caminar rápido y además lidiar con el cargo de conciencia que implicaba romper la ley del espacio formal e higiénico que enmarcaba mi escritorio. Cuando la tarde caía, ya sabía entre qué estantes se besarían furtivamente parejas vestidas de blanco (la biblioteca estaba muy frecuentada por estudiantes de enfermería). Si queríamos escuchar música, había que hacerlo bajito, y si queríamos hablar apasionadamente por teléfono, la cosa se ponía más complicada. Era un espacio sagrado.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em><span style="color:#1342079;">¿Cambió el concepto que tenías de una biblioteca?</p>
<p></span></em></span>Sí, bastante. Era un muy buen marco para trabajar, pero no es lo mismo pensarla que vivirla. La idea que se tiene comúnmente es la de un espacio casi idílico, al que acuden pensadores y escritores con sacos de pana y parches en los codos a revolver libreros hasta que encuentran <em>esa</em> primera copia de Paz, <em>ese</em> libro de poesía, <em>ese</em> ensayo revelador. Y sí, de repente hay algo así, pero la realidad es muy distinta.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em><span style="color:#1342079;">¿Cómo es la realidad?</p>
<p></span></em></span>Todos los días la biblioteca se llenaba. Abundaban los estudiantes con calculadora, los que sólo iban a leer el periódico gratis, los que iban a tomar clase de japonés, los que iban a besarse, los que se quedaban dormidos. Estaban los perdidos, los que querían y nunca lograrían (oh piratería) fotocopiar libros, los que se metían por error. Los que iban por primera y última vez, los que no podían entender que yo no supiera dónde estaban los libros de química (o que no fuera bibliotecaria), las chicas guapas que buscaban un buen lugar para hacer la tarea, y los chicos que iban a buscar a las chicas guapas. Mis favoritos eran los usuarios-espera: iban por lo menos tres veces a la semana, ocupaban (salvo muy discutidas ocasiones) el mismo sillón y esperaban… a que empezara una película, que salieran sus hijos de clase, que pasara el amor de su vida… nunca lo supe. A veces ojeaban una revista, a veces hasta leían un par de páginas de un libro, pero en realidad sólo estaban de paso. La biblioteca era para ellos una especie de estación de tren.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em><span style="color:#1342079;">¿Cómo fue ese proceso entre pensar y vivir una biblioteca?</p>
<p></span></em></span>Tanto convivir con (o en) una biblioteca rompe ese misticismo sagrado que estamos acostumbrados a darle a los lugares que hacen que hablemos bajito y que además tienen esos objetos cada vez más inalcanzables: los libros. Dos años después ya le conocía todos los defectos, sabía dónde esconderme para hablar por celular y hasta me convertí en una experta en el sutil arte de modular el volumen de la música dependiendo del gesto de los usuarios, lectores y bibliotecarios que pasaban por ahí. Dejó de parecerme un lugar serio y se volvió un espacio juguetón y vivo. Sí, generalmente no había sabios o poetas mas que cuando los invitaban, pero estaba llena. Todos los días, llena.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em><span style="color:#1342079;">Tu oficina ya no está ahí, ¿extrañas «<em>tu»</em> biblioteca?</p>
<p></span></em></span>Sí, ya no trabajo ahí. No más remordimiento por el ruido, el café, la música, el constante sonar del teléfono. Todo eso está muy bien, pero a veces la extraño… ese bullir tranquilo ya era parte de mi ruido de fondo. Mi biblioteca no era para nada la ideal, dista mucho de ser la Vasconcelos, pero estaba viva. Con sus conflictos, sus rincones apasionados, sus goteras y el frío, era de todos los que íbamos. Y es que la realidad <em>biblioteca</em> no es ni de cerca la imaginada, pero tampoco es que esté mal. Tenemos que dejar de idealizarla, a ella y a sus lectores. Hay que quitarle formalidad a esas ganas de acercarse a un libro, o a una revista, o a la chica que lee esa revista. Y es que sólo así se puede pasar de visitarla a construirla, que es a fin de cuentas lo que realmente importa.<br />
&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
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		<title>Entrevistamos a un buzo urbano</title>
		<link>http://sadabombon.com/buzo-urbano/</link>
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		<pubDate>Sat, 01 Oct 2011 22:00:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[La redacción]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 6]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>
