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Campaña de restauración de sagas y finales

Actualmente las sagas constituyen un dilema; saber que pasará mucho tiempo antes de conocer la conclusión de un libro o de una película, puede causar a veces más flojera que emoción. Sin embargo, esta cuestión no es nada actual; si contamos La Ilíada y La Odisea, las sagas son más antiguas que Cristo. En la Edad Media también se escribían relatos divididos en partes sobre reyes, caballeros o dioses, como El cantar de los Nibelungos y El Mío Cid. Para finales del siglo XIX, las sagas ya habían llegado a su máximo esplendor con Les Rougon-Macquart, un conjunto de 20 novelas escritas entre 1871 y 1893 por Émile Zola, novelas que retrataban una familia a lo largo de cinco generaciones.

Algo así quiso hacer Louisa May Alcott con la familia March, pero resultó evidente que la primera parte, Mujercitas, fue el mejor momento de Jo. Aquellas mujercitas, Hombrecitos, Los muchachos de Jo e incluso La bolsa de retazos de la tía Jo fueron sólo para admiradoras empedernidas que esperaban más de lo mismo. A veces no es necesario continuar una historia, pero muchos productores, escritores, editores y demás se han dado cuenta de que en las sagas se encuentra un gran recurso monetario. Sólo se necesita un best-seller con potencial de seguimiento para generar más ganancias, aunque de esta forma los demás volúmenes caigan en el agujero de lo repetitivo.

Imaginemos la situación en la que un agente le dice a un escritor que tiene que hacer una trilogía. Éste empieza con mucha dedicación y la primera parte es un éxito mundial. Se crean miles de blogs con grupos de discusión sobre con quién se tiene que quedar el/la protagonista y clubs de fans que se juntan a rezar para que el héroe le gane al villano. Hay mucho dinero en juego, un contrato para llevar los libros a la pantalla grande y una gira internacional. Imaginemos también que el autor cede ante la presión y el final está forzado para que los admiradores puedan dormir con tranquilidad.

Las sagas son como enredaderas de las cuales se debe empezar a desconfiar porque pueden crecer hacia todos lados: hacia abajo al origen del personaje, a los lados con los acompañantes del protagonista, o incluso para arriba a un desconcertante futuro o incoherente dimensión alternativa. Se necesitan las agallas de tomar unas tijeras para podar la planta antes de que se esparza de manera anormal por nuestros libreros. Si los autores no son capaces de poner punto final, son los lectores los responsables de hacer suya la labor de jardinería.

El temor que producen los finales es todavía más antiguo que las sagas. Se cree que este mal ha acompañado al humano en toda su existencia generándole angustia, desesperación y falta de imaginación. La causa principal de este temor es la incertidumbre, la misma que provoca que sigamos una saga hasta el punto en el que ver o leer las siguientes partes se convierte en una obligación auto implicada por miedo a no saber qué va a pasar. Continuar una historia puede resultar contraproducente porque a veces uno tiene la sensación de que habría sido mejor quedarse con un final abierto.

Con el objetivo de combatir un poco esta fobia mundial y darle una conclusión digna a las historias, creamos la Campaña de restauración de sagas y finales, en donde tú puedes hacerle un favor a la comunidad expresando tu propuesta de dónde se debería darle «cortón» a libros y películas. Asimismo, la campaña busca promover las sagas que sí merecen de nuestro preciado tiempo, esas que sus partes conforman un todo: un universo nuevo, personajes bien construidos y un tema que no se pierde por más volúmenes que se le puedan añadir.
 

Sagas que no hay que perderse

Obligadas

Hay sagas que se han convertido en un pase de acceso para convivir en sociedad, participar en conversaciones, entender chistes, apodos, guiños y disfraces. No vale la pena profundizar en ellas porque ya se ha hablado demasiado de cada una. Este apartado incluye a Star Wars, El Padrino, El señor de los anillos, Volver al futuro, Alien, Rambo y Terminator. Se pueden incluir los libros o las películas de Harry Potter, dependiendo del círculo social al que se desea ingresar.

En tiempo real

Entre las películas del director Richard Linklater, Antes del amanecer y Antes del atardecer, transcurren 9 años que se pueden apreciar, sobre todo, en el aspecto del actor Ethan Hawke. Él, junto con Julie Delpy, excelentes guiones y el panorama de las bellas ciudades de Viena y París hacen que esta pequeña saga valga la pena. Esta pareja también hace una aparición en la película animada del mismo director: Waking Life.

François Truffaut, el gran director de cine francés, construyó una saga sobre un personaje: Antoine Doinel. El protagonista y sus acompañantes son interpretados por los mismos actores a lo largo de 20 años. La saga vale la pena porque nos vuelve testigos del proceso de maduración de Antoine, quien se dice es el álter ego del propio Truffaut. La serie inicia con un niño rebelde en Los 400 golpes, regresa para el proyecto El amor a los veinte años con el cortometraje Antoine y Collette, continúa en Besos robados y concluye en Domicilio conyugal.

Largas

En busca del tiempo perdido de Marcel Proust es considerada una joya de la literatura universal. Fue escrita entre 1908 y 1922, consta de siete partes que relatan los recuerdos del narrador. Un atajo: la película del último tomo El tiempo recobrado con John Malkovich.

Músicales

¿Quién pensaría que separar las canciones en volúmenes funcionaría? Pues aquí un buen ejemplo de ello: las dos partes de Another Brick in the Wall, compuestas por Roger Waters y piezas esenciales del álbum The Wall, conforman la construcción del muro que se ha vuelto emblemático para una generación. Después de esta mención, sólo quedan ejemplos mucho más sencillos como Obstacle I y Obstacle II de Interpol y los discos que lanzó la banda británica James en 2010: The Night Before y The Morning After.

