SB 24
Octubre - noviembre 2014
SB 23
Agosto - septiembre 2014
SB 22
Junio - Julio 2014
SB 21
Abril - Mayo 2014
SB 20
Febrero - Marzo 2014

Planea un viaje de fin de semana a un lugar cercano y tranquilo: al Santuario de Atotonilco

En enero uno traga saliva, aguanta y resiste como los más valientes. La cruda después de las fiestas de fin de año es brutal; la resaca no sólo es alcohólica sino también económica y social. Uno sobrevive enero como auténtico asceta: con noches sin fiesta, con comida simple y llana y con la cartera vencida.

Para premiar semejante estoicismo, febrero y marzo deben reanudar poco a poco los ánimos: salir de casa, comer fuera, hacer algunas compras y retomar los viajes. Ir, por ejemplo, a un lugar cercano, conocer o reconocer un sitio atractivo, tomar algunas fotos y descansar de arduas semanas donde uno sólo buscaba pagar la tarjeta de crédito.

Los alrededores de San Miguel de Allende cumplen perfectamente con este objetivo renovador: un templo construido al más puro estilo jesuita –el brazo reformista de la Iglesia–, un tranquilo balneario que no acepta pelotas e inflables, restaurantes donde a uno le dan ganas de tener una sobremesa de horas y uno de los hoteles más agradables del Bajío: Casa de Aves.

El santuario de Jesús Nazareno de Atotonilco se encuentra a diez minutos de San Miguel de Allende. La nave principal, la sacristía y las seis pequeñas capillas del templo están decoradas con pinturas de Rodríguez Juárez y con frescos de Miguel Antonio Martínez Pocasangre. Así el santuario estuviera en medio del desierto de Sonora, uno debe ver esa maestría del Barroco Novohispano, considerado por la Unesco como Patrimonio Mundial. En resumen, no tiene desperdicio.

Poco antes de llegar al santuario está el balneario La Gruta, un pequeño oasis entre uno de los paisajes más secos y polvosos de México. Entra a la poza que conduce a una gruta cubierta por un domo de piedra, desde donde brota el manantial con aguas de 38 ºC. Llega temprano para evitar el gentío.

Saliendo del balneario o del santuario, come en cualquier restaurante de San Miguel de Allende. Si no quieres entrar al centro, te recomendamos uno que está a las afueras: el Ristorante Da Andrea. Está del otro lado del santuario, en la carretera a Dr. Mora, en el km 2.5, dentro de la hacienda La Landeta. Si te pierdes, llama al (415) 120 3481.

Si no quieres moverte mucho, vete directo a Casa de Aves. El hotel tiene un restaurante bastante atractivo con una carta no menos estimulante.

Lo que sigue es puro regocijo: paisaje campestre, habitaciones exclusivas (sólo hay ocho), alberca, jacuzzi y todo tipo de comodidades que hacen que este plan se repita cada dos o tres meses.
 


Artículos Relacionados:

El calzado urbano de Sada

Hace casi año y medio, en la tercera edición de la revista, publicamos el calzado urbano del bombón. Desde entonces ha sido uno de nuestros artículos más visitados. Vi...

Leer más

La nata está en peligro de extinción

Se nos fue el tiempo y, sobre todo, desaparecieron las formas. ¿En estos días, qué lechero va a repartir la leche bronca por la colonia, si ya los lecheros se e...

Leer más

Líos de sommelier, cómo devolver un vino en c...

El escenario es más o menos así: uno está pasándosela deli en un restaurante, con los amigos, la pareja, ¿el perro? Todo va bien, los platillos a...

Leer más

El antisocial: «Usaré las redes sociales cuan...

Parecía imposible, pero encontramos a alguien que, aunque joven, simpático y amigable, no tuviera Facebook, Twitter, ni nada de eso: Rodrigo Márq...

Leer más

Publicidad