SB 24
Octubre - noviembre 2014
SB 23
Agosto - septiembre 2014
SB 22
Junio - Julio 2014
SB 21
Abril - Mayo 2014
SB 20
Febrero - Marzo 2014
Imagen © Editorial Losada

La ilusión de recoger y ordenar el infinito –el diccionario

Un lector, al parecer, se entusiasmó con nuestras recomendaciones de diccionarios y nos mandó esta celebración al diccionario:

 
Más que las novelas, más que las teorías filosóficas, más incluso que los poemas, es el diccionario la empresa que con mayor pretensión, gollería, valentía y desfachatez trata de comprender el mundo: ordenarlo, acomodarlo, definirlo y tratar de darle un significado a sus partes, quizá sin saber que, al momento de unir esas partes en un solo libro, le está dando un significado a un todo. Desintegrar, ordenar y crear, ese es el método del diccionario.

Comprender el mundo a base de incomprenderlo, porque lo que todo diccionario sabe es que el mundo no cabe en un libro, ni siquiera cabe en un orden, y mucho menos, ya se lo imaginarán, en un libro ordenado. El diccionario es entonces el reflejo de un espejo: nada más ilusorio, nada más falso. Pero también nada más auténtico, honrado y fiel a sus orígenes y convicciones (como dice el DRAE).

Entre más diccionarios tengas, más representaciones del mundo conocerás, sobre todo si esos diccionarios comprenden a otros diccionarios que comprenden a otros diccionarios. Porque no sólo el título «Diccionario» hace al diccionario; una novela, un poemario, un libro de aforismos puede también ser un diccionario. Su afán es el mismo: tratar de comprender al mundo.

Por eso mismo, de nada sirve tener dos, tres, cuatro diccionarios si no hay algo antes o después de la búsqueda en ellos. De nada sirve buscar la definición de «ninfa» si no hemos leído, por decir algo, la Lolita de Nabokov; de nada sirve buscar «asesino» si no hemos leído Crimen y castigo; de poco sirve leer la definición de «jitanjáfora» sin conocer el poema de Brull o el ensayo de Reyes; incluso, de nada sirve buscar palabras que no conocemos si luego nunca vamos a saber cómo conjugarlas (con-jugar).

El diccionario es el invento que está más próximo a la palabra aventura, y quizá por ello debamos tener, consultar y leer distintos tipos de diccionarios como si fueran poemas, ideas filosóficas o hasta novelas. Y viceversa.
 


Artículos Relacionados:

Leer casi lo mismo

Seguimos con la serie «¿Cómo leo? –Las lecturas y sus lectores». En esta segunda entrega, Jacobo Zanella escribe sobre su obsesión por los diccionarios, la biblioteca, la...

Leer más

Proyecto Fitzcarraldo: tener una librería ind...

En estas épocas –las del Kindle, las de la narrativa audiovisual– tener una librería real (no virtual) es toda una hazaña. Si la librería es adem...

Leer más

Vida, verano y vino –sobre El vino del estío,...

Uvas. Las hay largas, delgadas, blancas, gordas, dulces, rojas y moradas. Los diferentes tipos de uvas, la variedad de vinos, pero ¿un vino de di...

Leer más

Mapocho, de Nona Fernández

Hace una semana publicamos un artículo con las diez escritoras jóvenes latinoamericanas que con más entusiasmo leemos. E invitamos a nuestros lectores a leer y reseñar un...

Leer más

Publicidad