Sumamente esperadas

Se ha confirmado la tercera y cuarta parte de Kill Bill. Se podrían tratar de las hijas de Beatrix Kiddo y Vernita Green, siendo la hija de ésta última la que planea vengarse por la muerte de su madre. Supuestamente Quentin Tarantino está esperando a que las actrices crezcan para iniciar el rodaje.

Peter Jackson traerá de nuevo a Frodo, Gollum, Bilbo y Gandalf este año con la adaptación de El Hobbit, que también vendrá en dos volúmenes que relatan las aventuras de Bilbo Bolsón antes de encontrar el anillo.

Por último, Danny Boyle cerrará la trilogía de zombies que inició con 28 Days Later y ahora, en 28 Months Later, el virus se habrá esparcido ya por Europa.

Sagas que pueden continuar eternamente

Hay sagas que vieron nuestros padres y que verán nuestros hijos. Esto se debe a que hay personajes que son atemporales: James Bond, Superman, Sherlock Holmes y Batman, por ejemplo, han sido interpretados por un gran número de actores, con distintas aventuras, romances y diversos efectos especiales. Por los siglos de los siglos, estos héroes seguirán combatiendo a los malos. Podrán morir, pero renacerán en un nuevo cuerpo y con una generación distinta que los admirará por información hereditaria.
 

Sagas que deberían venir con tijeras incluidas

Las obvias

Las películas de Mi pobre angelito (Home Alone) que se han hecho –y que se sigan haciendo– sin Macaulay Culkin ni siquiera son parte de la programación del Canal 5 en Navidad.

Chucky es posiblemente el muñeco más famoso después de Barbie –aunque sea diabólico. Sus películas se han convertido en culto de horror o de humor, dependiendo de la edad en que fueron vistas. La novia de Chucky o El hijo de Chucky son puro morbo porque es totalmente innecesario, incluso perjudicial, ver cómo dos juguetes hacen un hijo. Es preciso añadir en esta categoría que Mi primer beso 2 es una incoherencia desde el mismo título.

Sólo vale la pena el inicio

Cuando la saga tiene un sólo volumen rescatable, por lo general es el primero. Este es el caso de la trilogía de La materia oscura de Philip Pullman. Por sus tintes fantásticos, es considerada lectura para niños, pero más allá de una batalla entre brujas, gitanos, animales, etcétera, se encuentra el eterno conflicto entre la Ciencia y la Iglesia. Aunque el tema era heréjicamente prometedor, después del primer libro Luces del Norte, la trama cae dramáticamente al descubrir que el objetivo de la saga es encontrar a Dios en alguna dimensión alterna para matarlo.

Sólo vale la pena la mitad

Antes del popular libro Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas, Lewis Carroll hizo un ensayo del que resultó una versión más corta llamada Las aventuras subterráneas de Alicia. El tercer libro sobre esta niña de diez años se llama A través del espejo y lo que Alicia encontró allí. Puede que el tijeretazo aquí lo haya dado Walt Disney, ya que su versión cinematográfica de 1951 es de las más reconocidas y abarca gran parte del segundo libro y un poco del tercero. Por lo anterior, se podría decir que lo mejor de la saga está en medio, dónde los personajes más memorables como el Sombrerero Loco y la Liebre de Marzo tienen mayor presencia.

Dudosas

Se ha anunciado Mad Max 4, una precuela, y lo más importante de todo, sin Mel Gibson, lo que nos hace dudar mucho de la cinta. Tampoco es que Mel Gibson agrade mucho actualmente, pero el novato actor con acento australiano de la trilogía era fantástico. Este nuevo volumen tendrá como protagonistas a Tom Hardy (RocknRolla, Inception) y a Charlize Theron (The Italian Job, Monster). Desconfianza ante todo, un boleto de cine para ver una precuela de Mad Max debería venir con tijeras incluidas.

Demasiados volúmenes

Parecía imposible fastidiarse con el humor veraniego de La risa en vacaciones, pero llegó el momento en que no sólo perdimos la cuenta de las películas, sino también la ligera duda de que las bromas eran actuadas, además de que definitivamente Acapulco pasó de moda.

Parecía que eso de hacer sagas de absolutamente todo era una anomalía de los 80s, pero ahora, 30 años después, las sagas se siguen reproduciendo cual conejos. El mejor ejemplo se encuentra en las películas de terror donde la trama es la misma, lo único que aumenta es la cantidad de sangre falsa: Saw, Destino final, Scream, REC, The Human Centipede, Hostel, Actividad paranormal, etcétera.

En el caso de Scary Movie y American Pie, queda más que claro que la cantidad no es calidad. Pero incluso si lo fuera, nomás no se aprecia un final en el horizonte, pues las películas de terror por parodiar nunca van a dejar de existir, y tampoco los hijos, hermanos y conocidos de los personajes de la comedia americana adolescente.

En realidad, en el cine no parece haber finales prudentes a corto plazo porque las sagas siguen teniendo mucho éxito. Rápido y furioso, Piratas del Caribe, Hombres de negro, La era del hielo y muchas sagas más siguen ganando los millones de dólares que se espera que ganen.

Por el esperado momento en que la pantalla se va a negro y aparece la palabra «FIN.» en lugar de «CONTINUARÁ…», por un mundo de historias nuevas, por el derecho de exigir calidad en el cine y la literatura, la Campaña de restauración de sagas y finales deja la puerta abierta y espera ansiosa la llegada de tus aportaciones.
 


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