		<category><![CDATA[Vida urbana]]></category>

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		<description><![CDATA[Entrevistamos a Francisco Javier Zavala, una persona que trabaja con visor, esnórquel y traje de neopreno a mil kilómetros del mar: un buzo urbano. &#160; ¿Cuál es tu trabajo? Le doy mantenimiento a las fuentes. A esta de Santa Rosa de Viterbo y a la de Plaza Constitución. &#160; ¿Cuántos años llevas en esto? Tres [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Entrevistamos a Francisco Javier Zavala, una persona que trabaja con visor, esnórquel y traje de neopreno a mil kilómetros del mar: un buzo urbano.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿Cuál es tu trabajo?</span></em></span></p>
<p>Le doy mantenimiento a las fuentes. A esta de Santa Rosa de Viterbo y a la de Plaza Constitución.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿Cuántos años llevas en esto?</span></em></span></p>
<p>Tres años.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿Cuántos buzos urbanos hay en esta ciudad?</span></em></span></p>
<p>Yo nada más. Hay otras personas que se encargan de las otras fuentes, pero ellos no se sumergen, le dan mantenimiento desde la superficie. Lo más complejo de esto es sumergirse, quitar las bombas, checarlas, ponerlas. Hay bombas que tienen hasta ocho tornillos.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿No piensas que la imagen de un buzo en plena ciudad es algo absurda?</span></em></span></p>
<p>Sí, es curioso, pero a mí me gusta este trabajo y se me hace agradable. Lo hago con mucho gusto. El mantenimiento de las fuentes incluye electrónica e hidráulica, y eso me gusta.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿Has buceado en el mar?</span></em></span></p>
<p>No.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿Cuál es la mayor satisfacción de tu trabajo?</span></em></span></p>
<p>Muchas personas vienen aquí a ver el espectáculo de las fuentes y aplauden. A veces incluso vienen y me felicitan personalmente. Esa es la satisfacción mayor, que la gente agradezca mi trabajo.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿Y cuál es la peor parte?</span></em></span></p>
<p>El riesgo, el riesgo que corre uno al meterse al agua con la fuente funcionando. Manejamos 220 volts.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¡Uy! ¿Entonces un día podrías acabar electrocutado?</span></em></span></p>
<p>Pues sí, puede llegar a suceder, pero qué haces. Ese es el mayor riesgo de mi trabajo. Tengo mis protecciones, como diferencial de fallo a tierra, pero si llega a fallar, pues… Es un riesgo latente, pero ahora sí que esa es la chamba.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em> Y luego hay gente que se hace la graciosa y se mete a la fuente, ¿verdad?</span></em></span></p>
<p>Sí, se ha metido gente aquí. A veces se avientan aquí los niños de la escuela. Una vez unas gordas se metieron, bien valientes, y después ya no se podían salir. No sé si era por el peso del agua o por el nervio, pero se tardaron mucho en salir. Bien curioso.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿Y no dañaron las bombas?</span></em></span></p>
<p>No, no mucho. El día que nos fastidiaron más fue un día que hubo aquí un evento de rock. No sé a quién se le ocurriría hacer aquí un evento de rock. No sé qué artista vino, pero empezó a llover, ya no quiso salir el artista y las vallas que cubrían la fuente terminaron todas adentro. Había infinidad de botellas (de alcohol), algunas sillas. Mucho destrozo. Ahí sí rompieron varias boquillas de la fuente.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿Qué tan difícil es ser un buzo urbano?</span></em></span></p>
<p>Cuando estuve armando la fuente con el ingeniero, yo estaba aquí con mi visor, mi esnórquel y estaba apretando las bombas. Un compañero, Pedrito, me dijo: «a ver Paco, ¿a poco es tan difícil? Préstame tu esnórquel y tu visor». Le dije: órale, va, sólo ten mucho cuidado de no sumergir el esnórquel. Salió morado, le dio unos tragos de agua bastante fuertes y no dejó de toser en un buen rato. Ese es otro riesgo: un traguito de agua y ahí te encargo.<br />
&nbsp; </p>
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		<title>Entrevistamos a la esposa actual</title>
