SB 24
Octubre - noviembre 2014
SB 23
Agosto - septiembre 2014
SB 22
Junio - Julio 2014
SB 21
Abril - Mayo 2014
SB 20
Febrero - Marzo 2014

Gritarle al cácaro, en poco tiempo, será como gritarle a la señorita del 030

El Cácaro, el original, ya murió. Era el apodo de un proyeccionista un tanto cacarizo que trabajaba en uno de los primeros cines del país. En aquellos tiempos –en aquel país–, había que mover con ritmo certero una pequeña manivela para que el proyector hiciera lo propio. Cuentan que en aquel cine, el tal cacarizo, de tanto en tanto, se aburría, se quedaba dormido, dejaba de mover la manivela y recibía a modo de despertador un grito de su patrón: «¡Cácaro!». El grito-despertador se volvió famoso y todos los proyeccionistas de México se convirtieron en cácaros, inclusive los de cutis fino y suave.

El primer cácaro continuó viviendo con su apodo en todos los proyeccionistas mexicanos; ahora, están todos a punto de extinguirse.

Para empezar, parece que a los nuevos proyeccionistas no les gusta el sobrenombre que les dieron: desenfocando, desencuadrando y desarreglando absolutamente toda la proyección, se han obstinado en merecerse el apodo de «estúpidos».

Y para terminar, los cines son cada día más electrónicos: la manivela, los botones y las palancas se han automatizado ya casi al 100%.

Ya sea por la inutilidad de unos o la inteligencia robótica de otros, el obituario del cácaro está ya listo para mandarse al impresor del periódico –claro, si es que el impresor no se muere antes.

Recomendación nostálgica: Cinema Paradiso, de Giuseppe Tornatore.
 


Artículos Relacionados:

Cortos animados, cuentos visuales

Dicen que escribir un buen cuento es más difícil que escribir una buena novela. La novela puede –incluso quizá debe– tener ciertos errores; el cuento no, el cue...

Leer más
Jugar en las calles - Sada y el bombón

La calle, en extinción –perder la calle signi...

Todavía existen por ahí algunas colonias con letreros de «¡Cuidado, niños jugando!». Son colonias que llevan 10 años, por lo menos, sin renovar l...

Leer más

La poda figurativa, en peligro de extinción

Se extinguen los animalitos y figurines hechos con las hojas del ficus, el ciprés y el laurel. Un parabién más de esta todavía tierna región.  ...

Leer más
© Grizzly Man - Sada y el bombón - La indiferencia de la naturaleza

La indiferencia de la naturaleza

Una reflexión en torno a Grizzly Man, el documental de Werner Herzog. Timothy Treadwell fue una persona cuya vida se cernía sobre los osos. Convivió con ello...

Leer más

Publicidad