SB 24
Octubre - noviembre 2014
SB 23
Agosto - septiembre 2014
SB 22
Junio - Julio 2014
SB 21
Abril - Mayo 2014
SB 20
Febrero - Marzo 2014

Me gusta ser una zorra –sobre el carácter fulminante del punk

Nos tocó vivir el apogeo del reguetón. El auge de las letras obscenas y sexualmente explícitas nos ha vuelto inmunes a las peladeces musicales. Pero no siempre fue así.

Me gusta ser una zorra es el título de la canción más famosa del grupo de punk español Las Vulpess, que en latín significa «las zorras».

Remontémonos a principios de los años 80s, a España, a un programa de televisión abierta en horario familiar. Se suben al escenario cuatro jóvenes, tienen entre 17 y 20 años, tienen cabello corto y collares de perro en sus cuellos. De música sabían muy poco, llevaban apenas un par de meses tocando. Pudo haber sido cualquier grupo de garaje. Los productores del programa no se molestaron en poner el pitido de censura a su canción cuando la transmitieron a todo el país: la contundente declaración del gusto por la zorréz estremeció a la nación española.

Y así empieza la historia, un cuento de princesas malas. El efecto escándalo las colocó en boca de todos, se hablaba de ellas en reuniones familiares y en discusiones intelectuales. Las revistas les dedicaban columnas enteras, los periódicos duraron semanas con la noticia.

Los hombres machistas las odiaban, las mujeres feministas las odiaban, los de derecha las odiaban, los músicos las odiaban… Pero no pasaron desapercibidas, recibieron incluso propuestas para posar desnudas.

Así como lo fácil llega, también se va, y las incitantes señoritas se separaron. Pocas bandas han tenido una existencia tan fulminante. Pese a su pésima calidad musical, son recordadas por aquella excitante declaración, quizá incomprendida, quizá un grito de libertad, poético, una declaración a la sinceridad:

Si tu me vienes hablando de amor,
que dura la vida, cual caballo me guía
permíteme que te dé mi opinión.
Mira imbécil que te den por culo.
Prefiero masturbarme, yo sola en mi cama,
antes que acostarme con quien me hable del mañana.
Prefiero joder con ejecutivos,
que te dan la pasta y luego vas al olvido.
Me gusta ser una zorra, me gusta ser…

 


Artículos Relacionados:

Los hombres demediados y el término unisex

Los hemos visto pasearse como iconos pop, en las semanas de la moda de París y Milán. Ahí andan desafiando las costumbres milenarias para perderse en ...

Leer más

Ese nulo objeto del deseo –apuntes para un po...

Creo que era Buñuel el que decía que lo mejor de la vejez era la caída de la libido. Pasando los 60 o 70 años (dependiendo si le haces caso a Pel...

Leer más

Estar en medio: el sentir del provinciano

Alguien dijo que los mediocres eran vomitivos, que ser mediano no gustaba y que estar en medio no es de presumir. La clase media es la que mantiene...

Leer más
Valet parking - Sada y el bombón

Contra el valet parking, comprendiendo y atac...

¡Ah, la caballerosidad! Aunque todavía no está del todo desaparecida esta práctica, en otra época el padre de familia, o en su defecto el caballe...

Leer más

Publicidad