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		<pubDate>Mon, 01 Aug 2011 14:21:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[La redacción]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 5]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[Con la palabra compromiso tan devaluada y entre tanta boda con novias embarazadas y padres imponentes, encontramos a A.V, una esposa contemporánea. &#160; ¿Cómo le hiciste para que R. se quisiera casar contigo? Lo obligué. Llevábamos diez años de novios, yo ya no quería estar igual, no quería perder el tiempo; quería un compañero de [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Con la palabra compromiso tan devaluada y entre tanta boda con novias embarazadas y padres imponentes, encontramos a A.V, una esposa contemporánea.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿Cómo le hiciste para que R. se quisiera casar contigo?</span></em></p>
<p>Lo obligué. Llevábamos diez años de novios, yo ya no quería estar igual, no quería perder el tiempo; quería un compañero de vida y necesitaba saber si R. quería eso también, así que lo amenacé un poco: lo corté porque no quería casarse y luego él solito regresó a decirme que sí se quería casar. Lo obligué en el sentido de que él estaba muy cómodo viviendo con su mamá: le cocinaban, le lavaban, no tenía obligaciones. Sabía que casado conmigo no iba yo a ser una mamá dos.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿Por qué tanta prisa por casarte?</span></em></p>
<p>Después de vivir muchos años en el DF, regresamos a la ciudad donde viven nuestros papás, y no queríamos vivir separados y con ellos en sus casas ni juntos y solos en un hotel. Y no, no es que tuviera prisa por casarme (me comprometí en 2008 y me casé en 2010), sólo quería saber si él quería el mismo compromiso que yo.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿Por qué no vivir juntos, por qué casarse?</span></em></p>
<p>Por la fiesta. En la boda ideal de R. habrían sólo seis invitados: nuestros papás y nosotros. Pero yo sí quería la fiesta, quería la boda. Y sería súper <em>loser</em> hacer una fiesta para nada. Soy muy fiestera, y además desfilar por el pasillo y que te entregue tu papá y bailar el vals con tu papá es lo mejor.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿Cómo fue la luna de miel?</span></em></p>
<p>Fuimos a Sudamérica. R. organizó todo. ¿Preguntas por el sexo?… en la luna de miel fue la primera vez que tuve sexo por obligación. La noche de la boda no dormí por estar bailando en la fiesta, al día siguiente me subí en un avión, así que no descansé. Llegamos a Buenos Aires, caminamos, conocimos y en la noche… bueno, estábamos muy cansados, ¡pero ni modo que no tuviéramos sexo!, así que le echamos ganitas.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿Cómo es la vida marital?</span></em></p>
<p>Hay cosas difíciles, como compartir dos educaciones. ¡R. se pone histérico con cualquier desorden! Pero hay más cosas positivas: tener siempre ahí a alguien con quién estar y platicar creo que lo vale.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿Qué tan señora eres?</span></em></p>
<p>R. paga todo lo de la casa. Los viajes los pago yo como de sorpresa. No me va mal, así que puedo yo hacer eso. Si me quiero cambiar el coche, me lo puedo cambiar yo, por ejemplo. En cuanto a la cocina, fatal. Siempre comemos fuera. Sólo hago súper para cenar. R. cena salmón, y eso sí lo cocino yo: a la plancha. Nadie cocina, pero si algo se cocina en la casa, lo cocino yo.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿Cómo es la relación con la familia política?</span></em></p>
<p>¡Súper! Yo con ellos súper, pero él en mi casa no, siempre está como dos pasos atrás. Si yo como en su casa, me puedo quedar en un sillón dormida, pero si vamos a comer a mi casa, R. nunca pierde el estilo. Es difícil porque dices: qué hueva que tenga que ir a mi casa a comportarse decentemente. Y es que mi mamá sí es muy rara. Cruzar el límite de formalidad con ella sí es muy difícil.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿No los presionan con tener un hijo?</span></em></p>
<p>Mi mamá dice que todavía no quiere ser abuela y mi suegra dice que R. todavía no está preparado, así que no.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿Cambió algo de ser novios a ser esposos?</span></em></p>
<p>El sexo… la frecuencia. No sé si porque lo tienes fácil y… ya que estás casada sabes que él está ahí todo el día, así que lo pospones para mañana o pasado que no estés cansada. Si me invitan a una cena, pues igual prefiero ir con mis amigas; él de todos modos va a estar ahí mañana.<br />
