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Vajillas personalizadas; la gracia de comer en una vajilla singular

De la vista nace el antojo. Algo (o alga) así dice el refrán. En otras palabras, la experiencia de comer comienza mucho antes de oler, probar y tragar un alimento. En la India, por ejemplo, la degustación de un platillo inicia –y termina– con el tacto. Por eso comen con la mano. El gusto se vuelve todavía más amplio e intenso al complementarse con otros sentidos. La sensualidad es mayor.

En México esto nos queda más o menos claro. Comemos tacos, tortas, sopes y salbutes literalmente con las manos. Creemos que el sentido del gusto se encuentra también en cada uno de nuestros dedos, y tenemos razón.

En Japón, un país donde incluso el paisaje natural está minuciosamente diseñado, el sentido que complementa al olfato y al gusto en el momento de comer es la vista. Los japos saben –de sabor más que de saber– que los ojos tienen su propia embocadura.

Siguiendo esta lógica de la vista tragaldabas, de los ojos zampabollos, de la pupila voraz, en el centro de México hemos comenzado a experimentar con platos, tazones y vasos que amplifiquen e intensifiquen los olores y sabores de nuestra cocina.

Presentamos aquí tres empresas que se dedican a la elaboración de vajillas. No hacen vajillas masivas para platillos cualquiera, sino que confeccionan diseños exclusivos para ofrecer una experiencia gastronómica singular.
 
 

Arroz con leche mamá


 
Esta micro empresa queretana elabora vajillas personalizadas para cafés, bares y restaurantes. Platos, vasos, tazas y jarras de autor; vajillas diseñadas por Lina Fuensanta y elaboradas por un grupo de prodigiosos artesanos queretanos.

Normalmente son los chefs los que piden este tipo de vajillas. O los dueños de restaurantes que saben que la presentación de un platillo es importante, que cierta comida exige un recipiente específico, que un mesero agarra mejor el plato de cierta forma y que un comensal obtiene una experiencia gastronómica singular al comer en algo diseñado especialmente para el alimento que está degustando. Tener una vajilla con un diseño propio significa tener el control de qué poner sobre la mesa. A eso se dedica Lina Fuensanta en Arroz con leche mamá.

El proceso de trabajo es más o menos este: Lina genera un concepto de diseño a partir de la filosofía del restaurante y de las personas que normalmente comen ahí. Elabora luego bocetos, planos estructurales, matrices de las piezas, moldes y, por último, la vajilla final.

Puedes probar las vajillas Arroz con leche mamá en el Kong Glocal Eatery, en el Monosabio y en el Mostacho 28. Y puedes ver más de su trabajo en www.arrozconlechemama.com.
 
 

Second Life Upcycling


 
«Reuso», esa es la palabra que mejor define lo que hace Second Life Upcycling. O mejor: el prefijo «re»: rehacer, reutilizar, reocupar, rehabitar. Ellos lo explican así: «damos una segunda oportunidad a objetos en desuso, transformándolos en otros de igual o mayor utilidad y valor; lo llamamos reconversión o reuso adaptativo». Ready-mades comerciales.

Una pareja, por ejemplo, se toma una botella de vino en un restaurante. El restaurante es, imaginemos, más o menos consciente de la basura que genera y clasifica sus desechos; las botellas de vino las tira en una bolsa con otros tantos desechos de vidrio. Alguien de Second Life Upcycling va al restaurante y recoge varias de las botellas de vino de la basura. Las lava, les corta el cuello de la botella y presenta una serie de floreros bastante atractivos. O les corta la base para que la botella funcione como lámpara.

Así, las botellas de Orangina se convierten en vasos; las botellas de Perrier, en jarras; la madera con la que los constructores hacen la cimbra, en bancas; los costales de ixtle que alguna vez transportaron café, en el colchón para la banca. Los objetos obtienen literalmente otra vida. Supraciclaje.

Puedes ver más sobre su trabajo en www.slu.mx.
 
 

Nouvel Studio


 
Este es el proyecto más exquisito de los tres. Si las vajillas de Arroz con leche mamá están pensadas para chefs o dueños de restaurantes y los artículos de Second Life Upcycling están pensados para casas particulares, los objetos de Nouvel Studio podrían estar pensados para un museo o galería de arte. Incluso fue así como los conocimos, en una exposición que hicieron en la galería de diseño Casa Gutiérrez Nájera (CGN).

Nouvel Studio es un laboratorio que experimenta con cristal. Diseñan y elaboran floreros, jarrones, botellas, vasos, tazones, copas y demás recipientes de cristal, todos con un diseño y unos acabados refinadísimos.

Nouvel Studio reúne a reconocidos diseñadores y arquitectos para elaborar sus productos. Ricardo Legorreta, por ejemplo, colaboró con ellos. Otros: Agustín Hernández,
Bernardo Gómez-Pimienta, Ezequiel Farca, Manuel Álvarez, Isaac Broid, Teodoro González de León, por mencionar sólo a algunos. Evidentemente, el resultado de estas colaboraciones es una serie de artículos tan distinguidos como sugestivos. El agua simple en uno de esos vasos sabe casi a vodka. Así de sugestivos.

Puedes ver su catálogo en www.nouvelstudio.com y comprar sus productos en: www.tiendaespacios.com.
 


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