Esta lista se escribe como respuesta a esta otra.
Cualquier cosa en forma de lista tiene autoridad instantánea. Significa que debe hacerse exactamente así o mejor no hacerse —y eso hace dudar a cualquiera. No es así. La lista, como forma, se ha devaluado. Las listas, como medios, se han usado para llevar mensajes masivos. Seguramente estaríamos mejor sin ellas. Aquí cinco razones:
Facebook me acaba de decir cuáles fueron mis mejores 20 momentos del año. Es apenas 9 de diciembre. Ya revisé la lista y no es cierto; no recuerdo cuáles fueron los mejores momentos, pero definitivamente no son esos. Ahora, suponiendo que sí, que la lista fuera totalmente acertada, ¿qué pasa con todo lo que haga entre el 9 y el 31 de diciembre? ¿Lo pondrán en la lista 2014 o simplemente no existirá?
¿Serán las listas cada vez más como la Navidad o la rosca de Reyes, que cada año aparecen una semana antes?
El 4 de enero de 1948, Birmania se declara independiente del Reino Unido después de tres años de negociación. El 30 de enero de 1948, Mahatma Gandhi es asesinado por un f...
Antes del MP3, el Napster y la «democratización de la música», era muy fácil, casi involuntario, conocer «los ritmos de actualidad». Existían tan...
Para un melómano con delirios audiovisuales el video musical lo es todo. Los encuadres, los colores, el ritmo y el guión hace que esa canción, que escuchas todos los días...
Ah, el deporte. Esa pasión, esa necesidad y –para algunos– necedad. En una década donde el atractivo físico es vital (#selfie), hacer ejercicio s...