&nbsp;</p>
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		<title>Laurence Galli: «¡esta ebullición me gusta!»</title>
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		<pubDate>Wed, 01 Jun 2011 14:30:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[La redacción]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Edición 4]]></category>
		<category><![CDATA[Entrevista]]></category>

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		<description><![CDATA[Nacida en Bordeaux, Francia, Laurence Galli, antigua directora de la Alianza Francesa, le ha dado prácticamente la vuelta al mundo para llegar a vivir a Querétaro. &#160; ¿Hace cuánto y por qué te viniste a vivir aquí? Fue hace casi cuatro años y medio. Vine por el trabajo y porque me había gustado mucho México [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Nacida en Bordeaux, Francia, Laurence Galli, antigua directora de la Alianza Francesa, le ha dado prácticamente la vuelta al mundo para llegar a vivir a Querétaro.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿Hace cuánto y por qué te viniste a vivir aquí?</span></em></p>
<p>Fue hace casi cuatro años y medio. Vine por el trabajo y porque me había gustado mucho México la vez que vine de turista hace seis años.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿Cuáles son las diferencias más importantes entre la vida urbana que tienes ahora y la que tenías anteriormente?</span</em></p>
<p>Lo sorprendente es que Querétaro es una ciudad más grande que Burdeos. No obstante, se ve bastante más provincial (no lo digo con tono despectivo). La cultura urbana es el reflejo de eso. Me parece que la cultura urbana de Querétaro es bastante provinciana y tradicionalista. Sin embargo, creo que se está produciendo un cambio visible desde hace poco: florecen lugares alternativos, se ve teatro en la calle, la influencia de la capital se hace sentir. ¡Esta ebullición me gusta!<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿Qué extrañarías de tu vida actual su tuvieras que mudarte a otra ciudad?</span></em></p>
<p>Extrañaría la tranquilidad, el ambiente en las calles del centro, la no-pretensión de los eventos, el hecho de poder ir de un lado al otro de la ciudad… ¡Oh, muchas cosas! ¡Es que aquí es mí lugar! El lugar que elegí (¿o el lugar que me eligió?).<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>Describe un fin de semana promedio y cómo se relaciona con la ciudad.</span></em></p>
<p>Soy un mal ejemplo, casi nunca me quedo los fines de semana en mi ciudad. Y si me quedo, mi perímetro está muy limitado. No voy más lejos que a dos o tres cuadras de mi casa.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>¿Cómo sería tu día ideal? ¿Y tu fin de semana ideal?</span></em></p>
<p>Un día ideal sería desayunar tomando un espresso con periódico en mano en Plaza de Armas; pasear en bicicleta en las calles y descansar en un banco al lado del río con un buen libro; comer con unos amigos en Alda Café; ir al cine en la tarde y terminar en una cantina bien típica (El Luchador, por ejemplo). Y mi fin de semana ideal: ¡afuera para explorar otra cosa!<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>Respecto a tu relación con la ciudad, ¿cómo ésta afecta o mejora tu calidad de vida?</span></em></p>
<p>Tengo una relación bastante sana con mi ciudad: la quiero, la admiro (¡soy fan!), la respeto mucho, pero soy consciente de sus límites. Tengo una vida maravillosa, pues Querétaro es una ciudad segura, limpia, luminosa, hermosa, etcétera, pero a veces necesito un poco más de adrenalina que lo que me ofrece.<br />
&nbsp;<br />
<span style="color:#008080;"><em>Si pudieras cambiar algo de la ciudad donde vives (o agregarle algo) ¿qué sería?</span></em></p>
<p>Le agregaría la imperfección, el derecho a lo feo. Querétaro es, a veces, asquerosamente perfecta.<br />
&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<hr noshade="noshade" size="1" />
<address><em>Esta entrevista es parte de una serie de comentarios que dieron algunos extranjeros sobre la calidad de vida en el centro de México. <a href="http://sadabombon.com/calidad_de_vida/" target="_blank"><span style="color: #808080;">Lee aquí el artículo y las opiniones de otros extranjeros</span></a> que han decidido vivir por estos lares.</em></address>
<p>&nbsp;</p>
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