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Las historias de las sirvientas (The Help)

Pareciera que el tema del racismo en Estados Unidos ha sido ya excesivamente explotado en las películas. Sobretodo si tenemos en cuenta que se han visto asombrosas y reconocidas interpretaciones por parte de actores como Morgan Freeman (Driving Miss Daisy), Denzel Washington (Malcolm X), Oprah Winfrey y Whoopi Goldberg (The Color Purple). Los discursos sobre la igualdad de derechos, los cantos emotivos en las iglesias y el llanto explosivo cuando sucede una tragedia es algo que ya conocemos. Sin embargo, ahora aparece The Help, una película que, además de tener todo lo anterior, contiene un humor entretenido y conmovedor.

En The Help (traducida en México como Historias cruzadas) se presenta el tema de la desigualdad de razas en la década de los 60s, pero esta vez desde el punto de vista de las sirvientas negras. The Help habla del racismo que se practicaba en las casas de las familias adineradas en un pueblo de Mississippi llamado Jackson. Emma Stone –a quien hasta el momento sólo habíamos visto en papeles cómicos– interpreta a una periodista principiante que es la responsable de amarrar las historias de estas humildes trabajadoras. Lo que las sirvientas tienen que contar no sólo son los maltratos de sus patrones, sino los peores secretos que las mujeres de sociedad esconden tras su elegancia.

Las sirvientas en The Help no sólo realizan labores domésticas, también son las encargadas de la crianza de los hijos de las damas de sociedad, quienes están muy ocupadas buscando sobresalir de las demás. En ese pueblo de Mississippi, las mujeres blancas con dinero compiten por tener el mejor vestido, el hijo más lindo, el marido más exitoso y hasta la sirvienta que cocine mejor. Su única labor consiste en organizar fiestas disfrazadas de eventos de caridad donde puedan mostrar todo lo anterior, así como su interés por la comunidad y sus grandes virtudes benefactoras –como si en su propia casa no tuvieran nada qué hacer.

Las obras de caridad se prestan –hasta la fecha– para el cumplimiento de otros intereses. La generosidad pura va desapareciendo de muchas organizaciones cuando detrás aparece el un anuncio, gigante, de Empresa Socialmente Responsable. La solución para quienes quieren poner su granito de arena limpio y puro, está en ayudar a alguien cercano sin esperar nada a cambio. Realizar «la obra buena del día», por insignificante que sea, puede hacerle el día, la semana o el mes a alguien más. El valor de The Help va por ahí, y lo explica mejor Charles Dickens en su novela Vida y aventuras de Martin Chuzzlewit:

La caridad comienza en mi casa, y la justicia en la puerta siguiente.

Lo mejor de The Help es sin duda su excelente reparto, del que sobresalen las actuaciones de Octavia Spencer (ganadora del Oscar a la mejor actriz de reparto), Viola Davis, la carismática Jessica Chastain y la villana Bryce Dallas Howard. Las mujeres que retrata la película nos recuerdan que hay que abrir los ojos a las incongruencias de nuestra sociedad, así sea Mississippi en los 60s o el centro de México en 2012.
 


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