Tenemos por acá dos grandes temporadas de conciertos. La primera es esta en la que estamos; empezó con el Vive Latino y terminará por ahí de junio. La segunda es de septiembre a noviembre.
Curiosamente, los conciertos guardan simetría con las bodas. La época nupcial es exactamente la misma que la musical. Mientras en alguna carpa un grupo alcoholizado baila «¡el venao, el venao!», tres amigos se regodean en su soltería gritando a todo pulmón «Would you like to come and meet me maybe?». Como diría una querida amiga, «cada quien sus cochinadas». Si no alcanzaste boleto para Pulp, Radiohead, Patti Smith o Roger Waters, compra en esta primera temporada los boletos para los conciertos que se presentarán en la segunda.
Si tienes ya tus boletos, toma en cuenta estas sugerencias para que puedas cantar más duro y aprovechar mejor el concierto:
En Querétaro existe una empresa que se dedica a llevar a la gente a los conciertos. Llegas a la plaza de Centro Sur, te subes a una camioneta, pasas por una botana y unas «camineras», te bajas, disfrutas del concierto y, exhausto, te regresas con ellos mismos. Todo muy cómodo. Más info aquí: transportesk.com.mx
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