Entras a un bar, pides una cerveza, sientes una mirada, volteas y… wink wink: alguien te cierra el ojo. Coqueteas. Primero con los ojos, luego con las cejas, ora con el pelo, ora con las manos. Hasta aquí todo bien, tout va bien. La razón: no se ha dicho una sola palabra. Pero tarde o temprano tendrás que decir algo. Y entonces recibes el reclamo: es que yo pensé que me querías. No, pues no, bueno, sí, te quería, y te quiero, ah, bombón, ¡te quiero!, vaya que te quiero, pero no de esa forma. ¿Cómo que no de esa forma? ¡Entonces de qué forma!
Las relaciones sentimentales están plagadas de malentendidos. Por eso, para tratar de hacer del wink wink un proceso menos equívoco y más civilizado, te presentamos este formato: la «Forma Eros-32». Descárgala, llena todas las casillas, imprímela y entrégasela a la persona en cuestión. Ella o él leerá la forma y sabrá a qué atenerse. Sobre advertencia no hay escándalo.
Carlos y Pepe trabajan en la misma oficina, ganan lo mismo, hacen lo mismo. Los dos tienen un amigo en común —Susanita— que cada miércoles los in...
El Chino Hdz me pregunta si existe algún «flee market» en Querétaro, algún bazar donde se pueda conseguir muebles y cosas viejas en buen estado. ...
Nuestro apreciado lector Jhonathan Dokins agarró a Julio en la recta final del maratón Guadalupe-Reyes con una pregunta cultural: «¿Dónde puedo encontrar una gu...
Deja tú un día antes, a veces resulta sumamente difícil comprar cualquier tipo de regalo, inclusive si te acordaste dos o tres meses antes. A vec...